Recuerdos [Oneshot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: ¿Realmente, alguna vez habrá importado?
: You suck at love - Simple Plan
: en Huancayo, hecha bolita en mi cama

Título: Recuerdos
Autor: Satommy
Parejas: Ariokamoto Inoodai-Hikato
Género: Angst[?]
Extensión: Oneshot
Summary: "Porque nada fui, y nada nunca seré para ti, hoy te olvido"
Notas: Que está raro ._. e iba a ser drabble... pero salió one-shot... u3u a ver qué dicen... Feliz año X'D les debo muchos oneshots de navidad, PERO LOS SUBIRÉ, LO JURO lol~♥ y... aparte... u3u yo creo mucho eso de escribir una carta y quemarla para olvidar, así que, si tienen este año cosas que desean olvidar o simplemente, sentir un peso menos encima, anímense :3 es bonito y realmente tranquiliza.


Tomó con cuidado aquella caja donde había puesto todo lo que concernía a aquella persona, la abrió a costa del dolor en su pecho revisó, una a una las cosas que había puesto dentro: una carta, un dibujo, un peluche, unos cuantos libros, unas cuantas fotos y un pequeño usb donde almacenaba conversaciones pasadas.

-Mierda…

El chico guardó todo rápidamente en su sitio antes de que las lágrimas amenazaran con salirse de su sitio, aunque era inevitable el detenerlas pues siempre que recordaba todo le venía encima y dolía, dolía como si fueras quemado en vida. La carne achicharrándose de un dolor indescriptible hasta que después de un rato, quedaba muerta. Él ya estaba muerto ¿o no?
Sacudió su cabello, nuevamente ese molesto pensamiento de sentirse nada tan solo por haber sido olvidado ¿pero en realidad quien lo había olvidado? Alguien que jamás nunca lo tuvo presente.

Nunca fue nada, así que en nada podría convertirse ahora.

Era irónico, muchas veces se repitió a si mismo que no se podía perder algo que jamás fue tuyo pero se sentía tan propio que se olvidó de un momento a otro de su realidad. De su penosa realidad ¿Cuándo creyó en un mínimo momento que Daiki lo tenía presente? ¿Cuándo fue que creyó que podía siquiera considerarlo? ¿Cuándo se engañó a si mismo de que sentía algo?

¡Por dios que ni siquiera eran amigos!

Él solo era uno más en la interminable lista que Arioka poseía, amigos enamorados en un silencio tormentoso, uno más que le hacía sonreír pero que nada más que eso había llegado a ser.

Era un miserable bufón en esa deplorable vida. Pero ya no más ¿por qué llorar por alguien que a quien ni siquiera le importaba? ¿Por qué esperar lo imposible?
Miró a Hikaru parado a un costado, con la mirada desviada pues no quería presenciar lo obvio. La persona que amaba aún sufría por alguien más.
Pero Keito no era como Daiki y él era lo suficientemente maduro como para enfrentar la realidad de las cosas. Era hora ya de pasar la página, era tiempo de dejar todo atrás, de dejar falsas esperanzas en el olvido, de empezar la curación de la herida que se abría cada que recordaba algo mínimo, pero borraría de su persona cada mención de Arioka, borraría el significado de cada canción dedicada y la volvería a dedicar, para darle un sentido más vivo, mucho más alegre y que le diera a sí mismo, una razón para sonreír y ya no de llorar. Cada pensamiento lo relacionaría a algo más ¿por qué a él? ¿Quién era el castaño?

Solo una piedra más en ese camino largo llamado vida. NADA más.

Y así lo olvidaría.

Lentamente se levantó con la caja en mano y la metió en un bolso que también, tontamente había conseguido como iluso enamorado. Realmente, no lo valía… ¿Cuándo Daiki había estado triste cuando decidieron no verse más? ¿Cuándo siquiera hubo derramado una maldita lágrima por él? ¡Solo él era quien lloraba su ausencia! Él jamás lo notaría… el simplemente, viviría feliz en su mundo como hasta ese momento había hecho, porque era Daiki y tenía a Inoo, porque ambos eran felices y él… ¿él quién era?

Nuevamente el maldito pensamiento se apoderó de su ser, pero se lo sacó de otra sacudida de cabeza, apretó tan fuerte los ojos que se pusieron rojos pero no porque llorase, sino porque era el cúmulo de tantas veladas pasadas a lágrima viva. Pero ya no más.

-Keito…

Yaotome lo abrazó por los hombros y lo hizo acomodar en su pecho, era difícil por las alturas de ambos pero lo hacía con cariño y eso, le bastaba al menor.

-Te rechazó… jamás sintió algo por ti... - le recordó, sintiendo un puñal adentrarse en el medio de su estómago – No le debes tener ya consideración
-Lo sé…

Su voz sonó rasposa, a punto de quebrarse nuevamente pero su decisión era tal que contuvo cualquier debilidad, respiró hondo y tomó fuerte la mano del mayor, entrelazando los dedos buscando aquel apoyo y la fuerza necesaria para hacerlo, de borrar todo y dejarlo atrás.

Que pesados se sentían sus pies en aquel momento.

Salió lento acompañado del mayor, mirando en la playa aquel grupo de chicos alrededor de una fogata que hablaban animadamente. Todos felices y ajenos a él.

Todos eran ajenos a sus sentimientos salvo Hikaru, que a pesar de no ser correspondido aún, siempre lo apoyaba. Eso lo convertía en lo mejor de su vida ¿Cuándo creyó que era Daiki el dueño de aquel puesto? Lo miró de reojo, riéndose de algo que dijo Yuto y seguro más tarde, se dirían algo insinuante pero quedaría en nada como siempre y él, inocente blanca paloma, ocultando sus sentimientos, volvería con Kei.

-Tantas cosas…

Dijo en voz alta el guitarrista, cerrando los ojos con fuerza nuevamente y apretando los dedos alrededor de la mano del otro chico que seguía a su lado.

-¿Tantas cosas? – preguntó con timidez
-Dijo… muchas mentiras… y yo las creí…

Keito lo soltó y se adelantó unos pasos más entre ellos, Yabu mirándolo confundido, Ryosuke también curioso de lo que llevaba, pero nadie recibió explicación alguna, lo único que vieron fue un bulto de tela volar entre la leña y el fuego se lo comió vivo, eliminando el rastro de cualquier contenido que hubo tenido la caja, incluso, ella misma.

Por fin terminaba aquella dolorosa etapa, por fin, se deshacía de aquellas malditas cadenas, por fin… Dejaría atrás y bloquearía todo lo que supusiera ser Arioka Daiki.

-¿Qué cosa había ahí, Keito?

Se acercó Chinen desde atrás queriendo ver algún resto entre las cenizas recién formadas por el contenido echado al medio del calor infernal, sacándolo gratamente de aquellos pensamientos que nuevamente se volvían hirientes, partiéndole la cabeza y el alma en dos, pero su voz chillona y cantarina insistió, agradeciendo en silencio su aparición, aunque el otro jamás fuera a saber de ello.

-Recuerdos, solo eso – contestó con simpleza, recostándose sobre el pecho de Hikaru al sentir sus brazos nuevamente rodearlo con protección.

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No sé por qué me gusta esa pareja X'D toda angst y sufrida uwu
Algún día les haré un fluff e.eUu

Casita [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me demoré bañando uwu perdón Chía
: Katy Perry - The One That Got Away
: Sigo en la sala :c


Título: Casita
Autor: Satommy
Parejas: Tadaiki
Género: Fluff [?]
Extensión: Drabble
Notas: Este fic... se lo dedico a Nana-chan :3 la conocí hace algún tiempo y pueeeeeeeeeees, siento que se lo debía no solo por mí, sino por alguien más[?] ella sabe a qué me refiero X'D así que, te lo dedico y espero que esté bien y que te guste~♥




Lo miró sonreír iluminando no solo la habitación sino también su vida, hace no mucho que el menor dejando cualquier tipo de pasado o ilusión anterior le había dado una oportunidad y su relación estaba mejor que bien, era prácticamente perfecta.
Lo vio saludar y jugar con Yuto, susurrando quien sabe qué pero parecía interesante porque los ojos del alto se abrían de par en par y preguntaban interesado en lo que le contaba, vislumbró embelesado las mejillas sonrojadas del castaño y esa risita torpe que de sus labios se escapaba cuando confesaba algo que le apenaba. Lo conocía muy bien como para saberlo, el mismo había sido su confidente y podía entender a la perfección cada una de sus reacciones.

-Ya ya… mucho – camino sonriente también y tomó al bajo por la cintura para abrazarlo, se inclinó hacia adelante y con orgullo más que obvio, besó su mejilla – Me dan celos
-Yuyan! - Daiki se sonrojó con mayor violencia bajo la risa divertida de su mejor amigo, tratando de zafarse de los brazos de su novio – No hagas esto…
-¿Y por qué no? Eres mi novio~ - le recordó, frunciendo el ceño en un tipo de berrinche infantil y un pequeño puchero molestoso que se formó sobre su boca, buscando un beso - ¿O no?
-Lo soy… - se quedó quieto por unos segundos para acomodarse ya sin ser disforzado y, estirándose sobre las puntas de los pies, lo besó en los labios para borrar esa expresión – Ya… ahora vete…
-¿Eh? ¿eh? ¡¿Por qué?!

Actuaba como un niño grande y el más bajo del trío lo sabía, su novio era tan infantil y mimado, pero así lo había enamorado, así se había ganado de a poquitos su corazón, su alma… Todo lo que tuviera para entregar y aunque en un inicio se negó rotundamente a aceptarlo, pues estaba enamorado de alguien más, el castaño se había dado el trabajo, se había esforzado… y más que nada, se la había jugado por él.

-Yuuyan… le contaba a Yuto de “tu casita”

Su sonrojo intenso y la voz entrecortada que usó le dejó en claro que no mentía o bromeaba, Yuya miró nervioso y asustado a Nakajima quien soltaba una fuerte carcajada apenas el otro hablaba tan normal de algo “así.

-¡Daiki!
-¡Tu preguntaste! – contestó a la defensiva
-¡Pero eso es algo “nuestro”!
-¡Pero es mi mejor amigo!
-¡Ey! – Yuto se interpuso entre ellos antes de que peleasen en verdad, su rostro se serenó lo más que pudo y los tomó con facilidad a la pareja por los hombros – Es normal que el seme diga que “eso” del uke es su “casita” cuando tienen relaciones, pregúntenle a Ryosuke…

Los mayores soltaron un resoplido y asintieron. Todos tenían sus cuestiones extrañas.

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Yamada sintió un escalofrío recorrerle la columna vertebral y se giró asustado a todas partes pero no vio nada extraño, soltó un suspiro y negó. Ya estaba enloqueciendo.

Help me [Drabble]

http://img811.imageshack.us/img811/7784/pensamiento1.jpg: Qué haría sin ti Chía... u_u
: Luis Fonsi - Yo soy[?]
: Sofá, hecha bolita

Título: Help me
Autor: Satommy
Pareja: Hikato-oneside Yabuhika-Okachii
Género: Angst -3-
Extensión: Drabble
Notas: Yo... ahhhhhh u3u sinceramente no sé qué decir~ pero bueh, hay una sola persona que lo entenderá y es lo que me interesa. Gracías Chía peque♥ sin ti estaría muerta a estas alturas



Abrazados como siempre, juntos como nunca. Así es como debía de ser, así estaba escrito, así era y él no era nadie para poder intervenir en ello que ya estaba predicho por la sociedad, por el entorno, por los sentimientos, por todo.
Pero si era así, si era consciente de que todo tenía un camino… ¿Por qué le dolía? ¿Por qué sentía que algún surco se trazaba en su pecho y abría una herida?
Keito apretó los ojos con tal fuerza que el dolor de cabeza le vino de pronto, era ya algo común en esos días que “los padres” de HSJ habían regresado y no podía hacer más que verlos juntos de arriba abajo, coquetos, amándose.

-¿Estás bien?

Chinen se sentó a su lado, mirando de reojo al par que captaba la atención del otro chico, dejando salir un largo y pesado suspiro.

-Sabes que ellos…
-Lo sé Yuri – murmuró, tomando su bolso y sacando un par de aspirinas, pasándoselas sin ayuda de agua por la garganta – Lo sé y no digo nada
-Quieres llorar – señaló, pasando un brazo por sus hombros, dándole un apoyo que era más que obvio que el alto necesitaba – Sí le importas
-No, no lo hago…

Una sonrisa triste, la ironía marcaba sus ojos negros hasta que se formaron las malditas gotas saladas que rodaron por sus mejillas pero no las dejó seguir, por orgullo se las secó de golpe y levantó rápido, caminando fuera de la sala.

-Keito… espérame – el pelinegro corrió tras suyo, dándose cuenta de que Hikaru los miraba disimuladamente pero no le dio mayor importancia – Espera… - cogió su chaqueta y lo detuvo, negando muy despacio – Las cosas se superan… se olvidan…
-No te creo! – gritó impotente, ahogándose por tratar de contener su llanto - ¡¿Cuándo se supone que lo haré, eh?!
-Ey… - se mordió el labio inferior, buscando sus ojos – Yo te olvidé, sé que harás lo mismo… si Hikaru y Yabu se aman…
-Si lo ama… ¿por qué yo…?
-Tal vez un error o un cariño que se salió de control… pero Keito… sigue con él, jamás… se dejarán ir, ¿entiendes?
-Yuri… - sus manos se hicieron un puño, fluyendo ya sus lágrimas en un sollozo tan profundo como el mismo sentimiento que había generado por aquel mayor que al parecer había solo jugado con sus sentimientos – Hazme olvidar… por favor…

El bajo asintió, sus brazos rodeándolo para abrazarlo con toda sus fuerzas. Él podría hacer lo que fuera por aquel guitarrista, no sería la primera ni la última vez.

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Perdón uwu si anda feo y bien fome... todo desestructurado, ando de mudanza y sacando mis visas de viaje :c y todo... perdónenme, ya iré mejorando y todo, ya saben♥

Smoke [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Y todo me da vueltas~ vueltas~ vueltas~
: Noticiero...
: La terraza :'D



Título: Smoke
Autor: Satommy
Pareja: Inoodai
Género: Angst fail
Extensión: Drabble
Summary: "¿Qué hacer?"
Notas: Raro y fail X'D qué más da... ando resaqueada :'D♥



“Sigues buscándome ¿por qué?
No es un secreto para nadie que ya me reemplazaste.
No es un secreto que ya viste con quién y cómo llenar el vacío.
Lo especial que alguna vez pude tener, realmente… Nunca existió.
Ya déjalo Kei, duele más.”


Miró el papel que tenía en el escritorio, su letra pulcramente escrita tanto que hasta parecía una impresión de computadora… Que deprimente ser consciente del esfuerzo impuesto en redactar ello ¿pero había algo con lo cual excusarse? ¿Había algo que pudiera explicar ese comportamiento tan inconstante?
Dejó el lapicero de tinta fina a un lado y negó de lado a lado, él no podía hacerle lo mismo ¿verdad? No podía ir y reabrirle la herida al igual que el mayor hacía. Tampoco podía sacarle en cara cosas que ya había dejado pasar para su mente y su corazón. Cogió el escrito desde una esquina apenas con dos dedos y se dirigió a paso lento hasta el balcón. Buscó en el bolsillo su zippo y lo prendió, la llama de fuego brilló en instantáneo, imperecible ante el viento que chocaba cruel contra su piel y se la cuarteaba, miró una vez más las letras en el papel y con decisión, acercó el fuego a uno de los lados mientras cenizas llenaban el aire delante de sus ojos, desapareciendo en la oscuridad de la noche.

-¿Qué hacer?

Rió con tristeza y se dejó caer rendido al piso, buscó en la chaqueta su cajetilla de cigarros y prendió uno, dándole una muy profunda calada para nublar su mente y no pensar.

-Daiki… olvídalo ya…

Mine [Oneshot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Jossibel me va a matar~
: Nada ._.
: Cama~~

Título: Mine
Autor: Satommy
Parejas: Inoodai
Género: Slash[?]
Extensión: Oneshot
Notas: Ehm X'D no sé qué decir... lol♥

Los vio caminar con las manos tomadas por la sala de estar y su corazón dolió tanto que pudo escuchar el cómo se quebraba dentro de su pecho, tenía un mal presentimiento de todo ello ¿es que acaso los mejores amigos habían dado un paso más en su relación? No tuvo necesidad de preguntar, cuando se percató el alto tomaba de la cintura al más bajo y lo atraía hacia sí para poder depositar un beso en sus labios que el castaño no demoró en responder. Inoo podía decir que se veían como una relación completamente dulce, inocente, incluso tal vez tierna... Podía asegurar que se querían.

Eso le dolía.

Miró hacia otro lado y con la mayor sutileza que su estado le podía dar, se retiró de la sala para que sus pies se dirigieran a algún lugar lejos de ahí. Su mente intantáneamente bloqueó lo que lo rodeaba, no quería pensar... ¿Cuando había sido que lo había olvidado? Que recordase, hace menos de un mes ellos aún "jugaban", sus dedos aún eran los que tocaban ese cuerpo y aunque jamás hubieran llegado a la penetración, sí habían tenido sexo oral. Él creía que Daiki era suyo, pero al parecer, no era así pero aún se podía arreglar.
Giró sobre sus talones y se dirigió a la sala de ensayo con paso calmado, sabía por el sonido acompasado atrás suyo que alguien más estaba a su lado, no tenía que ser adivino tampoco para saber de quien se trataba. Caminó dentro al encontrar la puerta abierta y divisó su figura en el espejo que estaba delante, detrás de él se podía observar a un Arioka entrando dudoso, cerrando la entrada para que nadie los molestara, su rostro estaba contrariado.

Dolía recordar que ahora tenía novio.

-¿Para qué me seguiste? - habló frío, era más fácil de ese modo encubrir sus sentimientos
-Solo quería... explicarte... hablar contigo... yo...

No se miraban cara a cara, se miraban a través del reflejo del espejo, de aquella manera ninguno de los dos se intimidaba.

-No necesito explicación alguna, sabes que no me importa - mintió - Es tu vida
-Kei...

Inoo vio como el otro se mordía el labio inferior y bajaba la mirada, herido por lo que había dicho. Sí que era un imbésil. Giró nuevamente y esta vez se dirigió al menor que empuñaba las manos, seguramente lo golpearía como la primera vez que lo besó, pero iba a responderle, no dudaba que lo haría.
Lo tomó por la cintura con fuerza, sus manos haciendo presión sobre su ropa hasta arrugarla y estrechando con deseo aquella zona, a diferencia de Nakajima que lo hacía con delicadeza, el lo hacía con fuerza y decisión. A Daiki le gustaba así. Y como predijo, los primeros golpes se dieron contra su pecho y él lo apretó más para dejarle en claro que no lo soltaría, de un movimiento lo empujó contra los espejos, su espalda chocando contra la barra de estabilidad que había a todo lo largo, lo tomó de las piernas y bajo reclamos, lo hizo sentar ahí separando sus piernas, apretó su entrepierna contra la del menor y lo escuchó gemir, aprovechó la brecha que sus labios hicieron y se posesionó de ellos, besándolo con fiereza, adentrando su lengua de un solo movimiento a la cavidad para recorrerla, proclamándola como suya.

Pero dolía saber, que no era suyo.

Apretó más sus manos con desesperación, marcando la silueta sobre la nívea piel del menor apesar de ún llevar la ropa puesta y con las uñas nuevamente, marcó un recorrido de surcos por los muslos ¡Já! ¿Acaso Nakajima seguiría con él después de verlo con aquellas marcas? Imposible. Siguió besándolo, su lengua domiando la otra con facilidad, masajeándola para tenerla a su merced. Los empujones que en un inicio le propinó ahora quedaban relegados y las manos pequeñas de aquel castaño lo sujetaban firmes del cabello. Ya lo tenía bajo su poder. Fue subiendo con las mismas uñas por su cintura hasta llegar al borde de su camiseta y de un fuerte tirón, la rompió para abrirse paso a su torso, escuchó un grito de queja, era obvio que a Daiki no le había agradado la idea pero poco le importaba, lo iba a castigar por haber sido un insensato al iniciar una relación cuando no tenía permiso, cuando más nadie podía tocarlo salvo él. Bajó con besos húmedos a su cuello y fue placentero ver su pecho subir y bajar ansioso, totalmente excitado por lo que le hacía el mayor, mordió su piel en la clavícula dejando una gran marca morada y justo, por encima de la manzana de adán, volvió a hacer lo mismo, dejando en claro lo que Arioka había estado haciendo. No había ningún tipo de base que cubriera esas marcas. Bajó con mordidas sádicas a sus pezones y los succionó, robando un gran grito de los labios del menor ¿Acaso Yuto sería capaz de hacerlo tan bien como él? No, no podría, porque a él le tomó cerca de un año poder conocer todo recóndito lugar de excitación del menor, solo él sabía cómo le gustaba y solo él era capaz de satisfacerlo. Llegó a su ombligo y adentró su lengua dentro de ésta, moviéndola fiero. Le excitaba sentir aquel menudo cuerpo contornearse bajo el suyo, gritando de placer con tan pocas cosas que le hacía. Llegó al pantalón y elevó la mirada, el más bajo no podía hablar, sus ojos estaban entrecerrados totalmente contrariados por lo que pasaba, no sabiendo si detenerlo o seguir, pero aunque quisiera, sabía que terminarían como siempre, con una deliciosa felación. Inoo bajó el cierre y de un tirón le quitó el pantalón seguido del boxer, dejándolo desnudo y a su merced. Miró su cuerpo descubierto y riéndose con lascivia, lo tiró a las colchonetas que estaban a un lado suyo, negó suavemente, haciendo bailar su cabello con el movimiento. Daiki se quedó quieto en el lugar el que estaba, no terminando de entender lo que ocurría hasta que vio a Kei quitarse la camiseta de ensayo junto con el buzo que traía. Jamás habían hecho sexo oral en simultáneo, era uno o el otro. Y fue ahí cuando tuvo la realización de lo que ocurría, pero no fue capaz de oponer resistencia, no cuando el pelinegro había terminado de quitarse el boxer y dejaba ver su miembro erecto, bailando orgulloso entre sus piernas. Lo vio inclinarse de a pocos sobre su cuerpo al aún estar recostado, hizo el ademán de querer moverse pero no fue lo suficientemente rápido, Kei ya lo tenía tomado de la cintura y de un jalón se posicionó sobre sus piernas, miró al chico debajo suyo con una media sonrisa, acarició sus mejillas con una de sus manos y con la otra, tomó posesión de su pene, masturbándolo lento, dándo apretones en la punta para jugar con esos fluidos lubricantes que goteaban a borbotones.

-A la mierda Yuto... - susurró Inoo, apretando el miembro del menor

Daiki abrió los ojos y los cerró en segundos, dando tremendo alarido de dolor por la invasión brusca y sin preparación que el mayor le había dado de la nada, sus paredes se habían abierto de un solo golpe y ahora le ardían y palpitaban, quería llorar y sus ojos estaban lagrimeando, escuchó una suave risa y miró al pelinegro, mordiéndose el labio.

-Termínale...

Volvió a hablar y se inclinó para que sus labios besaran sus mejillas y las secaran, era un contraste de dulzura con aquel sadismo que empleaba para poseerlo.

-N-no...

Salió completamente de él y lo volvió a embestir, partiendo su cuerpo en dos, otro grito, más dolor. El placer que le daba ello era indescrptible.

-Déjalo...

Lo volvió a penetrar, ladeando sus caderas y elevando una de sus piernas, haciendo que su falo se incrustara más en su estrechez, apoyó su pantorrilla en su hombro para no agotar sus brazos y lo tomó de la cintura para hacer que se quebrara. Volvió a sonreírle y le dio otra fuerte estocada, la punta de su hombría llegando a aquel punto sombrío que era el botón de locura. Arioka gritaba, de dolor y de deseo, se sentía demasiado bien bajo sus manos y su cuerpo, estaba perlado de sudor y ya no podría resistir más, sus dedos se sujetaban a la tela de las colchonetas y se arqueaba con cada nueva invasión hecha con frenetismo. Sabía que si alguna vez lo hacía con el mayor no habría vuelta atrás, no habría alguien capaz de superarlo ni mucho menos conocerlo tan bien en aquellos ámbitos.

-Ahhh ¡KEI!

Trató de mantener su mente en blanco para resistir poco más pero sin previo aviso dejó fluir su semen sobre su vientre, se contrajo también con sadismo, como si su cuerpo deseara darle un poco de su medicina al pelinegro y no tardó en sentir la calidez llenarlo. Kei había eyaculado en su interior.

Dolía saber que Daiki era de alguien más, pero sería por siempre suyo, quiera o no.

Se quedaron recostados ahí, sin intenciones de moverse, Inoo sin salir de su interior pues estaba disfrutando de sus espasmos y de los del menor que hacían vibrar su miembro que de a pocos perdía tamaño. No podía hablar, no quería hablar, tal vez si lo hacía diría algo que Arioka lo tomaría a mal. Sus dedos se deslizaron por la curva de su cintura y al posarse en su vientre lo pegaron contra su pecho, compartiendo en silencio el sonido de su corazón. Daiki suspiró y posó los dedos sobre su mano, negando.

-No voy a terminar con Yuto... - murmuró
-No voy a dejarte...
-Te vas a aburrir...
-Terminarás dejándolo... - movió sus caderas y lo embistió con su flacidez - Te lo apuesto...
-Confías mucho en ti Kei...
-Si tu no lo dejas... él lo hará - se acercó a su cuello y volvió a marcarlo - Eres mío Daiki... solo mío... Recuérdalo...

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Esta fail e.e lo hice y terminé en el cel uwu perdón por lo horrible que está :'D necesitaba lemon Inoodai

In your face [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Hoy uwu es un mejor día~
: No digas lo siento - Don Tetto
: La habitación -u- de mi hermano


Título: In your face
Autor: Satommy
Parejas: Nakachii[?]
Género: Angst
Extensión: Drabble[?]
Summary: "Las verdades, duelen"
Notas: LOL~ sí lo sé, yo JAMÁS he escrito esta pareja XD pero uwu es algo que le debía a Mabe y a Haine[?] y con quienes me comprometí vía twitter :D así que, acá lo pongo, con mi deuda saldada uwu



Lo miraba atento desde su lugar, hace mucho que Chinen no se movía de su sitio, estaba como viendo a la nada. Tenía los mismos ojos que cuando terminaron y ello fue lo que le provocó un revoltijo en el estómago.
Se levantó, aprovechando que nadie estaba cerca y a paso lento fue hasta él, hace mucho no le hablaba, además que no quería hacerlo. El bajo lo había engañado, no sabía con quien pero ello no importaba, era algo que jamás podría perdonarle, ni en esta vida, ni en las que vinieran.

-¿Qué haces tan solo? – preguntó, queriendo sonar amable – Pensé que…
-Nakajima ¿qué te interesa?

Frío. Su personalidad solía ser agradable y cálida con las personas una vez que llegaban a conocer a Yuri, pero en ese momento, podía probar en su propia carne lo horrible que era que el “témpano de hielo” te tratara con desdén.

-No entiendo… por qué te comportas así conmigo…
-¿Qué?

Furia. El más bajo fijó sus negros y profundos orbes en los del mayor, se lo comía vivo y su sangre hervía de rabia ¿con qué osadía decía ello? Chascó los dientes y dejó a un lado su iPod. Sus pies bajaron de la silla rápidamente y empujó a Yuto, haciéndolo perder el equilibrio con suma facilidad.

-¡¿Cómo es que te atreviste a estar con Ryosuke después de terminar conmigo?! ¡Yo te amaba Yuto! Yo… yo… te amo… - sus ojos se cristalizaron y con gotas gruesas, humedeció la camisa del que yacía en el suelo - ¿Por qué lo hiciste?
-Yuri…

Trató de calmarlo, él jamás lloraba, que derramase lágrimas por su culpa, era imperdonable. Tomó con cuidado sus mejillas entre sus manos y las acarició, secando con suavidad aquel estorbo que le arruinaba la perfección de su rostro.

-S-suéltame… ¡Te digo que me sueltes!

Le gritaba, pero por mucho que lo hiciera sus manos no lo dejaban y el otro no oponía resistencia. Había extrañado su tacto de una manera indescriptible.

-Tu… - habló después de varios minutos de consolarlo, ya teniéndolo en su pecho escondido para menguar su llanto – Me fuiste infiel… Yo lo sé todo Chinen…

Fuera por el uso de su apellido cuando su trato era cercano, fuera por la verdad dicha en la cara en aquella situación donde su corazón encontraba algo de calor, fuera por lo que fuera, el silencio reinó por otro rato más, incapaz de pronunciar palabra alguna.

-Por eso te terminé…

Ironía. Chinen se alejó de él con una sonrisa ladina que ante los ojos de Yuto le representaba el mismo diablo. Le asustaba también su mirada. Quiso preguntar pero el bajo negó, con el dorso de su polera se secó el molesto líquido que manchaba su rostro y con la voz más cínica que podría haber impostado, habló.

-¿Lo sabes? – rió, negando – No pensé que Ryosuke te llegara a contar lo bien que lo pasamos en la cama… Bueno, disfruta a tu novio… Yo lo hice

Regaño [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Tengo sueñoooo~
: Labios Compartidos - Maná
: Muriendo ;3;!

Título: Regaño
Autor: Satommy
Parejas: Inoodai
Género: Slash[?]
Extensión: Drabble
Notas: OTP♥




-¡Y QUE SEA LA ÚLTIMA VEZ!

La voz de Johnny Kitagawa no solo sonó en su oficina, sino que retumbó por casi todo el pasillo y llegó a algunas salas de aquel piso, sobresaltando idols y trabajadores varios en el edificio.
Después de algunos minutos más salieron un par de chicos, uno bajo de cabello castaño y el otro pelinegro, un poco más alto que el otro, el rostro de ambos en un inicio eran de vergüenza pero conforme ponían pasos de distancia entre su jefe y ellos, la sonrisa traviesa se dibujaba en sus facciones, Inoo tomó la mano de Daiki y entrelazando sus dedos, caminaron por el lugar, como si les gustara sacar en cara su relación que nadie, ni siquiera Kitagawa-san, podía detener.

-La pareja sexualmente más activa de la JE

Comentó Kamenashi al pasar por su lado, los menores solo estallaron en carcajadas ¿Cómo negar algo tan cierto? Arioka creía que sí tenía ganas y su novio lo quería satisfacer, cualquier lugar era bueno, lo mismo regía por Inoo, si le ponía ver a su novio ensayar ¿Cómo detenerse de tomar esa cintura y estrecharla para luego empotrarlo a donde mejor le pareciera? No podían detenerse de ellos mismo y además, aquella lascivia tan descontrolada era culpa del mismo Johnny ¿a quien se le ocurría llenarlos de trabajos? ¿No se daba cuenta que Inoo así reducía enormemente su tiempo con él? Lo necesitaba a todo momento así que, el haberse encontrado para la grabación del Music Station después de casi semana y media, solo descontroló las hormonas de ambos y los pequeños besos que empezaron a darse, terminaron siendo mordidas y marcas en todo el cuello, por poco y las maquillistas no lograban tapar los vestigios de su pasión pero ¿a quien le importaba? Si ellos se amaban, y les gustaba devorarse, asunto suyo y de nadie más.

English Boy [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Sueño~~~
: Querido Tommy - Tommy Torres
: En la oficina de Johnny Kitagawa

Título: English boy
Autor: Satommy
Parejas: Ariokamoto
Género: Fluff[?]
Extensión: Drabble
Notas: ASDASDADSASDASDASDASDASD -3-



Daiki se caía de sueño ¿Cómo no hacerlo después de semejante práctica que tuvieron para el concierto? Odiaba ser uno de los principales, siempre era de los que más pasos tenía o más cosas hacía… Ni siquiera estaba en la JUMP Band para estar tranquilo un rato, no… Mientras ellos tocaban, él con Chinen y Ryosuke tenían que bailar para el público. Era un gasto exagerado de energía pero no tenía paso a quejarse, así era su trabajo y mal que bien, lo disfrutaba.

-Daiki…

Escuchó ser llamado cuando justo perdía el equilibrio, el agotamiento estaba haciendo de las suyas con su cuerpo pero como siempre ahí estaba el menor, tomándolo entre brazos para cargarlo y cuidarlo. Protegerlo de si mismo incluso.

-Siempre tan descuidado… no te sobreesfuerces…
-Lo siento Keito…
-Take care Daiki…
-Engrish boy… abusivo… - bromeó, odiaba que le hablase en inglés – Gracias…
-No te preocupes, siempre para cuidarte

Arioka asintió y acurrucándose mejor entre sus fuertes brazos, se dejó llevar por Okamoto a donde fuese, a fin de cuentas, era su novio y le importaba poco el destino, solo quería su compañía.

"Necesitarte" [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Más sueño~~~
: Las teclitas del cel[?]
: Cama -u-


Título: “Necesitarte”
Autor: Satommy
Parejas: Yabutaro
Género: Fluff [?]
Extensión: Drabble
Notas: Yo, extraño a este par :')



No era que Yabu ya se hubiera aburrido de ser idol, eso estaba demasiado lejos de la realidad, pero entre equilibrar conciertos y sus clases online de la universidad ¿en qué momento tenía para ver su pequeño novio? Aunque ciertamente la palabra “pequeño” ya no le encajaba para nada a Ryutaro. Odiaba con todo su ser el hecho de haber tenido que delimitar tiempo y mientras él estaba estresado a full con todas sus responsabilidades y ocupaciones, el demonio ese se dedicaba a estar en la escuela o a jugar videojuegos, muchas veces creía que su relación no era lo suficientemente seria o no le daba la atención requerida pero en momentos como esos, en los cuales el mayor de los Morimoto lo llamaba al final del concierto, lo hacía desesperarse y salir volando del dome, no le importaba siquiera bañarse, solo quería llegar y abrazarlo, escuchar su voz.
Ya estaba en la puerta de su casa, tocando desesperado la puerta, estaba solo así que sus padres no se molestarían y poco o nada era la opinión de sus vecinos.

-¿Eh? – Ryutaro parpadeó varias veces al encontrarse de pie a su novio, que agitado lo miraba con aquellos ojos brillantes de necesidad – Tonto…
-Es tu culpa… por hacerme necesitarte tanto

El menor rió y salió a abrirle la puerta, tirando del cuello de su camisa para atraerlo y besarlo fervientemente ¿Necesitarlo? Maldito sea Kota… La necesidad la tenía él y eso no se lo iba a discutir.

Guns and Roses [6]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Sueño~~~~
: Nada ._.
: Dreamland[?]


Notas: Sí sí e.e me demoré una vida y para empeorarla ;3; está corto el capítulo asdasdasd perdón! En serio estoy tratando de organizar mi tiempo pero entre la u, mi vida social, mi vida en internet XDD como que... escribir se me queda bien atrás, ni aún con el cel logro hacer mayor cosa u_u pero ya, estoy retomando todo, así que espérenme tantito, solo ;w; que pasen mis parciales de acá dos semanas -creo- y ya :'D Me dicen, que tan feo está ¿sí?

-----------------------------


Daiki dio una vuelta encima de la cama, estaba incómodo, algo no encajaba bien en todo ese silencio que albergaba en la habitación, estaba casi abrumado con ello… Ni siquiera en su mansión reinaba tal quietud, siempre había uno que otro sonido pero ahí, no había absolutamente nada. Con suavidad y en medio de la oscuridad se levantó de la cama apoyando los dedos de los pies antes que toda la planta sobre el suelo y caminó un par de pasos sigilosamente hasta arrodillarse a un lado del futón en el cual Inoo estaba descansando.

-Oie...

Lo llamó en voz baja pero no hubo ningún signo de respuesta que le diera siquiera una pista de que el mayor estaba despierto o atento a sus palabras. Ladeó ligeramente el rostro para ver la tez blanca del pelinegro que casi parecía brillar gracias a la poca luz de la luna que se colaba por las ventanas, estiró la mano y con la suavidad de la seda, deslizó los dedos por su perfil hasta su mentón, subiéndolos de nuevo hasta su frente. Que plácido se veía dormido, nada era capaz de inmutarlo; se fijó en su cabello azabache, un color demasiado oscuro pero que no igualaba a la profundidad de sus ojos y recordó a su hermano en un flashback, tan nítido como si se lo estuviera diciendo en ese mismo momento.

----(FLASHBACK)----

-¿Tu nueva novia es con la que te casarás hermano?

Era 1 de diciembre, uno de los pocos días en los que estaban en familia aunque no del todo propiamente dicho, estaban en el club campestre con todo el resto de personas de gran alcurnia de la ciudad, vanagloriándose de sus logros empresariales.

-No, es demasiado tranquila

Una sonrisa traviesa apareció en sus labios y detuvo el juego solo para decirle con sarna al mayor la idea que había cruzado su mente.

-¿Es que quieres una fiera en la cama?
-Que idiota eres Daiki, te falta un buen polvo para saber que las más tranquilas son peores y no solo en la cama

Lo hubiera tomado a juego a no ser por la seriedad de la voz que tenía el mayor, una voz que incluso transmitía cierta tensión.

-Hermano... ¿pasa algo?
-No, nada... Solo que Umika no es ni será mi prometida

----(FIN FLASHBACK)----

Se quedó quieto con un escalofrío envolviéndole el cuerpo; Inoo era demasiado tranquilo, demasiado “bueno”, perfecto... Takaki había dicho que era un asesino... ¿Asesino? ¿Él? ¿Con qué tiempo? Empezó a reírse de su propia estupidez, era imposible que el gran Inoo Kei, amante de los libros de thriller y misterio, adicto a la comida y arquitecto en aprendizaje fuera asesino.

“Cuídate de las aguas bravas que las mansas me cuido yo”

Su garganta empezó a secarse por el miedo que iba subiendo por su espina dorsal y tal cual fuera un choque eléctrico, salió disparado hacia atrás, mirando al cuerpo dormido del otro ¿Acaso le había parecido o había parpadeado? Frunció ligeramente el ceño y quiso pasar saliva para aliviarse la sensación de ahogo pero no había forma de anularlo, así que en un acto de buscar relajarse, decidió ir a buscar agua... La cocina no podría estar tan alejos, incluso en esa mansión tan grande, debía de poder encontrarla con facilidad, su casa original era igual.
Se levantó con cuidado del suelo y el cuerpo dormido del mayor se movió ligeramente en su sitio, se lo quedó evaluando por unos segundos por si había sido o no su imaginación el parpadeo, negó despacio con la cabeza y se levantó, saliendo silenciosamente de la habitación dando por sentado que solo lo había imaginado.

La habitación se quedó en silencio y no se escuchó nada hasta que Inoo dejó salir un largo suspiro y se posó la mano en el pecho, respirando agitado como si hubiese corrido la maratón de su vida. Eso no era sano, estaba demasiado nervioso y no entendía el por qué. Palpó con los dedos la hoja de la navaja que tenía entre las mantas del futón ¿Por qué no la había usado? ¿Porque se sentía tan acorralado? Odiaba esa sensación de sentirse tan vulnerable, no podía siquiera comprender como es que Daiki era así, no era humanamente posible que fuera tan insensato, confiado, estúpido... No le había dado motivos para desconfiar pero jamás un heredero debería ser así, tendría que ser más cuidadoso o algo, no tan amigable... Siendo tan fácil el clavarle la estaca ¿porque se hallaba imposibilitado a su torpeza?

-Idiota...

Dio un cabezazo a la almohada y girándose, ocultó el rostro en ésta, meditando su siguiente paso que jamás llegó a concretarse, sus pensamientos quedaron en blanco cuando cayó en cuenta de que Daiki estaba por la residencia caminando quien sabe por donde, el riesgo de que encontrara el almacén de archivos o el de armas no le preocupaba en lo absoluto, el hecho de caminar en una residencia llena de asesinos que lo tenían en su lista de prioridades era lo que a Inoo lo ponía de los nervios.

-Maldito niño insensato

Se levantó lo más rápido que pudo y buscó un pantalón de pijama, Arioka se había quedado dormido de inmediato al recostarlo en su cama y no se percató del momento en el que él se acostaba semi desnudo. Se tropezó y golpeó con la mesa de sus trabajos, botando todas las maquetas al suelo y haciendo un sonoro ruido abrió la puerta, saliendo intempestivamente en la búsqueda del menor.

----

Yabu lanzó las maletas sobre la cama del hotel, mirando como Ryutaro se dejaba caer sobre esta y prácticamente se hacía un ovillo, estirando los brazos para atrapar la almohada más cercana y acurrucarse con ésta pegada al pecho, cerrando fuerte los ojos para no llorar, pero el mayor ya sabía lo que se avecinaba y con sumo disimulo se lo quedó viendo desde el marco de la puerta del baño, tratando de analizar como es que tantas desgracias se podían juntar y tomar forma en una en una sola familia, en un solo apellido. Morimoto Ryutaro no era el ejemplo de hijo que tal vez cualquier gran familia desease tener pero tampoco es que fuera el peor, además, solo era un niño, el aún no tenía por qué tomar en cuenta los problemas empresariales, de negocios y asociaciones que sus padres tenían, él no tenía por qué abarcarse ninguno de los males que la codicia creaba y era justamente por tal motivo que Yabu no se alejaba de su lado, él lo protegía de todo ello, sirviendo de escudo ante aquellas amenazas pero ahora que la cabeza y líder del emporio MoriTake (la combinación de dos importantes familias) había sido asesinado, Ryutaro tenía que hacerse cargo de todo o por lo menos, dar cara en representación familiar ¿como debe hacer eso un niño de 17 años? Siquiera el de línea en sucesión en los Arioka ya tenía 20 y había terminado los años en el instituto... Su pequeño no había podido asistir a clases en el último mes, ni siquiera el estudiar en el extranjero había sido un beneficio. Ryutaro era demasiado solitario. Eso no era justo para alguien de su edad.
Apenas escuchó la respiración pesada y acompasada del menor, empezó a moverse a hacer su trabajo, no le gustaba cuando lo cuestionaba por lo mucho que usaba la computadora, no debía dejar que el menor se enterase de la realidad, de que por mucho que él y Shintaro odiasen a su padre, él los tenía protegido con su propia agencia secreta.

Una sonrisa cínica apareció en sus labios.

El término "agencia secreta" era tan estúpido como en sí todos los nombres que se le dieran a los servicios de inteligencia que llegaban a tener los países o empresas grandes como lo era MoriTake.
El MTS tenía su central en algún lugar de China en alguna ciudad tal vez o en alguna montaña perdida, realmente nadie sabía su ubicación exacta. Se creó casi apenas la pareja Morimoto y Takeda se casaron pues el nuevo cabeza de familia de aquella gran asociación de linajes sabía lo que quería y a donde tendría que meterse para conseguir aquello.
En sí, la investigación y vigilancia que realizaba la central con todos sus subordinados a los empleados de toda la organización y sus sedes era mucho más rentable y factible que el arriesgarse a que algún imbécil abriera la boca y mandara al demonio toda aquella pirámide que empezaba en el gheto asiático y terminaba con la élite europea, su trabajo era como el de un escudo que no dejaba filtrar información, tanto dentro como fuera.
Los Morimoto eran una familia de poder que eran respetados en cada rincón del planeta, salvo tal vez algunas otras familias de alcurnia o sino, por otros traficantes de armas.
Kota abrió su laptop y miró por sobre el hombro mirando al más joven abrazarse a la almohada. Era verdad que había sido recogido de la calle y entrenado en defensa personal con el único propósito de volverse guardaespaldas en el servicio pero cuando lo asignaron al heredero principal jamás creyó que su trabajo se volviese en su razón de vida, no defendía a Ryutaro de cualquier mal por el simple hecho de que era su trabajo, tenía que hacerlo porque si algo le pasaba... Jamás viviría en paz, mucho más fácil era cometer harakiri aunque no tuviese nada de samurai en su sangre.
Dio algunos clicks y entró a una página web de videojuegos, dio click a la pestaña de política, a la de servicio, misión y buscó el tercer guion del quinto párrafo, la página lo autodireccionó a otra donde todo era blanco y solo habían dos líneas con dos letras cada una y un espacio en blanco a continuación: ID y PS. Escribió su código interno y la contraseña respectiva ingresando a una página encriptada que demoró varios segundos en cargar. Apenas lo hizo revisó los emails pendientes que tenía:
-Autopsia de Morimoto Kotaro
-Análisis y registro de armas usadas
-Seguimiento Morimoto Shintaro
-Inoo Kei

El nombre lo sobre saltó, sabía quien era, tenía una vaga idea de a lo que se dedicaba pero no entendía que hacía ese mail con ese nombre ahí ya que él no estaba a cargo de cazar su cabeza por matar al señor Morimoto. Se quedó meditando por varios segundos hasta que dirigió el cursor al título del email y se abrió una página completamente nueva con el rostro del muchacho que aquella misma tarde él y Ryutaro habían querido animar.

-Qué interesante…

Su cinismo fue palpable en cada sílaba, su rabia y más tarde su sed de venganza se apoderaron de su cuerpo y se arrepintió de una manera casi brutal el no haberlo asesinado él a la luz del día, cortando y amenazando así al Nakajima, obligándolos a retroceder con su propósito de tocar a su heredero.

-Kota…

La voz adormilada de Ryutaro le desapareció cada gota de sangre alterada y su rostro se serenó hasta tener uno agradable y dulce, cerró la laptop sin leer el mensaje adjunto y se acercó a la cama, acostándose a un lado del menor que acababa de soltar la almohada y se tallaba los ojos.

-¿Qué pasó? ¿Hambre?
-No… - cortó con frialdad la cual desapareció en un suspiro – Solo… solo… ¿podrías dormir conmigo hoy?

Yabu le sonrió con cariño y jalando el cobertor con fuerza cubrió sus cuerpos hasta tenerlos bien unidos y encajados, cobijando al otro chico entre sus brazos con suma facilidad.

-Kota… - volvió a llamarlo con la voz un tanto débil, gesto que muy pocas veces dejaba visible al resto - ¿Qué pasará ahora?
-Tendrás que hacerte cargo – contestó con suavidad, acomodando un pequeño mechón de cabello negro
-No quiero
-Ryutaro, yo te ayudaré, es parte de…
-No, entiendes… - lo cortó - No quiero ser un mafioso, no quiero esa vida, no quiero que Shintaro tenga esa vida

El mayor tragó saliva y se lo quedó viendo, mordiéndose el labio inferior con suavidad.

-¿Estás seguro de ello? ¿Por qué no deseas?
-Lo estoy – negó en un gesto de desagrado, ocultándose bajo uno de sus brazos que cubría ahora sus ojos -He visto a mi madre sufrir las mil y una por esa empresa, por el comportamiento de mi padre, por el peligro de los negocios… Yo quiero vivir tranquilo, quiero vivir en paz
-No todo es malo en ese mundo, tu sabes que tu padre…
-Mi padre nada, ahora quiero dormir, estoy cansado

----

-¿Qué haces acá?

El joven castaño del bar le sirvió un vaso de wiskhy al otro de cabello más oscuro y corto que acaba de sentarse en la barra, con exactamente tres hielos dentro y solo un dedo del licor de contenido.

-Creí que estos lares no eran de tu nivel social, tus ropas y tus accesorios… Siempre desencajas
-Cállate Hikaru – cortó el que al parecer era menor, con una sonrisa en los labios – Siempre me ha gustado venir a cantar y a tocar en este bar, además así puedo visitarte
-¿Y eso? – se rió - ¿Todos tus amigos matones frecuentan este sitio? ¿Te conozco tan bien que te ahorras el ordenar ya?
-Algo así – le dio un golpecito en el hombro, guiñándole el ojo – Yendo al tema de mi visita – enfocó sin miramientos la conversación - Te tengo que pedir un favor…
-¿El qué? Siempre te he dicho que no escondo cuerpos… Solo te serviré de coartada y solo, si me das un grande
-Bueno… - meditó sus palabras - Ahora mismo… Solo quiero coartada
-¿La policía de nuevo? – tomó una botella de vino y sirvió una copa hasta la mitad, sin dejar de mirar al chico delante suyo, le pasó lo servido a una mujer que yacía sentada a varios metros
-No, más bien… mi nuevo novio – dio un sorbo a su vaso, riéndose de la expresión del otro - ¿Qué? Hasta los malos se enamoran
-No, eres Keito Okamoto… Tú no te enamoras, tú juegas con todos, tu rompes corazones, billeteras y traseros
-No es verdad – negó, mirando hacia otro lado disimulando la sonrisa de crueldad en sus facciones – De todas formas, pronto lo traeré, es casi una celebridad así que espero que le des trato de calidad y uno que otro… ya sabes, “polvo mágico”
-Eres un… - frunció el ceño, mirándolo a los ojos - ¿Qué acaso tan pronto ya te lo quieres encamar?
-Sé que es virgen… será una gloria estrenármelo ¿te imaginas? Lo estrecho que ha de ser…
-No hables así tan descaradamente – gritó casi detrás de la barra, salpicándole con gotas de agua en el rostro -¿Sabes? Deberías valorarlo un poco más, si te ama tendrías que…
-Aún no lo hace, pero lo hará…
-¿Qué? – más confusión en sus ojos, sacudiendo la cabeza tratando de aclararse y encontrar palabras correctas – Entonces… ¿Cómo?
-Perdón, aún no es mi novio… - aclaró como si nada - Pero lo será – sonrió satisfecho al pensarlo – Será un buen trabajo
-¡Decías que hasta los malos se enamoran! ¡Lo sabía!
-Oh, es que con esa sonrisa ¿Quién no lo haría?
-¿Sonrisa? ¿De quien hablas? ¿Quién es tu presa esta vez? – dejó que la curiosidad le ganase, rindiéndose ante su humanidad y las ganas de saber de quien se trataba
-Uhm… Arioka Daiki…

Frío, sintió frío… ¿Arioka Daiki? ¿Heredero del imperio Arioka? Estaba por preguntar pero Keito terminó su vaso de golpe y se dirigió al pequeño escenario. El menor empezó a tocar su guitarra bajo la mirada incrédula de su barman favorito, sabía que estaba helado, él en su momento también lo estuvo… Lo que Yuto le había encomendado no le había parecido la gran cosa hasta que averiguó sobre su víctima, era todo un reto pero más que nada, era un privilegio que gozaría hasta hacerlo eyacular.

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No le costó nada el encontrar al menor deambulando, seguro el tonto castaño se había perdido en el trayecto de solo encontrar las escaleras al primer nivel. Miró atento como es que descendía con una sonrisa radiante los escalones e hizo una mueca de disgusto ¿de qué se emocionaba? ¿De encontrar el camino? Una sola movida y podría hacer que se rompiera el cuello al caerse, lo haría pasar por un simple accidente y nadie tendría forma de inculparlo. Dio un paso para vigilarlo aun más de cerca cuando alguien lo sobrepasó, las intenciones del susodicho le quedaron claras antes de siquiera poder identificarlo y sin importarle nada, se tiró contra él, cuerpo a cuerpo.
Forcejeó y luchó hasta tener el control sobre la otra persona, posando el filo la navaja, que seguía en su manga, sobre aquel punto en el vientre, si lo atravesaba, en 5 minutos moriría.

-¿Se puede saber qué haces... hermanito? - Yokoyama trató de sonar natural aunque la voz lo traicionó saliendo rasposa y con un toque venenoso, cosa que lo tensó más, identificaba el tono de frustración.
-Debería yo preguntar eso, ¿no? - Kei bufó, mirando de reojo a las escaleras para encontrarse a un estático Arioka mirando totalmente confuso la situación - Dai-chan~ - el pelinegro menor deslizó con sutileza la filosa arma dentro de su pijama y le sonrió al bajo que seguía estático mirando atento a cada cosa que hiciera el otro par - Perdón... es que este idiota te quería asustar -excusó, sonriendo de medio lado - Mi hermano es un tonto - sacudió su otra mano para quitarle importancia a la situación, golpeando de paso en la cabeza al mayor que lo fulmiaba con la mirada - ¿Qué haces Dai-chan? Es tarde
-Eh...

Pareció como si el aludido despertase de un en sueño y en aquella fracción de segundo, Inoo fue testigo de cómo sus ojos se le dilataron al escuchar la palabra “hermanos”, viéndolos de pronto como tales. No se había dado cuenta que aquel trato camuflado entre Yokoyama y él solo había sacado en cara al otro lo nunca tuvo y lo que jamás podría tener: una familia. Y ahí fue que experimentó algo que hace mucho creyó muerto en su interior ¿porque sentía aquella afección? Tenía todo el interior compungido de ver al menor con aquella expresión tan desolada, se sentía ciertamente... Desesperado.

-Daiki... - llamó con cuidado al menor que solo alternaba los ojos entre sus siluetas - ¿Estás bien?
-No sabía que tenías hermanos - dijo ido, mirando al mayor de ambos - Se parecen mucho...

Yoko rió con cinismo, ¿es que el crío era tan idiota? El cabello negro no los volvía hermanos, ni siquiera la apariencia entre ambos tenía puntos en común. Se giró hacia el favorito de Nishikido para sacarle en cara como era que, siendo tan tonto aquel engreído heredero, aún no había podido hacerle nada, sus orbes negras se lo comían vivo... o estaban en el intento cuando se topó con la furia reflejada en los del otro. Era de odio puro. Pronto sintió como si la temperatura del lugar descendiera ¿qué se supone que era eso? Una espesa atmósfera se fue creando, podía tocar casi el aura del menor encima de él y, aunque jamás fuese a admitirlo, le daba miedo lo que veía... No era broma aquella amenaza que si te acercabas a Daiki, el mismo Inoo te mataría ¿Sería cierto lo que decía Yuto? ¿Qué el demonio se había…?

-Inoo-chan...? - preguntó aún con voz nostálgica, pero logrando con tan poco que el llamado volviera en sí, girándose a verlo con las facciones relajadas - ¿Te llevas mal con tu hermano?
-No - dijo algo seco, asomando con disimulo el arma de nueva cuenta, clavando la punta en la superficie de su ropa, solo para que Yu sobreentendiese que debía seguirle la corriente - Odio que juegue de esa forma ¿qué pasaba si te caías? Acabas de desmayarte, no entiende que debes descansar
-Ah…

“Cabello negro, ojos negros, rostro pasivo… Las tranquilas son las peores…”

Daiki escuchó la voz de su hermano retumbando en su cabeza y entorno la mirada, atento… ¿Qué no encajaba ahí? Takaki había dicho que el mayor, su mejor amigo, el intelectual arquitecto, pianista y buen conversador de Inoo Kei era un asesino… ¿Lo era?
Los pelitos de la nuca se le fueron erizando de a pocos, tensando los músculos del pecho al punto de cerrársele este, haciéndole casi imposible el hecho de respirar.

-Inoo-chan… todo… da vueltas…
-Lo lamento Arioka-san

Una cuarta voz susurró hacia su oído antes de perder la consciencia con la imagen de un Kei corriendo desesperado hacia su cuerpo que caía desvanecido.

-----

El problema en que Daiki no llegase a dormir no radicaba en supusiera que al menor le fuera a pasar algo, si no lo habían matado en todo ese tiempo, seguro no lo harían en otro más; en sí, lo que a Shigeaki Kato le molestaba era sentirse solo, ya se había acostumbrado a la prescencia de la pequeña molestia -que lo golpearía por decirle "pequeño"- incluso, había cocinado de más.
Se sentó con cansancio en el sofá de la sala, cerrando los ojos para relajarse y recordarse que el otro estaba en la casa -mansión- de su mejor amigo. Inoo Kei había sido ya investigado por la familia Arioka y tenía el check de aprobación para que pudiera estar en su entorno y ser parte de su vida diaria. Mas no para que se quedara en su casa pero no tenían por qué enterarse ¿verdad? Daiki ya no tenía a los guardaespaldas encima pero aun así... Ya se inventaría algo para contrarrestar aquel desliz de su protección al pelicastaño, solo en caso de que le preguntasen en otro caso, se reservaría aquel evento para si mismo por mucho tiempo. Otro suspiro que era casi un bufido se le escapó, dejó caer su cuerpo en el sillón y a tientas debajo de la mesita de centro, sacó un libro de recortes con fotografías de diversa índole. Como lo extrañaba. Extrañaba salir a tomar fotografías, extrañaba no tener el sentido de responsabilidad y más que nada, lo extrañaba a él.

----(FLASHBACK)----

-¿P-por qué... tienes esos ojos?

La voz del otro que le hablaba, por primera vez desde que lo conociese desde hace ya 10 años, sonaba temblorosa, con miedo.

-Yo... quiero ser alguien... lo siento, una relación con otro hombre solo me truncará el futuro... No es aceptado

----(FIN FLASHBACK)----

-Hm... me pregunto… ¿como estarás?

Pasó las hojas lentamente al llegar a la parte donde solo tenía recuerdos suyos. Cuando le enseñó a tocar la guitarra, la primera vez que fueron a pescar, su expedición fallida al bosque, el primer beso en el karaoke... No tenía foto de ello, la foto la tomó segundos antes pues le había causado gracia una mueca del otro...

-Casi te escucho decirme "¿Valió la pena Shige?" - rió con sarcasmo y pena - "No lo sé", eso respondería... - se quedó callado, como calmando sus demonios internos - Soy la mano derecha de uno de los hombres más poderosos de Japón... Y ahora soy un profesor en la universidad... Soy bueno en lo que hago... ¿No debería ser feliz? Debería... Tengo lo que deseo y lo que siempre aspiré

La fuerza que hizo con los puños provocó que la hoja que sostenía se arrugase, arrepintiéndose de inmediato pues era una donde aparecían ambos con una gran sonrisa ¿Qué había sido de ese “yo” suyo? ¿En qué se había convertido? Meditaba a profundidad, recordando los “por qué” de su vida, de cada accionar… ¿Habían valido en verdad sus sacrificios? ¿Sus reservas? ¿Los sometimientos? ¿A los abusos de su jefe? ¿Había valido la pena perder el contacto? Ni siquiera ya sabía que había sido de él, después de terminar antes de que ingresara a la universidad, todo contacto se vio cortado y bloqueado ¿Cómo seguir hablándole después de tanto egoísmo? Nishikido no era un tonto, su nobleza era solo un premio que pocas personas recibían y el resto… Solo era mortificado por su presencia… ¿Cómo es que las cosas cambiaron con él? Kato había sido su punto por varios años en la primaria, pero luego, todo lo que hacía era diferente, solo con él se portaba atento, su abuso se volvió la demostración de sus afectos… Los momentos que Ryo le daba, tal vez eran los mejores que jamás hubo tenido en su vida.
Dejó caer el libro en el suelo y se tomó la cabeza entre las manos, haciendo presión en sus sienes en una búsqueda inútil y en un intento vano de hallar forma de bloquear cualquier idea o pensamiento hiriente, torturante de su propia imaginación.
Shigeaki Kato daría todo por volver a su pasado y no dejar que su codicia lo cegase, truncándole lo que más que quería, por que a fin de cuentas, lo único que el deseaba era ser feliz, pero… la felicidad no es un objetivo que encuentras al final, es mas bien, el camino que recorres a lo largo de tu vida. El poder que tanto quería poseer se veía tan brillante antes, mas ahora… ¿ahora qué? Ahora veía lo sucio que era el poder y como le consumía la vida, junto con el niño al cual cuidaba.

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Takaki abrió los ojos con sumo esfuerzo, sus párpados le pesaban tal cual bloques de cemento y le dolía toda la caja torácica. Palpó por encima de su ropa y sintió la frialdad del yeso que tapaba todo su pecho y, como le informaban sus dedos, también le bordeaban la espalda. Su rostro se contrajo en una mueca total de fastidio, recordándose el por qué estaba así en ese momento y que realmente, no dejaría impune a Ryosuke, esa se la pagaba.
De alguna manera se las arregló para girar su cuerpo en la cama, solo quería y buscaba alguna posición más cómoda que ayudara a menguar la picazón que sentía ahora por todos lados. Que fastidio, definitivamente, no dejaría vivir a ese mocoso.

-¡Oh! Seguro sabía que pasaría eso…

La voz melodiosa y un poco burlona del recién llegado lo hizo ponerse alerta, pero se relajó al instante al reconocer de quien era.

-Idiota…

Chascó los dientes con un bajo bufido haciéndole coro, dio otra vuelta con mayor esfuerzo y lo ignoró. Su orgullo estaba hecho pedazos en ese momento, recién se daba cuenta de su situación: en cama y herido. Él era Takaki Yuya, sicario a sangre fría, estar ahí, en un estado tan deplorable era un insulto a él y a su clan. Una total decepción.

-Compré esto

Avisó, ganándose el desdén del otro. Pasó por alto cualquier expresión del mayor e ignoró aquella mirada asesina que se había adueñado de sus ojos, ciertamente, le daba igual ello pues no le temía. Se acercó hasta él y mientras el otro le volteaba la cara, puso en práctica aquel utensilio tan curioso.
Takaki sintió el alivio recorrerle toda la espina dorsal, lo que fuera que estuviera haciendo el menor le traía tranquilidad, aliviaba la picazón. Observó de soslao lo que hacía y se fijo en la varilla que estaba colada entre aquella molesta escayola y su piel, moviéndose por gracias del pelinegro.

-¿Qué es?
-No lo sé… es como un palillo que tiene dedos doblados, muy finos… Me dijeron en la tienda del hospital que era el mejor regalo que le podías hacer a un enyesado
-Sí que lo es… ¡Ah! – jadeó satisfecho y ya mucho menos hosco
-Así que… - comenzó el menor, tratando de no mostrar mucho interés - ¿Te vengarás?
-¿Qué te importa?
-Deberías aprovechar que tienes a alguien que se ofrece a ser tu mano derecha mientras estás incapacitado
-Mano derecha… - se rió con mofa - ¿No quisieras mejor prestarme tu boca?

Chinen percibió aquel sarcasmo, tan palpable pero solo sonrió a lo dicho. Le daría su premio al castaño, por ser tan sumiso y acatar órdenes aunque no se diese cuenta, total, los gustitos se los dan todos.
Sintió la mirada incrédula del mayor sobre él cuando de manera sutil y casi estudiada se subía a la cama hasta colocarse entre las piernas del más alto y con total destreza, le deslizaba el pantalón hasta los tobillos, muy pronto haciendo que le siguiera su bóxer para que aquella zona quedase expuesta. Su miembro yacía flácido entre las piernas del mayor y con un color violáceo que, según pensó el menor, sería por el golpe que recibió ahí ¿Le dolería si lo tocaba ahí? Yuri tomó con sumo cuidado el miembro del castaño, como verificando si lo hacía no pero no recibió queja alguna ni mueca de dolor aunque la sorpresa del otro podría haber contribuido a que su expresión no se alterase. Repartió pequeños y húmedos besos por todo lo largo, chupando de rato en rato los bordes y succionando la punta, haciendo que tomase consistencia aquella carnosidad, ansioso de ver su tamaño real.

El asombro inicial de Takaki dio paso a su excitación, aquel placer envolvente dado por esos labios tan lujuriosos lo habían llevado a la rigidez en pocos segundos, disfrutando de cómo es que se lo devoraba ese pequeño demonio, se notaba que sabía lo que hacía y tenía experiencia con su lengua. Bajó las manos hasta tomarlo del cabello y tironeó suave de este para ayudarlo a llevar un mejor ritmo, que se volvía desquiciante cuando la lengua del otro hacía aparición y jugueteaba alrededor de su punta, haciendo presión en la abertura como tratando de introducirse ahí, con ganas, con fuerza, humedeciendo los costados de sus testículos con pequeños movimientos, solo para tenerlos tensos y contraídos. Sin embargo, no se introducía todo en la boca y eso lo desesperaba, necesitaba ya que le hiciera la felación, pero el menor, seguía con su ritmo, solo disfrutando de un helado.

-Maldición… métetela…

Yuya hizo presión hacia abajo con la mano sobre la cabeza del pelinegro y elevó sus caderas con brusquedad, obligándole a tragarse todo el pene, rozando incluso la úvula del menor que se sujetó a la cama del hospital, apretando las sábanas y controlando las arqueadas que aquel movimiento le habían provocado, estuvo por morderlo, en reclamo y reproche pero a él también le crecía el deseo y por mucho que no fuera a hacerlo en ese lugar, siquiera, quería hacer bien su trabajo.
Se forzó a elevarse y peleando contra la fuerza del mayor, logró sacarse el falo de la boca, lo miró a los ojos lleno de resentimiento pero, con disimulo, su mano tomó su erección que ya brillaba palpitante y roja, demasiado grande como para pasarlo por alto. Empezó a masturbarlo con lentitud maligna, arañando con suavidad por algunos lados, con sus roces hasta bajar a sus piernas, posicionando las palmas sobre estas para empezar con su sube y baja, lento pero ahora sí, haciéndolo entrar hasta lo más profundo, casi en la garganta misma que se hallaba ahora sí relajada, abarcando aquella dureza erecta con facilidad.

Los gemidos del mayor solo se incrementaron a todo momento, su gloria lo ensimismaba pero su entrepierna estaba delicada y sensible, sentía que no duraría mucho más en aquel estado y eso lo desesperaba, trató de abrazarse a la consciencia y quedarse en esta pero era imposible con aquellos labios comiéndose cada centímetro de su extensión. Una arqueada le vino de golpe y con un jadeo ronco que contuvo para no alarmar enfermeras, se vino en la boca del menor que sin dejar caer ni una sola gota, se lo tomó, evitando tener que limpiar alguna mancha después.

-Entonces… - alzó la cabeza, pasándose el dorso de la manga por la comisura de sus labios - ¿Me dejarás participar?


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P.D.: No puse Yamajima e.e porque me dí cuenta que el prox. cap estará cargado de ellos así que uwu mejor los dejo en espera XD♥

GRACIAS♥

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Vale decir que Sora y yo somos malas administradoras y JAMÁS vamos a recoger los premios que nos dan, sé que Yuumhi, Matsu, Becky, Rina, Jenn, Eve, Komaki, Hitomy-chan y ahora Yaoiisa nos han dejado premios XD No, no es porque nos creamos la gran cosa y no vamos a recogerlos o que no nos importan porque en realidad sí lo hacen pero es que la pereza ;__;! Contestar preguntas y luego darle premios a más blogs hahaha sabrán que yo no conozco a casi nadie! Soy una antisocial del internet [?] pero bueeeeeeeeeeeeeh por eso les dedico esta entrada a todas lindas personas que nos dieron premios :’) y que sepan que sí los valoramos y mucho!! De verdad, aunque no lo dejemos tan en claro, GRACIAS.




BTW, creo que haré una lista de fics a comentar y por leer que tengo… revisando esto de los premios me percaté que hay fics que siempre quiero leer y se me terminan pasando… Ah uwu pero sepan que comentaré, cada uno de ellos apenas lo haga ;w;!

Batteur [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Sueño~
: Mi hermano durmiendo XD♥
: Cama de mis padres


Título: Batteur
Autor: Satommy
Parejas: Arijima
Género: AU [?]
Extensión: Oneshot (?)
Notas: Aasdasdasd XD últimamente, estoy queriendo mucho el Arijima uwu Este oneshot iba a ser todo miel... bueno, en realidad hay otro todo miel y eso XDDD pero me arrepentí a último momento y decidí que el miel será más trabajado y por mientras, subiré este~ no no XD AMO aún el Inoodai y me muero también por el Yamajima pero asdadsdsasd XDDDDDD que son lindos♥




Sus ojos pardos se enfocaron mejor en su objetivos, sus pupilas dilatadas brillaron apenas las primeras tonalidades de la batería sonaron tocadas con potencia por aquellos delgados pero fuertes brazos, miraron con anhelo aquellos mechones de cabello que se movían al ritmo y como esas gotitas de agua resbalaban por su cuello, marcando el recorrido que sus labios muchas veces habían ansiado besar, Daiki Arioka sacudió la cabeza desde su lugar en la barra antes de que alguna copa que estaba limpiado se le resbalara por el sudor de las manos que incluso temblaban por la sensación tan hipnotizante que el otro le generaba.

Maldito el momento en el que tuviera que ser menor de edad.

Jamás había creído en los bases clásicas de la sociedad, sus gustos sexuales eran hacia su propio género, creía que los mejores estudios eran los que la vida misma te entregaba y trabajaba en un bar donde solo pasaban música en vivo, más específicamente de rock. La banda dejó de tocar después de una media hora, el sonido del silencio eran tan mortificante que volvió a alzar la mirada y ahí estaba él, sudoroso y con esa dichosa sonrisa de victoria que siempre le dedicaba cada que estaba cerca, odiaba el hecho de que supiera sus sentimientos y se burlara de ellos, pero así era la vida y así prefería que fuera antes de que el otro le diera rechazos hirientes, siquiera podía disfrutar de su buen humor.

-Dai-chan~ un shot de tequila
-Muy temprano – cortó el mayor, girándose de espaldas para no verlo – Ni son las 5 de la tarde
-Eh~ pero mejor empezar desde ahora para estar con los ánimos puestos en la noche
-Que no Nakajima

Miró de soslayo el reloj de la pared y determinó que su descanso estaba demorándose, miró a su compañero de barra y estaba muy bien dormitando sobre la mesa, negó con fastidio y le salpicó con la manguera de cerveza.

-Takaki… iré a almorzar, ya vengo
-¡Dai-chan! ¡¿Y mi vaso?!

Miró al pelicastaño pasar de él y Yuto supo que su comportamiento había sobrepasado los límites de la paciencia del otro. No tenía la culpa, su rostro de16 años le provocaba tanto que era imposible casi el no molestarlo o hacerlo renegar, apoyó el mentón entre sus manos mientras lo veía caminando a paso apresurado al almacén, sabía que le gustaba encerrarse ahí para comer alguna que otra cosa o para dormir, nadie iba por esos lares a menos que necesitaran sacar bebidas pero el bar estaba bien surtido durante el día, así que no se acercaba casi ningún alma.

-Ya deja de burlarte de él, siempre te mira con devoción y lo mejor que tú haces, es reírte
-No me río con malas intenciones – cortó al otro mayor que se secaba con una toalla la cerveza del cabello – Es solo que Daiki…
-Arioka ya fue lo suficientemente tonto para declararse y quedarse a trabajar acá, si haces que renuncie… Dejaré de regalarte vasos de cuba libre por la noche
-¡Yuuyan!

Hizo un mohín infantil pero sus ojos solo sonreían con la malicia interna que en realidad sentía, sus pies fueron más rápido que su propio pensamiento y se levantó de un salto de la silla, caminando con las manos en los bolsillos a aquel depósito. La puerta entreabierta le dejó entrever al otro con las manos en las sienes, presionándoselas como si así pudiera controlar tal vez algún dolor, pero el sollozo que acompañaba aquella imagen dejaba en claro que se había excedido. Lo sabía, sabía tan bien que aquel pequeño y menudo cuerpo por mucho que se hiciera el fuerte era simplemente frágil y ahora él lo había roto, miró de reojo a todos lados y con una rapidez innatural se metió al lugar, cerrando con llave la puerta a sus espaldas.

-Lo siento…

Arioka alzó la mirada y del susto que se llevó al mirarlo ahí de pie, se fue de espaldas contra el suelo ¿Por qué era tan torpe? ¿Por qué estaba el ahí? Hubiera dado todo por poder escaparse pero sus brazos, aquellos que tantas veces había mentado que lo abrazaran lo tenían rodeado y con suma delicadeza lo estaban reincorporando, pero no se quedó ahí, lo tomó entre estos y lo cargó hasta subirlo a la pequeña mesa, dejándolo a su altura.

-¿Me perdonas?
-No sé que quieres Nakajima… - un sollozo traicionero se le escapó y desvió la mirada, tratando de ver a donde huir – No me has hecho nada
-Dai-chan, hasta ahora no te doy una respuesta ¿verdad?
-¿Qué? ¿Respuesta… a qué?

El menor rió entre dientes, tan típico del otro ser así de esquivo cuando no quería saber la respuesta a algo, lo sintió removerse y sus manos certeras lo tomaron por las caderas, aprisionándolo contra la mesa y acercándolo a su cuerpo. Justo cuando esas hermosas mejillas se sonrojaban a su tacto.

-A tus sentimientos~

No podía contenerse, su tono burlón salía solo pero oh, que era bello verlo así, todo sonrojado, con el ceño fruncido y seguro pensando mil y un formas de escapar que jamás concretaría porque él, Nakajima Yuto, no lo dejaría ni siquiera moverse.

-Daiki… Mírame
-No quiero
-No seas infantil y mírame…
-No… quiero – reiteró ya temblando ante aquella cercanía que se reducía entre sus rostros – D-deja… Deja de jugar…
-No sabes si lo hago o no…
-Eres tú… Claro que estás jugando

Argumento sin fundamento pero ¿qué se podría esperar de un músico de rock que tocaba en un bar? Era un jugador, seguro bisexual, no bastándole con un sector de la sociedad también se recorría el otro… Y dolía, dolía su pecho en tan solo pensar en ello pero era la única manera de mantener su autocontrol, de darle un perfil bajo a sus sentimientos para que no pasara nada más, no tenía otra opción.

-Tranquilo niño… que no sabes lo que hables
-Yuto… suéltame – jadeó al ser jalado más a él – Eres tú el menor acá, respétame
-¿Cómo dijiste? Ah sí, “no quiero”

Y antes de que siquiera pudiera decir algo o reclamara, lo besó, profundo y directo en los labios, callándolo tal vez de una manera sensual y exagerada pero que realmente lo ameritaba, ese color rojizo tan tentador junto con aquel dulce aliento que chocaba contra el suyo eran demasiada invitación, además, solo reclamaba lo suyo, porque así era, Arioka Daiki era suyo desde el mismo momento en que le confesara sus sentimientos, reclamar lo propio no llevaba nada de malo.
Recorrió cada rincón de su cavidad con la lengua, acariciando y rozando cada centímetro de su boca para llegar al paladar, pasando la punta por toda la extensión y robarle jadeos que ya se hacían presentes y llenaban el lugar, las manos del más bajo se sujetaron a sus hombros, presionándolos primero para alejarlo pero luego atrayéndolo más a su cuerpo, aprisionándolo para sentir más aquel calor ajeno que lo llenaba, que tanto había ambicionado. Que pleno se sentía. Sus lenguas luchando la una con la otra, entrelazándose, empujándose entre si para luego volver a unirse, los hilillos de saliva que unían sus labios ya rojos y que se mordían con suavidad y coqueteo fueron en aumento, los roces de sus caderas, tan tentadores, tan insinuantes, realmente los llevaban al límite de su cordura.

-Daiki… debo seguir practicando…
-Al demonio la práctica…
-No, si me despiden ya no podremos vernos…

De inmediato se detuvo, alejando su rostro del de él con la respiración agitada y los ojos entrecerrados, recorrió nuevamente con sus ojos pardos aquel rostro, aquellas manos y aquellos labios que acababa de besar, no tardó en sonreír, amplio y lascivo.

-Después de cerrar, irás a mi departamento…
-Como ordenes

Lo ayudó a bajarse de un salto de la mesa y arreglándose ambos la ropa, abrieron la puerta. El pelinegro salió atrás del mayor y justo cuando todos posaban sus miradas en ellos, se acercó rápido a este, dándole una nalgada fuerte y sonora que descolocó al otro, poniéndolo rojo y con el rostro fruncido, realmente lo adoraba de aquella manera, le guiñó el ojo y como si nada hubiese ocurrido, se acercó nuevamente a su batería, tocándola con mucha más pasión.

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Perdón si está muy fail ;3;!

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