Hunc [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: llegaré tarde ._.
: La Michina ronroneando
: Al borde de mi cama


Título: Hunc
Autor: Satommy
Pareja: Inoodai
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: La necesidad casi asfixiante de estar a su lado
Notas: Necesitaba Inoodai ._.




Era el cuarto día que no salía de su habitación, su madre ya se había cansado de decirle que no estuviera así sin ningún resultado positivo. Daiki solo se abrazaba a un peluche algo extraño y lloraba silenciosamente cuando no había nadie en casa. No quería moverse. Se sentía demasiado mal, la depresión lo agobiaba y no le dejaba coger ninguna fuerza, apenas comía y apenas hablaba. Podía decirse que era un muerto en vida.
Escuchó la puerta abrirse, pensó que era su mamá y estaba por decirle las palabras que le había diciendo en los últimos días pero cuando se recostó aquella persona a su lado y sintió su perfume embriagarlo, unas gruesas lágrimas volvieron a caer por sus mejillas.

-¡Kei!

Se giró demasiado rápido y prácticamente se le tiró encima, abrazándolo fuertemente y dejando salir todo el malestar acumulado, unos delgados brazos lo rodearon sobreprotectoramente y unos finos dedos le acariciaron el cabello.

-¿Qué haré contigo? – suspiró y le dio un pequeño beso en los labios – Tuve que viajar por la universidad y me olvidé el celular en casa…

El menor seguía llorando desconsoladamente, solo aferrándose como si no hubiera mañana al cuerpo que tenía frente al suyo.

-Te mandé muchos emails… No contestaste ninguno…
-Perdón… - murmuró entre sollozos
-Yuto me dijo que no te moviste de acá en ningún momento, ni siquiera para ir a las prácticas…
-Te extrañaba… - volvió a murmurar

Inoo lo abrazó con mayor fuerza, sino fuera que estuvo ocupado haciendo investigaciones sobre algunas edificaciones en diferentes ciudades hubiera podido volver antes. Él también necesitaba de Daiki más de lo que cualquiera pudiese siquiera imaginar. Su novio era su vida.

-Tadaima…
-Okaeri…

Se abrazaron mutuamente con amor, Kei secándole las lágrimas al menor que poco a poco sonreía. Eso era lo que necesitaba, no alguna medicina ni palabras de aliento. Él lo único que necesitaba era de su Kei.

Beside you [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Keito~~
: Nada ._.
: Muriendo en mi cama ._.


Título: Beside you
Autor: Satommy
Pareja: Takachii
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: Y no importa nada, mas que estar a su lado
Notas: Me a escribir como excusa para no hacer tarea (: ya me fregué, ando aburrida y bueno -3- volví con drabbles -w-



Chinen caminaba a su casa, estaba realmente estresado y solo quería quedarse profundamente dormido y no volver a despertarse, suspiró al llegar y ver que todo estaba apagado. Ni siquiera sus padres ya lo esperaban cuando volvía de la compañía. Hizo una pequeña mueca y empezó a buscar la llave en su bolso, al encontrarla la sacó pero antes de siquiera poder colocarla en la cerradura unos brazos lo abrazaron por la cintura.

-Últimamente andas escapándote de mí…
-Eso es mentira – de un movimiento lo alejó - ¿Qué haces aquí? Estoy cansado y…
-Y eso no importa – lo tomó del mentón y besó sus labios con suavidad – Yuri, soy tu novio, no me importa si estás de buen o mal humor, si estás cansado o no, si quieres hablarme o no… Solo quiero estar a tu lado ¿Qué tan difícil de entender es eso? Anda… - le sonrió y cargó entre sus brazos – Déjame acurrucarte por hoy

El menor gruñó pero lo dejó cargarlo, le dio la llave y se acurrucó en su pecho mientras oía la puerta abrirse. No supo en que momento pero ya se había dormido, Takaki tenía ese efecto relajante en él.

Guns and Roses [4]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Dos chicas me miran raro ._.
: Nada XD! Gente hablando
: La sala VIP 8D~


Nota: Pueeeeeees 8D en realidad estoy media jubilada XD las que leen mi facebook deben saber que he estado en crisis existencial y que no quiero seguir escribiendo... Y lo digo en serio pero bueno, el vicio gana [?] y ._. no sé, estaba pensando en hacer resúmenes de mis fics, así como un relato extenso contando como iban a terminar pero ya luego no sé XD! Comenten :) así siquiera sabré si les interesa esto o no ._.
Gracias♥♥ nos leemos~~


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-¿Porque estás deprimido?

La voz de Chinen lo incomodó por lo que ni siquiera se molestó en contestarle, no tenía ningún ánimo de levantar la cabeza ni de formular alguna respuesta coherente... Ni siquiera él lo sabía, según su punto de vista, solo estaba molesto porque Inoo había apagado su celular y no se había dignado en aparecer en tres días y no sabía absolutamente nada de él para poder averiguar si le había pasado algo, ni siquiera el número de su casa como para poder llamarlo. Estaba preocupado, eso era más que obvio pero no había razón alguna para su decaimiento, no le encontraba lógica para eso, aunque la duda lo aquejara, su pena era mayor, solo quería verlo y darle un golpe, luego claro obligarlo a que lo acompañe a comprar libros. Hizo una mueca de molestia y volvió a mover la cabeza hacia otro lado… No podía salir a ningún lado ahora que ese idiota se había desaparecido, sus guardaespaldas y Shige no le daban permiso y no lo dejaban en paz, todo era muy injusto.
Miró de reojo a sus compañeros que estaban delante suyo, le pareció que Yamada estaba más lejos de lo normal de Yuto… Eran demasiado extraños, a veces se veían tan sociables entre ellos y otras ni siquiera se hablaban, incluso parecía que se odiaran.

-Si me sigues viendo fijamente, te arrepentirás

Daiki parpadeó varias veces, la voz del menor de ellos sonó tan fría que lo había asustado y hubiera seguido estándolo si es que luego no hubiera visto su sonrisa.

-¿Qué me harías?
-No quieres saberlo
-Dime~
-No~ - le imitó el tono, riéndose despacio

Hizo un puchero y con su lapicero empezó a hincarle entre los hombros, Yuto seguía con su sonrisa en los labios así que le siguió jugando hasta que escuchó el sonido de algo romperse, al principio no pudo identificar de dónde provenía el sonido y miró de reojo a Ryosuke, estaba tenso y el lapicero de su mano hecho trizas. Eso daba más miedo. Dejó de jugar con Nakajima y se volvió a acomodar en su sitio, miró a Chinen preguntándole con la mirada que pasaba pero él también tenía los ojos puestos en Yamada, siquiera no era el único asustado.

-Señor Arioka, como lo veo tan atento, dígame por qué el B2B es diferente del de Business Industrial o del Business normal
-¿B2B?
-Business to business, señor Arioka
-Ah… - se quedó callado y miró al profesor con cierta molestia ¿Qué demonios le estaba preguntando? - ¿El Business normal es trato directo con el cliente?
-Para ser un heredero, no tiene ninguna noción de negocios

Siguió escribiendo en la pizarra mientras un murmullo se levantaba en clase. Él no tenía por qué soportar eso. Cogió sus cosas y salió, otro murmullo se escuchó pero los ignoró, nadie lo conocía por completo ni entendía como se sentía, nunca lo harían… ¿Y qué si no sabía de negocios? ¡Se supone que iba a la universidad a aprender de eso!

-¡Ey! ¡Calma!

Unas manos lo detuvieron por los hombros e iba a gritarle a quien lo hubiera hecho hasta que vio su sonrisa infantil y sus mejillas se tiñeron de rojo intensamente.

-¿Por qué de tan mal humor?

Volvió a acariciarle el cabello como la vez pasada y bajó la mirada, era vergonzoso como se sentía, ni siquiera podía articular palabra, pero a la vez era tan relajante que no lo hubiera alejado por nada.

-Vamos a comer, a ver si así se te calmas y me cuentas qué pasó - Takaki lo abrazó por los hombros y lo hizo caminar en dirección del comedor.

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Ignoró por unos segundos el vibrador de su celular, pero era tan insistente que se rindió y lo sacó para contestar.

-Estoy en pleno seguimiento y acercamiento, más te vale que sea importante Ohkura
-Me dijiste que te llamara cuando pasara algo con Daiki…
-¡Arioka!
-Como sea… - suspiró molesto – Está con Takaki

Un silencio incómodo se hizo presente y el mayor de los dos se preguntó si había correcto o sensato el llamar informando eso.

-De acuerdo… No dejes que se vaya con él
-No puedo intervenir – dudó un rato y luego prosiguió – Aparte, Daiki se ve feliz con él… si me entrometiera, es seguro que defendería a Takaki
-Ese idiota… - suspiró molesto y se escuchó como tamborileaba los dedos en una mesa – Sigue vigilando, avísame inmediatamente si es que ocurre algo más
-¿Qué te preocupa? – Ohkura no pudo ocultar la molestia en su voz, haciendo que las palabras sonarán frías y ásperas - ¿Qué se enamore de otro o que lo maten antes que tú?
-Sabes la respuesta, no digas idioteces
-Lo digo porque temo la respuesta
-Te llamo luego

Inoo cortó la llamada y miró a la mesa cercana, un chico de 16 años comía una hamburguesa mientras que el mayor que estaba a su frente, lo miraba atento. Se rió al cabo de unos segundos y estirando la mano le limpió la mejilla al menor.

-No hagas eso…
-De ahora en adelante seré yo el que te va a cuidar Ryutaro…

El menor hizo una mueca y empujó su mano pero se veía claramente el sonrojo en sus mejillas y como sus manos temblaban ligeramente.

-¿La policía ya encontró algo?
-No lo sé, mi madre no habla del tema, ni deja que nos acerquemos a la casa ¿Por qué crees que estoy acá contigo?

Inoo frunció el ceño y tomó del café que acababan de servirle. A ese niño no le importaba el que hubieran asesinado a su padre. Cerró los ojos fuertemente mientras una rabia se apoderó de su cuerpo y tuvo que controlarse para no sacar su arma y dispararle de una vez por todas. Si hubiese podido, él habría impedido el asesinato de sus padres, hubiera hecho hasta lo imposible para evitarlo… Podría tener aún a su familia… Podría ser normal…

-¿Estás bien? – el llamado Yabu estiró la mano y le acarició el cabello
-¿Por qué tendría que estar mal? Él era un gánster y maltrataba a mi madre… Se merecía que lo mataran
-Ryutaro…
-¿Qué?
-Era tu padre

Un silencio incómodo se hizo en la mesa el cual aprovechó Kei para meditar su táctica de ataque, a él no le importaba que problemas hubieran en su familia, ni si se cruzaban con sus creencias, el solo debía cumplir su trabajo.

-Prefiero odiarlo… - la voz del menor sonó baja y casi siendo un sollozo – Es más fácil…
-Ryu…
-Ya… déjalo Yabu, no puedo revivirlo ni quiero hacerlo

Inoo percibió por el rabillo del ojo como el mayor de ellos se paraba para cambiarse de sitio y apenas se sentó al lado del menor, lo abrazó protectoramente.
El cuerpo de Inoo Kei se paralizó ante la escena.

----(FLASHBACK)----

-¿Qué te pasa?
-A veces… A veces…

La voz de Daiki sonó tan triste que se asustó y se detuvo en medio de la calle para verlo, no había nada en su mente que le diera una pista de por qué se había puesto así, todo estaba normal segundos antes.

-Me gustaría tener una familia…

La frase lo caló en lo más profundo aunque no quisiera… Se identificaba con lo que acababa de decir, pero por otra parte, también se sentía culpable. Lo miró fijamente y pudo ver como bajaba la mirada, como si se estuviera rindiendo. Su primer impulso fue el dar un paso hacia adelante pero se arrepintió casi al instante, pero ya no pudo retroceder, los brazos de Daiki ya se habían aferrado a su cintura para poder esconder el rostro en su pecho y llorar con libertad, podía sentir la desesperación y nerviosismo en cada lágrima que le mojaba la ropa, le respondió el abrazo después de un rato, mirando nervioso de lado a lado.

----(FIN FLASHBACK)----

-Es un sentimiento protector… Maldición…

Golpeó la mesa con el puño, llamando la atención de todos pero no les prestó la mínima atención, sus manos se enredaban en su cabello y desordenaban, odiaba eso, odiaba a Arioka por hacerlo sentir así, debía matarlo y cuanto antes lo hiciera, mejor.

-¿Estás bien? - alzó la mirada, Morimoto y Yabu estaban delante suyo – Si quieres hablar, acá hay dos hombros amigos…

Inoo sonrió con cinismo y señaló los asientos de enfrente suyo…

“La amabilidad de las personas es su peor debilidad… Ellos acaban de entrar a la boca del lobo”

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-Me iré

La voz de Chinen hizo reaccionar a Yamada y a Yuto que estaban supuestamente concentrados leyendo a su lado.

-¿Ya terminaste de leer? – Ryosuke cerró el libro de comercio que tenía entre las manos y lo vio
-No, es solo que me duele la cabeza de sentirme extraño entre ustedes
-Nosotros no hacemos nada – le contestó Yuto con seriedad pero sin alzar la mirada
-No lo hacen físicamente pero… ¡No sé! Su aura, su… su… no sé es perturbador! Ya no lo soporto, me iré

Se levantó de su sitio cogiendo la mochila y salió de la biblioteca, le reventaba la cabeza, ya no estaba soportando el grupo de amigos que se había conseguido. Un niño rico que no sabía qué quería de la vida y otros dos que se habían conseguido una tensión sexual quien sabe cómo… Tampoco los conocía bien, no se podía quejar pero tampoco podía defenderlos... Se quedó quieto en la puerta de entrada a la biblioteca y se puso a meditar. No se alejaba porque le daban curiosidad, ellos ocultaban un secreto y él quería saber cuál, estaban interrelacionados aunque actuaran como si no se conocieran. Takaki era la clave y ya habían llegado a un acuerdo pero él también era un riesgo muy alto… Seguir a su lado todo por curiosidad podría significar volverse su juguete sexual, más si lograba su cometido de engatusar a Daiki.

-Aunque a él ya le gusta alguien…

No le molestaba la idea de acostarse con Takaki, la verdad es que le daba igual pero había algo que no le terminaba por encajar, suspiró tratando de enumerar sus futuras acciones, debía andarse con cuidado, con demasiado cuidado hasta saber en qué se estaba metiendo.

Yamada miró a Yuto quien seguía leyendo, se sentía completamente incómodo pero ¿qué podía hacer? ¿Acercarse y hablar de lo ocurrido? Eso era más difícil que planear el asesinato del primer ministro o del hijo del emperador y también era incómodo, ni siquiera podía definir sus sentimientos por él.

-Ya vuelvo

Nakajima se levantó, dejándolo con sus pensamientos a medias, lo miró de reojo perderse entre los estantes llevando el libro que había estado leyendo, seguro estaba yendo a cambiarlo, pasaron unos minutos cuando volvió con otro en las manos, era negro con letras doradas en la tapa, no tenía ninguna otra imagen encima. Pensó que se volvería a sentar al frente suyo pero en realidad se sentó a su lado, acomodándose para poder leer en voz alta.

-Tenía su cuerpo acorralado contra la pared… Era la víctima ahí pero no quería oponerse a su agresor, sentía las manos recorrerle el cuerpo por debajo de su ropa, acariciar su cintura con complicidad hasta subir a su espalda y haciendo presión y pegando más sus cuerpos…

Todos los colores se le subieron al rostro a Yamada, no entendía qué había pasado para que el menor empezara a relatarle una historia subida de tono en medio de la biblioteca, pero si sabía que consecuencias conllevaba el imaginar cada una de esas escenas… Más cuando él era la víctima y Yuto su agresor ¿Aunque había sido violación? Podría decirse que sí pero le había gustado… Y le había agradado ser poseído de aquella manera para luego dormir tan placenteramente a su lado. Una presión en su entrepierna le hizo bajar la mirada y coger su libro para alzarlo y taparse el rostro, estaba avergonzado y demasiado agitado.

-Le quitó el pantalón suavemente, besando cada centímetro de piel de sus piernas que dejaba al descubierto… - se acercó al oído del mayor y sopló – El libro se llama “Síndrome de Estocolmo”, fue censurado en los 70 por lo explícito de sus párrafos… Habla de cómo una mujer se enamora de su secuestrador y violador, no lo manda a juicio ni declara en su contra…

Con cuidado deslizó una de sus manos hasta llegar a la entrepierna del mayor, haciendo presión sobre esta y acariciando de arriba abajo.

-¿Por qué eres tan sensible?
-¡No lo soy!

Yuto le tapó la boca y lo miró molesto

-Estamos en una biblioteca, cállate

Se levantó de la mesa y le hizo un gesto a Yamada para que caminara, no quería levantarse pero su miembro ya estaba demasiado despierto como para ignorarlo, cogió su bolso y se lo puso por delante, ocultando su excitación, Yuto sonrió y caminó a su lado, señalándole una habitación al fondo. Era el almacén de libros.

-No te preocupes… Ahora arreglamos esto…

Sacó una llave y abrió la puerta, el lugar era largo y lleno de libros, estaba oscuro y corría un viento helado, apenas dio un paso dentro cuando su cuerpo se vio acorralado por el de Nakajima, gimió despacio al sentir una de sus piernas acomodarse entre las suyas, flexionando y subiendo hasta presionarle su hombría.

-Te excito… te gusto… Tú también tienes el síndrome de Estocolmo, Ryosuke

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Takaki le sonrió a Daiki y este le desvió la mirada. Al principio el nerviosismo que el mayor le producía era hasta placentero, un signo de que le gustaba más de lo que parecía pero ahora era diferente, le estaba causando miedo.
Creyó que la sensación de ser ultrajado por su vista era solo cosa de su imaginación, pero no, en realidad sí lo estaba ultrajando… No quería llegar a pensar cómo.

-Ehm… Me… debo ir…

Daiki quiso levantarse de la mesa pero de un jalón lo volvieron a sentar

-¿Por qué tan rápido? Anda, quédate un poco más
-Pe-pero…

El agarre en su muñeca se hizo más tosco, tanto que podía sentir como se le cortaba la circulación a la mano. Se sentó obedientemente, con temor a que le hiciera daño ¿Dónde demonios estaban sus guardaespaldas cuando los necesitaba? Miró hacia su alrededor, nadie les prestaba atención… Se sintió extraño, casi nunca pasaba que lo ignoraban, hubiera preferido mil veces ser el centro de atención, así tendría algo más de seguridad y tendría testigos por si algo pasaba.

Takaki ablandó el agarre después de un rato y le acercó el plato que tenía, sabía que lo había asustado, pero no le importó… Se rió para sí mismo y se encogió de hombros, le daba igual, Arioka no pasaba de ese día, pero primero debía divertirse.

-¿Quieres ir a pasear? – le preguntó mientras el menor comía un poco de la sopa que tenía delante
-N-no… Debo volver… Shige se va a molestar…

Pasó de él y esperó a que terminara de comer, el menor comía con lentitud, alargando el momento en que tuviera que salir del comedor, era el único lugar seguro con gente pero el tiempo no duró mucho, acabó la sopa y el agarre en su muñeca se volvió a hacer presente, no era tan brusco pero igual era firme, ni siquiera imaginaba en escapar, quien sabe que podría pasar si siquiera lo intentaba.
Daiki meditó si eso podría denunciarse como secuestro, miró a Takaki, parecía tan imposiblemente tranquilo… Y ahí cayó en la cuenta de porque nadie les prestaba atención, no habían señales de que pasara algo malo.

-¿A dónde me llevas?
-A divertirnos~
-Eso no es un lugar…
-Anda Dai-chan~ ¿Qué no quieres estar un rato a solas conmigo?

Sintió un escalofrío… ¿Cómo en un inicio pensó que aquella persona le gustaba, era imposible que haya sido tan tonto, por impulso jaló su mano y quiso salir corriendo pero la mano del mayor fue más fuerte y lo atrajo a su cuerpo, abrazándolo.

-No actúes así Dai-chan~ No estoy haciendo nada para que me tengas miedo…

Y era verdad, no lo hacía pero por como hablaba y por como lo miraba, su cuerpo empezó a temblar y unas ganas enormes de llorar lo embargaron, pero se contuvo, no debía hacerlo.

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Volvió a coger el celular y con cierta vacilación llamó al número que ya tenía marcado.

-¿Qué pasa ahora? Estoy ocupado
-Se lo está llevando
-…
-Inoo…
-¿A dónde?
-Los perdí…
-Ya voy

Cortó y un sudor frío le empezó a caer por la nuca, conocía tan bien a ese crío que sabía que era capaz de hacer alguna idiotez, trato de buscar nuevamente con la mirada al par de chicos que acababa de salir del comedor pero no logró hallarlos. Tronó sus dedos y respiró profundo, solo habría alguien que podía ayudarlo, tomó por segunda vez su celular y volvió a marcar.

-Pasó algo

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-¿Estás bien?

Morimoto al igual que Yabu notaron el cambio de humor repentino en el chico que tenían delante, se había puesto pálido e incluso tenía una vena sobresaliéndole por la sien.

-Lo siento, me debo ir…
-¿Pasó algo malo?
-Algo así…

Yabu se apresuró y le entregó una tarjeta con su número y dirección antes de que se levantara. Inoo sonrió forzadamente y salió con paso rápido de la cafetería, apenas estuvo en la calle salió corriendo a la parada de taxis para llegar a la universidad cuando antes, Arioka Daiki era un problema hecho persona y ahora él estaba casi desquiciándose por imaginar lo que el otro imbécil podría hacerle.

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Yuto le había sacado ya la camisa y la había colgado cuidadosamente en uno de los estantes, estaba besando suavemente el pecho del mayor, dejando marcas a lo largo de este cuando su celular empezó a sonar.

-Maldición…

Dijeron ambos al mismo tiempo, Ryosuke miró hacia otro lado y Yuto solo sonrió, sacó el aparato de su bolsillo y contestó.

-Ohkura, estoy realmente ocupado
-Inoo matará a Takaki
-Que lo haga
-Sabes que no puede…
-¿Y esto me importa a mí por qué…?
-Yuto, es tu clan, no puedes dejar que haga insensateces a lo largo del campus de la universidad, puede arruinar la identidad que posee y puede poner en riesgo a todo el grupo, también a ti!
-¿Por qué se supone que lo matará?

Ryosuke dio un respingo y de lo que no había estado prestando atención, se puso atento.

-Takaki está con Daiki…
-Ah~ Inoo cree que lo violará como hace con todos…
-¿Ha-hablas de Takaki? – Yamada trató de acercarse al teléfono pero Yuto se dio una vuelta y empezó a caminar
-Hay un riesgo de que lo viole – contestó Ohkura – Y sabes que…
-Sí, sé que el idiota siente algo, ya… Trataré de encargarme pero tengo asuntos que atender – cogió a Yamada de los hombros y lo empujó contra la pared – Igual, si tomaré cartas en el asunto, esto ya se descontroló

Cortó la llamada y dejó el celular a un lado, miró a Ryosuke que estaba confundido y se alejó molesto.

-¿Aún enamorado de él? Si quieres ve corriendo tras él, no te detengo, a ver si detienes que le haga algo a Daiki y si lo protejas cuando Inoo se descontrole

No dijo nada y bajó la mirada, no quería irse de ahí pero Takaki seguía siendo demasiado importante para el… De alguna forma lo era, había pasado muchas cosas a su lado.

-Eres un insulto a la gente de nuestro oficio… Si quieres vete, ya no tengo ganas de acostarme contigo

Yamada lo miró anonado y se quedó quieto, luego estiró la mano y cogió su camisa, se la colocó despacio aún sin entender bien su comportamiento sumiso y cobarde, aún sin comprender por qué le dolía lo que le decía el otro, abotonó lentamente cada botón y vio por el rabillo del ojo como el otro lo miraba atento pero que al encontrar su mirada, la desvió, cogió el celular y presionó una sola tecla. Escuchó el tono de espera unos minutos pero nadie contestaba, tuvo que volver a repetir la acción tres veces hasta que contestaron. Ryosuke estaba quieto, mirándolo.

-Hey... tengo un problema
-No pienso a volver a acostarme contigo…
-Keito, ya no me interesas – su voz sonó tan áspera que el chico al otro lado de la línea se calló – Quiero que uses tu talento de playboy para conquistes a alguien
-¿Cosas del trabajo?
-Raya en lo personal
-Explícate Yuto…
-¿Conoces a Arioka Daiki?
-¿También deben de…?
-Cuanto menos sepas mejor
-De acuerdo… ¿Por qué?
-La banda rival se aproxima demasiado a él, yo no puedo, no confía en mí… Inoo no piensa con cabeza fría últimamente, se puede arruinar la misión si es que Arioka cae con Takaki… Es ahí donde tú entras
-¿Me pagarás?
-¿Cuánto quieres en efectivo?
-Dos grandes estarán bien… Es lindo, será divertido jugar con el
-Gracias Keito
-De nada

Cortó y miró al mayor que seguía quieto delante de él.

-¿Por qué no te has ido?
-¿Por qué le harás eso a Daiki?
-¿Por qué te importa?
-Una cosa es matarlo, nuestro trabajo es matarlo,¡No es hacer que sufra estúpidamente por alguien!
-¿Con que te importan los sentimientos? ¿Ves que no me equivoqué contigo? Tu no perteneces a este mundo
-¿Y tú sí? Tu deseo frustrado de ser hijo perfecto es lo que te lleva a ser tan frío, pero no lo eres solo…
-Cállate antes de que te mate acá y ahora
-Hazlo, la verdad ya no me importa

Yuto lo miró fijo, lo despeinó y terminó por abotonarle la camisa al mayor.

-Eres un idiota…
-No respondes mi pregunta
-Simplemente, si Daiki se enamora de alguien no habrá ya motivos para que Inoo actúe tan insensatamente – le subió el cierre del pantalón – Será una victoria incompleta si yo lo mato primero solo porque Inoo está enamorado de él
-¿Lo está?
-Basta ver cómo se comporta a su alrededor – hizo una mueca y miró al mayor – Nos vemos luego, debo tratar yo de detener a Inoo que mate a tu amante – le dio un beso en la mejilla y se dispuso a salir, pero Yamada se apoyó contra la puerta y la volvió a cerrar - ¿Qué te pasa?
-Que lo mate… Prefiero terminar lo que empezamos

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Lo había hecho caminar por un montón de pasillos sin llegar nunca a un lugar fijo, miraba en cada salón cada dos por tres, ya se estaba haciendo tarde y no dejaban de moverse, ya incluso había pensado que podría liberarse de él si se aburría pero no, cuando menos lo pensó lo hizo entrar a uno de los salones de asamblea de la ala oeste de la universidad, cerró de golpe la puerta y lo tiró contra una pared.

-¡EY!
-¿Qué? – le sonrió con malicia - ¿Qué acaso no te gusto?
-N-no…
-¿Por qué mientes?
-No te miento… - dijo en voz baja, aunque sabía que si lo hacía – A mi… A mi me gusta… Me gusta Inoo

Takaki lo pegó más contra la pared mientras con una mano cogía sus muñecas por encima de su cabeza y con la otra delineaba su rostro, paseando unos dedos por sus labios.

-Mentiroso
-Su-Suéltame…

Por más que quiso decirlo con seguridad, su voz salió titubeando, tenía miedo… ¿Acaso Takaki lo violaría? Aún ni siquiera lo besaba pero podía ver claramente la lujuria en sus ojos ¿Cómo había ido a parar ahí?

-Aparte, si supieras las verdades de ese idiota, menos te gustaría…
-¿Qué… verdades?
-Es un asesino… - Yuya sonrió al ver la cara del menor – Así como yo…
-¡Aléjate! – forcejeó pero no obtuvo resultado
-Anda… No seas tímido…
-¡¿Por qué no me matas?! ¡No me toques!
-Porque quiero jugar - le lamió la mejilla y se acercó peligrosamente a sus labios – Y sé que tú lo deseas tanto como yo, ya deja de hacerte de rogar – se acercó a su oreja y lamió todo el borde de ésta – Solo abre tus piernas y obtendrás el premio mayor, Dai-chan
-¡No quiero! – empezó a llorar, por fin todo lo que había acumulado en esas horas se había liberado con fuerza, mojando sus mejillas y su ropa
-No llores, lo haces ver como si te estuviera haciendo algo y aún no comienzo…
-Suéltalo Yuya, ya lo escuchaste

El aludido quitó sus manos instantáneamente del menor, quien cayó al piso mientras seguía llorando. Takaki se quedó quieto, sintiendo como la punta de una navaja se clavaba por su espalda, rasgando su ropa.

-No puedo creerlo, Inoo Kei preocupándose por un mortal, pensé que el demonio sangre fría no tenía corazón
-Si quieres te demuestro como no lo tengo

La punzada se sintió más ahora e hizo una mueca al sentir como en su piel se formaba un pequeño corte por la presión del arma contra esta. Cerró la boca, controlando el miedo que empezaba a formarse en su interior.

-Vete antes de que me arrepienta, Yuya

El castaño no lo pensó dos veces y salió disparado de aquel salón. Inoo lo vio desaparecer para luego hincarse delante del menor y acariciarle el cabello en forma de consuelo.

-Ya se fue…
-Kei… - alzó la mirada entre sorprendido y avergonzado se secó aquellas cálidas gotas de su rostro – Yo puedo… Cuidarme solo ¿sabes? ¡Y cómo te atreves a aparecer así después de no dar señales de vida por días!
-Daiki…

Sonrió aliviado y estiró sus brazos, al menor se le volvieron a llenar los ojos de lágrimas al verlo hacer ese gesto y lo abrazó fuertemente, sintiendo la calidez y protección que el mayor le bridaba ¿Por qué no podía simplemente enamorarse de él? Estaba más que claro que era una mejor opción que cualquier otra persona que lo rodeaba… No podía ser cierto que era un asesino.

Después de llorar lo que le pareció una vida, se separó de él, sollozando ya muy tenuemente.

-¿Mejor?
-Mucho… Gracias – sonrió a medias - ¿Cómo es que estás acá?
-Tenía algunas cosas que hacer, acabo de volver… - por impulso acarició su mejilla, robándole un sonrojo, apenas visible a causa de la oscuridad – No te robó tu primer beso ¿verdad, Dai-chan? Si es así, no tendré ningún reparo al momento de matarlo
-¿Cómo sabes que fue mi primer beso? – frunció el ceño, secándose el rastro de lágrimas e ignorando adrede la palabra “matarlo”
-Me lo contaste… ¿No recuerdas? – mintió lo mejor que pudo y le volvió a acariciar la mejilla – No lo hizo ¿cierto?

Arioka lo miró fijamente y se inclinó hacia él, rozando sus labios para luego afianzar el contacto y concretar un beso propiamente dicho. Inoo se sorprendió por aquel súbito movimiento pero de igual forma le correspondió, separándose de él pasados algunos segundos.

-Con eso no arriesgo a que mi mejor amigo se ensucie las manos…
-D-Daiki…
-Me lo debes explicar – dijo seriamente – Y hoy me voy a tu casa… Prefiero que un asesino me cuide a que los ineptos de mis guardaespaldas lo hagan

Inoo parpadeó con sorpresa y por acto reflejo deslizó su navaja por la muñeca dispuesto a matarlo ahí para callarlo, pero lo veía tan tranquilo y feliz que no pudo, aparte… Lo había besado, suspiró con molestia y se levantó, ayudando a Daiki a hacerlo ¿Por qué había respondido? Estaba mal, estaba todo mal y de lo que creía que iba a poder arreglar las cosas, ya se había embarrado más.

up