INDEX DE FICS

Pues, compadeciéndome de que muchas se pierden con tantos tags que hay en el blog, decidí hacer un index entendible y fácil de seguir, así que provéchenlo y comenten♥:

Get-Together [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me duele la cabeza
: Cerveza - Ráfaga
: Cama~

Titulo: Get-Together
Autor: Satommy
Pareja: Yabutaro
Género: Slash
Extensión: Drabble
Notas: Holi(?). Hoy recibí dos comentarios hahahaha y se sintió tan bonito que asdihajsd bueno, vine con esto. Hace demasiado no hacía de ésta pareja por temas de resentimiento-whatever y pues, decidí retomarla. He pensado que será una serie de drabbles cada uno por su lado pero tendrían sentido juntos, de todas formas. Espero les guste~


La cafetería dónde se encontraba era una a la que nunca había ido, estaba en el extremo oeste de Tokyo, justo en la dirección contraria de su casa y de la compañía. El lugar era pequeño, sólo con los dueños atendiendo en la barra y una mesera ya mayor que se paseaba por las mesas ocupadas preguntando si todo estaba en orden, no notándolo, no lanzando una doble mirada como para reconocerlo o algo.
Yabu se sentía un tanto intranquilo en ese sitio, no es que no hubiera accedido a aquel encuentro con ánimo y alegría, pero la sensación de vacío que se acentuaba en su vientre alto le hacía preguntarse si es que estaba haciendo un bien o un mal. Si había tomado una decisión apresurada o si era algo que le causaría problemas como en un pasado lo hizo.

Respiró hondo y tomó de su café –sin azúcar y con crema, no con leche–, distrayéndose mientras sus dedos ansiosos se paseaban por la pantalla de su móvil, leyendo y releyendo el último mensaje de la noche anterior donde acordaba con su emisor, el verse y hablar después de mucho tiempo sin reencontrarse. El nombre y la foto a los que el número respondía, le erizaron los pelos más pequeños de la nuca, haciéndole tensar.

Su niño había cambiado.

- Kota.

El pensamiento de cómo había cambiado –madurado– Ryutaro, llegó tan pronto como su nombre salió de sus labios, elevando rápido la mirada sólo para encontrarse con ese chiquillo, ya no tan chiquillo, que muchas veces le robó el pensamiento. Ese niño al que él le robó su virginidad y al que poseyó mil veces, además que cuidó y amó como si no hubiera mañana.
Morimoto Ryutaro seguía con su complexión delgada, su cuerpo ligeramente encorvado, su cabello estaba negro y más corto que la última sesión de fotos que le había visto y no tenía ese horrible bigote que en algún momento se dejó crecer cuando estuvo en Estados Unidos.

- Ryu, ¿no vas a sentarte?

Su momentáneo shock se evaporó en segundos, sonriéndole al menor que no tardó en acomodarse frente a él y pedir un americano cargado y con bolsitas extras de edulcorante porque azúcar no tomaba. Yabu rió un tanto, contrariado con el joven adulto que ahora se presentaba a sus ojos. Definitivamente, él ya no era el niño que le llevó a pecar tanto en el pasado.

- Deja de verme así, sabes que no me gusta. – Ryutaro sonrió con el brinco del alto y luego prosiguió-. Ha pasado un tiempo, ¿cierto?

- Ha pasado demasiado tiempo, diría yo. – y esta vez, Kota no se privó de verlo y admirarlo nuevamente. Demasiados años sin tenerlo cerca, siquiera se merecía ese privilegio-. ¿Qué tal va tu comeback? ¿Se portan bien contigo los del staff y tus productores? ¿Estás siguiendo las pautas? No puedes dejarnos mal…

- Sí, papá, me estoy portando bien. – su típica sonrisa ladina incómoda se le dibujó, haciendo reír con disimula al mayor-. Va bien, es un poco extraño volver a trabajar y más aun, cuando ustedes no están cerca pero se siente bien, tantos años lejos del espectáculo te hacen ver todo de perspectiva.

- Sobre eso, Ryutaro…

- No, calla. – lo cortó antes que siquiera se atreviese a decir nada más-. No fue tu culpa, fue meramente mi irresponsabilidad. Hiciste lo posible porque no me sancionaran, lo sé, pero era algo que salía de tus manos, de las mías, de la de todos. – suspiró pesado, sus ojos negros desinteresados de pronto volviéndose negros profundos-. Has hecho un buen trabajo, Kou-chan… Los chicos, el grupo, se ve bien.

- No ha sido fácil. –se encogió de hombros, tratando de evitar todos los problemas que había tenido en el último tiempo. Negó con la cabeza, estirándose en su asiento y aprovechando su altura para dejarle un beso en la frente-. Te había extrañado, Ryu.

Morimoto le bufó con “odio”, frotándose con la mano el lugar donde todavía sentía el cosquilleo de sus labios y cubriéndose al tomar su café, todo lo que podía, su rostro sonrojado. Su imprudencia le hizo quemar la lengua y un Yabu divertido, le pidió agua para aliviarlo. El menor no tenía una idea clara de cuánto tiempo había pasado, o cuánto tiempo se había mantenido lejos de él hasta que decidió escribirle un mail hablándole sobre el clima, recibiendo otro en respuesta que le aconsejaba abrigarse.
Yabu siendo siempre Yabu. El Yabumama que había extrañado tanto tiempo, el primer amor que nunca olvidó, seguía ahí, dándole su cariño y su aprecio como siempre. Llenándole el corazón de calidez una vez más.

Volviendo a ser el niño de Kota, su niño y de nadie más.

Assume [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Tengo calor ;_;
: One way or another - One Direction remake
: Mi habitación u3u♥

Título: Assume
Autor: Satommy
Pareja: Yamajima
Género: Angst(?)
Extensión: Drabble
Notas: Quería que saliera mejor, pero ando media dormida y ni al caso, así que... Lo siento, hace mucho no escribía un Yamajima y era justo y necesario.


Yamada lanzó el último plato que quedaba en la repisa de su departamento, bajo la atenta mirada de Keito y Chinen que no habían tardado de acudir a él apenas los llamó.

- Yama-chan, cálmate…

Las palabras de Yuri sonaron al aire, puesto que él sólo lo ignoró y su ataque de ira se revirtió contra los muebles de la pequeña sala. Uno tras otro, cada estante, mesa cojín o lo que fuera y estuviera en su camino, terminó volcado en el suelo hasta que él se sentó rendido contra la pared, rompiendo en llanto con una desesperación impropia de su persona.

¿Cuándo es que había ocurrido eso? ¿Cuándo?

No era realmente consciente del tiempo que llevaba separado de Yuto, podría haber pasado la semana pasada, así como podría haber pasado hace seis años. No sabía, no recordaba. O así lo había creído hasta que esa mañana las noticias explotaron a reventar con el nuevo rumor que la Johnny’s Entertainment se había afanado en negar. ¿Acaso no entendían que así lo hacían más obvio?
Se obsesionaban tanto por camuflar o esconder una maldita relación que los delataba más fácilmente que cualquier foto y agh… las fotos.

Yuto de la mano de esa mujer, ¿qué mierda ocurría con el mundo? ¿qué mierda le ocurría a él?

Su respiración agitada, el dolor del pecho y la contracción del vientre ante el miedo de la realidad le daban un golpe directo a la consciencia, haciéndolo víctima de su propia negación que ahora se esclarecía sólo para dejarlo en la maldita nada de emociones. ¿Desde cuándo esto estaba así?

- No logras nada así, Ryosuke. – la voz de Keito sonaba lejos, él sólo se hizo más pequeño en el suelo, queriendo esconderse-. Sabías que tarde o temprano pasaría, que él seguiría su vida.

“Seguir su vida”, ¿qué era lo que realmente significaba eso? ¿conseguir pareja? ¿volverse más famoso? ¿olvidarlo y superarlo? Un suspiro, un quejido y la presión e una venda en sus manos heridas lo encogieron todavía más, llorando más infantilmente a pesar que una mano pequeña le acariciaba el cabello dándole un poco de afecto en su miseria.

No sabía cuándo había pasado todo eso.

Había dado tanta prioridad a su vida profesional que en el afectivo, de repente vislumbraba lo solo que estaba. Lo nada que era. Y que en ese afán de sobresalir y ser mejor, incluso con toda su obsesiva competitividad, no superaba ni por asomo a Nakajima… No superaba lo que fue ni lo habían sido ni lo que pasó ni lo que no pasó jamás. Ni siquiera creía realmente que habían terminado en algún momento en el transcurso de esos años pero el menor ya estaba con alguien, ¡Era parte de un tablón de rumores con alguien! Con una mujer mayor, con alguien que no era él mismo.

Ryosuke se abrazó a sí mismo todavía desesperado, sus amigos cuidándolo, sanándolo y protegiéndolo. Eso estaba mal, todo estaba mal, pero él no sabía cómo arreglarlo.


Calmness [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Happy happy Dai-chan~
: Viviendo de Noche - Veni vini dici
: Mi escritorio


Título: Calmness
Autor: Satommy
Parejas: Inoodai
Género: Fluf
Extensión: Drabble
Notas: Bueno, a las dos personitas que me comentaron el otro drabble y que dijeron que les gustaba que volviera;; gracias, no saben cuán feliz han hecho a ésta alma no tan noble. Recuerdo cuando antes veían muchas personas mis fics, pero pues... Ya no(?). HAHAHAHA ojalá se lo pasen a sus amigas y así el Onigiri's reviva. Si me comentan, seré feliz u3u *algún día terminará GnR(?)*


Inoo prendió la calefacción, por las fechas, el clima ya estaba cambiando pero el frío seguía latente y más el viento que se colaba un poco cruel por las ventanas. Sus ojos negros enfocaban el camino de la carretera, apenas llevaba dos horas manejando pero su acompañante ya estaba dormido con un pequeño ronquido –casi ronroneo-. Sonrió sólo un poco.

Se estacionó a un lado de la carretera, cuidando de no despertar al pelicastaño y bajó del carro para tomar un cigarrillo del bolsillo y darle una suave calada. El sabor de uva del filtro, le relajó, pero más le hizo suspirar al recordar el sabor de los labios de su pareja. ¿Hace cuánto es que el menor había empezado a usar ese bálsamo de uva en sus labios?

Sabía que había sido por él, por darle un poco más de su sabor favorito en su persona favorita, de darle un gustito que ni siquiera le informó pero que él aceptó con mordidas y un encuentro íntimo en los baños de la compañía apenas lo probó. Le ponía, le gustaba, era tan malditamente perfecto que simplemente le consumía todo el alma. Porque Daiki era así, ese tipo de persona que daba todo por él, a pesar que no siempre sus sonrisas al público fueran sinceras, para él, en su rincón de intimidad, siempre lo eran.

Inhaló un poco más del tabaco saborizado, botando el humo contra el viento y mirando hacia atrás, al carro en la carretera para ver de lejos, a ese cuerpo todavía durmiente. ¿Cuántos años de noviazgo llevaban? ¿Dos? ¿Tres? Ni siquiera recordaba, pues el tiempo pasaba tan rápido y siempre con tantas aventuras, problemas, risas y discusiones que se le hacía imposible calcularlo pero era feliz. Siempre era feliz.

- Te amo.

Apagó la colilla y caminó hasta el auto, prendiéndolo para seguir conduciendo a la cabaña que había rentado para pasar ahí el cumpleaños del menor, sonriendo tontamente porque apenas subió, el cuerpo se rodó un poquito en el asiento y un murmullo en la soledad del campo se escuchó.

- Te amo más, Inoo-chan.


Divine Karma [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Examen mañana lol
: Cerveza - Ráfaga
: Mi rincón

Título: Divine Karma
Autor: Satommy
Pareja: Takachii
Género: Angst
Extensión: Drabble
Notas: Pues... Hola(?), hace demasiado que no escribía nada. Olvido siempre lo bien que me hace, así que tal vez me vuelva activa si es que no me vuelvo a enviciar con alguna serie random. Éste drabble tiene dedicación anónima, a esa persona que me cae mal y meh. Ojalá les guste para ellas que se siguen pasando por acá y no se han olvidado de Jipo y de mi.



Tic toc, suena el reloj.
Tic toc, y aún sigue ahí.

Takaki miró el reloj de pared una vez más, esperando pacientemente hasta que Yuri hiciera acto de aparición en su departamento tal cual le había prometido seis horas atrás. Igual que había prometido toda la semana y mes pasado.

¿Desde cuándo era que su relación estaba tan mal?

Habían tenido sus momentos, esas idas y venidas donde terminaban y cada uno seguía con su vida –o mas bien, Takaki conseguía follamiga de turno, olvidándose de Yuri por unos meses-, para luego regresar y tratar de nuevamente, salvar ese amor que se veía extinto por segundos.

- Ya llegué.

La costumbre en la voz del menor fue palpable, Yuya lo sentía y presentía ya desde hace un tiempo, comprobándolo cuando el perfume masculino ajeno se impregnaba en su nariz apenas daba unos pasos para acercarse a su “novio”.

¿Es que acaso, así se sentía?

¿Así se sentía Yuri cada vez que él llegaba oliendo a alguien más? ¿A sexo vacío y sin compromiso, sólo por romper la monotonía o el miedo a estar amarrado a alguien de por vida?

Él entendía su pavor a las relaciones serias, pero pensaba que Chinen, después de todos esos años, lo entendía. Que lo comprendía, lo aceptaba y… Lo perdonaba.

¿Acaso así dolía?

- De dónde vienes, Chii? – los ojos aburridos del cuestionado lo callaron, haciéndole desviar la mirada-. ¿Quieres comer? He preparado la cena y…

- Tengo sueño, Yuya, buenas noches.

Y el desplante que él hubo hecho muchas veces, fue devuelto, probando del dolor que él tantas veces había infligido en su egoísmo y que ahora tenía que recibir en silencio y cabizbajo.
Porque sí, Takaki Yuya era idiota, pero no iba a dejar ir a Chinen.

No podía, ni quería perder a la única persona que realmente había amado. Inmaduramente o no.

Ojeras [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me dio sueño...
: Unforgettable
: Cama Nv. 2


Título: Ojeras
Autor: Satommy
Pareja: InooDai
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Notas: ¿Creían que uno solo? No señor, no. Quiero más Inoodai en mi vida(?), aunque ciertamente quiero escribir más drabbles de todas las parejas HAHAHAHA


Daiki bufó con tremenda molestia, incapaz de esconder el fastidio no sólo de sus gestos, sino ahora también de la voz. Los ruidos exasperados que se le salían desde lo más profundo del corazón -porque definitivamente, no era de su garganta-, ponían más en tensión a Kei. Era tal la tirantez del momento que el mayor estaba rígido contra su escritorio, tratando de leer el párrafo de su libro por décimo primera vez, pero al igual que lo hizo a la primera, ninguna de las malditas palabras lograba encajarse en su cabeza. Era como si leyera en vasco o algún idioma europeo del cual no sabía ni decir "hola".

Suspiró derrotado al darse cuenta que llevaba como cuarenta minutos tolerando la mirada avellana de su novio en la espalda, sintiendo las pequeñas dagas de reproche y tal vez algo de odio, clavarse en su alma como un castigo y regaño a su descuido. Sí, lo entendía, no había dormido prácticamente en dos semanas por la maestría pero es que simplemente no podía detenerse. Para él, además de ser idol, buen novio e hijo, también quería ser buen profesional.

- Dai-chan... - trató de mediar una vez más como lo había hecho los últimos 15 minutos-. Sabes que debo estudiar para...

- No, cállate.

Kei dejó caer la cabeza sobre el libro y empezó a hacer berrinche entre pucheros, quejidos y gruñidos sutiles. Su novio no iba a ceder.

No le costó asumir que por ese día tendría que descansar si quería mantener la fiesta en paz con su pareja, optando por levantarse de esa silla que había comprado lo suficientemente incómoda para nunca dormirse cuando estudiaba. Le resultaba a la perfección, pero el dolor lumbar que le atacaba luego era digno de tener su propio nombre como una enfermedad.

- No me mires así, ya voy a dormir.

- ¡Pero mira tus cara! - se quejó el menor, haciéndose a un lado en la cama pero no lo suficiente, pues sus dedos pequeños en comparación a los suyos, ya estaban delineando las bolsas oscuras debajo de sus ojos. Sabía que el maquillaje le ocultaba esas imperfecciones, pero en la intimidad de su hogar, Daiki era capaz de ver el daño que se infligía a sí mismo.

- Prometo cuidarme más. - susurró, abrazándose a él por la cintura. De repente el sueño le venía de golpe, adormeciéndolo apenas su cabeza se apoyaba en la almohada -. Lo prometo.

- Kei-chan...

Y su mirada llena de odio se evaporó, ahora sólo lo veía con ese amor ínfimo que le derretía el corazón y le hacía contraer los dedos de los pies de emoción. Inoo lo sujetó más fuerte, como si fuera un oso de peluche y escondió el rostro contra su cuello, marcando sutilmente la piel más superficial en un intento de recordación al menor, lo mucho que lo amaba.

Eso fue, todo lo que pudo hacer antes de quedarse profundamente dormido ante una sonrisa calma de un castaño enamorado.

Dreams [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: No fui a clases
: Criminal minds[?]
: Mi cama♥


Título: Dreams
Autor: Satommy
Parejas: InooDai
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Notas: Satommy is back, bitches.
P.D.: Sobra decir que he estado ausente más de lo que hubiera debido y querido. Muchas cosas se atravesaron en mi vida, en mi camino y bueno, digamos que a estas alturas, ya volví a encontrar mi centro de alguna manera. No creo volver a ser constante de nuevo con mis escritos, pero ya tampoco los dejaré en el olvido o en el abandono. ¿Todavía hay personas que me leen? Bueno, quienes no me conocen, bienvenidos sean a éste rincón de fanfics. Ojalá todavía sea de su completo agrado.


La sonrisa que Daiki le dedicó, podría definirla simplemente como inocente, pura. E incluso, tal vez, aniñada. Era esa curva pequeña que sus labios formaban entre adormilado y feliz que le terminaba por borrar el sueño pues Inoo no lograba concebir algo más bonito que el menor a su lado.

"La pureza no es algo físico, es algo mental."

Recordaba plenamente esas palabras, justo cuando sus dígitos se deslizaban de manera tenue por su espalda desnuda. ¿Hace cuánto tiempo había tomado de su pareja aquella "inocencia"? Fue una calentura del momento, un deseo incontenible que les había alborotado las hormonas a los 15 años y que les había hecho mantener una relación de sexo casual por unos dos años más. Unos años más de distanciamiento e incomodidad al no poder definirse sexualmente y luego simplemente, su paraíso personal.

Inoo, en momentos como esos donde la luz de la mañana se colaba por entre sus cortinas, se cuestionaba cómo es que todo había terminado así. Daiki no era virgen, él más que nadie lo sabía, pero cuando veía sus ojitos cerrados, sus labios gruesitos en una expresión de calma eterna que le hacía parecer a un minino, se daba que cuenta que podría pensar que un ángel reposaba a su lado en la cama. Tan "tierno", que le daba ganas de comerlo a besos, a ver si así él mismo se recordaba que sí existía y que ese ser tan irreal, le amaba de regreso.

Le amaba a él, tan idiota, tan torpe tan... Inoo.

- Si me sigues observando, me voy a enfermar. - la voz queda de Arioka le trajo de golpe a la realidad, haciéndole ocultar la mano con la que lo tocaba, debajo de la almohada. Se sentía como un niño atrapado robando una galleta. Aunque su galleta estuviera con los ojos entreabiertos para observarlo y él se tentara mil veces más a saborearlo. Una buena "comida" para el desayuno-. Kei-chan, detente.

Inoo rió, sabía que su novio era capaz de leerle el pensamiento con una facilidad envidiable que incluso a su madre le daba celos. Se encogió de hombros, no tan arrepentido de siempre perderse en la belleza del menor. Con la mano que había ocultado, lo volvió a acariciar, sólo que ahora en la mejilla hasta que pudo atraerlo a su rostro, sus labios encontrándose en un mar de sensaciones que siempre la mañana post-sexo les dejaba.

"Paraíso" quedaba corto para el concepto de plenitud que lo albergaba.

- Te amo, Dai-chan.

La sonrisa despierta y dedicada que le regaló Daiki, era definitivamente, lo más valioso de su vida.


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