Boku no Tsumi [OneShot]

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Titulo: Boku no Tsumi (Mi pecado)
Autora: sOra-cHan
Extención: Oneshot
Notas: asdasdasd... con este fic saldo deudas con Saqqu... &.... asdasdas... no se.... Sempai, se feliz con el *Le tira confeti* espero que te guste.... esta muy idiota tambien, son mis primerlos lemons asi que no sean tan duras conmigo ne ;__;... & pues portada, me dio flojera hacer otra, asi que deje esa XD



Aquel día… llovía, justo como el día en el que lo conoció… entro a la iglesia solo para refugiarse de la lluvia que golpeaba con fuerza la ciudad, se sentó en una de las bancas de la iglesia… vio como el padre se dirigía al confesionario, tal vez esta sería su oportunidad de confesarse… no, más bien de poder contarle a alguien lo que embriagaba su alma… alguien que no lo juzgara, porque sabía que lo que lo hacía feliz en ese momento la sociedad no lo aceptaría… así que se acerco al confesionario


*- Perdóneme padre porque he pecado…
*- Has pecado, hijo?...
* Si padre, y me gusto el hacerlo…
*- Cuéntame tus pecados…
*- Vera padre, yo no soy mucho de venir a misa, si acaso en mis 20 años solo he venido 10 veces… pero curiosamente lo conocí saliendo de una misa… conocí a mi pecado saliendo de una misa, padre…


El chico de cabello miel se dedico a contarle al padre como era que había pecado…


*- Aquel día mi abuelo había muerto, estábamos en su misa… debo agregarle que mi abuelo murió hace dos años
*- Tienes dos años viviendo con este pecado hijo?
*- No padre… un año y medio viviendo con mi pecado… mi dulce pecado…


El padre no podía entender como era que un pecado podía ser dulce… pero para Takaki Yuya si lo era, así que el chico siguió contando su historia

*-Aquel día Salí de la misa de mi abuelo, y lo vi parado a las puertas de la iglesia, era un niño… pequeño podría decir yo, su altura no era mucha, estaba ahí parado… sin decir nada, así que curioso me acerque a el


*- Hola

Le dije al pequeño, el cual no me regalo ni la mirada

*- Que haces acá?, esperas a alguien?
*- Alguien…. –Me respondió-. Alguien murió…
*- Si… este… era mi abuelo

*- Enserio?... lo siento tanto
*- Lo conocías?
*- No
*- Entonces porque lo sientes
*- Porque, fue una persona, como tú y como yo… es normal…
*- Uhmmm…Soy Takaki Yuya y tu cómo te llamas?
*- Mi más sincero pésame a tu familia… pero tengo que irme…

*- Oye espera


*-No lo pude alcanzar el chico corrió rápido y perdió entre la gente, alguien tan pequeño como él era normal que se perdiera… no salió de mis pensamientos en ese entonces, su cabello negro, su piel blanca, sus labios rojos… desde aquel entonces no pude dejar de pensar en el, padre, un mes entero fui todos los días a aquella iglesia para ver si podía verlo de nuevo pero no lo volví a ver… creo que me aburrí de ir día tras día a la iglesia, no entraba, solo me quedaba parado en aquel lugar en donde lo vi por primera vez… pasado el mes y medio desistí de ir a la iglesia… un día de casualidad pase con unos amigos y vi como había una misa de funeral, varias personas sacaban el ataúd y lo vi… lo vi padre, el pequeño que venía detrás de toda la multitud, con un traje negro y flores blancas en sus manos, era el… en ese momento no pensé en lo inoportuno que seria, pero me acerque a él sin pensarlo…


*- Hola. –Le volví a decir-.
*- Hola. –Me respondió-.
*- De nuevo nos volvemos a ver… y dime ahora si conocías al muerto?. –Trate de sonar agradable sin pensar que no lo era-.
*- Si… eran muertos… y eran mis padres


*- Su respuesta me dejo helado, había metido la pata y no sabía cómo sacarla…

*- Este yo… lo siento…
*- Los conocías?
*- Este no….


*-Sin saber, se estaba repitiendo lo mismo que aquel día, solo que cambiábamos de papeles, le pregunte que si podía acompañarlo, enserio me había preocupado el chico… el solo asintió con la cabeza, lo acompañe al sepelio de sus padres, ni siquiera llevaba la ropa adecuada, llevaba el uniforme de mi colegio, pero que al fin estaba con colores serios… el pequeño no me miro, solo tomo mi mano mientras enterraban a sus padres, pude sentir su dolor, a pesar de que no derramo ninguna sola lagrima… al final del sepelio solo se limito a decirme su nombre…


*- Soy Chinen, Chinen Yuri, puedes llamarme Yuri si gustas, gracias por acompañarme hoy… necesitaba a un amigo
*- Soy Takaki Yuya, y que bueno que me consideres tu amigo, si en algo puedo ayudarte después de esto, no dudes en pedírmelo, te darle mi número telefónico.


*- Le apunte mi numero en una pequeña tarjeta, albergando la esperanza de que me llamara algún día, para platicar o salir a tomar un helado… pasaron dos meses y no recibí llamada del pequeño Yuri, a la semana, pero tampoco lo había olvidado, mientras iba en un taxi hacia mi departamento, le volví a ver, padre, ese día también estaba lloviendo, al parecer la lluvia nos lleva a encontrarnos… la lluvia no era tan fuerte, pero si lo suficiente como quedar empapado en unos veinte minutos… yo lo vi caminando solo por la acera y le pedí al taxista que se detuviera


*- Hey Yuri!!, cuánto tiempo!!!, sube, te acercamos a tu casa!!.


*-Le grite, el solo puso una cara de sorprendido pero rápido subió al taxi, no los culpo de seguro no quería mojarse más, lo llevamos hasta su casa y sorpresivamente me invito a pasar… entre… su casa estaba desarreglada, incluso más que mi departamento, fue entonces cuando me conto que vivía solo, que después de que sus padres murieron ningún familiar se quiso encargar de él, así que vivía ahí solo… sin más nadie que lo cuidara… confieso, padre que en esos momentos me dieron ganas de abrazarlo, de decirle que todo estaría bien, que me tenía a mí y que yo lo cuidaría, lo protegería, incluso… le amaría como a nadie, se veía tan indefenso… al poco tiempo entablamos una linda amistad, lo lleve a conocer mi departamento, yo vivo solo, padre, mis padres me manda dinero, y vivo solo… así que ese día estábamos solos… sin nadie que nos molestara

*- Le hiciste algo al chico?
*- No se asuste padre… no paso nada entre Yuri y yo… se me había olvidado comentarle que ahora tiene 16 años… era un niño… un hermoso niño de 14 años cuando yo me enamore de él… yo tenía 18… yo sabía lo que hacía, sabía que me enamorada de un hombre… el… el puedo apostar que no lo entendía aun bien, meses después… íbamos a su casa después de haber ido a un concierto, cuando llegamos, la encontramos destrozada, sin nada… las cosas tiradas en el suelo… le había saqueado su casa… le robaron todo lo de valor que tenia, literalmente lo habían dejado en la calle… compadeciéndome de él, le dije que se quedara en mi departamento, que después veríamos que hacer… el pequeño estaba desconsolado, le habían quitado todo lo que tenia, yo me sentía tan mal de verle llorar que lo único que hice fue abrazarlo con fuerza tratando de terminar con su llanto… llegamos a mi departamento y le ofrecí que se diera una ducha… el accedió gustoso mientras yo le preparaba la habitación de huéspedes y una pijama… así paso una hora y el pequeño Yuri no salía de la ducha, así que algo temeroso entre en ella y lo vi… se había quedado dormido en la tina… me dio tanta ternura… me volvieron las ganas de protegerlo, de amarlo… de tenerlo solo para mí y para nadie más… lo tome en mis brazos y le vestí con mi pijama, le quedaba un poco grande, la verdad era que se veía un poco gracioso… pero yo así lo amaba… lo amaba tanto… estaba a punto de dejarlo en la habitación cuando me tomo del brazo


*- Takaki…
*- Que ocurre
*- No me dejes nunca…
*- No lo hare tontito
*- Lo prometes?
*- Lo prometo
*- Entonces sellemos nuestra promesa


*- Y sabe que ocurrió padre?... me beso… el me beso

*- Y tu le respondiste?
*-Me que en shock por unos momentos… hasta que él se separo de mi y volvió a dormir… no quise hacerme ilusión alguna, después de todo… puede que lo único que Chinen haya tenido hacia a mi fue más que agradecimiento y en algunas ocasiones eso se confunde con el amor… esa noche no pude dormir, pensando en el beso que Yuri me había regalado… mi vida después de eso no fue tan fácil, podía apostar todo el dinero del mundo a que el pequeño intentaba seducirme… se paseaba por la casa solo con la parte de arriba de las pijamas… que debo agregar… eran mías… me abrazaba de forma provocativa y me susurraba al oído cuando menos lo pensaba, esas eran cosas que me erizaban la piel…
*- llevaste bien tu autocontrol?
*- Mi autocontrol fue demasiado… pero soy humano sabe… un día, venia de mi colegio, al parecer el salió temprano del suyo porque la comida en casa estaba hecha, raramente no salió a comer conmigo, esa tarde comí solo… pensé en entrar a su habitación a ver que tenia, pero me tope con que esta tenia seguro… decidí no insistir más… la noche cayo y con ella la lluvia… de nuevo la lluvia parecía estar de mi lado, estaba a punto de dormir cuando escuche que abrían la puerta de mi habitación… era el padre… venia con una almohada entre los brazos, y solo estaba vestido con la parte de arriba de una de mis pijamas…


*- Takaki… estas despierto?
*- Si, que pasa Chinen
*- Puedo dormir hoy contigo, es que… hay tormenta y me dan miedo los relámpagos y truenos
*- Si claro, sube, yo tenderé un futon abajo
*- NO!... quiero dormir contigo… a mi lado…


*- Me sonroje con lo que el pequeño me dijo, pero accedí a su capricho, lo acomode a mi lado… me sentía algo inquieto teniéndolo tan cerca, no podía conciliar el sueño… y al parecer el tampoco, porque a los minutos me llamo


*- Takaki… estas dormido?
*- No, que pasa Yuri?

*- El pequeño no me respondió, solo se levanto de la cama y encendió la luz de la recamara, yo me incorpore sentándome a orillas de esta… la vista que tenia era única, el estaba recargado en las puertas del closet, viéndome, de una manera diferente… me asuste en un momento, pero al siguiente solo lo oí pronunciar un “Perdón” mientras se me lanzaba encima a besarme…

*- Perdóname Yuya, se que después de esto puede que me odies, pero ya no aguanto más. –Decía Chinen mientras besaba apasionadamente los labios de Takaki, mordiendo un poco el labio inferior para que el mayor abriese la boca y así pudiese entrar a ella para explorar cada rincón de esa deliciosa cavidad, Takaki a duras penas respondía el beso con aquel ritmo tan acelerado que llevaba el menor, pero logro alcanzarlo y ahora el tomar el control de la situación, a los segundos se separaron algo agitados-.
*- Me gustas Yuya, y sé que yo también te gusto porque he visto el deseo en tus ojos cuando me miras.


*- No solo era deseo, padre, también era amor, un amor que a nadie más le pude haber tenido y ahora creo que a nadie más le tendré…


Takaki solo beso de nuevo los labios del menor, estaba sediento de esa boca desde hace meses, Chinen comenzó a mover sus caderas sobre las de Takaki, haciendo que sus entrepiernas se rozaran llevando a Takaki al borde de la locura, y aun mas cuando el pequeño acaricio su miembro por encima de la tela haciéndole gemir, pero rápido cambio la situación, y ahora era él, el que estaba sobre Chinen masajeando su miembro, haciendo un camino de besos hasta su cuello, volviéndolo suyo para después volverse apoderar de la boca del menor, la ropa se hacía estorbosa e innecesaria , así que en un arranque Takaki solo jalo la camisa que el menor llevaba, haciendo que todos lo botones salieran disparados por la habitación.

*- Eso fue… salvaje. –Dijo Chinen con una no tan inocente sonrisa

Takaki solo se limito a sonreír y a seguir con su trabajo de estimulación al miembro del menor, solo que ahora remplazo aquella mano, por su boca, dando largas lamidas sobre la tela del bóxer de Chinen llevándolo así al borde de la locura, el mayor solo pensaba en hacer suyo al pequeño que estaba debajo de el, mientras el pequeño le regalaba unos gemidos que para el sabían a gloria, a como pudo, torpemente le quito el resto de la ropa a Chinen, viéndolo desnudo… algo que le parecía totalmente perfecto.

*- Te vas a quedar ahí viendo?. –Pregunto Yuri con una sonrisa de soslayo-.
*- No. –Se limito a responder Takaki para después volver a hacer aquella roja boca suya, aquella boca que tenía una fuerza que él no podía contrarrestar, aquella boca que se abrió para dejar entrar su lengua húmeda y cálida a jugar con la del pequeño sin reservas, para así después separarse por falta de oxigeno-.

El pecho de Chinen subía y bajaba agitado, mientras Takaki lamia su abdomen, y en un movimiento rápido el pequeño volvió a capturar su boca, sentándose ambos en la cama, y así despojar de su pijama al mayor… cuando ambos estuvieron desnudos y Chinen gemía como un ángel cantándole al cielo, Takaki se posicionaba sobre el dilatando su entrada, mientras sonrió con su cara transformada como la de un demonio que le había ganando a aquel ángel, primero metiendo uno de sus dedos, haciendo que el menor se arqueara ante aquella profanación a su virginal entrada, al poco metió un segundo dedo, aquellos gemidos del pequeño solo le hacían desear mas el momento de poder introducirse en aquel reducido espacio.

Cuando Yuya sintió que era el momento idóneo para remplazar sus dedos por su miembro, se posiciono entre las piernas de Yuri.

*- Si te duele demasiado dímelo y yo…. –Takaki fui interrumpido por el menor-.
*- Solo HAZLO!, ya, no me tortures mas. – El mayor fue introduciéndose lentamente, haciendo que Yuri gritara del dolor, después de todo, no era lo mismo dos dedos, a aquel tan proporcionado miembro, así que decidió relajarse logrando aquel cometido, comenzando a sentir la sensación del miembro de Takaki rozar con las paredes de su entrada.- Hazlo…. Hazlo más… más rápido.

Takaki obedeció al menor y empezó a acelerar las embestidas, trayendo consigo un placer infinito, mas cuando su inocente ángel que ahora parecía más bien un demonio cambio posiciones, ahora estando el arriba de Takaki, puso una mano sobre el pecho del mayor y comenzó a bajar y subir por lo largo del miembro

*- Ah!!.... Yuri….eres demasiado estrecho… mmmmm también… demasiado bueno… –Alcanzaba a decir el mayo, mientras el pequeño subía y bajaba sin control alguno, tomando el miembro de este y masturbándolo, para que así aquel ángel gimiera su nombre
*- Yuya ahh… ya no mmmm… puedo más… creo que….

Y así Chinen descargo toda su esencia en la mano del mayor, para que después este le llenara por dentro… Yuri cayo exhausto sobre el pecho de Takaki

*- Eso fue…
*- Lo mejor que he hecho en mi vida. –Interrumpió Takaki-.
*- Enserio?

Takaki solo lo abrazo con fuerza y oyó lo que su amante decía

*- Yuya, ámame… cien, doscientas, quinientas veces más de lo que lo haces ahorita, hazlo, para que no me dejes jamás
*- Con eso no será suficiente… te amare hasta que ya no pueda mas, no importa quien diga o haga algo, te preotegere sin falta


*- Si así fue como nos venció el cansancio a mí y a él... y… le amo, padre…aun después de dos años, le amo como el primer día.

*- Y, te arrepientes de tu pecado hijo?
*- No, ¿cómo arrepentirme de lo mejor que me ha pasado en la vida?, ¿cómo arrepentirme de mi pequeño Yuri?...
*- Entonces yo no puedo absolverte de tus pecados…
*- No se lo estaba pidiendo padre… solo necesitaba a alguien a quien contarle mi felicidad sin ser juzgado o tachado de algo…

Fue entonces cuando el celular del chico sonó y el dejo salir una sonrisa

*- Es el, de seguro está preocupado porque no he llegado a casa. –Dijo mientras colgaba el aparato-. Debo irme Padre… y… gracias por escuchar a este feliz pecador.

*- Ven en paz, hijo

El chico estaba a punto de retirarse del confesionario, cuando la voz del padre le detuvo

*- Y… cuídale bien
*- Si, Padre, tengo por hecho que lo hare, no necesitaba que me lo dijera…

Y así, el chico salió de la iglesia, ya no llovía, así que le devolvió la llamada a su pequeño amor

*- Yuya?!, donde estas?!, ya es tarde!!, estaba lloviendo!!, porque no has llegado?!!
*- Estaba… conversando con un amigo… pero ya voy para haya
*- Apúrate!!
*- Si, si, porque eres tan enojon?

Y mientras hablaba por el móvil, se fue alejando de aquella iglesia… aquella iglesia en la que ahora descansaba su secreto… y aquella iglesia en donde le conoció.

FIN

Nii-chan no Tomodachi [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: porque mi sempai se va y me deja sola...
: cancion de cuna para bella
: mi lugar feliz

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Titulo: Nii-chan no tomodachi
Autora: sOra-cHan
Extención: OneShot
Notas: Waaa, este es mi primer fic!.. asdasdasd... no sé qué decir, esta todo idiota XD... pero lo hice con amor [?], para cumplirle el capricho a Satommy XD, así que obviamente el fic es de ella, nadie se lo quita ¬.¬'... Sempai, espero que te guste...


El mejor amigo de mi hermano mayor, aquel chico de mejillas rosadas y mirada luminosa… enserio ame el día que a mi hermano se le ocurrió llevarte a la casa.

-* Flash-back *-



*- Padre, puedo invitar a un amigo a comer hoy a la casa?. –Decía Yuto mientras desayunaba en el largo comedor de su casa-.
*- Claro, siempre y cuando no olvides hacer tus deberes
*- Ya, claro que no, los haremos acá, entonces si puedo?
*- Sí. –Se limitó a decir el padre-.
*- Eso no es justo, si Yuto-chan invita a un amigo yo quiero invitar también a una amiga!. –Decía la pequeña hermana de Yuto mientras inflaba sus mejillas-.
*- Si, está bien, invita tu también a una amiga Karin-chan
*- Waaa, genial
*- Solo no hagan mucho escándalo Karin-chan!!, tu eres como una bocina electrónica. –Dijo Yuto mientras revolvía los cabellos de su herma-.


Solo se llevaban un año de diferencia, y eran hijos de los empresarios Nakajima, dueños de una firma de perfumes reconocida del país, su madre había muerto al dar a luz a Karin y ahora el padre se encargaba de ellos.


*- Yuto-chan!, no digas eso!, eres malo
*- Si, soy malo, ahora me voy, porque si no llegare tarde al colegio.


*- Fin del Flash-back-*


Sin saber si quiera como paso… desde el primer momento en que te vi me encontré a mi misma amándote…no supe cómo pasó… solo pasó y no me arrepiento de ello.


*- Flash-back - *


*- El es Ryosuke Yamada, es nuevo en mi colegio, sus padres son los dueños de…
*- Las reposterías “Ichigo’s” no?. –El padre de Yuto no lo dejo terminar-.
*- Si, exactamente
*- Mucho gusto, Ryosuke Yamada, gracias por invitarme a comer a su casa
*- Mira Ryosuke, el es mi padre y ella mi hermana Karin
*- Mu-mucho gusto. –Saludo temerosa la hermana menor de Yuto, Yamada era demasiado atractivo y a la pequeña hermana de Nakajima le había gustado-.


*- Fin del Flash-back -*


Encontré mi propio deseo en ti, me encontraba amándote como una loca… sin siquiera saber que me encontraría con un obstáculo…


*- Flash-back-*


Semanas después de la visita de Yamada a la casa de los Nakajima, Yuto se encontraba haciendo sus deberes en su habitación cuando su hermana entró


*- Ne, Yuto-chan, y tu amigo?
*- Que amigo Karin?. –Preguntó Yuto sin despegar la vista de lo que estaba haciendo-.
*- Yama-chan
*- Yama-chan?. –Yuto despegó su vista algo confundida-. Ah, ya, Yamada… que tiene?
*- Porque ya no lo has traído a casa?
*- Porque está ocupado…
*- Ah sí, con qué?. –Pregunto Karin con un poco de desilusión en su voz-.
*- No me digas que Yamada te interesa?


El color en las mejillas de Karin lo decía todo…


*- No puedo creerlo, Karin, esto se te lo diré una sola vez, Yamada NO es para ti
*- Pero Yuto-chan!!
*- Entiende, no lo es… aparte tiene novia
*- Ah sí?... quién?
*- Una chica de nuestra clase, Nishiuchi Mariya. –El tono que Yuto uso para referirse a la chica fue con algo de… rencor?, tal vez, su hermana pudo notarlo pero no quizo ni siquiera imaginárselo-.


*- Fin del Flash-back -*


Pude haber estado alucinando… pero mi hermano hablaba de tu novia con odio… no quise ver que en el reflejo de los ojos de mi hermano estaba solo tu rostro… Aquel día, caminaba con mis amigas para ir al karaoke cuando te vi en aquel parque sentado… parecías esperar a alguien, me quise acercar a ti, pero cuando traté de hacerlo, mi hermano había aparecido en el lugar y te llevó jalando del brazo… no aguante mi curiosidad y los seguí, los seguí atrevés de lo espeso de aquel parque, me adentré entre los arbustos tal y como ustedes lo hicieron, me raspé con las espinas de las rosas que había por ahí, pero al fin llegue a mi destino, a aquella parte en la que estabas con mi hermano.


*- Flash-back -*


*- Yuto, detente a donde me llevas!, qué estás haciendo?! . –Suplicaba Yamada, pero Yuto no parecía hacerle el menor caso, solo seguía su camino a lo profundo de aquel parque-.
*- Me lastimas!. –Yuto dejó de jalar a Yamada y pararon en un lugar algo oscuro-.
*- Qué es lo que quieres?!, porque me trajiste acá?!, pudimos haber hablado en cualquier otra parte
*- Porque estas con Mariya?!!
*- Como que porque estoy con ella?... ella me pidió que saliéramos y yo acepté, ya te lo había contado!, qué tiene de malo que salga con ella?
*- Desde que estas con ella ya no me hablas!, no almuerzas conmigo, no salimos los fines de semana!
*- Perdón por olvidarte!!, pero creí que estabas de acuerdo!!, el día que te lo conté parecías feliz!, incluso me dijiste que me esforzara con ella!, a que viene este ridículo cambio de actitud?!
*- Ridículo, si… AHORA SOY RIDÍCULO!!. –Yuto se había exaltado a mitad de la conversación-. ENTONCES COMO DEMONIOS ESPERAS QUE ACTÚE SI ALGUIEN TE ESTA LLEVANDO DE MI LADO!!!

Las últimas palabras dejaron a Yamada muy sorprendido, y entonces el rubor inundo sus mejillas


*- Qué… qué fue lo último que, que dijiste?. –Le preguntó incrédulo a Yuto-.
*- Si, este… yo… no… no… no soporto que estés con ella, no quiero que estés con ella!, quiero que estés conmigo!. –Dijo Yuto enrojecido-.
*- Yo… yo no… no… - Yamada fue callado cuando los labios de Yuto se posaron sobre los de él, al principio solo fue un casto beso, después Yuto empezó a buscar una respuesta por parte de Yamada, el cual estaba en shock y no sabía qué hacer, pero al poco se dejo llevar por aquella sensación de los labios de Yuto sobre los suyos y comenzó a responderle, entreviendo su boca, dando el permiso para que la lengua de Yuto entrase a jugar con la suya en una serie de cálidos choques, tardaron unos segundos más en separarse algo agitados y embriagados de el aroma uno del otro.-


*- Fin del flash-back -*


Después de aquello comenzaste a venir más seguido a nuestra casa, ya no solo mi hermano brillaba para ti, ahora tú también lo hacías para él… los encontré varias veces besándose en la biblioteca o en la terraza de la casa, ustedes jamás se dieron cuenta de que yo sabía de su pequeño secreto… yo era cómplice de aquel amor tuyo y de mi hermano.

Aquella noche te quedaste a dormir en nuestra casa, la mucama te preparó una habitación para ti solo, yo baje por algo de agua a la cocina y cuando volvía a mi habitación te vi… te vi tratando de entrar a la habitación de mi hermano a hurtadillas… mi hermano te abrió la puerta de inmediato y tu solo saltaste a su cuello, devorando su boca y así entraron a la habitación


*- Flash-back -*


*- Karin-chan que haces acá?
*- Padre!. –Dijo la chica algo asustada-.
*- A quién ves?
*- Usted qué hace acá padre?
*- Vengo a ver a tu hermano, quería hablar algo con él que no pude en la cena iré a su habitación ahora


La chica se interpuso en el camino del padre


*- No, acabo de topármelo en la cocina y me dijo que estaba demasiado cansado que por favor no lo molestáramos y que mañana nadie fuese a su habitación a despertarlo
*- Tan cansado está?
*- Sí, padre… será mejor que se vaya usted a su habitación que yo me voy a la mía
*- Esta bien, descansa Karin. –Dijo el señor dándole un beso en la frente a su hija-.
*- Si padre haga lo mismo.


Y así vio a su padre alejarse por el corredor


*- “No permitiré que nadie los descubra… no dejaré que terminen con tu felicidad Yama-chan”
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*- Perdón por venir así a tu habitación. –Decía Ryosuke entre besos-. Pero es que ya no aguantaba
*- Esta bien, si no lo hacías tú, en cualquier momento lo haría yo


Poco a poco Yuto llevo a Yamada a su suave cama y lo dejo hay mientras él se posicionaba sobre él, asaltando ahora la boca de Yamada, embriagándose con su aliento y su saliva, después bajando a su cuello, apoderándose de este haciendo que Ryouske gimiera deliciosamente logrando que Yuto solo se excitara mas, ahora Yuto ya había sobre pasado la ropa de Yamada y llegando a su anhelada y tersa piel, pronto la ropa que Yamada traía se volvió fastidiosa y con maestría Yuto comenzó a desabrochar los botines de la pijama que el mayor tenía, esta vez bajando su mano hasta la entrepierna del más bajo, masturbándolo gentilmente por encima de la tela del pantalón, sin dejar aun de besar su cuello haciendo que gemidos débiles salieran de los labios de Ryosuke, Nakajima comenzó a bajar por el blanco pecho de Yamada, saboreando cada parte de éste, jugando con sus pezones hasta ponerlos duros…


Eso hacía que Ryosuke se retorciera del placer, queriendo que Yuto no se detuviese jamás, Yamada apretaba fuerte los labios para reprimir sus gemidos y se aferraba de los cabellos negros de su amante, quien a su vez disfrutaba ahora de su abdomen, después bajando con su dos manos el pantalón y el bóxer de Yamada, Yuto miro con lujuria lo que el mayor escondía detrás de esas molestas telas.


*- No me veas así. –Dijo Yamada tratando de taparse aquello, pero Yuto solo le sonrió con picardía y retiró las manos del más bajo comenzando a masajear su miembro que hace tiempo imploraba por atención. Ahora Yamada dejo salir con libertad sus gemidos, olvidándose de todo, solo entregándose a los besos y caricias que Yuto le proporcionaba… sus besos, el calor de su cuerpo pegado al suyo, le hacían pensar que pronto perdería el control.


Nakajima besó la boca de Ryosuke aprovechando que éste la tenía entreabierta introdujo su lengua en la cavidad del otro, Yamada correspondió al momento, moviendo su lengua inquietamente, separándose después de unos segundos para poder respirar. El más alto bajo de nuevo a su entrepierna remplazando su manos por su boca, recorriendo el miembro a lo largo, dándole suaves masajes con su lengua dando presión cuando llegaba a la punta, llevando ese ritmo consigo hasta que el más bajo se corrió en su boca, Yuto tragó con facilidad


*- Ya Yuto, no me tortures más. –Suplicó Yamada mientras abría las piernas, dándole la señal de que era hora de llevar el acto más allá de un simple sexo oral, Yuto comenzó a deshacerse de sus ropas y eso hizo que el rubor se le notara más a Yamada, quien estaba perdido en el cuerpo del menor, que no se dio cuenta cuando este volvió a ponerse sobre él, hasta que sintió como algo irrumpía en su entrada, haciendo que se arqueara del dolor y dejando correr algunas lágrimas


*- Relájate… solo te estoy preparando, así será mejor-. Le dijo Yuto algo acelerado, Yamada trato de relajarse y lográndolo, al poco otro dedo irrumpió en el lugar, pero esta vez ya no dolía, ahora le agradaba. Yuto al sentir que Ryosuke estaba preparado, se posicionó entre sus piernas y remplazó sus dedos por su miembro, entrando poco a poco, sintiendo como la estreches del mayor lo llenaba.- Ah! …Ryosuke, eres… demasiado, estrecho.


*- Ah!...Yuto…. –Gemía Ryosuke con la voz entre cortada.- Muévete ya!! –
*- Pero… te haré…mmm… daño….
*- Tú solo hazlo!!. –Yuto comenzó las embestidas algo lentas, no quería lastimar a Yamada, poco a poco fue acelerando el compás de las embestidas y en ocasiones se volvía apoderar de los labios de Yamada, Nakajima hacía gemir a Ryosuke en varios tonos que para él solo eran como el coro de lo ángeles, así cuando sintió que el momento estaba a punto de llegar, tomó el miembro de Ryosuke en sus manos y comenzó a masturbarlo, al poco los dos se corrieron, Yuto dentró de Yamada y este en la mano del menor, al momento en el que regularon su respiración Yuto salió del Ryosuke, cayendo exhausto sobre él, Ryosuke solo lo abrazo


*- No te alejes de mi Ryosuke. –Murmuraba Yuto-.
*- No, no lo haré nunca
*- Pase lo que pase?
*- Pase lo que pase. –Dijo Ryosuke volviendo a besar los labios de su amante-.


Escuché tus gemido hasta mi habitación en dos ocasiones, yo rezaba porque mi padre no los hubiese escuchado también, pero me sentí tranquila a la mañana siguiente cuando vi igual a mi padre… debo confesarte que tu cara se veía graciosa en el desayuno, tu incomodidad en la silla era muy notable, cuando mi padre te preguntó porque no te podías sentar tu respondiste que fue porque te caíste en la ducha, eso fue gracioso, más para mí, que sabía la verdad de la situación, pero obviamente no se lo contaría a nadie… te veías tan feliz esa mañana, tan contento… brillabas como nunca, tu voz era diferente, yo sabía que no podía aspirar a tu amor, tu ya le pertenecías a mi hermano y el te pertenecía a ti… ¿Acaso no será injusto que tú seas mi primer amor también?...


Mi hermano jamás supo que yo sabía su secreto, que yo era su cómplice oculta, de alguna forma u otra los ayudaba cuando alguien estaba a punto de descubrirlos… Sabes?... recuerdas cuando mi hermano te mostro aquel lago cerca de la casa?... yo se lo mostré primero a él, cuando lo descubrí pensé que sería el mejor lugar para llevar a mi amor fuera de todo… tal vez no era yo la que te llevaba a ese lugar, pero era mi hermano y cuando lo hacía lucias feliz y solo con eso me bastaba…


Ahora debo pedirte perdón… perdón por no haber podido llegar a tiempo aquel día y que mi padre los descubriera besándose, perdóname por no haber podido mantener tu felicidad por más tiempo…


*- Flash-back -*


Ryosuke y Yuto se devoraban con lujuria en la biblioteca, la pasión los tenía cegados y sordos, tanto que no pudieron escuchar que la puerta se abrió y por ella entro el padre de Yuto, que al ver la escena los separo furioso


*- PERO QUE CARAJOS CREEN QUE ESTAN HACIENDO!!!!. –Gritaba exaltado el señor, los gritos se oían por toda la casa, los sirviente y la herma de Yuto corrieron a ver qué era lo que pasaba, cuando entraron vieron a Yuto tirado en el suelo y el labio sangrándole-.
*- Padre!!, pero qué hace!!. –Gritó Karin-.
*- Que, qué hago?!!!, estos inmorales se están besando… que digo besando se estaban TRAGANDO Y EN MI PROPIA CASA!!!!, PERO MO TE ATREVEZ YUTO!!!. –Dijo el señor volviendo a darle otra bofetada a Yuto, y le daría la tercera cuando Ryosuke se interpuso-.
*- BASTA!!, YO SOY EL CULPABLE DE ESTO, YO INDUJE A YUTO A ESTO, EL NO TIENE LA CULPA, SI A ALGUIEN DEBE PEGARLE, ESE ES A MI. –Decía Yamada mientras derramaba algunas lágrimas-.
*- TU!!, Te di la confianza, te abrí las puertas de mi casa!, me preocupe por ti como si fueras otro de ms hijos!! , y así es como me pagas!!, eres tu… tu eres…. –El señor Nakajima estaba a punto de abofetear a Ryosuke, este solo cerró los ojos esperando el golpe que jamás llego porque Karin se interpuso-.
*- Para ya padre!!, no tiene nada de malo si los dos se quieren!!, ya para con esto. –Decía la chica llorando-.
*- Como que no tiene nada de malo!!!, son dos HOMBRES!! ES ANTINATURAL!!!
*- Pero se aman padre!!, yo lo sé!!!
*- Que acaso tu lo sabías?!!
*- Si… siempre lo supe. –Todos en el salón se sorprendieron, incluso Yamada y Yuto… su hermana había sabido todo este tiempo de su relación y jamás hablo-. Yuto, vete!, llévate lejos a Yamada, que no te importe lo que la gente dirá, vete con él!!. –Rogaba Karin-.
*- Pero… y tú?
*- Yo estaré bien, anda, vete!


Yuto hizo caso de lo que su hermana le decía y tomó de la mano a Ryosuke para salir corriendo del lugar sin dar explicación alguna, solo se dirigió a su habitación por algo de ropa y sus ahorros para poder salir de ahí


*- Tu… lo supiste todo este tiempo y no me lo dijiste?!... eres una… UNA VIEJA ALCAHUETA!!. –Dijo el padre de Karin antes de darle una bofetada a la chica, la cual no se inmutó en lo más mínimo, solo dejó caer unas cuantas lágrimas-.


*- Fin del Flash-back -*


Tal vez fui un poco cínica… tal vez no… mi hermano se fue de casa y por ende tu jamás volviste, mi padre solo tocó el tema en dos ocasiones mas… decía que era imposible que ustedes se amasen, pero dime… ¿Qué clase de personas son las que no pueden amar?… mi padre se sumió en su tristeza y ya no brillaba nada en casa… algunos días visitaba aquel lago al que ibas con mi hermano… solo cerraba un poco mis ojos para dejar de ver lo triste que ese lugar se había convertido, en ocasiones aun podía ver sus reflejos en el agua… tal vez seguía siendo injusto que tu hubieses sido mi primer amor…. Solo espero que sigan tan felices como en aquel entonces.

FIN

Candy Shop [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: debería estar leyendo...
: la tele
: randomland

Titulo: Candy Shop
Autor: Satommy
Pareja: Inoodai
Género: Lemon
Extensión: Oneshot
Summary: Su adicción a los caramelos puede llevar a Daiki hasta el fin del mundo
Notas: Lol~ Fue un momento hiper raro cuando me inspire, así que tal vez se refleje en esto~ Y otra cosa… El lemon esta… Raro, rarísimo…

Era viernes y como desde hace 4 años, Daiki estaba en la tienda comprando sus dulces favoritos, era su tradición personal y preferida; cuando aún estaba en primaria su madre lo acompañaba, pero ahora ya estaba en su último año así es que podía ir solo, eso le gustaba aun más.
Adoraba pasearse por los pasillos de ese market y ver las filas de estantes llenos de lado a lado de todo tipo y sabores de dulces, se perdía en ese mundo maravilloso y podía llegar a estar horas y horas viendo el contenido de cada bolsa con caramelos o cualquier cosa que contuviera “azúcar” en los ingredientes, si, podría decirse que él era un adicto.
Pero no era el único.
Inoo Kei llevaba un año yendo a la misma tienda y a la misma hora solo para verlo, amaba esa sonrisa inocente y llena de emoción que se dibujaba en el rostro del chico cada que este se detenía por fin delante del estante central del pasillo 8 y cogía un paquete de ese chocolate con relleno de caramelo y un centro liquido de fresa, la verdad es que lo había comprado de pura curiosidad la primera vez que decidió seguir a Daiki pero, no le había causado ninguna sensación especial, sonrió para sí mismo, recordó ese día que tratando de ir a la casa de su mejor amigo se perdió, necesitaba un teléfono público para llamar ya que gracias a su muy mala suerte la batería del celular se había muerto, estaba caminando cuando lo vio, ese muchacho irradiaba tal felicidad que como un imán fue atraído hacia él, un amor a primera vista. El único problema de todo es que nunca le había podido hablar, una vez lo saludo pero este estaba tan ensimismado leyendo quien-sabe-qué en la bolsa de un nuevo producto que ni cuenta se dio de su existencia, Kei se iba a rendir en ese momento pero la sonrisa que desplego el chico lo volvió a anonadar y siguió espiándolo, le gustaba mucho, demasiado, pero ya se había aburrido, no quería seguir con un amor platónico por otro año más, por lo que ideo un plan, solo debía esperar el momento correcto para ejecutarlo.
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Inoo se rompió la cabeza meditando cada paso de su idea, sus padres habían salido de viaje por lo que todo seguía un curso perfecto: la fiesta sería hoy. Ya había hecho unas cuantas llamadas para avisar, pero la más importante, la que era punto clave en todo, aun no se realizaba, esa debía esperar hasta que lograra que el chico de linda sonrisa picara el anzuelo.
Faltaba poco para la hora en que Daiki empezara con su ritual, así es que Kei empezó a recoger cada paquete de “Twisted sweet” en la canastilla, había hablado con uno de los empleados y había pedido por favor que escondiera el resto que no pudiera pagar, cuando la parte que ocupaban los dulces quedo vacía, volvió a colocar un paquete y espero, su presa no tardaría en llegar.

Llego como siempre, sin apuro ni preocupaciones, saludo a los trabajadores y empezó con si ritual, todo estaba en su lugar, no habían nuevos productos ni nada que desencajara, pasillo 1, pasillo 2, pasillo 3, pasillo 4… Si, en definitiva amaba ese lugar, una tienda de dulces nacionales e importados de todo tipo y sabor, no podía pedir más en la vida... Pasillo 7… Pasillo 8, ignoró a la persona que estaba ahí parada con un carrito al lado y fue directamente a su “lugar especial”, vio el estante y solo había un paquete de sus dulces, quedó en shock unos segundos y cuando acercó la mano para cogerlo, alguien ya le había ganado. El pánico se apodero de él y como acto reflejo volteo a ver a esa persona. Los ojos de Daiki se encontraron con la mirada amable y con algo de culpa de Inoo.

-Perdón – dijo Kei – Es que tengo una fiesta y estos dulces son los preferidos de mis invitados – señalo el carrito a su lado.

El mayor vio como el otro palideció al ver la gran cantidad que había comprado.

-No puedes comprar tantos!! – le grito Arioka
-¿Por qué no?
-Porque yo también quiero!
-Pero yo llegue antes… - Inoo estaba relajado, sabía que el chico podía reaccionar así
-Yo vengo acá desde hace mucho tiempo, mucho antes de que tu lo hicieras!
-Yo también… - y era verdad, iba ahí ya buen tiempo, todo por seguirlo a él.
-No me importa, dame siquiera un bolsa – se cruzo de brazos esperando la respuesta
-No, lo siento

Kei se dio media vuelta y camino con el carrito a la caja, estaba tranquilo, todo estaba saliendo como más o menos él lo había planeado.

-No puedes hacerme esto… - dijo Daiki tomándolo del brazo
-¿Qué? – se quedo paralizado, la voz del otro tenía un tono de querer llorar que le oprimió el corazón - ¿Tanto te importa? – vio como el menor asentía – Mira, tengo una idea…
-¿Cuál?

Lo tomo de la mano mientras con la otra terminaba de empujar el carrito a la caja.

-Disculpe – dijo a la señorita - ¿Tiene un lapicero y algún papel que no le sirva?
-Si claro, tome… ¿Va a llevar todo eso? – señalo el carrito
-Si… ¿Puede ir pasándolo?

La chica asintió y miro raro al par, sabía que el más joven compraba eso pero… Al otro nunca lo había visto en su vida… Sacudió la cabeza y siguió con su trabajo, total, no era de su incumbencia lo que pasara o dejara de pasar con los clientes.

-Puedes ir a mi fiesta – dijo Kei mientras anotaba algo en el papel que le habían dado – Ahí podrás comer todo lo que quieras, incluso los “Twisted sweet” y nadie te dirá nada…
-¿Y si me los como todos? - pregunto para ponerlo a prueba a ver si así le daba un paquete.
-¿En verdad lo harías? - se empezó a reír - Si es así, cargaré con la responsabilidad, pero de todas formas estas cordialmente invitado
-¿Cuándo es? – pregunto ya rendido, rompería con su tradición después de cuatro años
-Hoy a las…

Pero no termino de hablar, Daiki lo abrazó y puso esa sonrisa única que podía poner, lo soltó segundos después un poco avergonzado, le agradeció y salió corriendo, pero luego volvió a entrar más rojo que una fresa.

-Ehm… ¿A qué hora era?
-Está bien si vas a las 9 – dijo el otro tratando de no reírse – Por cierto, ¿Cuál es tu nombre?
-Me llamo Arioka Daiki y… Gracias por la invitación… Ehm… ¿Cómo te llamabas?
-Inoo Kei - sonrió - Y no hay de qué

El mayor le despeinó el cabello antes de que este se despidiera y volviera a salir corriendo del lugar. La cajera vio la escena más confundida que antes pero de nuevo no dijo nada, solo le entrego el ticket de compra, recepcionó el dinero y se despidió del cliente.
Salió de la tienda con 3 bolsas repletas que apenas podía cargar, era una tortura pero valia la pena; las dejo un momento en el piso mientras sacaba su celular y marcaba, espero un rato y le contestaron.

-Que pasa pervertido? ¿Listo para la fiesta de hoy?
-No molestes Takaki - sonrió - Necesito que me hagas un favor…
-¿Aceptó salir contigo? - el chico al otro lado de la línea sonó sorprendido - ¡¿Cómo?!
-No del todo, por eso llama a Yabu, tengo algo que decirle a ambos…
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Daiki camino rápidamente las pocas cuadras que faltaban para llegar a su lugar de destino, quería comer cuanto antes ese chocolate relleno, su ansiedad iba en aumento a cada paso que daba, faltaba poco pero ya se había desesperado así que empezó a correr. Llego agitado a la casa en la cual se notaba que había una fiesta: ruido, personas, música, más ruido. Se disponía a entrar cuando dos chicos lo tomaron por los brazos y lo llevaron para afuera.

-No tan rápido – dijo uno de ellos – Eres nuevo acá, ¿no?
-Supongo, el dueño de casa me invito…
-¿Inoo? – pregunto el otro
-Sí, el… - afirmó ya algo nervioso
-Entonces, debes conocernos también a nosotros, soy Takaki – dijo el que había hablado primero – Y el es Yabu, somos los mejores amigos de Inoo-chan
-Ya veo… Y ¿Por qué no puedo entrar?
-Porque todos los nuevos deben pasar un reto – dijo Yabu sacando de su bolsillo una botella con un líquido rojo caramelo – El de éste mes es tomar “Dulce tentación”
-¿Dulce tentación? – preguntó el menor con curiosidad mientras cogía la botella con cuidado - ¿Qué es?
-Nadie lo sabe – sonrió Takaki – Solo sabemos que sabe dulce… Bueno, con el nombre era fácil de suponer
-¿Debo tomarlo?
-Si es que quieres entrar, si – Yabu asintió frenéticamente – Es el reto
-Supongo que… No será nada malo… - el menor quito la tapita y sorbió el contenido, el sabor era tan agradable que se lo tomo casi todo de un solo golpe
-Inoo dijo que solo un sorbo – le murmuro Yabu al otro - ¿No es peligroso?
-No lo sé… Pero tal vez cuanto más, mejor, ¿no?
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-Inoo-chan – Daiki corrió a sus brazos casi llorando – No me dejaban entrar así que tuve que tomar algo que estaba muy rico, después de que me acabe la botella casi me caigo y me llevaron a la cocina para hacerme comer para que me ponga mejor, yo dije que quería los chocolates que compraste pero no me lo daban y… y… Quiero mi chocolate! – lo abrazo por la cintura y apoyo su cabeza en el pecho del mayor – Por favor…
-Estaba a punto de bajar otro grupo – dijo Inoo con una sonrisa traviesa en el rostro – Los llevé a mi cuarto porque sabía que las personas iban a querer comérselo todo de golpe y no me parecía, ven… Tú podrás comer los que quieras
-Gracias – dijo sin soltarlo – Eres muy buena persona…

Kei se sintió mal con ese último comentario, no era buena persona, porque si no, no lo hubiera engañado de esa manera para atraerlo hasta el.
Cuando llegaron a su cuarto en el piso superior, el mayor ya sentía remordimiento, pero apenas abrió la puerta Daiki se metió en el y salto a su cama.

-Me gusta tu cuarto y tu cama, ¿Puedo quedarme aquí?
-¿Te gusta? – dijo algo contrariado por sus impulsos, por lo que cerró la puerta tras de si y se apoyó en ella
-Sí, me gusta, como me gustas tú y como me gusta el Twisted Sweet… Ah y también esa cosa… Dulce tentación… Eso también me gusta
-¿Te gusto? – pregunto ahora con la boca abierta – Pero si me acabas de conocer!
-Pero… - le hizo puchero - ¿No crees en el amor a primera vista?
-Arioka…
-Daiki o Dai-chan – dijo ahora algo molesto – No me llames Arioka
-Bueno, Dai-chan… ¿Estás bien?
-Si… Aunque cuando camino siento que todo se mueve, aunque ahora pareciera que tú también estas moviéndote…

Kei sintió un nudo en la garganta, le había dicho expresamente a Takaki que no le diera mucho de la combinación especial a Daiki, pero al parecer no le había hecho caso y ahora este estaba todo frenético, dentro de un rato no solo estaría así, sus hormonas también se pondrían a full, maldita sea el momento en que le comentaron de ese “refresco” afrodisiaco.

-¿Mis dulces? ¿Donde están Inoo-chan?

Inoo no se movió, estaba nervioso, lo tenía donde quería literalmente pero no se atrevía a hacer nada…

-Uhm, está haciendo calor… - el menor se sacó la polera para quedar en camiseta
-No… No hagas eso…
-Pero hace calor! – dijo al momento que también se sacaba la camiseta – Inoo-chan, ¿Por qué no te desvistes tu también? – sonrió pícaramente
-No creo que…
-¿No te gusto? – dijo el menor borrando de su rostro esa linda sonrisa que lo caracterizaba
-No es eso! – gritó inmediatamente – Es solo que… Solo vinimos por los chocolates y…

Pero sus labios fueron interrumpidos por un beso por lo que no terminó de decir su excusa, Daiki lo pegó a la pared y presionó su cuerpo contra el de él mientras que con su lengua iba adentrándose en la cavidad del otro. Inoo no pudo más y dejo rienda suelta a sus impulsos, lo agarró por la cintura mientras que masajeaba la lengua del otro chico con pasión, lo fue empujando con cuidado hasta la cama y lo recostó en ella, se sacó rápidamente toda la ropa que tenía en la parte superior y volvió a besar a Daiki con la misma pasión del principio. Ambos daban vueltas como locos en la cama, besándose y tocándose todo lo que podían. El menor se hartó y con habilidad le bajó el pantalón y ropa interior al otro en unos segundos dejando ver su miembro erecto. Se lamio los labios al ver el pedazo de carne y con lujuria bajo su rostro hasta el. Lamio la punta y jugó con ella antes de succionar todo por completo, arrancándole varios gemidos de placer a Inoo en el proceso, mientras hacía que todo el miembro del mayor entrara a su boca hacía que su lengua le diera pequeños masajes, cuando volvía a llegar a la punta hacía un poco de presión y succionaba, el placer que le proporcionaba al chico era tal que fue cuestión de segundos para que éste se corriera en su boca. Daiki se tomo todo el líquido blanco y sonrió.

-Es dulce…

El mayor sonrió ante la expresión del chico y lo posicionó debajo de su cuerpo. Con cuidado beso cada parte de esa piel blanca y dejo marcas alrededor de su cuello para dejarle en claro a las demás personas que él era suyo, había esperado un año por él, nadie se lo iba a quitar.
Con besos cortos llegó al borde de su pantalón y se lo quito, se deshizo de él lanzándolo por encima de su hombro y tocó la parte intima del menor por encima de su ropa interior.
Acerco su rostro al del otro y besos sus labios con ternura mientras metía la mano debajo de la tela para empezar a masajear el duro miembro del menor, este estaba tan excitado que sentía que iba a explotar. Daiki era conciente que no estaba en todos sus cabales, pero sentir las manos de Kei por su cuerpo le gustaba así que no se retractaba de nada ni se oponía a sus deseos.
Gemía cada vez más al sentir que la mano del otro subía y bajaba a mayor velocidad a la vez que lo besaba y con su lengua tocaba las partes sensibles de su boca. Inevitablemente se corrió y por no querer gemir tan alto mordió el labio del mayor dejándole una pequeña herida.

-Perdón…
-No hay problema – Kei lamio su propia herida – Aparte… Yo soy el que debería pedir perdón…

El menor iba a preguntar porque pero no pudo ya que sintió un dolor punzante en su parte de atrás, se quejo y sintió como derramaba algunas lágrimas.

-Relájate, es solo mi dedo – le murmuró con cariño el mayor – Tengo que prepararte si es que queremos seguir adelante.

Y claro que el menor quería seguir adelante así que se relajó. Sintió como Inoo movía su dedo en forma circular y el dolor de un principio fue desapareciendo, cuando se acostumbro un poco, sintió otro dedo mas moviéndose mas ahora no se quejó para no desanimar al otro, rodeo el cuello del mayor con sus brazos y lo acerco a su rostro para besarlo, ya que ese sentimiento mientras probaba los labios de Inoo eran como tocar el cielo. El placer no se hizo tardar y empezó a soltar leves gemidos al tiempo que el mayor seguía moviendo sus dedos, empezó a mover sus caderas para poder sentir más. En ese momento Kei supo que el chico estaba lo suficientemente dilatado así que saco sus dedos recibiendo una queja por hacerlo. Le dio un corto beso y se posicionó entre sus piernas. Daiki sabía que lo ahora vendría por lo que las abrió.
El dolor que sintió ahora fue más agudo que el anterior y se mordió los labios para no gritar, pero lo hizo tan fuerte que se hizo daño y un hilito de sangre empezó a caer.

-No te hagas eso… - dijo Inoo mientras lo volvía a besar y dejaba de entrar en el – Mejor… No sigamos con esto…
-No! No te detengas… Por favor…

El “Por favor” que le daba Daiki siempre era tan lleno de sentimiento que no se le podía negar, lo volvió a besar apasionadamente y aprovechó la distracción del chico para entrar por completo en él. Escuchó un fuerte gemido por parte de éste cuando lo penetró pero siguió besándolo para que no le prestara mucha atención. No se movió hasta sentir como el menor dejaba de estar tenso, cosa que pasó segundos después. Las embestidas fueron desde un principio profundas, se notaba que Inoo había estado esperando desde hace mucho eso, por su lado Daiki inundaba el cuarto con gemidos llenos de placer: el miembro de Kei daba en el punto exacto.
La situación todavía no era muy clara, todo pasaba demasiado répido pero podía sacar una conclusión clara, se había vuelto adicto al chico que acababa de conocer.
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Se despertó adolorido y con un fuerte dolor de cabeza, cosa que lo puso nervioso… Todo eso encajaba con el sueño que había tenido, porque… ¿Fue un sueño, verdad? ¿O no lo fue? Por fin se orientó y dio cuenta en donde estaba: la cama no era suya, lo que era suyo estaba tirado a algunos metros más allá en el piso, él no tenía nada encima, solo una sábana… Alzó la sabana y vio pequeñas marcas moradas en su pecho, volvió a mirar al piso y vio más ropa tirada pero que no eran de él… No quería ver quien estaba a su lado porque suponía quien era, solo que no estaba todavía dispuesto a aceptarlo, no por el momento.

-¿Cómo amaneciste?

La voz de Inoo sonó tan dulce que no pudo evitar girarse a verlo, apenas lo hizo se puso rojo como un tomate y solo pudo asentir tímidamente.

-¿Estás bien?
-Si… Es solo que… Nosotros… - Daiki no dijo nada mas, no por nada se había encamado con el – Me debes mi chocolate
-Ah… - el mayor empezó a reír – Abre el cajón de abajo, el más grande, ahí hay varios paquetes

El menor hizo lo indicado y abrió uno de los paquetes para sacar algunas barras de su interior.

-Daiki… ¿Por qué te gustan tanto?
-Porque… - el chico se sonrojó al escuchar su nombre – Me hacen sentir feliz…
-Pero, hay más cosas que pueden hacerte sentir así
-Sí pero… - medito lo que iba a decir y se sonrojó fuertemente una vez más – Lo único que se le compara es pervertido y… No sé si volverá a suceder…
-¿Qué cosa?
-Lo de ayer... Tu, yo…
-Dai-chan – Inoo lo abrazo y lo hizo recostar a su lado – Nada me alegraría más que esto se repitiera…
-¡¿En serio?!
-¿Por qué luces tan sorprendido?
-Es que… Como yo fui el que inicio todo…
-Piénsalo de este modo, así dejaras tu adicción al Twisted Sweet
-No quiero… - dijo al momento que mordía un pedazo de chocolate – Me gusta demasiado…
-¿No te gusto yo también?
-Si! – Daiki miró a otro lado al decirlo – Pero conozco más años a éste chocolate que a ti…
-Eso se puede arreglar – dijo Inoo entre risas y lo acerco más a él – No te alejes de mi, Daiki…

El menor asintió avergozado para después darle un tierno beso al otro chico que lo abrazo más posesivamente.

FIN

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