My servant [2]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: ¿Qué pretendes~?
: Music sounds better with you - Big Time Rush
: Whateverland~


Notas: No tienen idea de cómo estoy de bloqueada la depre[?????] e_eUu siempre yo X'D por eso aprovecho cuando me da el atacaso inspirador o sino, jamás actualizaré... Hahaha eso y un buen cigarro al lado por si lo dudan, moriré de cáncer al pulmón, como dijo mi querida Alaska... "Ustedes fuman para gozarlo, yo fumo para morir" Por cierto... este capítulo está dedicado a mi cosi amada española que es adorable y lindísima, Haine♥ espero que te guste... me esforcé ;3;!


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Estaba caminando decididamente hacia el mayor pero apenas a dos pasos de distancia, se detuvo, dudando ciertamente si quería o no arruinar de buenas a primeras todo lo que había construido en eso seis meses porque, a fin de cuentas, era por ello por lo que tanto se había esforzado.

Su beca, su reputación, sus estudios…

La imagen que había construido e implantado frente a todo el alumnado había sido ganado con sudor, lágrimas y con mucho, mucho tiempo de deliberación de dónde pisar. Cada uno de sus “deslices” era primero estudiado antes de poder ser escogido como su próximo prospecto en la cama, un estudio que le requería por lo menos tres días enteros de observación y uno de conclusiones, incluso de pruebas de testeo donde probaba tácticas de acercamiento y preguntas que le dejaban en claro si eran potencialmente chismosos o se quedarían callados sin decir nada.
Por eso Okamoto había sido una buena noche, un heterosexual arraigado jamás podría admitir haberlo hecho con otro hombre y eso era lo que más le convenía al menor.

Takaki lo miraba confundido pero Yuri sólo negó de lado a lado y tan decidido como entró, se dio una media vuelta y caminó hacia la puerta de madera que ahora estaba decorada con un poster de una mujer en bikini. Hizo una mueca. Que desalentador era saber que un chico era tan vulgar como aquel, una buena cara no podía contrarrestar a su manera de ser tan salvaje e inadecuada.

-Deberías irte de éste instituto – susurró Chinen, echando la cabeza un poco hacia atrás, dejando que el flequillo le resbalara y le diera un aire “angelical”. Sabía que ese perfil le favorecía – No encajarás acá

Yuya estuvo por replicar, tal vez a nada de usar los argumentos más crueles y tontos que se le cruzaron por la mente pero se le bloqueó el cerebro y el sonido de la madera golpeando le avisó que ya se había marchado de ahí el pequeño joven. Suspiró, alborotándose el cabello con completa frustración y es que, no, él no había querido actuar así de imbécil, sólo se le había escapado de alguna manera el ser tan brusco pero es que era intimidante conocer a un chico que era prácticamente una chica, con pene y sin pechos. Se erizó. No podía pensar ninguna estupidez, menos cuando esa carita de goloso –porque lo reconocía quiera que no- era tan tentadoramente… tentador. Bah, ni siquiera ya podía razonar con certeza. Se dirigió a su maleta y siguió desempacando, revistas porno y más porno, miró con cierta vergüenza aquel material visual y recordó con nostalgia a sus novias, a aquellas hermosas jóvenes que había tenido que dejar atrás sólo porque su amada madre había determinado que él era un irresponsable, no era que no se cuidara, él les pagaba a cada chica con la que saliera, una de esas ampollas anticonceptivas, consideraba aquel mecanismo mucho más práctico y mucho más fácil de manejar. Odiaba los condones. Tal vez sí, era muy promiscuo y jamás lo negaría, pero descuidado no era. Sus hermanos habían sido los chicos de ensayo-prueba-fallo de su vida, viendo como cada uno tras otro era atrapado en las redes de una mala mujer –y para colmo, fea- con un embarazo que ellos tontamente no habían previsto y realmente no deseaban, luego pudo apreciar cómo sufrían y sufrían los niños y sufrían las esposas, la única idea de buena relación en pareja que tenía eran sus padres pero eran ellos contra sus cuatro hermanos mayores, las probabilidades estaban en contra.
Él no podía estar formalmente con una mujer –consideraba plenamente que para tener una relación habría que estar completamente enamorado y él nunca había sentido algo más que “tonteo por alguien-, no confiaba en ellas pero el estar físicamente con una era otro tema, un tema que cuando se lo dijo a sus padres –tal vez muy textual para lo que estaban acostumbrados- No dudaron ni un mísero segundo y movieron todos los cables que su posición económica tenía para darles y lo mandaron de Canadá a Japón, enclaustrado en un maldito internado de niños ricos, recalcando claro está, el “niños”, en aquel rincón del planeta no había mujeres de ninguna clase, no habrían buenas noches ni nada interesante por hacer salvo tal vez, estudiar. Estaba ya en el último año de instituto y tenía su fideicomiso como para largarse a otro lado pero por desgracia suya aún debía regirse por las reglas de sus apoderados. No podía reclamar ni mucho menos coger un dólar de esa cuenta bancaria tan hermosa y jugosa que tenía su nombre en Suiza.

-Hm… bah, lo sé, no pertenezco acá – dijo por último, tirándose a su cama mirando el techo de la habitación

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Chinen siguió caminando y pasó de largo por todos los pasillos vacíos de habitaciones de su ala de dormitorios y recorrió todo el camino hasta la salida sin voltear atrás, pasó por delante del segundo edificio, del tercero, hasta que por fin llegó al cuarto que era de algunos alumnos y asistentes de profesores que dictaban asesorías de recuperación para aquellos que tenían un nivel académico deplorable y que sufrían déficit de atención, una academia como esa debía asegurarse de mantener el promedio alto de sus egresados fuera como fuera, eso incluía el pagarle a jóvenes talentos con poco ingreso económico para que dictaran cursos base a los estudiantes. Suspiró al pensar que tal vez él de alguna manera pudiera terminar así pero la piel se le fue erizando al mentar la razón por la cual ahora se hallaba ahí de pie, sonrió un poco ladino y miró que no hubiera nadie cerca, se abrió un poco más la camisa rasgada dejando que su blanquecino pecho quedara al descubierto y a vista y paciencia de todo aquel que se le cruzara de por medio, caminó con ese paso que había adquirido de observar a Ryosuke, era como modelar pero tan descuidadamente que no se notaba premeditado, sino natural. No le tardó mucho el llegar a su destino y sin avisar, se metió dentro de la habitación, mirando al joven que estaba en su escritorio leyendo algún libro de física y tomando apuntes en el cuaderno que tenía reposado en la madera.

-¿No tienes más cosas que hacer? – susurró el menor un poco berrinchoso, sabía que si él estaba así, no le haría mucho caso
-Es mi trabajo, Chii…
-Deberías ser un poco más irresponsable, Kota – hizo una mueca, el otro ni siquiera se había girado a verlo – Hm, oie… Estaba pensando, no iré a las clases de la tarde

Se rió un poco, viendo el cabello castaño del otro balancearse de un lado al otro cuando sus palabras resonaron en sus oídos. Admiró satisfecho cuando los ojos de Yabu se lo comieron con la mirada y él, “inocentemente”, balanceó los pies, mirando despistadamente hacia un lado.

-Hoy, el heredero de los Takaki se quiso sobrepasar conmigo – sintió a Yabu fruncirse y moverse, acercándose a él – Sabes, es un idiota
-Y sí que lo es – el mayor volvió a comerlo con la mirada y dejó a un lado sus cosas, caminando tranquilo hasta llegar a la cama, tomando al pelinegro de la cintura para recostarlo con suma delicadeza al medio de ésta – Deberías dejar ya de ser tan lindo, Yuri
-Yo no hago nada – se abrazó a su cuello con lentitud, cerrando los ojos
-Nunca haces nada

Ambos se rieron, su relación era tan buena que a veces Chinen dudaba ciertamente si era novio suyo o de Ryosuke, pero Yabu era casi tan pésimo como él con respecto a las relaciones y a los sentimientos, era por ello que encajaban tan bien el uno al otro, además, que sus miras apuntaban aún más alto que las del mismo Chinen y una pareja no estaba entre sus planes.
Se besaron muy despacio, el más bajo dejando introducir la lengua del mayor desde un inicio a su boca, masajeando con la propia aquel músculo travieso que le conocía tan bien esa cavidad que no duró un segundo sin liberar un gemido por el roce que le daba en su interior, la mano delgada, con esos dedos más delgados aún, se deslizaron por su vientre desnudo hasta colarse debajo del pantalón, masajeando su hombría hasta que logró endurecérsela por completo, era tan placentero y tan endemoniadamente perfecto que no escucharon ninguno de los dos el sonido de la puerta abrirse y cerrarse hasta que un carraspeo los hizo separarse de golpe, el menor tan asustado estaba que tratando de cubrirse el cuerpo rodó por todo el colchón hasta caer de vientre al suelo, felizmente al otro lado que apuntaba a la pared.

-¿Qué deseas? – la voz de Yabu era tensa, se acomodaba la camisa y con el dorso de la manga se secaba la saliva restante de la comisura de los labios - ¿Quién eres?
-Oh, lo siento… - pero Takaki, realmente no lo sentía – Soy alumno transferido, Takaki Yuya, me mandaron acá porque dijeron que usted sería mi asesor con los cursos, no pensé que iba a interrumpirlo – sonrió victorioso y miró al castaño delante suyo – El director lo llama para darle mi horario, dijo que fuera cuanto antes

La piel blanca de Kota se volvió aún más pálida y sin dudarlo, salió corriendo sin importarle ya al otro chico que dejaba ahí a su suerte. Era un trato mutuo, cada uno salvaba su pellejo.

-No sabía que eras de ese tipo… - sonrió Takaki, cerrando la puerta detrás de él
-No me catalogues – frustrado y sin ya nada que perder, el menor se levantó, mirando retadoramente al mayor – No me conoces
-Puedo ver a un fácil e infiel cuando lo veo
-Desde ahora te digo, que no soy un espejo – sonrió al verlo tensarse al otro – Y a diferencia tuya, yo sí amo a mi novio
-¿Y por eso lo engañas?
-El cuerpo no va de acuerdo al corazón, el sexo es sexo – mentía con descaro, pero sin ningún problema, lo pintaba con matices de verdad, ¿qué llegaría a saber ese neandertal alguna vez? – Tú en cambio, combinas el cerebro con el sexo, me da lástima Kota, tener que trabajar con un cabezadura como tú…
-Ey, ey, ey… tranquilo – Yuya suspiró, tan fácil que era exasperarse con ese niño, miró de casualidad esa erección y sonrojado, tuvo que mirar hacia otro lado – Creo que no hemos empezado bien y… - titubeó y sus palabras, se vieron cortadas
-No, ni tampoco lo haremos

Yuri notó cada cambio en él, de ser imbécil a ser un tonto, que además de hacer pucheros ahora se ruborizaba y hablaba entrecortadamente. Bipolar, loco, sin sentido, tan torpe, tan diferente, tan desquiciante. Lo odiaba, aun cuando le causaba demasiada curiosidad y las ganas de saberse más que todo eso que ya tenía pensado el mayor de él -ideas erróneas si debía arriesgarse a apostar-, deseaba significarle más que un "fácil", pero su orgullo le podía. Siempre podría. Miró su erección, se abrió el pantalón y bajo la mirada pasmada del zanahoria, se acomodó el falo para que no estuviera aplastado por su ropa, lo miró a los ojos desafiantemente y empezó a caminar hacia la puerta.

-Sinceramente, Takaki Yuya… Tu vida acá, será una miseria

Él era Chinen Yuri, no cualquier niñato y ese joven estaba metiéndolo en un maldito carrito de montaña rusa que iba de subida y bajada, para nuevamente subir. Lo miró a los ojos. No soportaba que alguien no se decidiera con una maldita manera de ser, si quería fingir que era alguien “cool”, promiscuo e idiota, que lo hiciera, pero no podía luego ser un niño tonto con reacciones infantiles. No le parecía, no le gustaba.

-¿Por qué me odias? Ya me disculpé por…
-No te odio – aclaró rápidamente aunque era una medio mentira. Tomó la manija de la puerta con la mano derecha y se quedó ahí de pie antes de salir - No me agradan los de tu clase, ocultan tantas cosas que ya no saben ni quiénes son…

Takaki se sintió helar, su cuerpo quedándose tieso en el suelo.

Él no podía saber eso sin conocerlo.

Él en realidad, tampoco podía catalogarlo.

Pero lo que en verdad le molestaba, era que tenía razón.

4 comentarios :

Natarashi dijo...

gracias Satommy por actualizar (lo malo que las inspiración ya no están presente)
pobre Takaki a un que es un chico con buena posición económica, no sabe lo que es el amor
ese Chinen que su victima es Yabu, pero los dos tiene claro que se utilizan mutuamente

Haine dijo...

;3;♥♥♥♥♥-derrocha amor-(?) gracias por la dedicación y sfdsfs ;_; que eres mona y y y y te quiero♥♥;3; YabuChii~~~~♥ -chilla(?)-Maldigo a Takaki x'D lo maldigo, por pararlo y dejarlos a mitad, le voy a poner dos velas negras ;3; sfdsfsdf oh, cómo me encanta y Takaki ya anda reconociendo en su mente que se ve tentador, claro de ahí al 1313 sólo hay un paso(?) pero pobrecito, deberían dejarlo disfrutar de su sexualidad plenamente, si las deja o no embarazadas pues, siempre podría huir(?)._. sus padres van a acabar escocidos justo por no haberlo dejado D:
Me encanta justo ello, que Takaki sea tan chan chan, ahora chan ahora chin(?)♥
Me encantó, muy mucho ;3; me has hecho feliz uxu!

Ageha Chihara dijo...

ahi~~~~~~~~~~~~~4
Satyo te amo!!! <3
asdasdas el 29 empecé a leer esta cosa adorablementepervertida y hermosa!!!!!1 ;3;
quiero más!!!!!!!!!!1 >w<
más!!!!!!!!! *--------*
*okoksinpresiones*

*-------------* igual para no haber leido fics en 45 dias ashora en este preciso instante soy feliz! <3

asdasdasd avanzaconGnR TToTT

Namida Gabriela dijo...

kjaljdlsajlajalkj no sé qué decir. Me quedé con mi cara de "O___O mi chinen?!" xD. Wow todo lo que hace para tener lo que quería. Me quedé impactada~ es algo único, pero asombroso :D. Takaki... ya te veo... COOL!!! y luego... LOL!!! jajajaja xD. Deseo conti~~~


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