No me Olvides [Epílogo]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Sueño~
: Silencio ._.
: Cama de mis padres~~



Nota: Y acá está XD si está fome... Ya fue LOL! Jajajajaja además♥ Hoy, 25 de mayo... Éste fic cumple oficialmente 2 años e.e lamento haberme demorado tanto Q_Q espero no demorarme así con GnR, prometo dar mi esfuerzo addsa en terminarlo pronto... Y... y... GRACIAS A TODAS LAS QUE ME LO LEYERON ;_;!

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Apoyó los codos en la mesa del comedor en la que estaban sentados mientras posicionaba la cabeza entre las manos, mirando a la pareja heterosexual delante suyo, sus ojos se fijaron en la jovencita de cabello largo y ojos pequeños, se rió despacio al percatarse que la novia de Ryutaro se parecía mucho a él. Miró al menor y le guiño el ojo, éste se puso rojo de inmediato como últimamente solía hacerlo.

Maldito sea Kota.

Morimoto entrecerró los ojos y se quedaron mirando nuevamente, dejando de lado a aquella persona que ya no entendía el motivo de encontrarse ahí sentada.

-¿Entonces? - preguntó el menor - ¿Qué opinas?
-Está muy linda - dijo victorioso al ver el rostro palidecido del menor - ¿Te la puedo robar? - miró a la jovencita - ¿Que dices?
-Ella dice que se va!

Era la tercera de esa semana. Ryutaro Morimoto ya no entendía nada, mucho menos a él mismo... Siempre trataba de conseguir novia, siempre... Desde que hubieran vuelto hace tres semanas del campamento, esa había sido su meta pero cada que la conseguía, se la presentaba a Yabu y el... el actuaba tan favorable a ellas, tan accesible... ¡Era un maldito coqueto! ¡No tenía derecho! Yabu Kota... era la maldición que pesaba sobre sus hombros.

-Relájate, ya se fue...

Sintió la mano del capitán de básquet sobre su cabello y dejó caer la cabeza sobre la mesa, cerrando los ojos, rindiéndose ante la sensación y el poder que el otro tenía sobre él.

-Deja de coquetear... No me gusta...
-Eres tu quien me las trae Ryu...
-Pero no es para que hagas eso... Por favor...

Y ahí estaba su dócil niño, se inclinó a su lado y depositó un pequeño beso en sus labios, imperceptible para el resto del comedor, suficientemente claro para ellos dos.

-¿Es que algún día podrás aceptarlo?
-No quiero... - susurró - Yo te odio...

Yabu rió, dándole otro pequeño beso y aun acariciándole el cabello. No... Jamás se le haría eterno el esperarlo, ese pequeño niño valía la pena.

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-¿No vas a tomar tu sopa?
-Está fría - se quejó el menor, alejando el plato
-Yuri, no seas tan engreído - tomó un poco del líquido y suspiró - Está tibia...
-Fría

Terminó la conversación con aquella palabra y se dedicó a ver a su alrededor. Yabu en un rincón con Ryutaro hablando de quien sabe qué, las chicas de la clase 3-B tomándole fotos al ser miembros del "Club de fans de Yabutaro", a un grupo de chiquillos jugando con la comida y... Ahí estaba, la pareja más controversial de la escuela: Arioka Daiki e Inoo Kei.
Escudriñó al menor de ambos, su sonrisa y la mirada tranquila que llevaba. Lo odiaba. Era tan injusto que alguien como él aun siendo como era pudiera tener su "final feliz", no... Definitivamente no era justo.

-Mira esto

Takaki no entendió lo que dijo su novio hasta que lo vio levantarse con el plato de sopa en mano, miró su pequeña espalda alejarse, esperando a que se dirigiera a la barra para reclamarle a la cocinera pero así se quedó, esperando. Sus ojos se dilataron por el pánico y realización al percatarse de a donde se dirigía, quiso moverse rápido para detener uno de los tantos ataques dirigidos a Daiki pero ya era tarde, el sonido del agua impactando llenó todo el lugar, seguido de jadeos ahogados en indignación y otras tantas risas bajas. Pero al igual que siempre, nadie dijo nada y solo se limitaron a observar.

-Eres deprimente
-Y tu un idiota Chinen - cortó Inoo, mirando con impotencia a su novio
-No tanto como tú, Inoo... No puedo creer que te dejes manipular por... este
-Por favor, retírate... - lo dijo en tono frío, ni siquiera dirigiéndole la mirada

El más bajo dejó el plato en la mesa de la pareja y salió con paso tranquilo, momentos después salió Takaki detrás de él pensando ya muy seriamente el tomar cartas en el asunto.

-¿Estás bien? - preguntó Kei sacando un pañuelo de su bolsillo para secarle de alguna manera el cabello - Lamento que Yuri te trate así...
-Es normal... Todos me odian
-No es verdad... - susurró, acercándose a su mejilla y besándola, de paso que se comía uno de los fideos que se quedó pegado a esta - Solo es...
-No, no Kei... No te preocupes... - sonrió acercándose, dejando un beso cerca a sus labios - Que todos me odien si quieren... No me importa, yo te tengo a ti... y eso es lo único que realmente me interesa...
-Te cuidaré mejor, no dejaré ya que nadie te haga nada... - lo abrazó con fuerza, no importándole si él se ensuciaba en el proceso
-Ya haces mucho - rió en voz baja, correspondiendo su calidez - Entonces... ¿Qué dices sobre saltarnos las clases a ir a bañarnos?
-Uhm, suena bien - sus ojos brillaron con lascivia y en sus labios apareció una sonrisa traviesa - Pero Daiki... - se acercó a susurrarle en el oído - Terminarás más sucio que limpio...

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-Oie, hay alguien que te está esperando en enfermería... Me lo encontré en el pasillo y...

Hikaru miró al menor pero éste estaba ignorando cada palabra que le decía. Le había otorgado un poco de su atención en los tres primeros segundos pero ahora, nada, su mirada estaba perdida en el cielo que veía a través de la ventana, pensando en quien sabe qué.

-Te estoy hablando – insistió el mayor – Yamada... - ninguna respuesta, con molestia entonó la voz y con frialdad susurró – Nakajima quiere verte en la enfermería

Y tal como vino se fue. Ryosuke se quedó helado, con su presión arterial cayendo en picado al escuchar aquellas simples palabras. Yuto, verlo, enfermería. Sus pies torpes debido a la emoción lo hicieron levantarse de golpe y caerse, pero no le importó, volvió a tomar impulso y salió corriendo.
Hace casi tres semanas que no lo veía... todo por aquella maldita lesión que se hubo hecho en el bosque, fue su culpa, lo sabía... Él fue quien lo jaló apresurado, pero en realidad... toda la raíz derivaba de la culpa de Daiki, el y sus malditas mentiras junto con Inoo... Pero esa ya era otra historia y en ese mismo momento solo podía pensar en que por fin, después de tanto podría ver a Nakajima. Abrió la puerta de la enfermería de golpe y lo vio sentado ahí, meciendo los pies en el aire.

-¡Yuto!

Su voz hizo eco a la de otra y su entrecejo se vio fruncido, girándose a ver a la persona que había entrado detrás suyo.

-No me dijiste que tu escuela era tan grande y que...

El chico de cabello lacio y rebelde que se disparaba para todos lados fue callado por un empujón, el más alto miró al castaño acercarse a él y sin siquiera antes de poder hablar éste le había plantado un beso en los labios, uno que casi casi, había llegado a su garganta.

-Mucho gusto, Yamada Ryosuke, el novio de Nakajima Yuto... ¿y tu eres?
-Eh... ¿Okamoto Keito?

El chico con acento inglés empezó a reírse con fuerza, se acercó a Ryosuke y le desordenó el cabello, abrazando al pelinegro por los hombros.

-Dos años creyendo que exagerabas... y no, es igual a como lo describiste...
-Ni más ni menos – sonrió amplio, tomando a Yamada por la cintura que echaba chispas por los ojos – Es mi amigo, el que iba a llegar de viaje ¿recuerdas?
-¿Y que hace acá? - volvió a besarlo, abrazándose a su cuerpo con fuerza
-Visita... - susurró, sonriendo amplio – Novio celoso... Novio...
-¡Calla! Tu mío... ya jamás... jamás voy a dejar que te vayas...
-Yo jamás dejaré que me olvides...

Keito se rió entre dientes y haciendo un gesto quitándole importancia a la escena se fue a seguir conociéndola.

No me olvides [13]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me debo ir a bañar ;3;!
: Nada -3-
: La cama de mis padres~



Notas: Y sí, este fic llegó a su fin... Aunque el 25 de mayo publicaré un epílogo porque :D! Ese día el fic cumple 2 años LOL~~ no puedo creer que me demorara tanto escribiéndolo... Pido perdón ;3;! Y sdad sobre GnR, ya sabían el trato, apenas terminaba con éste, le ponía todo mi empeño al otro ;w;! Solo espero que salga bien... Y... y... nada más, gracias por leer ;_;! Comenten... y... asdasdasasd nada más... Lamento si el final salió fome T_T!


Me faltó poner ;3;
DEDICADO MI PEQUEÑA HERMANITA MENOR, 
PAO INOUE



Yabu se presionó las sienes con cierta molestia al haber sido despertado de un momento a otro, incómodo y aún soñoliento se giró a ver al chico que yacía arrodillado frente al armario, volteó su cuerpo de medio lado hasta que quedó recostado apuntando hacia él y con una media sonrisa en el rostro, enarcó una ceja, aún sin poderse creer su terquedad.

-¿Tanto miedo te doy? – cuestionó desde su sitio, ganándose una mala mirada del menor - ¿Qué?
-Te estoy diciendo que tengo la solución a nuestros problemas ¿y lo mejor que puedes decirme es eso?
-Ryu… te dije que tenía sueño y que deseaba dormir… No es que…
-Hay luces de bengala
-¿Qué hay qué?
-Luces de bengala… - frunció ligeramente la frente - ¿Es que jamás has visto los fuegos artificiales?
-Sí pero eso que tiene que ver con…
-¡Las luces de bengala son casi lo mismo! – recalcó con exasperación – Solo que estos llegan más alto y su luz perdura más en el cielo… Es para casos como éste que… ¡¿Qué demonios se supone que haces?!

El dolor de cabeza ya empezaba a hacer meollo en Yabu, estaba agotado y que el menor no dejara de hablar lo desesperaba pues su jaqueca no hacía más que incrementar con cada palabra. Se levantó de la cama de forma rápida y silenciosa y lo cargó como princesa entre sus brazos, llevándolo de nuevo a recostar.

-Mañana podemos hablar de esto
-¡Bájame!
-Si no te quedas quieto, te voy a besar; si me levanto y no estás, te vuelvo a besar y además, te haré otras cosas porque entenderé que lo último que quieres hacer es dormir ¿entendido?
-E-eres… - se quedó casi paralizado y sin objetar nada se dejó acostar, pareciendo una tabla encima de la cama
-Mucho mejor

Kota se acomodó a su lado y volvió a abrazarlo, dejando un beso en su frente mientras su cuerpo de alguna forma acorralaba al del menor para que no se volviese a mover.

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Estaba profundamente dormido hasta que un olorcito dulce y apetitoso llegó hasta su nariz, lo poco o nada que había comido en los dos últimos días le hicieron gruñir el estómago y despertarse con los sentidos alerta, dirigió la mirada al punto donde había estado la hoguera y vio a Ryosuke cocinar una de las latas que, supuso, Inoo había traído consigo. Lo vio dedicado y totalmente metido en el asunto, como queriendo hacerlo perfecto… ¿Pero perfecto para qué? Su mente nuevamente estuvo por traicionarlo pero apenas buscó a Arioka con la mirada se lo encontró recostado en el suelo con nada más encima que su pantalón de pijama que ni siquiera estaba bien colocado, se podía ver que estaba completamente subido por adelante pero por atrás dejaba mucho que ver... Giró la cabeza al darse cuenta que Inoo tampoco estaba bien vestido y que su pantalón solo cubría la parte de atrás… ¿Es que esos dos lo habían hecho una segunda vez aprovechando que se quedaron dormidos?

-Malditos descarados…
-Supongo que también puede decírsele “amor” – bufó Yamada, cogiendo con su camiseta la latita y sacándola del calor de la hoguera- ¿Tienes hambre?
-Sí… mucha

Susurró al ser de nuevo consciente del hambre que tenía, se levantó con la manta en brazos para que en vez de dejarla tirada en el suelo, cubriera al otro par y que así sus ojos no se ganaran con una imagen que no tenía deseos de ver.

-¿A qué hora te despertaste?
-Cuando el sol recién salía – contestó con sarna – Yuto… no tengo forma de saber la hora
-Perdón perdón… Solo decía…

Se acercó a la latita caliente que reposaba en el piso y sopló, era un día fresco por lo que la sopa le caería bien, aunque no estaba del todo seguro de cómo el mayor entre ellos la había preparado, mucho menos, cómo había abierto la lata.

-¿Cómo dormiste?
-¿Uhm? – alzó la mirada y vio el ligero rubor que aparecían en sus mejillas, se rió a medias e hizo un gesto señalando a Kei y a Daiki – Me dormí antes de su segunda ronda, así que… siquiera descanse un poco
-Ya veo… - se sentó a su lado y resopló, mirando la comida – Yo no pude conciliar el sueño
-¿Y eso?
-Nada en especial solo… ¡No me mires así! ¡El raro eres tú por no escuchar prácticamente el video porno que esos dos hicieron!

Yuto empezó a reírse a carcajadas por la expresión de pánico que el otro tenía en el rostro aunque se le borró casi de inmediato, se acercó a Ryosuke hasta que sus narices se rozaron pero no porque tuviera alguna intención de besarlo, sino que quería ser capaz de leer sus expresiones.

-¿No te duele acaso? - preguntó incrédulo - Acaban de terminar...
-Eres un idiota - lo empujó para alejarlo, cuidando que la sopa no se derramara- Te he dicho que te amo a ti y que quiero estar contigo pero eres un maldito terco... Sabes, esto aburre...

Hizo un ademán de querer levantarse pero la mano del otro ya lo tenía aprisionado por la muñeca y lo forzaba a sentarse a su lado.

-No es adrede - confesó con sinceridad - Es que... no quiero volver a perderte... Cuando lo encontramos - miró fugazmente a Daiki - Y reaccionaste tan... atento, sentí celos
-Ya lo sé y te dije que era y es mi mejor amigo, tus celos no tienen fundamento
-Mira quien lo dice...

Las mejillas del mayor se tiñeron de rojo y le tiró un pequeño golpe en el hombro, girándose sobre sus rodillas para darle la espalda.

-Ryosuke~ no reniegues - lo rodeó por la cintura y besó su nuca - Perdóname
-Ya no importa... ¡Ahora come que se enfría!
-Dame de comer~
-¡Claro! Ahora dices eso pero antes...

El alto volvió a reír y le dejó un beso en la mejilla para con pequeños roces terminara por acercarse a sus labios y tomara posesión de éstos, moviéndolos muy delicadamente para besarlo con lentitud.

-¿Mejor? - preguntó en un susurro - ¿O quieres igualar a esos dos?
-Idiota – sonrió entre risas y le dejó otro beso - Ahora sí, a comer que nunca más te cocino
-¿Y cómo entonces quieres ser una buena esposa?
-¡Soy hombre!
-¿Y eso qué? Serás mi esposa

Las mejillas de Ryosuke se volvieron a teñir de un rojo intenso al tiempo que un recuerdo de hace mucho invadía sus pensamientos.

----(FLASHBACK)----

-¿Desde hace cuánto te gustó? – preguntó con timidez un Ryosuke de tan solo 10 años - ¿Cómo estás seguro que te gusto?
-Me gustas desde siempre – Yuto, con un pequeño sonrojo, lo miró a los ojos – Desde que te conocí… - empezó a jugar con sus dedos por los nervios - ¿Y cómo lo sé? Cada… que vamos a salir a jugar se me hace un tipo de vacío en el estómago por la emoción… Cada que nos despedimos solo quiero volver a ti… Y cada que en la escuela hablan de familia, solo concibo la mía a tu lado…

Sus ojos brillaban con la sinceridad única de un niño, mirando con cierto temor al mayor y de la reacción a sus palabras.

-Me gustas mucho… te quiero más… y creo que me he enamorado de ti… Me gustaría que incluso fueras mi esposa Yama-chan…

----(FIN FLASHBACK)----

Las lágrimas se arremolinaron en sus ojos y saltó encima de Nakajima quien solo por poco logró mantener la lata con su contenido dentro, miró asustado la reacción del otro y con su mano libre le acarició el cabello, tratando de tranquilizarlo.

-¿Tanto te ha molestado que te diga esposa?
-¡Te odio tanto! – sollozó – Jamás debiste irte… jamás…
-Ryosuke… ya volví…

Lo alejó apenas de él para volver a besarlo, siendo correspondido casi de inmediato.

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-Sempai - llamó Hokuto a Chinen quien tenía un mandil y un pañuelo blanco en la cabeza - ¿Que hace vestido así? - trató de contener la risa pero al final se le escapó la pequeña carcajada, haciendo aparecer de pronto a Takaki detrás, vestido de igual forma - ¡Lo siento!
-Yuuyan y yo hicimos el desayuno - dijo sonriente, sin darle mayor importancia a la burla - Quería ir acorde a la ocasión... - se giró y dio un codazo a su novio, mirando al menor con una sonrisa – No te preocupes, ríete de todo lo que quieras

Matsumura no dijo más, tomó su plato de miso, su arroz y su guiso y salió corriendo a una de las mesas más alejadas, los demás chicos del equipo de fútbol lo imitaron, todos intimidados por la forma de mirar que tenía Yuya en los ojos.

-Jamás podríamos tener un negocio – recalcó Yuri con fastidio – Ahuyentarías a los clientes con esa fea cara
-¿Por qué será que tengo esta cara? - bufó el mayor abrazándolo por la cintura – Anda, di que sí... solo una ronda antes del entrenamiento, no podré concentrarme...
-Tienes dos manos para calmarte las ganas – lo tomó por las muñecas separándolo de su cuerpo e hizo que lo soltara – No me molestes
-¡Yuri! ¡¿Cómo quieres que me canse con las manos si tengo que hacer tiro libre?!
-¿Aún en abstinencia?

La voz burlona de Yabu rompió el ambiente tenso entre los del equipo de fútbol que estaban ahí sentados desayunando, los de basquet al parecer seguían durmiendo.

-Que tú ya tengas un púbero para desfogarte no significa que... ¡YURI! – volvió a quejar el castaño por un golpe en el vientre - ¡¿Y ahora por qué fue eso?!
-¡No hables así de Ryu-chan!

Miró al menor que tenía el rostro de mil colores y una expresión horrorizada que era muy difícil de ocultar ¿Por qué demonios tenía que ser recibido de aquella forma? Lo peor es que Morimoto sabía que todos lo estaban mirando en ese mismo instante y no tenía forma de negar las cosas. Había llegado al desayuno con Kota y el camino de las habitaciones de equipo al comedor era distinto al que ellos habían tomado.
Los murmullos fueron siendo notables hasta ser un cuchilleo tan ruidoso que lo hizo desesperarse, miró a Takaki con odio, éste solo se había quedado mirándolo con una sonrisa burlona y recogiendo toda la dignidad que le quedaba se dio la media vuelta y empezó a caminar a la salida, ignorando a todos.

-Tienes que desayunar – sentenció Kota, tomándolo de la mano
-No, gracias – se soltó de su agarre y lo miró a los ojos – Déjame en paz
-Ryu-chan… - Chinen intervino, salió de atrás de la barra de comidas y lo abrazó por la cintura, buscando relajarlo – Quédate a comer, no te preocupes por Yuuya, lo castigaré con otro mes más sin tener relaciones

Y otra vez el lugar se sumió en el silencio. La desfachatez de Chinen en publicar su vida sexual era mortificante para todos aunque para ninguno fuera secreto el tipo de relación que mantenían.
Se escuchó el balbuceo desesperado de Takaki pero apenas estiró la mano para posarla en el hombro de su pequeño novio, éste esquivo el toque de un grácil movimiento.

-¿Te quedarás? – preguntó al sentir como no reaccionaba
-¿Sabes que ahora todos te están viendo?
-¿Y eso qué? No es cosa de ellos con quien me acueste

Miró acusadoramente hacia donde estaban los de su equipo y al tiempo que lo hacía, todos bajaron la mirada a seguir comiendo como si no hubiese ocurrido nada.

-Apenas terminen, darán 20 vueltas al campo – sonrió con malicia – Apenas terminen, seguirán con los abdominales… Unos cien bastarán para calentar

Un quejido ahogado salió de sus labios pero nadie reclamó. Chinen Yuri era un pequeño demonio, retarlo era firmar la sentencia de muerte.

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-¡¿Pueden dejar de verse como si solo quisieran comerse?!

Se quejó Yuto con exasperación, ya había pasado un buen rato desde que había despertado y comido con Ryosuke, todo había estado tranquilo hasta que el otro par despertó como matrimonio en luna de miel, demasiados mimos, demasiados dobles sentidos, demasiadas obscenidades, insinuaciones, besos, caricias, suspiros. Era demasiado para su pobre mente. Yamada solo se reía ante sus sandeces, cosa que lo volvía mucho más insoportable pues él estaba totalmente nervioso y no tenía forma de controlarse o calmarse, mucho menos veía la forma de encontrar apoyo.
Recién en ese momento –después de un recorrido de manos entre ellos- entendía el cómo es que a Inoo no le importaba hacer ese tipo de cosas en la escuela y se le erizó el cuerpo de tan solo imaginar cuantas veces lo habrían hecho ahí… Porque no, esa relación recién formada tenía de todo menos de reciente ¿Cómo es que Yamada nunca se dio cuenta? Él no lo hizo porque recién volvía al país y no estaba ni siquiera enterado de la existencia de Arioka, pero Ryosuke siendo su mejor amigo…

-En vez de quejarte… ¿Por qué no disfrutas de tu momento a solas? Dudo que puedas tener un tiempo así cuando volvamos… Aprovéchalo – bromeó Daiki mientras una risita se le escapa al ser besado en el arco de la oreja por Inoo – Kei!
-¿Qué?
-No hagas eso…

Y otra vez las risitas, Nakajima bufó con molestia y se levantó empezando a caminar por el rumbo en el que había encontrado a Kei, si él había aparecido del campamento por ese sendero, sería el mejor camino a seguir en vez de prolongar el camino en círculos como hasta ese momento habían estado haciendo.

-No lo molesten

Dijo Yamada con una media sonrisa y la voz humilde, miró a los mayores y con cierta pereza se levantó del suelo, caminando detrás del alto aunque no corriendo a alcanzarlo, solo vigilándolo desde atrás.

-¿Tenemos que ir nosotros?
-Sabes que sí Dai… Anda, vamos

Lo tomó de la mano y recogiendo todo lo de su campamento improvisado empezaron la marcha. Escuchaban como alternadamente Nakajima soltaba alguna maldición y pateaba alguna ramita, les causaba gracia pero no era bueno que los escuchara, se podría ofender aún más de lo que ya estaba y siquiera les debían respeto después de tanta indecencia.

-¿Ahora sí alguien me puede contar la historia completa?

Daiki cortó el molesto silencio que los rodeó de improviso, miró a Inoo que lo cuestionaba con la mirada y luego señaló a los menores.

-Ryosuke… Cuéntame…
-¿Para qué quieres saber? Al final…
-Soy tu mejor amigo y tenemos horas para caminar, si es que llegamos a algún lado, claro… Quiero saber…
-¿Sabes qué Dai-chan?
-Kei… - el castaño rió ante su torpeza – Cuál es la historia de él – señaló a Yuto que no se giraba a verlos – Con él… - señaló a Yamada quien solo alzó la mano
-¿Y eso te interesa por…?
-Porque soy curioso, ya deberías saberlo

Y esa mirada lasciva que le hacía erizar la piel, lo tomó por la cintura y lo atrajo a su cuerpo, lamiendo su cuello para llegar a su oído y susurrar.

-Usted señor, me está tentando demasiado…
-¿Yo? Me declaro inocente, no he hecho nada…
-¡EJEM!

Nakajima los detuvo a media palabra y se colocó entre ellos, no hallando ya otra forma de cómo detenerlos de sus bajos instintos.

-Yamada Ryosuke fue el mejor amigo de Nakajima Yuto desde que empieza la memoria de ambos – comenzó el alto, haciéndolos avanzar a su ritmo – Se conocieron en el campo de juegos del barrio, una caja de arena donde un niño cachetón…
-¡Yo no era cachetón!
-Ehm, como decía… un niño cachetón jugaba con unos baldes, mientras yo… jugaba con muñecos de acción
-Aun en cosas como esas quieres lucir como si fueras genial –refunfuñó el otro, tomándolo del brazo y jalándolo – Ignoren a Bakajima, no sabe lo que dice, seguro se ha golpeado la cabeza o los celos le han carcomido las neuronas

El par de mayores echó a reírse, mirando la otra pareja discutir pero que disimuladamente se tomaba de las manos y entrelazaba sus dedos.

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-Odio a Daiki…
-Yuri…
-Cállate Takaki – bufó – Nada me hará cambiar de parecer

El mayor lo tomó en brazos y lo cargó, sacándolo del campo de fútbol donde estaba vigilando al resto del equipo practicar.

-¿Se puede saber qué haces?
-Te iré a tranquilizar – dijo con seriedad – No me importa si Inoo es tu mejor amigo, o si quieras ser el cupido de Ryutaro, hay cosas de las cuales no te das cuenta y como tu novio debo hacértelas notar
-¿Ah sí? ¿Cómo cuáles?
-Que Inoo está enamorado de Daiki, que es posible que él también sienta lo mismo y que a este paso, Ryutaro nos va a denunciar por daños y prejuicios…
-¡Pero si yo no lo daño!
-Yuri… lo estás empujando al límite, si a él le gusta o no un chico, solito se va a dar cuenta, sino… No es asunto tuyo…
-Bueno, con él no diré nada, pero a Arioka si le haré la vida cuadritos…
-¿Y qué pasa con Inoo? ¿Si se molesta contigo?
-No lo haría, sabría que es por él…

Suspiró con desgano al saber que no le ganaría a su terquedad, se adentró en la habitación del equipo de básquet que en ese momento estaba sola y recostó al más bajo en la cama más alejada de la puerta, acomodándose encima suyo.

-Oh no, ni lo pienses Yuya… - quiso escaparse pero las manos del mayor lo tomaron de las muñecas con cuidado - ¡Estás en abstinencia!
-Tú también y aunque no me creas, esto es más por ti que por mí – medio rió, acercándose a sus labios – Te pones de un humor de mil diablos cuando no mantenemos relaciones

El menor volvió a bufar, desviando la mirada ante los ojos inquisidores de su novio.

-¿Soy malo?
-Eres terco, solo eso – repitió, acercándose a su cuello para dejar pequeños besos - ¿Me dejarás hacerlo?
-¿Puedo saber desde cuando pides permiso?

El castaño se rió ignorando sus palabras y bajando el rostro hasta su cuello, besando la piel expuesta de éste, lamió el borde hasta llegar a la oreja y morder el lóbulo, tratando de despertar con aquel movimiento los bajos instintos del menor. Siguió su trayecto de lamidas y succiones recibiendo solo suspiros en respuesta y de ánimo, uno que otro jadeo. Llegó con lentitud al borde de la camiseta para sacársela y dejarle al descubierto el níveo pecho, acercó sus labios a uno de los pequeños botones rosados que brillaban deseosos ante sus ojos pero unas manos lo detuvieron por la frente y al alzar la vista para saber qué pasaba, una sonrisa llena de maldad le detuvieron toda la emoción.

-¿De verdad creíste que te dejaría? - Yuri empezó a reír, dejándole un beso tierno en los labios – Yuuyan... eres muy inocente... - tomó su camiseta y como quien no ha hecho nada, se fue de nuevo a las canchas.
-Argh... maldito Yuri...

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-Ahora sí... ¿estamos todos reunidos y despiertos?

Un quejido y chasquido de dientes fue la respuesta general del equipo de basquet quienes veían al capitán y sub capitán con caras de pocos amigos. Hikaru solo sonrió más amplio y prosiguió hablando, mirando a sus compañeros quienes acababan de despertar a pesar de ya ser medio día.

-No se preocupen, hoy si dormiremos bien... O bueno, tenemos aquella esperanza – una sonrisa de suficiencia apareció, causando curiosidad al resto – Lo que pasa es que...
-Deja de darle vueltas al asunto... – cortó incómodo Ryutaro, tomando control directo de la situación, pasando por encima los rangos jerárquicos del equipo – Encontré bengalas, para la noche las lanzaremos y esperaremos a que el grupo de idiotas las vean... Ahora, vayamos a entrenar

Los miembros del equipo pestañearon viendo al menor girar sobre sus talones y caminar hacia el otro lado, miraron al rostro a su capitán y éste solo asintió con la cabeza, dando permiso para que siguieran la indicación del menor. El rostro de todos fue de confusión total, pero de igual forma siguieron a Morimoto.

-¿Puedo preguntar qué fue eso? - chascó Hikaru con indignación
-Le preguntas al que menos puede darte respuesta
-¡Pero si eres tú quien lo conoce más! - renegó, mirando a Kota con los ojos en reproche – No me vas a decir que lo andas besando así porque sí...
-Él me besó
-Kou-chan...

Se quedaron callados viéndose a los ojos, como si estos fueran los que pudieran transmitir sin necesidad de palabras lo que pensaban.

-Estás jugando con fuego, te vas a quemar peor que Inoo con Arioka
-Lo dices como si fuera malo
-¡Es malo! ¿Es que no recuerdas sus pseudo depresiones y eso?
-Yo no soy Inoo
-Claro que no, pero siquiera Daiki también era mucho más tratable... Kota, por favor, solo déjalo estar...
-No haré nada Hika... - la resignación en su voz calmó al otro y con una media sonrisa, siguió hablando - Pero eso sí, quiero dejarlo formado para que él sea el próximo capitán, la mitad del equipo se gradúa este año y Ryutaro es una buena opción para reemplazarme

Yaotome suspiró con disconformidad, pero eso era mejor en cualquier caso.

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-¿Cuánto tiempo le fuiste infiel?

Habían estado otro buen rato en silencio y nuevamente Yuto terminó con este para preguntar, siendo su curiosidad más grande que su propia sensatez.
Ryosuke se detuvo creyendo que la pregunta era dirigida hacia él y miró sin comprender al alto pero al verlo, este solo tenía la mirada en Daiki.

-Quiero saberlo

Arioka bajó la mirada con las mejillas ardiéndole en vergüenza no siendo capaz de soportar la mirada acusadora. Yamada entornó los ojos, de pronto siendo consciente de la situación en la que se encontraban. Se giró a ver a Kei en busca de alguna negación que lo tranquilizara y despejara sus dudas pero el mayor miraba hacia el río, esquivando a la pregunta y tratando de ocultar su sonrojo.

-¿Es eso verdad? - no hubo respuesta y en su cuerpo la exasperación fue en aumento - Daiki Arioka... Contéstame
-Yo... Yo...
-Arioka, eso ya pasó - intervino Yuto, sorprendiéndose de como el ambiente hubo cambiado en cuestión de segundos - Mejor dejémoslo en...
-Nada de dejarlo! ¡Contéstame!
-Él... - habló Inoo aún sin verlos - Te fue fiel... Desde el inicio... pero cuando... Yuto volvió...
-Solo fueron... pocas veces Ryosuke... y... y...
-No te excuses... Eres de lo peor... De razón es que todos te odian

Nakajima lo tomó del brazo antes de que saliera corriendo pero no pudo detenerlo cuando el otro de todas formas empezó a caminar para alejarse. Indignación, rabia, traición, decepción, esas y muchas cosas más sentía en su pecho, todas arremolinándose y causándole un malestar intolerable, tenía ganas de llorar pero ¿no era un poco cínico? Él también había engañado a Daiki, le había sido infiel en la misma escuela... ¿Tenía derecho de sentir odio hacia su persona? Al diablo con el derecho... Arioka jamás debió serle infiel a él.

-Yuto, no deberíamos separarnos... Va haciéndose tarde y dentro de nada va a anochecer...
-Lo sé Inoo-chan, pero... Ryosuke...
-Ve con él... Tiene derecho a odiarme...
-Odiarnos - corrigió su novio, dándole un beso en la mejilla de consuelo - Ya se le va a pasar...
-Quien los entiende... maldición...
-¿No entiendes qué Yuto? - preguntó con duda Daiki mientras se cobijaba en los brazos de Kei
-Si ya han terminado... No debería importarle a Ryosuke... Pero lo sigues haciendo
-¿De verdad crees eso? Yuto... puede ser sentirse herido en el orgullo

Nakajima se quedó mirando al mayor, sopesando sus palabras, miró al que estaba acurrucado como buscando su protección y bufó. Yamada era un idiota terco y orgulloso. Se despidió con la mano y sin decir nada se fue siguiendo al capitán del equipo de fútbol.
No tardó mucho en alcanzarlo pero el haberse adentrado de nuevo en el bosque los suponía en riesgo nuevamente, tomó su mano con cuidado para hacerlo dar cuenta de su prescencia y apenas el otro se detuvo, le habló en voz baja y cuidadosa, como si quisiera tantear el terreno antes de darle la explicación lógica a por qué debían estar todos juntos.

-Tu... también le fuiste infiel, lo sabes ¿no?
-No es el punto – gruñó – Porque yo ya tenía una historia contigo, nuestro amor ya tenía mucho tiempo... ¡Lo de ellos es solo calentura!
-Ryosuke... - lo miró con cierta decepción, tomándolo por los hombros – No eres quien para juzgar su tipo de relación, o el por qué se quieren
-Ah no, si puedo... Mírame – se giró y volvió a caminar, acompañado de un gran suspiro del otro

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Estaba agotado y lo único que quería hacer era echarse a dormir en su cama, pero la suya, la que estaba en su casa a unas cuantas horas de ahi. La tensión y estres que había sufrido en unos cuantos días era para sorprenderse... ¿Podría tomarse unas vacaciones con una receta médica falsificada? Si no podía... alegaría agotamiento debi al “entrenamiento” aunque el no hubiese hecho nada. Se encontraba recostado en la habitación solitaria, viendo solo el fondo negro de sus párpados tratando de conciliar el sueño pero al parecer era solo un intento fallido ya que su cuerpo se negaba a relajarse, estaba demasiado tenso como para pensar siquiera un momento de tranquilidad...

“Ryutaro”

Ayer había podido dormir a la perfección gracias a él, solo que ahora mismo el niño rebelde estaba haciendo sufrir a todos en las canchas, su propia venganza a aquellos que lo quieren hacer “gay”. Rió para sus adentros... ¿Porque sería así de testarudo? No es que fuera malo que te gustara alguien de tu propio sexo pero al parecer, el trauma del sufrimiento que vio en sus compañeros le dejó estigmas, experiencias ajenas que él tomó como propias y las usa de excusa para no acercarse más de lo debido. Rodó hacia un lado, poniéndose el brazo sobre los ojos. Morimoto no le gustaba... No lo hacía, le causaba una curiosidad insana que lo llevaba a la casi locura pero... Eso no era gustarle ¿o si? Meditó las posibilidades y antes de poder descartarla recordó el beso que le dio delante de todos.

“Solo por noble y buen amigo”

Volvió a suspirar y volvió a rodar, ahora ocultando el rostro en su almohada, tratando de olvidarse del resto y solo recordar aquella sensación sobre sus labios. Definitivamente le gustaba... Y mucho, pero no lo forzaría, no lo haría, al igual que Inoo, el esperaría paciente entre las sombras.

-Ahora este tonto se durmió...

Escuchó el bufido de aquel que tanto había mentado y se quedó quieto en su sitio, fingiendo dormitar.

-¿Sabías que eres un mal capitán? Ni siquiera has estrenado con nosotros – espetó, acercándose de a pocos a la cama – Te odio Kota... - susurró – Te odio por hacerme sentir tan raro...

Estaba a punto de quejarse cuando lo sintió sentarse a su lado y sus manos posarse en sus hombros para sacudirlo y despertarlo. Fingió hacerlo, entreabriendo los ojos y sonriéndole al verlo tan cerca, lo rodeó por la cintura y lo besó fugazmente en los labios, riéndose al ver su rostro de pánico ante su acción.

-Podría acostumbrarme a esto
-¡Idiota! - se alejó de él, mirándolo con casi desprecio – Son las 7 de la noche, te has dormido cerca de cuatro horas y bueno, ya es tiempo de poner las luces de bengala, Hikaru ya averiguó como...

Sin decirle más salió de su habitación y el se quedó quieto en su sitio, mirando a la puerta... ¿Cómo demonios ya se había hecho de noche? Miró por la ventana y efectivamente, ya estaba todo oscuro afuera.

“Otro día perdido”

Se levantó de un salto, nuevamente teniendo que tomar control de la situación.

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Llevaban ya horas caminando, alternando de un momento a otro para descansar, era posible que estuvieran más perdidos que antes pero el mal humor de Ryosuke no dejaba paso a críticas u opiniones, ambos morían de sed, no habían sido sensatos en siquiera pedirle a Inoo algo de beber antes de separarse, aunque Yuto pensaba seriamente que Yamada era capaz de botar todo el contenido de aquella botella que pudiera haberles dado.

-Estás exagerando, y si todavía te gusta Daiki...
-¡Que no me gusta maldición! - gritó por enésima vez - ¡Es cuestión de principios Yuto! ¡Entiende! - se quejó, dejándose caer junto a un árbol – Daiki... era tan... vulnerable, no tenía nadie, nadie quería ser amigo suyo...
-¿O sea que te acercaste por pena?
-¡Claro que no! ¡Pero no es justo que me hiciera esto!
-Tu te acostaste conmigo entre árboles a los días de vernos... ¿Eso qué?
-¡Eso nada! Lo nuestro fue hacer el amor... lo de ellos solo sexo desenfrenado... Bajos instintos...
-¿Y tú cómo sabes?
-¡¿Porque los proteges?!
-¡Porque se me hace increíble lo necio que eres! - suspiró y se sentó a su lado, pasando un brazo por sus hombros – No tienes derecho
-Sí lo tengo...
-No, no lo tienes...
-Fue mi mejor amigo... debió decirme algo Yuto...
-Seguro el tampoco estaba... tan esclarecido con sus sentimientos Ryosuke

Se quedaron callados por unos segundos, mirando a través de los árboles un claro donde todo el cielo podía verse. Nakajima sonrió y se levantó de su lugar tomando la mano del mayor y a paso lento lo llevó al centro de aquel sitio, hizo que se recostara junto a él para desde sus lugares ver las estrellas, se veían claras y nítidas lejos de las luces de la ciudad, cada una resplendeciendo igual que la otra.

-Jamás voy a perdonárselo... - susurró el mayor con voz calma – No quiero hacerlo... además... - empezó a hablar de una manera que ya solo eran balbuceos – Quiero que te quites de la cabeza de una vez por todas... Que el no me gusta de esa forma... Lo repetiré... una última vez... Al que amo es a ti

Y como si tratase de un mensaje divino o algo, un pequeño estallido los hizo saltar en su sitio y el cielo se iluminó de un verde fluorescente que los hizo hasta creer que podrían ser secuestrados por un poder extraterrestre o algo por el estilo. Yuto abrió la boca en sorpresa y Ryosuke, solo en reconocimiento de lo que aquello significaba.

-¡Corre! Antes de que se extinga... - jadeó, tomando la mano del alto para apresurar el paso – El campamento es allá...

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Inoo tenía en su espalda cargando a Daiki, no se encontraba agotado pero en sí, estaba demasiado preocupado por el menor, apenas el frío de la tarde se empezó a hacer presente su rostro fue palideciendo y sus estornudos y tosidos empezaron a hacerse permanentes. En un momento determinado se detuvieron y posó la palma en su frente, tomándole la termperatura. Estaba hirviendo. En su desesperación de buscar alimento y abrigo no había meditado ni un solo segundo en guardar medicina, menos para un gripe... Era un tonto. Quería llegar lo más pronto posible al campamento y darle de tomar algo para que la calentura remetiera pero el camino se hacía eterno y casi ni recordaba ya si ese era el lugar por donde la noche anterior había estado caminando.

-Kei... lo siento... incluso ahora soy una molestia...
-No digas tonterías Daiki, solo te has enfermado
-Pero Kei... también hice que Yama-chan y Yuto se alejaran de nosotros...
-Eso fue decisión suya – susurró, girando el rostro para besarle la frente – Por favor, ya no pienses en ello
-Kei... te amo...

El pelinegro sonrió, volviendo a dejar un beso en su mejilla, el menor estaba adormilado por el malestar, lo sujetó más firmemente y apresuró el paso, tratando de encontrar un milagro que lo ayudara.

Y éste no tardó en llegar.

Escuchó la explosión algo cercana y luego todo el cielo brillando de luces, si es que no hubiera estado en una situación tan riesgosa y problemática, hasta se hubiera detenido a meditar que era algo hermoso y hasta romántico, pero no era el momento y mucho menos el lugar, respiró aliviado al darse cuenta lo que ello significaba. Civilización y personas. Sus amigos. Sonrió amplio y empezó casi a correr hacia donde venía aquel resplandor, a sabiendas que no estaba muy lejos de su actual posicionamiento por el tamaño de aquella bengala que brillaba.

Otra bengala volvió a sonar y luego iluminar el cielo, ya llevaba cerca de 15 minutos caminando y se encontraba agotado, había gastado demasiado energía y además de cargar con Daiki tener que cargar con el bolso con los suplementos lo llevaba a su límite. Pero ya estaba cerca y no se dejaría derrotar, cerró los ojos y haciendo uso de su última reserva de energía corrió, dando sus últimos pasos hasta llegar al borde del bosque que llegaba al campo de fútbol, casi justo por la misma parte donde él había desaparecido la noche anterior.

-¡Ya llegó el primer par de idiotas!

Dejó recostado a Daiki junto a un árbol y el se dejó caer en el piso, cerrando los ojos con algo de alivio. La voz de Ryutaro era imposible de imitar o de confundir. Ya habían llegado al campamento.

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Chinen se quedó de pie a a metros de distancia del borde del bosque, teniendo una clara visión de todo lo que pudiera salir de él, hace un par de horas que Arioka e Inoo habían vuelto pero... El otro par no. Ryosuke ni Yuto hacían su acto de prescencia en el campamento y eso ya lo estaba desesperando. Kei había dicho que cuando estaban juntos habían peleando por algo que había pasado y se habían separado. No fue necesario preguntar, Yuri sabía de principio a fin que era por causa de Daiki, pero no dijo nada, ni opinó, el ya había tomado la decisión de hacerle la vida imposible. Ahora solo faltaba que regresaran sus mejores amigos.

-¡Chii!

La voz de Yamada lo hizo volver de su ensimismamiento y al enfocar la vista lo vio ayudando a Yuto a poners en pie, al parecer tenía el tobillo doblado o algo. No lo pensó dos veces y salió corriendo a su encuentro, ayudándolos a avanzar más cerca al campo de visión del resto.

-¡YUUYA! - gritó el más bajo a su novio quien en cuestión de segundos ya estaba ahí a su lado – Hay que llevar a Yuto a la enfermería... Yo ayudaré a Yama-chan...

El mayor solo asintió y como si nada cargó a Nakajima, no sin llevarse un quejido de desacuerdo de su parte. Chinen miró al otro y lo escudriñó con la mirada. Siquiera estaba entero y eso era lo que realmente valía.

-¿Y bien? ¿Odiando a Daiki?
-Más que a nada en el mundo...

Ambos se sonrieron, Yamada pasó el brazo por los hombros del más bajo, sintiéndose agradecido de que tuviera un hombro en el cuál apoyarse cuando el no era ya capaz de levantar un solo pie.

-No te preocupes... Ya verás que todo se soluciona - Yuri le regaló una sonrisa maliciosa y el otro solo asintió.

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Yabu miró al bus con los equipos, completos, sin ninguna falta, sin ningún problema. En general la tensión había desaparecido, ya no se llevaban bien ni mal, solo... se llevaban. Yamada y Chinen ignoraban a Daiki, cosa que a él le daba casi lo mismo que nada, a él solo le importaba el que Inoo estuviera a su lado y claro que lo estaba, desde que hubieran vuelto del bosque no se habían separado ni un solo segundo. Arioka había enfermado pero gracias a la medicina que tomó, se mejoró solo, Yuto en cambio, había sufrido un esguince en el tobillo y tendría que tenerlo vendado por un par de semanas siquiera. Ryosuke no dejaba de culpar a Arioka aunque éste no hubiera estado cerca cuando el alto tropezó en medio del bosque.
Se sentó en su sitio, mirando a Ryutaro que estaba a su lado, el menor le devolvió la mirada sin entender el por qué el otro siquiera lo miraba y rió...

-Niño terco...

Morimoto se iba a quejar, pero apoyó la cabeza en su hombro y cerró los ojos, dejándose llevar por el sueño, relajándose de inmediato con su compañía... Ya no más peleas, ya no más consejos, ya no más nada. El bus regresaba a la escuela con todos enteros y con sus “problemas” resueltos. Cada quien con su pareja respectiva. Por fin... Por fin podría descansar del estres.

FIN :D

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Se los dije -w- Fome~~~~~ Lamento si asddas no terminó como creyeron,
pero en base, lo único que debería importar es que Yamada y Yuto están juntos
y que Daiki e Inoo lo están, salvo ellos, lo demás sale sobrando [?]
Pero sé que hay cosas que sdas de alguna forma XD debo dejarles en claro
en qué quedaron... Pero... eso será en el epílogo que dudo que llegue a las 4 páginas.
Repito, gracias por leer esta cosa ;w; No es el primer serial que termino...
Pero si el que más... XD me costó [?] Ok no ._. pero si fue
el que... pues, fue mi inicio casi en el mundo yaoi ;3; coméntenlo.

As always, I love you [Oneshot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Hace mucho no hacía Yamajima♥
: Time - Hey! Say! JUMP
: en la cama de mis padres~



Título: As always, I love you
Autor: Satommy
Parejas: Yamajima
Género: Angst-Fluff [?]
Extensión: Oneshot
Summary: Hay cosas que ni el tiempo puede alterar
Notas: Estoy escribiendo Yamajima después de muuuuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo ._. y es la 1° vez que escribo en primera persona ;3; espero que no esté fail... adsdas y... y... comenten ;w;!




Porque hay cosas que jamás cambiarán ¿verdad Yuto?

Lo miré a través de mis lentes en la sala de estar, estaba haciendo el air drums como solía y yo... Como tonto no quitaba los ojos de encima suyo. Sabía que Chinen me picaba el brazo para girarme a hablarle o algo, pero ¿a quien le importaba? A mi no por lo menos... ¿Hace cuanto ya no besaba a Yuto? ¿Un año? ¿Año y medio? Desde hace tanto que no estábamos tan juntos... Y lo extrañaba, lo extrañaba de una manera desquiciante, asfixiante y molesta, de una manera que te hacía doler el pecho y que no te dejaba en paz. Así lo extrañaba pero no tenía el suficiente valor para acercarme a él y decirle ello, no siendo que fui yo el que lo dejó, el que le dijo que ya no quería estar más con él, el que le dijo que un amor de niños no significaba nada y que ahora, él ya no significaba nada para mí.

Sentí la calidez de las lágrimas humedecer mis mejillas y desvié el rostro, mirando a Yuri quien ahora estaba callado y los ojos tan abiertos como platos, no entendiendo mi tan repentino cambio de ánimo ¿Y es que quién iba a entenderlo? ¿Quién en su sano juicio podría entener la impotencia que a mí me consumía?

-Tenemos que hablar

Daiki no espero a que contestara, me tomó del brazo y de un pequeño jalón me levantó del asiento, tirando de mi hacia la puerta mientras todos nos ignoraban. Mientras Yuto me ignoraba.

-Deja de hacer esto y va en serio Ryosuke

No entendí ¿a qué se refería? ¿Que hiciera qué? Yo no hacía nada... No podía hacer nada... ¡¿Cómo se atrevía a decirme eso si es que estaba atado de pies y manos?! Yo no tenía ya facultad alguna para intervenir en lo que sea, yo no hacía nada, ni siquiera ya hablababa, ni siquiera...

-Deja de mirar a Yuto con esos ojos suplicantes y de llorar a cada rato, le haces más daño

Frío ¿Así se siente cuando te gritan alguna verdad a la cara? Miré a Dai-chan buscando algún tipo de explicación a mi mente aturdida, tratando de encajar sus palabras en el presente pero éstas simplemente no encajaban, solo podían anteponerse en un contexto pasado en el cual yo dejaba a Yuto y luego actuaba como víctima, pero no ahora. No ahora porque simplemente Yuto ya no pensaba en mí, yo ya no le importaba.

-No hago nada, no sé a qué te refieres...

Y me lanzó esa mirada tan suya, esa mirada que ponía a Inoo en su lugar con tan solo vislumbrarla en un segundo. Con tan solo mirarla y sentirme atravesado por lo que quería decirme con ella fue más que suficiente para entender porque el pianista jamás refutaba nada a su novio. Era imposible.

-De verdad Daiki... No siento que esté actuando de alguna forma que a él pueda afectarle
-¿Y tú cómo sabes eso?

No contesté ¿qué iba a decir en todo caso? Tampoco pregunté, ilusionarme con tan solo pensar que a Yuto le afectaba lo que hiciera no era más que abrir la herida que yo mismo ocasioné.

-Prometo ya no llorar – susurré con desgano – Es tan solo que... cuando lo veo tan bien... tan...
-¿Tan feliz?
-Sí, eso...

Pero en realidad no era eso, porque Yuto no era feliz, lo sabía perfectamente porque yo lo conocía mejor que nadie, mejor que sus padres y que incluso su hermano, ¿pero qué ganaba contradiciéndolo? No me encontraba de los mejores ánimos para seguir hablando. Miré los ojos de mi amigo y éste solo me dio unas palmadas en el hombro, me dí cuenta de inmediato que él sabía que Yuto tampoco estaba bien pero que prefería dejarme vivir en una mentira... Porque las mentiras ayudan a vivir y porque el que las dice, simplemente carga con la cruz.
Resoplé con desgano y ya no volví, mis pies de forma pesada me dirigieron a la sala de grabación y me senté en la silla al otro lado del vidrio, frente a todo el equipo de edición, el que controlaba el volumen, los efectos y los gaves y agudos... Miré cada botoncito con detalle, cada cosa del tablero... ¿Cómo algo tan simple puede arreglar las cosas más complejas? Recordé cuando Dai-chan me contó como hizo el ritmo de “Time”, casi me caí de la silla al enterarme que fue mientras lo hacía con Inoo... Dijo que cada que él lo embestía el ponía un nuevo efecto... “Time”, la canción que todos creyeron era de Takaki con Daiki en realidad es la representación melódica de una noche de pasión de Inoo con Daiki, el primero sentado y el otro... Cerré fuertemente los ojos para bloquear la imagen mental de ello pero apenas lo hice, un sentimiento oscuro fue embargándome.

Yo los envidio... Cómo los envidio... Los envidio, los envidio, los... envidio...

Nuevamente mis lágrimas cayendo fervientes por mi rostro me hicieron darme cuenta lo mucho que lo extrañaba. Apoyé los codos en la mesa y con las manos traté de refrenar las gotas saladas que salían a borbotones de mis ojos. Que doloroso era.
Seguí llorando no sé cuánto tiempo pero cuando abrí los ojos no estaba ya en la sala de grabación. Estaba entumecido por la mala postura de haberme quedado dormido sumado a la mala sensación que se quedó en mi cuerpo ¿Es que siempre que podía mi mente permitírselo me sacaba en cara cuánto es que lo extrañaba?

-¿Ya despertaste?

Mis ojos por primera vez enfocaron el lugar... La guitarra, la batería, el sofá cama, el televisor, la laptop... el armario a la izquierda. Yuto estaba sentado en el piso delante mío mientras leía algún libro que recién se había comprado pues las tapas estaban intactas. Me reincorporé de golpe, sintiendo hasta miedo por la situación ya que hace demasiado tiempo que yo no estaba ahí, hace demasiado que él y yo no compartíamos la misma habitación solos... Completamente solos...

-Solo finjo, soy sonámbulo – traté de sonar con cinismo pero mi voz solo salió rasposa y débil, dando muestras de mi inseguridad
-Oh, señor sonámbulo... ¿Me puede contestar entonces porque durmió en tal lugar y llorando incluso?

Desvié la mirada y me quise levantar pero apenas hice ademán de mis intenciones Yuto ya me había detenido, mirándome con la intensidad de sus ojos negros y pidiéndome con ellos una explicación... Rogándome que le dijera algo que tal vez yo también quería decir.

-Nakajima...
-Dilo, por favor... Solo dilo

¿Decir qué? ¿Lo mucho que me había hecho falta? ¿Lo idiota que me sentía? Lo tanto que añoraba sus brazos? Si tan solo el tacto de sus dedos largos y firmes en su muñeca me provocaban una comezón agradable que quería exparcir por mi cuerpo... ¿Cómo iba a ser capaz de decir algo así? Sentí mis mejillas teñirse de rojo y bajé la mirada, sentándome de nuevo en el sofá cama.

-Cuando terminaste conmigo, me echaste de tu vida casi a patadas Ryosuke... - me susurró con seriedad pero sin aflojar en ningún segundo su agarre – Jamás me quejé... No me llames Nakajima ¿sí?

Suspiró y me liberó del agarre por fin, levantándose del suelo y dirigiéndose a su batería, no había que ser un genio o siquiera alguien cercano a él para saber que lo hacía para desahogarse y distraers. Una forma de canalizar su dolor. Me lo quedé viendo varios minutos mientras el dejaba fluir todos sus sentimientos, pude entrever en las notas la furia y la decepción, la nostalgia, el miedo, la soledad y al final... ese sentimiento tan intenso que habían momentos en los cuales a mí también me envolvía... El amor de Yuto, el amor que yo rechacé por miedo y que ahora moría por volver a tener.

-Perdóname

Fue la única palabra coherente que pude murmurar entre nuevos sollozos que salían en hipadas de mi cuerpo, las mangas de mi polera tratando de detener las inoportunas gotas pero era una tarea demasiado difícil y al instante ya estaban empapadas de lágrimas.

-Yo debí insistir y luchar

Su voz rendida fue solo un preámbulo antes de sentir sus brazos fuertes rodearme por los hombros. Era posible en éste tiempo las cosas hubieran cambiado, su físico, el mío... Nuestra imagen pública, pero había algo que jamás de los jamases iba a poder cambiar y esa era la sensasión dulce y cálida que me producía en el interior, un cosquilleo maravilloso que se producía en mi vientre y como pequeños rayitos se iba esparciendo por todo mi cuerpo, llevándome a una relajación inmediata.

-Te amo...

Las palabras salieron naturales y con una pureza que ni siquiera ensayándolo podría haberlo dicho. Yo lo amaba. Amaba a Yuto desde siempre, desde que era un niño, no importa si ya no lo fuéramos más, yo lo seguía amando y lo seguiría haciendo porque era así y así sería...

-¿Porque tardaste tanto? En dos años podrían haber pasado muchas cosas Ryosuke
-No me dí cuenta... de lo mucho que te necesitaba

Mis palabras estuvieron a nada volverse a ver ahogadas por el llanto pero antes de que eso siquiera fuese posible sus labios estuvieron sobre los míos, acunándolos con la delicadeza de siempre y besándolos como si tan solo ayer nos hubiéramos visto...
¿Han sentido alguna vez esa sed extrema? Esa que... te llega a hacer lija la garganta ¿y que hasta un sorbito de agua llega a ser tu salvación? Para mí eso significa el beso de Yuto Nakajima. Mi sorbito de agua que me traía a la vida después de haber estado casi a las puertas de la muerte. Un poco exagerado ¿pero y qué? Lo amaba tanto... Mis brazos se abrazaron a su cuello y el lentamente se recostó hacia atrás, acomodándome en su pecho y delineando con sus dedos los contornos de mi cintura y mi espalda, seguía todo el trayecto en la mente y mis labios se encajaban con mayor precisión en los de él. Sabía lo que quería en ese momento, sabía qué era lo mejor para sellar aquel reencuentro pero estaba de más, la unión física podría venir luego. Por mientras... Por mientras seguiría disfrutando de sus labios, de su calidez, de su amor.
No escuché las palabras recíprocas a las mías pero estaban de más, yo lo sentía y él también. Nos amábamos, tal vez incluso más que antes y así seguiría siendo siempre.

Still hurts me [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Sigo llorando ._.
: Nada...
: Cama ._.!

Título: Still hurts me
Autor: Satommy
Pareja: friendship!Arijima - hinted!Inoodai - hinted!Inoochii
Género: Angst fail
Extensión: Drabble
Summary: "¿Y qué pasa si finjo olvidarte?"
Notas: ando emo ._. es la continuación del de abajito pero creo que se pueden leer independientemente...



La mirada penetrante en su espalda eran la señal suficiente para saber que algo no encajaba, o por lo menos que para él no encajaba. ¿Cuánto tiempo ya iba pasando de largo sin siquiera darle una mirada? Sus sonrisas hace mucho se borraron, su alegría hace mucho que se hubo esfumado, sus sentimientos ya... estaban casi bloqueados.
Suspiró con pesadez y sacudió la cabeza, estaba a punto de girarse a hablarle, a decirle que ya no hiciera aquello pero unos brazos tal cual salvadores lo rodearon, abrazándolo y acunándolo. Siempre, pero siempre era así... Con Yuto al rescate, él jamás podría tropezar con la misma piedra.

-¿No sabes que las tentaciones son malas?
-Yo para eso tengo mi ángel guardián - susurró apenas - Gracias
-No hay de qué...

Un chasquido ya conocido por ambos los hizo apretar el abrazo, los labios de Nakajima se posaron en su frente y luego bajaron a sus mejillas, fingiendo que aquel rojizo color que poseían era por ese gesto y no por la impotencia que sentía de no poder dejar del todo sus sentimientos.

-Algún día... quisiera poder leerle la mente...
-¿Y eso para qué Daiki? ¿De qué te serviría?
-Yo solo quiero saber... qué es lo que sintió por mí...
-Placer - dijo con frialdad - No pienses más allá de eso

Sus manos cerradas en puños sobre su ropa fueron la única señal de que algo andaba mal, disimuladamente Yuto lo cubrió y se lo llevó, evitando cualquier testigo del dolor del castaño. Nadie jamás sería digno de ver sus lágrimas, porque las lágrimas de Arioka Daiki debían de ser sagradas y maldecía, maldecía en su interior y con todas sus fuerzas a Inoo Kei por ser ese maldito que le estrujó el alma y casi la mató.

-Aún no entiendo qué pretendes - la voz fría de Yabu sonó a su lado, ambos mirando fijamente a la puerta recientemente cerrada - ¿Qué es lo que buscas ya?
-No me habla, Kota
-¿Y qué importa?
-Él no puede no hablarme
-No Inoo, te equivocas, él puede y lo hace, ¿es que acaso eras alguien más que su "amigo" como para prohibírselo?
-No me refería a eso, es solo que... Yuri

Bajó la mirada a los ojos llorosos del menor que se había parado delante suyo, sus mejillas rojas y los labios siendo mordidos tratando de controlar el grito de rabia que sentía. Respiró profundo, tratando de recibir algún consuelo de su muy mentado novio pero no, nada pasó, ni siquiera una mirada de compasión. Corrió hasta sus cosas y las tomó bruscamente, saliendo velozmente del lugar con el rostro ya surcado por gotas saladas y que, para él, eran amargas.

-Da por sentado que ya lo perdiste...
-¿A Daiki? - preguntó de inmediato, como si jamás hubiera sido interrumpido - ¿Como se pierde algo que jamás fue tuyo?
-Dímelo tu Inoo... lo acabas de hacer

Suspiró con pesadez mirando al líder del grupo marcharse, miró a la puerta y luego al piso... ¿es que acaso había algo más difícil?
No es posible enamorarse de una aventura... ¿verdad?

¿Verdad?

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