Johnny's International

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: OMFG OMFG CASI ME DESMAYO~
: El noticiero 8D
: En las nubes junto a Arashi, NEWS y HSJ

Pues~~ No sé si alguna lo ha leído o ha dejado de leerlo XD Hace... ¿Un mes? Algo menos empezaron a llegar correos de email a las chicas que asistieron al concierto de Jin en LA o que dejaron mensajes en el Tackey CHANnel~~ Bueno ¿Que a quien le importan ellos si no son HSJ? porque yo sé que la mayoría acá es fan de HSJ aunque varias como yo aman a casi toda la compañía Porque... TATATATAN~~ La Johnny's dijo que haría una página INTERNACIONAL, oh si gente~ Como lo leen XD Una página internacional para fans internacionales... Cuando lo leí por primera vez, LLORÉ, porque con 4 años en el fandom, una piensa "Fuck ;__; Tío Johnny nos hizo caso..." Y créanme, la emoción de eso no tiene igual...
Pero ya bueno, la entrada no es solo para eso... Es para decir que... Ha llegado un segundo email ABRIENDO EL REGISTRO para dicha página XD Yo sé que casi ninguna se pasa por el livejournal, y como claramente ahí dice difusión, lo difundo!!
Si quieren leer el 1° email, acá está:

http://brand-news-day.blogspot.com/2010/10/johnnys-international.html


COMÉNTENLES SI LO LEEN D:

Aasdsadsdasad y bueno, para el link de registro den CLICK AQUÍ

No está difícil para entenderlo ¬¬ Así que no me digan que no sé inglés XD Hasta alguien con un inglés básico lo entiende! Dice claramente que solo es para recibir emails, pero vamos gente asdsaasd es un gran paso y... Aasdsadsad XDD Abuse de Sheila 8D si si, mi amiga que de vez en cuando se pasa a molestar acá y que es admi de BND y que me ayuda también con el manga... Pues~ Abuse de ella y le hice traducir el 2° email y lo hice porque ella está en clase y no puede subirlo a su página y me lo está pasando por gmail, así que agradezcanselo! Y comenten D: Debo saber cuantas son felices por el amor Johnny♥



Particularmente XD lo que a mi más me emociona es lo de los tickets para el fandom internacional ;3; ahora si tengo para molestar con ganas a mis padres XD Aunque... Ya lo estaba haciendo con irme a estudiar allá LOL ni al caso, estoy muy feliz... Creo que... Aasdsa XD No, en serio, soy feliz jajaja

Innocent and Pure [4]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me matarán en la universidad~
: Nada
: En el bolsillo de Keito

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Nota mía: Y este capítulo llega a ustedes gracias a Carol♥ Si no hubiera sido por su apoyo/ayuda/whatever, no lo hubiera logrado terminar... Gracias por leer el fic ;3; Por cierto -w- Lo maté y está fome y medio corto... No me odien u_u
Nota mía 2: No me olvides aun existe LOL~ Solo que estoy teniendo problemas para seguirlo ;__; Pero si existe y está a medias x_x Si lo leen, por favor esperen un poco más!


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Ryutaro llegó a su casa, nervioso y deprimido, se había decepcionado así mismo, pero más importante aún, había decepcionado a su familia. Había sido un irresponsable y había actuado egoístamente… Se portaba como un completo desagradecido… Le mandó un mensaje a Hokuto diciendo que no iría a clases y después de hacerlo, apagó su celular.
Después de ponerse el pijama, se tiro a su cama y, enredándose con las sabanas, se hizo un ovillito al medio, quería bañarse y ponerse a estudiar, al fin y al cabo no iría a clases y hoy no tenía academia, solo podía estar en su casa leyendo y practicando, como hacía cada que tenía tiempo libre. Estaba a punto de moverse cuando el rostro de Kota apareció en su mente otra vez… Si se bañaba el olor del mayor que seguía impregnado en su cuerpo desaparecería y él… Él no quería eso…
Su piel se empezó a erizar al recordar la noche anterior, nunca se había sentido así y dudaba poder hacerlo de nuevo ¿Por qué le estaba ocurriendo eso? Sin embargo, no necesitó pensarlo mucho, en cierto modo ya lo sabía… Sabía que se había enamorado de aquella persona, tal vez no en un primer momento, tal vez no había sido amor a primera vista, pero cuando sintió aquel calorcito en su cuerpo cuando sus manos se entrelazaron, algo cambió, algo lo atrapó. Las lágrimas del menor no se hicieron esperar, le dolía el pecho, lo peor no había sido enamorarse, lo peor es que lo había hecho de alguien mayor y que era un hombre, al igual que él… ¿Quién le aseguraba que lo de ayer no había sido más que un juego? Kota era el que sabía todo de él: donde estudiaba y donde vivía, en cambio, él no sabía nada, Ryutaro solo sabía su nombre y edad, nada más, y ni siquiera podía estar seguro de que fueran reales ¿Qué iba a pasar si solo lo había usado? El lindo sentimiento que lo embargaba al pensar que le había entregado su inocencia a Yabu, se fue tornando oscuro y poco a poco fue opacando su corazón. Saltó de la cama y corrió hasta el baño, abrió la ducha y se metió con todo y ropa, tratando así de que el agua le hiciera sentirse menos… Sucio.

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-Disculpen…

Yabu vio a los cuatro chicos que había visto hace dos días con Ryutaro salir del colegio, supuso que eran sus amigos así que se acercó a ellos, no podía dejar que se fueran.

-¿Quién es? - preguntó uno de ellos
-Kento! – Hokuto le gritó algo asustado – Es… Amigo de Ryutaro – se escondió detrás de Fuma
-¿Ryutaro tenía amigos mayores?
-Yuugo! – Hokuto volvió a gritar pero aun escondido del otro – Respétalo…
-¿Qué es lo que deseas? – Fuma lo miró con algo de desconfianza
-Fuma!
-Ya cállate! – gritaron los otros tres haciendo que Hokuto los mirara de muy mala manera
-Eh… Es que estuve llamando a Morimoto-kun y… Su celular está apagado
-¿En serio? – Kento sacó su celular y marcó, esperó un rato y luego volvió a guardar el aparato – Es verdad, lo tiene apagado… Qué raro…
-¿Por qué? – el mayor miró expectante al chico
-Es que en la mañana me avisó que no vendría – miró a sus amigos - ¿Le habrá pasado algo?
-Ne, ¿es posible que haya recaído? – los ojos de Yuugo estaban cargados de miedo - ¿Si se ha desmayado y ahora está en el hospital? Qué pasa si…
-¿Hospital? ¿Recaer? – el corazón de Kota empezó a latir a mil, no podría haberle pasado nada a Ryutaro... No a su pequeño niño – Alguno… Alguno me puede explicar… ¿Qué es lo que sucede? –sintió la mirada de los cuatro en él – Por favor…
-Supongo que si ¿no? – Fuma miró a Kento y este asintió – Pero acá no… Vamos a otro lado
-¿De verdad lo harás? - la voz de Hokuto hizo que todos lo miraran – Ryutaro odia que se hable del tema y odia que más personas lo sepan – miró a Yabu – Lo siento, yo no te conozco… Y yo no puedo contarte nada sobre él

El chico hizo una venia y se fue, Yuugo no dijo nada pero después de inclinarse un poco, siguió los pasos del otro. El mayor miró a los otros dos chicos quienes ahora se veían un poco contrariados y como meditando si decirle o no.

-Ustedes no me conocen pero… Yo soy alguien que se ha vuelto muy cercano a Ryutaro… Por favor – se inclinó lo más que pudo – Por favor, explíquenme lo del hospital
-En una versión corta y nada detallista – empezó a hablar Fuma, rápido y algo nervioso – Ryutaro entró en coma y hace recién dos meses salió de ella

La cara de Kota era un cuadro, la sorpresa dibujada en sus ojos y boca abierta eran indescriptibles, trató de asimilar bien lo que había dicho aquel niño ¿Qué Morimoto Ryutaro había estado en coma? ¿En serio? Pero si el parecía tan fuerte y resistente…

-El semestre pasado estábamos jugando en un terreno baldío – ahora el que hablaba era Kento – Y mientras corríamos, Ryutaro se hizo una herida en la pantorrilla con un clavo o algo, en ese momento no le tomó importancia porque era un pequeño corte, pero…
-Cuando estábamos volviendo en la noche a nuestras casas, se puso mal… – Fuma bajó la voz – Primero estuvo con nauseas y se puso a arrojar en medio de la calle…
-Creímos que estaba enfermo, que la comida le había caído mal o algo…
-Lo estábamos llevando a su casa ya medio cargando cuando se desmayó… Inmediatamente llamamos a su mamá y…
-Lo llevaron de emergencia – Nakaken hizo una mueca de dolor al recordar aquel momento – Ese fue el último día que hablamos con Ryutaro, porque… Porque ese día entro en coma… Y salió recién a los tres meses…

Yabu sintió como poco a poco se le bajaba la presión y las piernas le empezaban a flaquear ¿Tres meses? ¿Tres meses en los que no abrió los ojos? El pensar siquiera en un día sin Morimoto fue incómodo, incluso doloroso…

-Es por eso que… - la voz del mayor era temblorosa - ¿Es por eso que está atrasado con sus estudios? – los menores asintieron, tenía un millón de preguntas en la cabeza pero había una en especial que lo estaba molestando – Ustedes dijeron que… Podía recaer… Eso… ¿Es verdad? - creyó que caería al piso al verlos asentir levemente.

No podía, Ryutaro no podía recaer… Simplemente ese mocoso no podía desmayarse y entrar en coma y dejarlo, no podía… No tenía ese derecho.

-Es por eso que también se siente culpable –Fuma miró hacia el piso sintiéndose completamente mal – Por eso es que cambió tanto…
-¿Cambió? ¿Cómo que cambió? – el mayor los miró expectante, al parecer su mirada era tal que, los chicos aun renuentes a contarle, siguieron hablando.
-Ryutaro nunca ha sido tan serio ni tan maduro – Kento suspiró pesadamente y algo melancólico – El era más relajado, hacía bromas y siempre sonreía…
-Pero a la semana de despertar, se enteró de los problemas económicos en los que su familia se había metido por mantenerlo conectado…
-Le dijo a Hokuto que todo eso estaba pasando por su irresponsabilidad, descuido e inmadurez, ahí ya sentía la culpa… Pero todo empeoró cuando volvió a clases… -Nakaken miró a Fuma y ambos tenían la mirada cargada de tristeza.
-¿Qué pasó al volver a clases? - Yabu ya estaba algo desesperado ¿le habían pasado más cosas malas?
-La gente lo empezó a tratar con lástima – Fuma frunció un poco el ceño – Pero lo peor fue que él se deprimió al ver que estaba perdido con los temas que estábamos estudiando y quiso dejar el instituto para ponerse a trabajar…
-Lo convencimos que la mejor forma de retribuirle a sus padres era estudiando y felizmente nos hizo caso… Pero… Se volvió alguien muy frío y cerrado… No sabemos cuándo necesita apoyo o cuándo se siente mal…
-Por eso… Que faltara hoy…

Ni siquiera terminó de escuchar lo que decía Fuma, empezó a correr en dirección a la casa del menor, tenía que verlo y saber que estaba bien.
El miedo lo empezó a invadir y su mente comenzó a hacerle malas pasadas… Involuntariamente podía imaginar a Ryutaro recostado en una cama de hospital, conectado a una máquina que lo ayudaba a seguir vivo y el a su lado, cogiéndole la mano, esperando que en algún momento, el menos esperado, abriera los ojos… En la estación de trenes se saltó todo, no pagó el ticket ni nada, solo entró y corrió hacia el tren que estaba a punto de salir. Estaba ansioso, sentía que iba demasiado lento y que cada segundo que se demoraba era peor para el menor. Cuando el vagón se detuvo y las puertas se abrieron, salió corriendo empujando a varias personas en el proceso, no le importaba, todo lo que quería era estar a su lado…

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Estaba tratando de leer un poco de historia japonesa pero en tres horas solo había leído dos páginas y según iba a atardeciendo más se desconcentraba. Recostó su cabeza en la mesa, la opresión en su pecho no desaparecía, es más, parecía que a cada segundo crecía y dolía más… ¿Qué era Yabu Kota para él? Esa pregunta lo había empezado a acosar hace una hora y no se la había quitado de la cabeza, se había enamorado de él pero… ¿Qué era? ¿Qué significaba? Si se le daba la oportunidad ¿Estaría a su lado? No, esa no era la pregunta correcta, la pregunta correcta era ¿Ryutaro lo quería a su lado? Se puso a llorar por enésima vez, mojando así el libro que estaba debajo suyo, no debió haber accedido, no debió siquiera besarlo ni dejar que lo tomara de la mano… No podía tenerlo a su lado, eso significaba una distracción y el no podía darse ese lujo, el solo debía pensar en estudiar… Por algo sus padres hacían un gran esfuerzo por mantener su familia a flote, el debía poner su parte, él ya no era un niño, el niño de su interior desapareció el día que no tomó importancia a esa herida y por lo cual enfermó… Si tan solo se la hubiera limpiado un poco, pero no… Por su infantilismo todo eso había ocurrido, por seguir jugando…
El timbre sonó y lo sacó un poco de su ensimismamiento, no quería abrir, pensó que la persona de afuera e aburriría pero no, esta seguía insistiendo, se levantó desganado y molesto, y antes de abrir la puerta se lavó un poco la cara. Abrió la puerta y antes de poder articular alguna pregunta, Yabu ya había abierto la reja de afuera y había corrido hacia él. El mayor se dejó caer en el piso delante suyo, estaba arrodillado y sus brazos habían ido a parar a la cintura del menor, abrazándolo cálidamente mientras su rostro se ocultaba en su pecho, mojando con sus lágrimas el pijama del chico. Morimoto se quedó quieto ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué lloraba? ¿Por qué lo abrazaba así? Una imagen de deja vú apareció en su mente cuando recordó a su madre llorando así por él cuando despertó en el hospital… Pero Kota no sabía eso, no tenía como saberlo ¿Entonces porque lloraba? Algo tembloroso, abrazó al mayor de vuelta, jugando un poco con su cabello y agachándose levemente para darle un beso en la cabeza, Yabu alzó la mirada y vio a los ojos al menor, llorando con más intensidad que antes, su abrazo fue un poco más fuerte esta vez, no quería alejarse de él, quería cuidarlo… Ryutaro dejó de abrazarlo solo para limpiar un poco las lágrimas del rostro del chico, estaba haciéndolo con cuidado cuando de sus propios ojos empezaron a caer unas gotas… Dolía, dolía mucho, querer a alguien pero saber que no era posible estar a su lado. Yabu se paró y lo abrazó con sobreprotección, tratando de transmitirle algún consuelo, tratando él de encontrar consuelo. Uno lloraba por saber que el otro estaba ahí, bien, vivo y sano… El otro lloraba porque no iba a poder estar a su lado por mucho más tiempo, no sin sentir culpa y dolor cada que lo hiciera…

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-Ryutaro… - Yabu estaba en el cuarto del menor, sentado en su cama, viendo como este estudiaba - Déjame ayudarte…
-No – dijo algo cortante – Ni siquiera me has dicho porque has venido ni porque has llorado
-Tú tampoco me has contestado porque te fuiste sin decirme nada ni porque has llorado

El menor volteó a verlo de reojo, algo tenso, suspiró un poco y se giró para seguir leyendo, se tiró un golpe mentalmente, ahora si podía concentrarse, de solo saber que Kota estaba ahí su cuerpo estaba más relajado y hasta feliz.

-Hablé con tus amigos – dijo por fin, algo dudoso, sin saber si era correcto decirle que ya estaba enterado de todo lo que le pasaba – Me contaron lo del hospital y lo de tu familia…
-¿Qué? – se quedó quieto y volteó a verlo molesto, solo había ido hasta ahí por lástima ¿verdad? Porque se enteró que había estado en coma y ahora le tenía lástima - ¿Por qué te lo dijeron? – preguntó molesto
-Porque yo pregunté – Yabu se paró y caminó hasta él, apoyándose en la mesa de estudios del menor - ¿Qué fue lo que pasó? Como es posible que por un corte tu…
-Se llama “Síndrome de shock tóxico” y es producido por una bacteria llamada estafilococo aero - dijo serio, recitando de memoria lo que le había ocurrido – Por mucho que sea una enfermedad poco frecuente, todas las personas tenemos esta bacteria en la piel… Lo que me pasó a mi fue que estaba con las defensas bajas… Acababa de tener varicela y aun no me recuperaba, aun así salí con mis amigos a jugar… Me hice una herida y no la desinfecté, la bacteria reaccionó de alguna manera y se metió en mi sangre, causando así que la infección se propagara - se quedó callado – Quien pensaría que entraría en coma solo por eso… - sonrió amargamente – En realidad fue solo mala suerte, si la bacteria hubiera sido un estreptococo, y debió serla por la varicela, no hubiera sido grave… Solo unos días en cama y algo de tratamiento…
-Ryutaro…
-¿Qué más te dijeron? – lo miró molesto, no era algo de lo que le gustara hablar - ¿De la hipoteca que mis padres le pusieron a la casa o de los préstamos que se hicieron solo para que yo viviera un poco más? – ya prácticamente estaba gritando -¡ ¿Te dijeron que por mi culpa mi familia está en muchos problemas?!

El mayor lo abrazó, ocultando las lágrimas que empezaban a caer de los ojos de Morimoto, le estaba dando unos pequeños golpes en el pecho, lamentándose todo lo que le había ocurrido y todo lo que le estaba ocurriendo.

-¿Por qué estás aquí? ¿Por qué lo haces más difícil? ¿Por qué yo? – dijo mientras seguía llorando, dejando salir todo ese dolor en su pecho - ¿Por qué siento esto? ¿Por qué ahora? ¿Por qué Yabu? ¡Dime por qué!
-No… Lo sé… - pudo sentir como el niño en sus brazos lloraba desconsoladamente – De verdad lo siento…

¿Qué podía contestar ante eso? En realidad lo había elegido porque no lo conocía y era casi imposible que se involucrara con él pero… Solo casi… Solo casi porque lo había hecho y ahora le dolía ver el sufrimiento que había ocasionado, el sufrimiento al que Ryutaro había tratado de sobreponerse en un pasado, él lo había empeorado pero, ¿en verdad era tan malo? Es verdad que comenzó solo como una prueba, como la manera de contestar a su pregunta pero ahora… ¿Ahora qué era? ¿Qué sentía? ¿Qué era aquel niño para él? ¿Y si era algo, Takaki en que se convertía? No podía contestar nada si ni siquiera él tenía respuesta a sus preguntas…

-¡Tadaima!

Ryutaro lo soltó de inmediato al escuchar aquellas voces en el primer piso y corrió al baño a lavarse la cara, desde ahí gritó un “Okaeri” y varios pasos presurosos se escucharon. Yabu vio como una niña y un chico entraban en la habitación.

-Niichan! - gritó el chico - ¡¿Quién es él?!
-Es muy lindo! – dijo la niña que corrió hacia Yabu y lo abrazó, era tan pequeña que sus brazos solo llegaban a la altura de sus piernas – Yo lo quiero
-Nada de que lo quieres – Ryutaro volvió a aparecer, con su expresión seria y abrazó por la cintura a su hermana para alejarla del mayor – El no es un objeto – la cargó un poco y la llevó junto a su hermano
-Pero… Pero… - se iba a poner a llorar – Shin!! Dile algo
-Pero ¿Por qué? – preguntó riéndose un poco – Si es el amigo de niichan, le pertenece a él…
-¡Que no es un objeto!
-¡Yo no dije lo contrario! - le gritó Shintaro en respuesta - ¿Por qué siempre tienes que ser tan histérico?
-Yo no soy histérico!
-Ya no peleen – la niña corrió hasta Kota y lo tomó de la mano – Ven, te mostraré la casa ¿Quieres casarte conmigo?
-Eh… - Yabu se quedó en blanco, no sabía si reírse o salir corriendo, los hermanos Morimoto eran… hermanos, sonrió un poco, el también era así con su hermano mayor – No me puedo casar contigo
-¿Por qué? – le miró con ojos llorosos
-Porque yo ya quiero a alguien… - contestó amablemente pero la niña lo pateó y salió corriendo
-¡Todos son iguales! – se escuchó su grito desde otra habitación
-Perdónala – pidió Shintaro – Es algo extraña… - hizo una venia y se presentó – Morimoto Shintaro, 13 años, mucho gusto
-Yabu Kota… Mucho gusto – también se inclinó un poco, aun confundido con lo que había acabado de ocurrir
-Ryutaro, la próxima vez que te vayas a dormir a la casa de alguien, avisa con tiempo, me voy a hacer los deberes, con su permiso

Shintaro cerró la puerta tras de si dejando a los otros dos aun ahí parados.

-Tus hermanos son… Iguales a ti – dijo el mayor tratando de llenar el vacío – O sea, me refiero al físico…
-Yabu… - Ryutaro volteó a verlo con una mirada seria y profunda - ¿A quién quieres? - el menor se había quedado callado desde que le había dicho eso a su hermana… La duda lo estaba matando.
-¿A quién quiero?

La pregunta sonó como eco a través de su cerebro, causándole una extraña sensación de culpa… De nuevo no podía contestar a eso, no estaba seguro de su respuesta.

-Olvídalo – el menor pasó de largo hasta su mesa – Olvida lo que acabo de preguntar

Al fin y al cabo Ryutaro no quería saber la respuesta, sería doloroso escuchar que quería a alguien más, cogió su libro de matemáticas y se puso a resolver los problemas. Yabu lo miraba desde atrás, sin reaccionar, rompiéndose la cabeza pensando en qué decir, al final, se acercó al menor, lo cargó, se sentó él en la silla y con cuidado acomodó a Ryutaro en su regazo, cogiendo el lápiz que él había tenido momentos antes y viendo los problemas que tenía frente suyo.

-Si te soy sincero… - empezó a hablar mientras escribía algunos números y formulas – No lo sé, pero por el momento, no quiero alejarme de ti, así que por favor… Tú no te alejes

¿Por qué? Morimoto empezó a temblar un poco, sintiendo su corazón latiendo a mil por tener a Kota tan cerca suyo, estar sobre sus piernas y que su cuerpo lo abrigara, se sonrojo notablemente y con algo de temor rozó los labios del mayor, asintiendo levemente… Él tampoco quería alejarse.

~ [ Only For You]~ [1/2]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Estoy bajo amenaza de Ayaa XD
: Bon Bon - HS7
: En mi cama


Titulo: Only for you
Extencion: Twoshot
Parejas: Yamajima & TakaChii
Autora: sOra-cHan
Notas: POR FIN TERMINE ESTOOOOOOO!!! asdasdasd espero que les guste, no se hagan grandes espectativas... esta fome u_u... & pues no sean crueles ;w;

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[24 de septiembre del 2010 – 12:30 am]

[Grand Hyatt Tokyo Hotel – Suite presidencial]

[Fiesta del tercer aniversario de Hey! Say! JUMP]

La fiesta iba agarrando ambiente, estaban todos los miembros de JUMP, sin faltar uno solo, personas del medio, algunos hijos de famosos empresarios y porque no… una que otra linda fan… todos se encontraban en el living de la suite bailando sin pudor, incluso Ryutaro y Yabu que eran los más serios andaban mostrando aquellos movimientos que no dejaban nada a la imaginación.

Takaki se encontraba hablando con algunos compañeros de la empresa, a la vez que… para que mentir… bebían alcohol. Cuando sintió que era volteado con fuerza y al no ver a nadie frente a su rostro, bajo un poco la mirada un poco, encontrándose con Chinen.

*- Donde está Yamada?. –Takaki se soltó de aquel agarre-.

*- Ya Yuri, te dije que no me hablaras de eso. –Se fue dejando a Yuri ahí, desesperado por encontrar a Yamada-.

*- Maldición!. –Dijo mientras intentaba buscarlo por todo el living, pero ni rastros del chico.. y ahora que veía bien, tampoco estaba Yuto, ni Inoo, ni Daiki, solo se podía ver a Yabu y Ryutaro hablando con unas chicas, Keito y Hikaru arreglando algo con los instrumentos para una pequeña presentación-.

_________________

*- Que me sueltes te digo!!!, ya déjame Yuto!!!!. –Decía Yamada dentro de una de las habitaciones de esa suite, queriéndose zafar del agarre de Yuto-.

*- Pero debemos hablar!!

*- Pero yo ya te dije que no quiero hacerlo!!!, lo de nosotros ya paso!!, fue hace dos años!!, ya… yo casi lo olvido!!, así que tu también has lo mismo!!. –Decía con la voz temblorosa-.

*- Si verdad!, con Chinen?!!. –Dijo enojado-.

*- No tienes nada de que reclamar!!, tu… estuviste con Keito mientras estabas conmigo!!, tan siquiera yo espere más de un año!!!

*- Entonces si estas con él?!!

*- Porque tu si pudiste con Keito y yo no?!, eh?!

*- Solo fue un juego!!, fue un estúpido juego de botella!!!, Kei y Dai-chan molestaban con que debíamos darnos un beso!!, te lo explique!!, tu justo entraste cuando yo lo besaba, pero era un juego!!!

*- Juego o no, lo hiciste!!, otro pudo haber dicho que no e importarle poco las burlas de Dai-chan y Kei!!.

*- eh?!. –Yuto se desconcertó por esas palabras, el las había oído en algún otro lado-.

[FLASH-BACK]

*- Y porque estas así?. –Le preguntaba Chinen a Yuto-.

*- Chii, no tengo humor, si?... fui un idiota…

*- Entonces es verdad… Yuto. –El menor vio a aquel alto-. Para serte sincero… Juego o no, lo hiciste, otro pudo haber aguantado las burlas de Dai-chan y de Inoo-chan. –Dijo saliendo de la sala de ensayos-.

[FIN DEL FLASH-BACK]

*- Eso te lo dijo Chinen cierto?!. –Yuto pego a la pared a Yamada, sosteniéndolo fuerte de las muñecas-.

*- Haya sido quien haya sido!, te duele porque es verdad!!, no?!

*- Maldita sea Ryosuke!!, fue un juego!!

*- Pero sentías algo por el no?!!. –Dijo un poco triste-. Y ya suéltame!!, que me lastimas…

*- No sentía, ni siento, ni sentiré algo por el!!

*- Ya Yuto, déjalo así, enserio, se que tu estado no es el mejor, te vi tomándote dos vasos de lo mismo que Takaki tomada… así que en tus cávales no estás…

*- El que decide eso soy yo, ok?!. –Dijo Yuto pegando más a Yamada en aquella pared haciendo que el chico se quejara un poco-.

*- Moo, Yuto!, deja de hacer eso!.

*- Hacer qué?, obligar a que me oigas, créeme Ryosuke, quise hacerlo por las buenas tantas veces, pero siempre te negabas de una forma u otra, y ahora ya no lo harás. –Dijo apretando más las muñecas y hablando cerca de su rostro-.

*- N-no hagas eso. –Se quejaba Ryosuke-.

*- Hacer qué?, tomarte así, o que me acerque tanto?. –Dijo ya a escasos centímetros a nada de rozar sus labios con los del chico que comenzaba a desfallecer por la cercanía-.

*- Las, las do-dos cos-cosas. –Contesto mientras sentía la cercanía de aquel alto chico y es que a decir verdad… jamás lo había olvidado-.

*- Puedo hacer lo que quiera contigo, sabias?. –Dijo Yuto rozando sus labios, recibiendo un pequeño quejido de Yamada al alejarse-. Puedo besarte si así lo quiero

*- No te atreverías. –Dijo Yamada con el seño fruncido-.

*- Me retas?

*- Yo no te ret… -Pero no pudo terminar la frase para cuando su boca fue tomada a la fuerza por la de Nakajima, el chico movía sus labios insistentemente esperando una respuesta, una reacción de parte de Yamada, mientras el luchaba por zafarse de ese beso, Yuto soltó sus muñecas para tomar el rostro del mas bajo entre sus manos, mientras sentía los golpes que le daba Yamada en el pecho para tratar de alejarlo, los cuales se fueron haciendo más débiles hasta que cesaron y termino por corresponder aquel beso, abriendo su boca para dar paso a la traviesa lengua de Yuto, la cual buscaba la suya, entrelazándose entre una guerra por el poderío de aquel beso, el cual Nakajima llevaba bastante terreno ganado-.

Desesperadamente Yuto bajo sus manos por las caderas de Ryosuke hasta llegar a sus piernas y tomándolas para ponerlas a cada lado de su cadera, con tal acto Yamada solo se aferro al cuello del alto por miedo de caer, siendo preso de la pared y del cuerpo de Yuto, que cada vez se pegaba mas a él hasta el punto de rozar sus miembros.

*- Ahhhh. –Gimió Ryosuke entre el beso al sentir la fricción de su miembro con el de Yuto-.

Oyendo la reacción de Yamada, que no hizo más que excitarlo mas, Nakajima volvió a repetir la acción, sacando un gemido más agudo.

*- Yaaaaah, no lo agahhhs. –Le suplico Yamada a Yuto-.

*- Pero si te encanta, tu cuerpo habla por sí solo. –Dijo Yuto besando el cuello de Ryosuke, quien solo lo estiro mas para que el alto tuviera más libertad en el-.
*- Soy hombre!, y me éxito como cuahhhlquier. –Volvió a gemir ante un nuevo roce-. Otro, no te creas especial por ello.

*- No me creo… Lo soy. –Dijo Yuto volviendo a besar lujuriosamente a Ryosuke teniendo una respuesta inmediata-. Y tus besos lo demuestran.

*- Tal vez para Keito lo seas. –Dijo Ryosuke separándose y pegándose más a esa pared-.

*- Y para ti. –Dijo mientras volvía a rozar sus miembros viendo la inocultable cara de excitación que Yamada tenía-. Un pequeño niño jugando a ser el fuerte. –Decía mientras volvía a besar el cuello de Ryosuke-.

*- Y el otro jugando a ser el sometedor. –Contesto Yamada entrecerrando sus ojos para disfrutar más de aquellas extraordinarias atenciones a su cuello-. Ya Yuto!, deja de jugar!. –Exigió Yamada-. Ya te divertiste lo que quisiste, ahora déjame y volvamos a la fiesta!. –Trato de bajar del agarre de Yuto, pero el alto solo junto fuerzas para recostarlo en la cama y el posicionarse encima de él-.

*- Jamás juego, menos cuando se trata de mis sentimientos por ti. –Sin decir nada mas asalto de nueva cuenta la boca de Yamada, que ya se había hecho su adicción, después de dos largos años aquel chico que estaba bajo su cuerpo era una tentación mayor-. Déjame amarte Ryosuke, aunque sea solo por esta noche-. Dijo separándose solo unos centímetros de los labios del mayor-.

Como respuesta, Ryosuke volvió a buscar el contacto de sus labios, tirando por la borda todas las excusas de negación que había puesto durante todos esos años, incluso dejando de pensar en Chinen… el solo se dejaría llevar por el sentimiento que embargaba, siendo egoísta por primera vez en ese tiempo.

Yuto bajo sus besos hasta el cuello de Ryosuke, apoderándose de él de nueva cuenta.
*- Como debo tomar eso. –Susurro el alto en su oído-. Es un “si” o un “no”. –Dijo mordiendo y lamiendo la oreja de Yamada-.

*- S-siii~. –Respondió en un hilo de voz-. Quiero que lo ahhhgas. –Tomo fuertemente el rostro de Yuto entre sus manos-. Ámame esta noche todo lo que no me amaste en dos años-.

*- Te amare esta noche, con todo el amor y deseo que me guarde estos dos años-.

Yuto volvió a hundir su rostro en el cuello de Yamada, mientras el mayor jalaba un poco de su camisa tinta, logrado sacarla un poco de su lugar, a los minutos ambos chicos ya habian cambiado de posiciones infinitamente y ahora se encontraban desnudos-.

Yamada se encontraba sobre Yuto, mientras sus lenguas se entrelazaban, sus salivas se mesclaban, sus cuerpos rozándose disfrutando de un calor mutuo en el cual no existía ni frio y mucho menos el invierno, las manos de Yuto se deslizaban por la espalda baja de Yamada, sintiendo como el chico se movía sobre sus caderas haciendo que sus miembros chocaran y rozaran. Ryosuke se estremecía a cada caricia, descubriendo una y mil sensaciones que las manos de Nakajima podían darle a su mente y cuerpo.

Nakajima cambio gentilmente de posiciones, ahora siendo él quien estaba arriba de Yamada, dándole un nuevo vistazo, viendo el cabello del más bajo, algo revuelto, sus mejillas color carmesí, sus ojos con las pupilas extremadamente dilatadas por la excitación, mordiéndose su labio inferior para reprimir el gemido consecuencia de un pequeño rose entre miembros haciendo solo que el deseo de poseerlo se incrementara. Se volvió a apoderar de sus carnosos y suaves labios mientras sus manos exploraban de nuevo cada parte de aquella tersa y fina piel.

Entre las caricias a las caderas de Ryosuke, Nakajima guio sus manos hasta la hombría del chico, rozando primero con las yemas de sus dedos aquel excitado miembro que pedía atención desde hace bastante tiempo.

*- Ahhhh~. –Gimió Yamada ante el suave tacto de las manos de Yuto sobre su miembro sintiendo un mar de emociones en el cual la marea era fuerte y de un momento naufragaría en una isla donde los únicos habitantes eran la lujuria, el deseo, amor y pasión, quienes estaban dispuestos a recibirlo con los brazos abiertos-.

Roses, besos, mordisco y lengüetazos, todo eso era lo que Yuto repartía sobre el cuerpo de Yamada, sin dejar un espacio sin degustar de el castaño chico que tenía bajo su cuerpo. Dirigió sus dedos a la entrada del mayor, para comenzar a dilatarlo.

*- AHHHH. –Grito sonoramente Ryosuke al sentir aquella intromisión en su cuerpo, sin embargo Yuto solo se dedico a mover sus dedos en forma circular, al poco tiempo aquellas muecas de dolor que el rostro de Yamada reflejaba, se convirtieron en gestos de placer cada que Yuto introducía sus dedos al interior de el, cuando lo creyó necesario saco sus dedos para cambiarlos por su miembro, recibiendo una sorpresa y tención evidente de parte de Ryosuke-.

*- Que, que haahces!. –Decía Yamada ante el evidente dolor-.

*- Tranquilo… prometo ser gentil. –Le susurro Nakajima al más bajo, en un tono ronco y ansioso, dirigiéndose a sus labios para unirlos de manera impaciente y a la vez sensual-.

Poco a poco Yamada iba sintiendo como las paredes de su entrada se sentían desgarrar a conforme Yuto iba entrando en el, definitivamente no era lo mismo un par de dedos que aquel palpitante miembro invadiendo de forma lenta su cuerpo. Aun cuando el chico alto trataba de distraer a Ryosuke de aquel agudo dolor, era momentáneamente imposible.

Las sensaciones para ambos chicos eran diferentes, mientras Ryosuke se sentía partir en dos, Yuto se moría de ganas por poder embestir a Yamada.

*- Ryo-Ryosuke eres… exquisita y…deli-deliciosamente estrecho. –Le dijo Yuto cuando termino de entrar por completo en el, sintiendo como las paredes de Yamada encerraban su miembro haciéndolo gadear y gemir de tan solo estar ahí-.

*- Y no… no… AHHH, no te muevas aun!!. –Suplico Ryosuke mientras se aferraba con sus uñas a la espalda de Yuto-.

*- N-no lo hare hastaaaah, que lo pidas. –Dijo Yuto antes de besar los labios irritados de Yamada, logrando distraerlo un poco y haciendo que el chico se acostumbrara a su miembro, moviendo el mismo sus caderas para poder sentir más-.

Al sentir aquel movimiento de parte de Ryosuke, Yuto no espero para comenzar el vaivén de sus caderas, embistiendo al chico suavemente a pesar de que se moría por hacerlo en otro ritmo, pero aun así, sentía la deliciosa opresión de su miembro contra las paredes de la entrada de Yamada.

Sin saber como paso, ahora era Yuto el que se encontraba recostado en la cama con Ryosuke sobre él, las manos del chico puestas en su pecho como apoyo de las subidas y bajadas que el mayor daba por lo largo de su miembro, descendiendo justamente antes de llegar a la punta, sintiendo como aquel agudo dolor ahora se había convertido en una maravillante, desesperante y suave sensación llamada “Placer”, el placer de tener a Yuto dentro de el, de los roces del miembro del alto en su entrada, de los roncos gemidos de Nakajima al bajar y subir por él, sentía su piel en guardia, caliente al tacto del menor.

Yuto se levanto un poco para poder besar a Yamada, ansiaba probar su boca, sus labios, todo Ryosuke era sumamente delicioso, beso su cuello, su pecho, mientras el mayor se aferraba a sus cabellos, alborotándolos más de la cuenta mientras seguía moviéndose sobre él, gimiendo con desdén, olvidándose que afuera de aquella habitación se encontraba una fiesta con sus compañeros de grupo, trabajo y algunas fans.

*- Maahhhhhs, mas Yuto, mahhhhs. –Gemía Ryosuke al oído de Yuto mientras sentía como su miembro era afianzado por el alto, quien solo lo volvió a tumbar sobre la cama, dando estocadas fuertes y certeras, sin dejar de masajear la hombría de Yamada-.

*- Y así te atreviste ahhh decir que ahhh, no erahhh especial parahh ti?. –Pregunto el menor a como pudo, dejando escapar gemidos entre la frase-.

*- Eres más que eso. –Dijo Ryosuke mientras se abrazaba a Yuto con brazos y piernas, Nakajima solo sonrió y asalto la boca de Yamada, haciendo que el chico ahogara entre besos los gemidos que el mismo provocaba al entrar y salir de él y al estimular su miembro-.

De un momento a otro los gemidos se hicieron incontenibles para ambos, aumentado la velocidad de ambas caderas, haciendo que Yuto tocara el punto exacto que haría a Yamada una bomba de tiempo que explotaría de un momento a otro.

*- AHÍ!! AHÍ!!, ASI YUTO ASI!!. –Gritaba a como podía el castaño-.

*- So-solo un po-poco maaaahs!. –Le dijo Yuto-.

Cinco estocadas mas y Yamada comenzó a sentir los espasmo de aquel delicioso orgasmo terminando en un gemido revelador para Yuto

*- Ahhhhhhhhhh~ Yuto te ahhhhhhhhmo!. –Dijo antes de descargar su semilla entre ambos cuerpos, sintiéndose desfallecido y aun con espasmos que entrecerraban mas el miembro de Yuto haciéndolo explotar dentro de el, sintiendo aquel liquido llenarlo por dentro-.

*- No era, no era. –Trataba de responder Nakajima aguitado mientras caia a un lado de el-. No era necesario gritarlo… pero si fue enloquecedor la forma en la que lo hiciste. -Dijo volteando a el con las pocas fuerzas que le quedaban, viendo aquella hermosa imagen de Ryosuke con sus mejillas teñidas de rojo, sus labios algo inchados y entreabiertos, las puntas de sus cabellos un poco humedecidas por el sudor que aquel acto les trajo-. Te ves más hermoso que nunca

Le dio un pequeño beso en los labios

*- Nakajima Yuto. –Dijo serio el mayor-. Jamás vuelvas a jugar botella con Inoo y Daiki!, no mientras estés conmigo!. –Dijo tajante-.

*- Este contigo?. –Pregunto incrédulo-.

*- Si!, que me crees de esos que se lo dan a cualquiera?!, pues no… yo solo estoy de esta forma con personas especiales y. –Bajo su mirada un poco mientras hacía dibujos en el pecho de Yuto-. Y… que amo en realidad.

*- Y aun así pretendías olvidarme?. –Dijo Yuto con una sonrisa-.

*- No lo pretendía!... jamás lo intente. –Dijo sincero-. Y ahora!, dilo tu!

*- Decir qué?

Ryosuke solo inflo sus mejillas y frunció su seño

*- Te ame, te amo y te amare. –Le dijo para después besarlo tierna y suavemente, siendo un beso dulce y expresando solo un poco del amor que le tenía a ese ser que estaba a su lado-.

*- Nunca te separes de mi Yuto. –Dijo Ryosuke al término de ese beso y mientras se acurrucaba en el pecho de Yuto, sintiendo el sueño invadirlo-.

*- Nunca lo hare, ni aunque así me lo pidieras. –Decía mientras jalaba la sabana arrugada de algunas partes de las que Yamada se tomo mientras era poseído por Yuto, y lo tapaba-. Captaste?

*- Captado y… anotado. –Dijo ya con los ojos cerrados-. Te amo.

*- También te amo… Niño bobito. –Le dio un pequeño beso-.

Después de eso, ambos quedaron fulminantemente dormidos, sintiéndose cálidos y seguros con la compañía que tenían… ambos con la seguridad de que su eterno compañero velaría sus sueños.

Innocent and Pure [3]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Dear god, que Yabu no me mate ;3;
: Hasta que vuelvas conmigo - Gian Marco
: Japanolandia

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Nota mía: Lol~ Tengo un sentimiento de culpa como no tienen idea XD Pero bueno, no hay nada que pueda hacer, lo hecho, hecho está 8D Los comentarios son ♥ Jajaja *está nerviosa* Aasdasdsad

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-Frío~

Yabu se acomodó mejor la chalina para que no le protegiera solamente el cuello, sino también el rostro. Después de meses sentía frío, era obvio que estaban cambiando de estación del año.

-Nadie te obligo a venir

Ryutaro pasó de largo por su lado, caminando como si ni siquiera lo hubiera visto, el mayor no entendió bien lo que había pasado hasta que se hallaron distanciados una cuadra. Sonrió para si mismo, desde ahí pudo ver como el chico temblaba ligeramente por la baja temperatura y se frotaba las manos para generar calor.

-Es un necio…

Corrió hasta él y con una familiaridad que ya le daba miedo, Kota lo tomó de la mano, compartiendo así su calor.

-No hagas eso… - Ryutaro trató de soltarse pero el mayor aferró con más fuerza su mano
-Estás frío – dijo con dulzura – Y esto no te va a matar
-Tonto

Frunció los labios, otra vez el menor sentía ese sentimiento de calidez que nada tenía que ver con la temperatura, sino a algo que iba más profundo, algo más dirigido a su corazón… Se detuvo en seco ¿De cuando acá pensaba en cosas tan cursis? Sacudió la cabeza de lado a lado a ver si así se deshacía de esa idea tonta haciendo que el mayor se riera con eso. Lo miró molesto y le tiró un leve golpe en el brazo con la mano que tenía libre y se puso a refunfuñar.

-No te molestes – dijo el mayor aun sonriendo – Es tu culpa por hacer eso… Quien iba a pensar que podías ser tierno y gracioso al mismo tiempo…
-Oie!
-Lo siento – se rió de nuevo - ¿En qué pensabas?
-Nada importante – el menor contestó con una mueca
-Uhm… ¿Era sobre lo de ayer?
-¿Qué cosa de ayer?

El menor sabía que esa era una pregunta con trampa, sabía claramente a que se refería Kota pero, como ya había decidido, se iba a negar así mismo -y a quien le pregunte- todo lo ocurrido hasta las últimas consecuencias… Aunque eso lo llevara a la misión imposible de averiguar cómo rayos controlar el estúpido sonrojo que se le hacía presente en la cara cada que recordaba el hecho.

-Ya sabes, lo de nosotros… - Yabu parpadeó varias veces ¿De verdad no lo recordaba o es que él lo soñó?
-¿Qué cosa? No soy adivino como para saberlo
-Lo de la puerta de tu casa – no recibió respuesta pero, cuando pasaron por una vitrina muy bien iluminada, vislumbró el rubor en sus mejillas y como desviaba la mirada cada dos por tres, simplemente para tratar de ignorarlo, sonrió, su inocencia seguía intacta – De acuerdo, no pasó nada

Caminaron sin hablar todo el trayecto hasta la estación de trenes, Ryutaro estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no se percataba de nada, ni siquiera lo hizo cuando Yabu lo soltó diciéndole que iría a buscar algo para tomar. Sintió frío en la mano y solo ahí se percató de que estaba solo ¿A dónde se había ido el otro? Empezó a sentir pánico, le dijo que siempre lo acompañaría… Se sintió traicionado y se molestó, más consigo mismo que con Yabu, porque a fin de cuentas, él era el iluso que había creído en esa promesa.
Empezó a caminar hacia el andén, cuando unos brazos lo abrazaron por la cintura.

-¿Por qué te vas?
-¿Por qué te fuiste tú? – contestó a la defensiva y aun resentido

El mayor empezó a reír pero no por la contestación, sino porque trataba de ocultar sus nervios, estaba siendo un impulsivo, irresponsable, inconsciente y estúpido por actuar de ese modo y ya ni siquiera estaba seguro porque lo hacía, se supone que era por Takaki, pero esos labios… Los tiernos labios de Morimoto…

-Se hace tarde

Ryutaro no se había movido ni un centímetro, estaba paralizado, las palabras no habían querido salir hasta ahora y su cerebro lo torturaba haciéndole recordar su primer beso… El solo recordarlo lo hacía querer otro más, no podía engañarse.

-Uhm, pero tus padres no llegan hasta más tarde, no?

La voz de Yabu fue tan sensual que creyó que caería al piso en ese momento, la respiración en su cuello más el roce de su nariz en su piel, lo hacían estremecerse, se sintió idiota, era la segunda vez o ya tercera que experimentaba un sentimiento tan nuevo en su ser, quería girarse y saborear aquellos labios nuevamente pero no debía, no tenía que hacerlo… Recién lo conocía.
Kota no resistió el impulso, ese cuerpo lo llamaba, esa aura, esa esencia, el recuerdo del sabor de sus labios… El menor lo estaba atrayendo de una manera que no conocía y se dejó llevar, lo jaló hasta una parte oscura en la estación y el menor, para ser un terco, se estaba dejando manejar con facilidad.

-Estás tiernamente sonrojado, Ryu-chan – murmuró nuevamente con esa voz seductora
-C-Cállate – su cerebro no reaccionaba, menos su cuerpo – Como… Como puedes saberlo si acá… No hay mu…

Las palabras se le cortaron al sentir la respiración del otro tan cerca de su rostro, se empezó a agitar, sentía el corazón latirle a mil lo que causaba que su presión arterial aumentara y empezara a sentir mareos, Yabu Kota lo alteraba tanto física como mentalmente…

-Sabes… - el mayor rozó levemente los labios del otro – Eres tan… Inocente… Tan… Puro… - volvió a rozar sus labios sin concretar ningún beso – Eres único, Ryu-chan
-Ahh…

El menor gimió al sentir como la pierna del mayor se colaba entre las suyas haciendo que su miembro se tensara por la cercanía.

-Uhm… Hazlo de nuevo – murmuró en su oído antes de lamer el lóbulo del menor
-Ahhh – gimió por segunda vez al sentir aquello y puso sus manos en el pecho del mayor tratando de alejarlo pero, no tenía ninguna fuerza de voluntad – Que… ¿Qué se supone que haces? – fue la única oración coherente que pudo pronunciar y dudaba poder formular otra
-Probarte – contestó otra vez acercándose a su rostro – Quiero probar cada parte de tu cuerpo

Y no pudo contenerse más, sus labios atraparon los del menor que le correspondió con igual pasión y necesidad, sus lenguas jugaban entre ellas y las manos de Ryutaro ahora se aferraban a la ropa del otro como si su vida dependiera de ello. Yabu bajó sus manos hasta la delgada cintura del chico, se colaron por debajo de su ropa tocando aquella piel suave y delicada que nunca imaginó siquiera rozar, llegó hasta los pezones duros del menor y los presionó levemente, sacando más gemidos de su parte, gemidos que se perdieron en el beso que aun se estaban dando.
El mayor bajó las manos nuevamente hasta la cintura del otro y cortó el beso solo para admirarlo, Ryutaro tenía los ojos entrecerrados, los labios ligeramente abiertos y húmedos, su pecho subía y bajaba incontrolablemente y sus mejillas estaban totalmente coloradas…

-Adorablemente puro… - murmuró – Ryu-chan – lo abrazó por la cintura y lo acercó a su cuerpo - ¿Tus padres se molestarían si hoy no llegas a dormir?

“Maldita voz” pensó el chico al oírlo murmurar cerca a su oído, haciendo que su respiración agitada rozara y erizara su piel, quería contestar que sí, que sí se iban a molestar y que no podía llegar tarde porque debía hacer tareas y trabajos, sin embargo, fue traicionado por su subconsciente, cuando tomo razón de lo que pasaba, se encontró así mismo moviendo la cabeza de lado a lado, negando lentamente.

-Ven…

Lo tomó de la mano para salir corriendo de la estación de trenes y otra vez lo sintió fácil de manejar… Sonrió lujuriosamente, podría hacer lo que quisiera con él y no obtendría ninguna resistencia de su parte.
Caminaron por unas calles algo desiertas y se metieron por un callejón para lograr salir a un pequeño pasaje donde nada llamaba la atención, solo un pequeño letrero con luces que tenía escrito “HOTEL” en él. Ryutaro empezó a temblar levemente… ¿De verdad iba hacerlo? Tal vez solo era una broma… Aunque internamente quería que si fuera real y que todo se consumara…
El encargado de las habitaciones los miró raro, ambos estaban agitados y con las mejillas sonrojadas. El mayor se acercó hasta él y pidió una habitación.

-¿Es tu hermano? – preguntó con recelo a Yabu
-Nuestros padres están peleando – contestó en voz baja para que el otro no escuchara – Lo saqué corriendo de casa antes de que presenciara algo más

El hombre mayor asintió y le pasó una llave, cobrándole menos por la habitación al pensar que aquellos dos estaban pasando, tal vez, una de las peores noches de su vida. Ryutaro pudo leer “Buena suerte” en los labios del señor cuando siguió a Kota escaleras arriba.
Entraron a la habitación y sin siquiera detenerse a prender las luces, su persona ya estaba aprisionada entre el cuerpo del mayor y la puerta.

-¿Estás seguro? – la voz de Yabu resonó en su interior, haciéndolo sentir calofríos – Si comenzamos…

Ahora él no toleró la tentación y enredando sus manos en el cabello del otro lo besó con fiereza y apuro, el mayor no perdió el tiempo y con sus manos le quitó el saco al menor y lo tiró al otro lado de la habitación, lo mismo pasó con su corbata y su camisa estaba en proceso de ser abierta y también desaparecer en algún lugar. Aquellos labios, los labios de Ryutaro eran adictivos, le gustaba sentir como estos se acoplaban a la perfección a los suyos, sus manos recorrieron el torso desnudo del menor y, como en un inicio, fueron a parar a su cintura, jugando con el borde de su pantalón, pero una oleada de conciencia se hizo dueño de él…

-Ryu-chan – sonrió con lascivia mientras paseaba sus manos entre los bolsillos traseros de Ryutaro – Debes llamar a tu casa – le dio unos cortos besos en los labios mientras su manos ahora se dirigían a los bolsillos delanteros del chico en busca de su celular, en el trayecto rozó deliberadamente su miembro haciéndolo gemir por el contacto – Acá está – sacó el aparato y se lo dio
-No… No hagas bulla – murmuró y marcó el número de su hermano, no debía llamar a sus padres – Shin… AH!

Se tapó la boca y miró abajo, de alguna manera Yabu se había arrodillado sin que él se diera cuenta y le había bajado el zipper y el pantalón rápidamente, pero su gemido no había sido por eso, había sido porque el mayor había lamido su miembro por encima de la tela de su ropa interior.

-Ryutaro… ¿Qué sucede? – preguntó el chico al otro lado de la línea - ¿Por qué gritaste?
-E-Es… Es que – trató de alejar la cabeza del mayor de su parte íntima pero recibió una pequeña mordida haciéndole morder a él sus labios para no gemir más alto – Nakaken me estáaaaaaaah! – se mordió otra vez el labio inferior, miró nuevamente hacia abajo y vio como Kota lamía su miembro totalmente erguido, su lengua subía y bajaba sin ningún recato –Está molestando… - trató de controlar su respiración y encontrar las palabras si es que no quería seguir asustando a su hermano menor – Shin… - cerró los ojos y sintió el placer recorrerle toda las espina dorsal, la boca de Yabu estaba succionando la punta, haciéndole sentir pequeños choques de electricidad en su cuerpo – Me voy a quedar a dormir aquí – murmuró para que no se le saliera ningún suspiro – Debo terminar un trabajo para mañana…
-¿Eso es todo? ¿Para eso me despiertas? Pensé que era algo más importante, hasta mañana

Ni siquiera le importó que Shintaro le contestara de tan mala manera, en ese momento solo dejó salir los gemidos que había estado reteniendo hasta ahora.
La boca de Yabu seguía jugando con su hombría, su lengua saboreaba cada parte, succionando y haciendo presión cada que llegaba a la punta…
Ryutaro sentía que se iba a correr, el placer lo estaba llevando al límite, sin embargo, de un momento a otro y antes de que llegara a su climax, el mayor se detuvo, lo cogió con ternura de la muñeca y lo llevó hasta la cama. Morimoto lo miró sin entender, Yabu ahora se había sentado al borde de la cama y posando sus manos en su cintura lo atrajo hacia él solo para darle unos delicados besos en el abdomen y en el pecho.
El mayor se recostó en la cama, atrayendo nuevamente el cuerpo del menor, por lo que este por inercia acomodó sus piernas a cada lado del cuerpo del otro, trató de sentarse sin poner todo su peso encima pero, cuando su cuerpo tocó la parte baja de Kota, pudo sentir lo duro que estaba, su miembro estaba rígido y todo por él, se sintió bien al pensar eso y sin darse cuenta, se movió para sentirlo más, haciendo que el mayor gimiera e hiciera un gesto de placer que le gustó ver, se movió de nuevo para obtener el mismo resultado, sonrió de satisfacción, sin embargo algo lo molestaba, Yabu seguía con ropa mientras que él ya estaba completamente desnudo. Con manos temblorosas recorrió el rostro del mayor, bajando por su cuello y llegando a su camisa…

-¿Puedo? – pregunto con timidez y sintiendo como su cara se ponía más roja de lo que ya estaba
-Si… - Yabu pasó el dorso de su mano por la frente del menor para acomodar sus cabellos que por el sudor le estaban tapando el rostro – Hazlo

Las manos inexpertas de Ryutaro empezaron a desabotonar aquella prenda dejando ver a su paso la pálida piel del mayor que, con la poca luz de la noche que entraba, le daba un efecto más afrodisiaco. Bajó la cabeza para besar el pecho de este, sus labios daban cortos e inocentes besos a cada centímetro de su piel… Yabu sabía que, si no fuera por aquel terrible sentimiento de querer hacer suyo a Morimoto, hace mucho lo hubiera alejado, no sentía nada bien al pensar que estaba manchando un alma tan pura... Estuvo a punto de reaccionar cuando su mente se nubló nuevamente al sentir como el menor besaba y chupaba sus pezones, mordiéndolos un poco haciéndole soltar más suspiros que confirmaban su deseo de poseer al chico.
Cambió de posiciones de un momento a otro haciendo que el menor se asustara levemente, Yabu se sacó todo lo que le sobraba de ropa lo más rápido que pudo y se rió por lo bajo al ver como Ryutaro le protestaba en un susurro. Calló aquel quejido con un beso largo, donde sus lenguas habían dejado aquel juego de necesidad por uno de pasión, las manos de ambos se daban caricias en todas partes, cada uno buscando más contacto a cada segundo que pasaba.
Kota bajó al cuello del chico, besándolo y dejando un vestigio para marcar aquel casto cuerpo, aquel cuerpo que él iba a profanar, sus manos recorrieron toda la espalda del menor por incontable vez, sintiendo como este se estremecía al sentirlo, así, llegando la espalda baja, separó un poco sus piernas y se acomodó entre ellas, Ryutaro se mordió el labio, no estaba seguro de lo que ocurriría, aunque se hacía una plena idea de eso. Gimió con dolor al sentir como algo invadía su interior y daba movimientos graciosos haciéndole sentir cosquillas en todo el cuerpo, era incómodo pero no quería echarse para atrás, ya había tomado la decisión de consumar todo. La invasión se sintió con mayor intensidad cuando el mayor introdujo dos dedos más de una sola vez, moviéndolos de lado a lado para dilatar cuanto pudiera la entrada del menor, quería saber lo que se sentía entrar en un cuerpo virgen, en alguien que no ha estado con nadie más, quería saber cómo eran las estrechas paredes de aquel niño.

-Ko… Kota… -murmuró entre el dolor y el pequeño placer que se estaba creando en él – Por… Por… Ahhhh – gimió al sentir los dedos del mayor ir con más velocidad, entrando y saliendo, rozando su interior haciéndolo querer más – Por… faahhvor – logró pronunciar
-¿Por favor qué, Ryu-chan? – murmuró en su oído antes de admirar, con la poca luz que había, el cuerpo del menor estremecerse de placer, esos ojos y labios entrecerrados… La imagen que se estaba grabando en su mente sería su perdición
-Tómame

La mente del mayor se nubló, no podía concebir imagen más hermosa que la de Ryutaro en ese estado pidiéndole que lo poseyera, sacó sus dedos y se acercó al rostro del menor para juntar de nueva cuenta sus labios, esté lo abrazó por el cuello con ambas manos, mientras sus piernas se enredaban en su cintura, dándole a entender que ya estaba listo. Con una de sus manos, Yabu cogió su propio miembro y empezó a rozar las cercanías de la entrada del otro, haciendo que este soltara suspiros y quejas en sus labios, sintió como lo mordía levemente en forma de reclamo y ante tal incitación no resistió más y empezó penetrarlo, sintiendo como las paredes del chico lo aprisionaban causándole un mil sentimientos a la vez, si de por sí las paredes del menor eran angostas, por la incomodidad al sentir la invasión estaba ajustando, dándole doble placer incentivándolo a que se moviera, sin embargo sabía que el otro aun no se acostumbraba.

-¿E-Estás… bien? – el placer era demasiado, quería sentir la fricción de su miembro contra aquellas paredes castas, quería escucharlo gemir su nombre infinidad de veces, quería ver como descontrolaba aquella alma pura…
-Si… - murmuró el menor con la voz un poco ronca – Solo… Solo espera un momento…

Ryutaro se maldijo así mismo, no había tenido fuerza de voluntad para detener al mayor pero claro que la tenía para acostumbrarse a aquella irrupción, se concentró todo lo que su mente le permitió y se enfocó solo en el placer que había sentido momentos antes. El dolor se fue amenizando poco a poco, por lo que aferró con más fuerza sus piernas a la cintura del mayor quien estaba haciendo un esfuerzo sobre humano para no empezar a embestirlo de una buena vez.

-Ya… - murmuró a la vez que movía sus caderas instintivamente en busca de más contacto – Hahhhhhhhhhhh

Ni siquiera pudo formular la palabra que quería, Kota lo estaba penetrando de una manera algo sádica… Sádica pero exquisita… Se trató de morder los labios para no gemir, pero el roce de sus cuerpos lo estaban desquiciando, no podía retener aquellos gritos, no si quería mantener su cordura.

-Ajusta más Ryutaro – le dijo Yabu mientras se introducía en él con otra estocada – Ajusta cada que te la meta

El menor ni siquiera sabía a qué se referían esas palabras, pero su cuerpo si lo entendió, cada que Yabu salía, apretaba su entrada para que, cuando se volviera a introducir en él, el contacto de su miembro con su interior sea mucho más marcado.

-Ah… Ah… Así, sigue ajustando…
-Ko… Kotah… Más… Máhhs

Yabu acometía contra el cuerpo del menor a una velocidad cada vez más rápida, sabía que no le faltaba mucho para correrse, ni a él ni al otro, por lo que se detuvo un poco para acomodar una de las piernas de Ryutaro en su hombro, mientras él se arrodillaba y sus dos manos se acomodaban a cada lado del menor para sujetar sus caderas, Ryutaro lo miraba expectante, quería saber que tan dentro lo sentiría con esa pose.
El miembro de Yabu entraba de lleno en su interior, haciéndolo tocar el cielo y haciéndolo firmar su sentencia en el infierno, la lujuria que se había hecho dueña de ambos lo confirmaba así, sentía como el cuerpo del otro arremetía contra él, tocando en el punto exacto, haciéndolo gemir incoherencias y proclamando su nombre cada vez más alto…

-KOTA!!!

Sintió como el liquido blanco salpicaba en todo su pecho, quiso limpiarse con las sábanas pero el mayor le ganó, limpiando todo rastro de su semilla con su lengua, Ryutaro comprimió su interior todo lo que pudo para que el otro se corriera en la estocada que le estaba dando y así lo hizo, con un fuerte grito de placer Yabu eyaculó dentro de su cuerpo pero ahí no se detuvo, siguió con su vaivén de embestidas mientras su miembro disminuía de tamaño y tocaba más partes sensibles dentro del recto del menor, quien, a pesar de ya haberse corrido, aun soltaba suspiros.

Ya agotado salió de su interior y se recostó a su lado, paseando su mano por el rostro de aquel niño, bajando por su cuello y tocando su pecho que subía y bajaba desmesuradamente, lo abrazó por la cintura y lo atrajo hacia él para que se acurrucara en su pecho, se tapó a ambos con las cobijas de la cama y esperó a que Ryutaro se quedara dormido para que él también lo hiciera.

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-Frío~

Murmuró mientras despertaba, sin embargo algo en esa palabra lo descolocó, el no podía sentir frío, no si se supone que compartía calor con Ryutaro. Abrió los ojos de golpe buscando al menor pero no halló ni su ropa ni sus zapatos con la vista, se había ido, buscó su celular con desesperación, eran las 10 a.m., marcó su número pero el celular no llegaba a timbrar, lo mandaba directo a la casilla de voz…

-Que he hecho…

Yabu sintió una oleada de culpa que lo abrumó de sobremanera, se había dejado llevar y ahora lo había arruinado todo.

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