Bague [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Quiero llorar ._.
: el señor del lobby
: San Francisco

Titulo: Bague
Autor: Satommy
Pareja: Inoodai
Género: Shonen ai, fluff
Extensión: Drabble [?]
Summary: Los detalles dicen mucho
Notas: Busquen en google que significa bague en francés -3-


Estaba comiendo sus Pockys sentado en un rincón en la sala, específicamente en la esquina derecha que estaba a la altura de la puerta, así no lo veían y aunque pudieran, nadie lo haría, todos evitaban girarse a verlo cuando estaba de mal humor o cuando estaba deprimido y en este caso, estaba de ambos modos, así que todos evitaban contacto visual con su persona.
¿Por qué nadie le había dicho? ¿Por qué todos lo sabían menos él? ¿Por qué demonios era un idiota y había creído que tal vez ese tonto de cabello negro ondeado podría corresponder sus sentimientos? Mordió el palillo de galleta con fuerza, mordiéndose a la vez también el dedo, se le llenaron los ojos de lágrimas pero no lloraría ni siquiera por eso, nada ni nadie merecía que llorara… Cogió su cajita para comer más de sus dulces preferidos pero ya no tenía ninguno, estaba por levantarse e ir a comprar más cuando alguien se sentó a su lado y puso en su regazo un paquete de diez cajas.

-¿Qué quieres Inoo?
-¿Por qué estás triste?
-No te importa
-Si me importa… - se sintió mal por cómo le contestó pero no lo exteriorizó, solo seguía sentado a su lado – Siempre me ha importado… Daiki
-No me molestes, mejor ve a preocuparte por tu novia y a mi déjame en paz
-¿Novia? – parpadeó varias veces y luego lo tomó del brazo para evitar que se moviera - ¿Qué novia?
-Esa con la que estabas paseando ayer por Shinjuku…

Inoo suspiró algo frustrado y pudo entender a medias lo que ocurría, se levantó del piso y dejó al menor ya al borde del llanto, se acercó hasta su bolso y sacó una bolsa de plástico que tenía una caja pequeña dentro, luego volvió donde estaba Daiki ya llorando cabizbajo y se sentó de nuevo a su lado.

-Dai-chan… - Inoo sonrió y le secó las lágrimas con las yemas de los dedos – Creo que ya sabes que yo no siento nada por nadie más que por ti… - sacó la pequeña cajita y la abrió, dejando ver un anillo de platino dentro – Solo que… Nunca habíamos dicho nada para hacerlo formal y yo… Quiero que lo sea… Por eso es que… Dai-chan…
-¡¿Quieres que me case contigo?!

Todos los JUMP se giraron a verlos algo asustados, haciendo que Kei callara al menor con un beso en los labios, se quedó quieto y completamente rojo, dejándose besar por el pelinegro, poco a poco sus demás compañeros dejaron de prestarles atención y cuando ya no había nadie viéndolos, Inoo le regaló la sonrisa más hermosa al menor.

-No dudo que de acá algunos años me case contigo - delicadamente puso el anillo en el dedo anular de la mano derecha de Arioka – Pero por ahora, quiero que seamos novios… - lo miró con algo de vergüenza – El anillo es porque quiero que todo aquel que te vea sepa que ya estás comprometido y no tiene por qué acercarse a ti…
-Celoso – murmuró mirando embelesado el aro en su mano
-¿Yo? Daiki… - se acercó a su mejilla y depositó un pequeño beso en esta – Tu casi causas la tercera guerra mundial por verme con mi prima en la calle buscando tu anillo

Lo meditó un poco y si, en realidad era más celoso, pero no era su culpa, era la de él por haberlo hecho enamorarse, lo miró de reojo y aún con un poco de timidez que sabía que perdería con el tiempo, se posesionó de sus labios con un beso dulce y suave, dándole a entender al mayor lo mucho que este significaba, Inoo rodeó su cintura con sus brazos y lo abrazó con posesividad, nada era más perfecto que la forma en como Daiki encajaba con su cuerpo.

Melodía [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me duele la cabeza~~
: Toda mi familia hablando e.e
: La cama de NY~


Título: Melodía
Autor: Satommy
Pareja: Hikato
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: La composición de una canción a veces es más fácil que una declaración directa
Notas: Si, oficialmente mi cerebro colapsó -3-

Keito estaba en la sala de grabación, tocando su guitarra… Había tenido esta melodía toda la semana metida en la cabeza y quería por fin ya dejarla salir. Las cuerdas emitían un sonido de rock lento y clásico, un ritmo agradable y muy fácil de memorizar, cuando por fin terminó de tocar sintió un alivio recorrerle el cuerpo.

-Eso estuvo grandioso

La voz de otro chico se oyó a través del micrófono y miró a la ventana de la sala de controles algo asustado, Hikaru lo veía sonriente del otro lado.

-No sabía que podías hacer tan buenos solos Keito

El menor le dio la espalda, ocultando su rubor y dejando su guitarra en su soporte con sumo cuidado ¿Qué pasaría si supiera la verdad? ¿Si supiera que esa melodía la escribió pensando en él?

-Eh~ ¿Te molestaste? – preguntó con cierta torpeza – Perdón, pero es que apenas escuché tu guitarra me dio curiosidad saber qué es lo que tocabas… Y en verdad es hermoso Keito ¿lo hiciste pensando en alguien especial? – usó un tono de voz un poco más bajo mirando también hacia otro lado pero sin que el menor pudiese verlo, aún le daba la espalda
-¿Y qué si lo hice pensando en alguien? – preguntó con molestia - ¿Hay algo de malo en ello?
-¡No dije eso! – Hikaru abrió la puerta de la sala y entró, caminando hasta la altura del menor – Solo… decía… Perdón – lo despeinó un poco y se acercó a tomar su bajo, tocando despacio una melodía de acompañamiento al solo de Keito – La letra… Hazla tú… Supongo que sería de amor ¿verdad?
-Un amor no correspondido – murmuró en voz baja, viendo al mayor tocar – Porque el ama a su amigo de años y yo solo… Solo soy un recién llegado que incluso es un intruso…

No dijo más, dio media vuelta y salió de ahí, dejando al mayor tocando, se apoyó contra la puerta y miró a los controles, cerró los ojos dejándose llevar por el suave sonido del bajo de Hikaru y unas lágrimas resbalaron por sus mejillas aunque no quisiera que lo hiciesen.

-Te amo…

Le dolía decir esas palabras y saber que no era correspondido, un golpeteo en el vidrio lo hicieron reaccionar y se secó las lágrimas rápidamente, miró a Yaotome y sonrió un poco fingido, este le señaló hacia arriba y miró el letrero de “ENCENDIDO” prendido… Lo había escuchado dentro de la cabina. Un ataque de pánico se posesionó de su cuerpo, iba a salir corriendo pero por los nervios se tropezó con las sillas y mesa que habían ahí dentro, el mayor aprovechó y lo alcanzó, lo tomó de los brazos y lo hizo levantarse de un solo tirón, lo abrazó con fuerza y le dio un pequeño beso en la mejilla.

-¿Por qué todo el mundo cree que estoy enamorado de Yabu? – preguntó en un susurro – Keito… ¿No crees que es raro que yo esté acá? La sala de ensayos está al otro lado del edificio… Si yo vine hasta acá es porque te estaba siguiendo…

Okamoto se quedó quieto en sus brazos, luego tímidamente lo abrazó de vuelta, apoyando su cabeza en el hombro del mayor.

-¿Puedes repetir lo que dijiste hace algunos momentos?
-¿Q-qué?

Se puso nervioso y quiso alejarse, pero Hikaru lo tomó del rostro y le dio un pequeño beso en los labios, uno dulce y suave. Demoró en responderle, haciéndolo con algo de miedo al principio pero luego teniendo más seguridad en el movimiento de sus labios.

-Te amo…

Volvió a susurrar el menor y el otro le regaló la mejor de sus sonrisas, le dio otro pequeño beso en los labios y lo abrazó con mayor fuerza.

-Yo también te amo, hace mucho me enamoré del chico tímido con acento inglés… Me hace feliz saber que me correspondes, gracias

Keito se sonrojó con fuerza y luego rió despacio, tal vez al final su canción no iba a ser una balada de rock triste, sino una balada de rock completamente de amor, pero una donde todo está bien y termina bien.

Jealousy [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Tengo un kindle~ podré bajar fics uxu~~
: Mi hermano hablando
: Aún mi cama ._.


Título: Jelousy
Autor: Satommy
Pareja: Yabutaro
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: Un poco de inseguridad, cuando amas demasiado a alguien
Notas: Sigo pensando -3- las cosas que escribo están raras D:!

Yabu lo tomó de la cintura y lo cargó en el hombro, escuchó pequeñas quejas del menor pero no le hizo caso, lo llevó hasta la sala de ensayos donde no había nadie del grupo y lo dejó caer en el piso.

-¡Deja de coquetear con Keito!
-Yo no estoy coqueteando con nadie

Ryutaro se levantó furioso y caminó hacia la salida pero un tirón en el brazo lo hizo volver a caer al piso.

-Lo digo en serio Ryutaro, no tengo paciencia para soportar tus inmadureces
-¡¿Entonces porque quieres estar conmigo?! – volvió a soltarse y ahora lo miró con los ojos llenos de dolor – No somos compatibles Yabu – remarcó con la voz su apellido – ¡Date cuenta de una maldita vez! ¡Tú siempre andas creyendo que un día despertaré pensando que solo fuiste un error porque soy un niño que no sabe lo que hace!
-¡¿Y es que acaso no lo eres?! ¡¿Qué quieres que piense si te lo pasas o cargando a Chinen o colgándote del cuello de Keito?! ¡Dime!
-¡ESTÁS LOCO! SON MIS AMIGOS, TAMBIÉN SON LOS TUYOS, DEJA DE SER PARANOICO QUE NO TE SOY INFIEL MALDICIÓN! - tomó aire, tratando de controlar su respiración – Ya te he dicho te amo ¿Por qué no me crees?

Kota lo miró arrepentido y bajó la mirada al piso, dejó salir un largo suspiro y se rascó la cabeza, tratando de explicarle al menor lo que sentía.

-Te amo demasiado Ryu – dijo en voz baja – Siempre me da miedo que alguien venga y te arrebate de mi lado… Tu personalidad madura pero tus acciones de niño son algo que atrae a las personas, yo… No es que desconfíe de ti, siempre creo que tal vez algún día te des cuenta de lo que vales y que mereces algo mejor, no a alguien como yo…
-Serás tonto Kota… - se acercó a él y le dio un pequeño beso en los labios – Te amo – sonrió y se abrazó por la cintura a su cuerpo – Deberías darte cuenta que el que teme en perderte soy yo, el que vale mucho acá eres tú, siempre lo has hecho, siempre has sido un ejemplo para todos y la imagen de líder, yo solo… un niño caprichoso – hizo una mueca - ¡No digas que lo dije!

Yabu empezó a reírse y lo abrazó con posesividad, le dio varios besos en la frente antes de bajar a sus labios y darle un beso tierno pero profundo.

-Perdón si te celo demasiado…
-Te perdono, pero se más sensato y date cuenta que nunca te engañaría
-Lo seré, lo prometo

Ryutaro sonrió calmado, su novio era demasiado seguro cuando se trataba a cosas de trabajo, pero en cuanto a su relación se refería, siempre se ponía nervioso, a veces disfrutaba molestándolo pero otras no se daba cuenta y Yabu terminaba explotando de celos como en aquel momento, lo abrazó con más fuerza y le dio un pequeño beso en el cuello, su novio era un tonto celoso posesivo, pero así lo amaba y mucho.

The end [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Mi familia está jodida~
: Mi mamá hablando
: La cama del hotel -3-


Título: The end
Autor: Satommy
Pareja: Yamajima
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: Con gripe y fiebre…
Notas: Esta es la cosa más rara que he escrito ._. perdón si salió mal ;3; Sora, te lo dedico a ti u.u aunque hubiera preferido escribir algo más bonito para ti

Yamada se abrazó a su almohada mientras giraba en su cama, soñando con la película que había visto la noche anterior ¿Y qué si mañana era el fin del mundo? Él no tenía nada de qué arrepentirse, ni pedir nada más de lo que ya tenía, él estaba satisfecho.

Su mamá entró en su cuarto y dejó un plato de fresas, le dio un pequeño beso en la frente y volvió a salir ¿no estaba claro aún ahora? Tenía todo y ahora también fresas, sonrió tranquilo pero el ruido de la puerta abrirse de nuevo le hizo fruncir el ceño, su madre acababa de salir como para volver a entrar y no estaban ni sus hermanas ni su padre en casa, sin embargo, otra vez una sonrisa se posó en sus labios al reconocer la colonia de aquella persona.

-¿Sigues con fiebre?

La voz de Yuto lo hizo suspirar con un poco de malestar y se giró hacia donde el menor acababa de recostarse.

-Solo un poco…

Sabía que no le creía pero ¿eso que importaba? Lo tenía a su lado y eso era más que suficiente, se acercó de poco a poco a su cuerpo y lo abrazó por la cintura, apoyando su cabeza en su pecho.

-Te amo
-Ryosuke… - Yuto lo rodeó con sus brazos y le besó la frente – Yo también te amo pero ¿Por qué lo dices de una forma tan extraña?
-Es que si mañana fuera el fin del mundo, yo estaría contigo y por eso no me importaría nada, solo recordarte que te amo y saber que estas a mi lado
-Ryosuke… - lo abrazó con más fuerza - Deja de pensar en cosas raras, mañana no habrá fin del mundo ni pasado ni acá en mucho tiempo, porque nosotros aún tenemos que vivir más cosas juntos.

-Te amo…

Yuto escuchó el susurro y miró de reojo al mayor, sonrió al ver que se había quedado dormido y lo arropó mejor sobre su cuerpo, tal vez hablaba incoherencias cuando estaba enfermo, pero cada que escuchaba aquellas dos palabras de sus labios, nada podía ser más perfecto.

Guns and Roses [3]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: En Harvard
: Pajaritos -3-
: Harvard e_e me dueles en el corazón u_u


Nota: Estoy renegando D:! Y saddasasd e_é ¿ya dije o mencioné alguna vez que me llevo MAL con mi madre? Culpenla a ella si esto esta horrible D:

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Disparó varias veces al muñeco de algodón que se encontraba al otro lado del patio, practicaba su puntería pero no solo esto, también se libraba de toda la frustración acumulada en su cuerpo.

-Si sigues desperdiciando balas, Nishikido-san se va a molestar
-Puedo comprar más…
-Sabes que no es a lo que me refería Inoo…

Yuto se apoyó contra la pared más cercana y se dedicó a ver como el mayor acababa con toda una caja de municiones disparando expertamente a un solo punto: al medio de la cabeza. ¿Qué tan buena puntería podía tener? Maldijo para sus adentros pero otra vez se vengaría de él como mejor podía, psicológicamente.

-Desde que te has vuelto amigo de Dai-chan, haz cambiado
-Arioka – contestó frío y distante – Se llama Arioka
-Dai-chan – se rió y acerco a él, quitándole la pistola de las manos y apuntando al estómago del muñeco - ¿Ya sabes cómo lo matarás? Porque yo sí, ya decidí como hacerlo

El cuerpo del mayor se tensó y vio como el menor disparaba poco más alto del diafragma, haciendo un hueco perfecto por donde la espuma del muñeco empezaba a caer.

-Tiene que ser en el cuerpo, el rostro de Dai-chan es demasiado tierno como para hacerle algo ¿no crees?

Inoo se tensó más y de un movimiento rápido le torció el brazo, haciendo caer la pistola al piso, sacó su navaja y se la puso a la altura del cuello, presionando y sacando un poco de sangre.

-Te aviso desde ahora Yuto, no te atrevas a poner un dedo encima de él, yo soy quien lo va a matar - la voz que salía de su garganta era fría, tosca y brusca, pero más que nada, determinante - Esa familia está bajo mi potestad… - hizo un pequeño corte en su cuello y lo empujó contra el piso, haciéndolo caer – No te atrevas a retarme – levantó la pistola y disparó cerca a su cabeza – No te atrevas a tocar a Arioka Daiki

Yuto se quiso levantar para atacarlo en defensa y revancha pero el mayor volvió a disparar, ahora cerca a su mano derecha, se quedó quieto y la rabia se reflejó en sus ojos.

-Eres un cobarde por atacar a un desarmado
-Es para que te quede claro – apunto a su cabeza – Que no puedes acercarte ni hacerle nada malo a Arioka, no me importará matarte con tal de ponerte en tu lugar
-Por eso es que le dije a Ryo que no le debía dar poder a unos niños

Ohkura se acercó por atrás, cogió la muñeca de Inoo y la presionó con fuerza, este no hizo ningún sonido pero el gesto de dolor era más que evidente para dar a entender el daño que le producía, cuando dejó caer la pistola el mayor de todos la recogió y quitó la carga.

-¿Se puede saber porque estaban peleando ahora? – ni siquiera escuchó respuesta y vio los casquillos en el piso – Si terminan matándose tendremos bajas que no se podrán cubrir, dejen de ser tan inmaduros
-No es cosa de inmadurez – Yuto se levantó del piso, limpiándose el polvo – Es cuestión de que Inoo se ha enamorado de la víctima

Si no hubiera sido que Ohkura lo cogió del brazo y con la rodilla en la espalda lo hizo estar recostado bocabajo en el piso, el pelinegro ya estaría ahorcando al otro, no podía decir incoherencias como tales, eran sandeces que no tenían que ver con su caso.

-¿Tranquilo? – preguntó presionando más la rodilla
-Si… - soltó un suspiro y alzó la mirada – Ohkura, no haré nada, ahora deja que me arregle para a la psicóloga
-Psiquiatra Inoo-chan – le dijo burlonamente Yuto – Psicóloga sería si tu estuvieras remotamente bien, pero como no…
-¡Yuto! ¡¿Que acaso no tienes nada que hacer?!

El menor chascó los dientes y salió de ahí, sintiendo la penetrante mirada de Kei en su espalda.
Ohkura lo observó desaparecer antes de animarse a liberar al otro.

-No lo mates, sigue siendo el hijo y heredero original del jefe
-Ni siquiera él lo quería
-Sabes bien que si lo hacía…
-No me compete…

Se soltó de un tirón y empezó a caminar rumbo a la mansión, pero apenas dio unos pasos la imagen de Daiki compartiéndole su comida fue estremecedora ¿Qué demonios le estaba pasando?

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Daiki entró a su “casa” y lo primero que le llamó la atención fue el agradable olor a comida casera que llegaba a su nariz, su cuerpo se relajó instantáneamente, nunca antes había comido algo hecho en casa, no de esa forma por lo menos, no podía negar que el chef de su familia tenía buena sazón pero por algún motivo siempre se impregnaba de un sabor metálico, él había supuesto que era el sabor de la frialdad… Y otra vez, la duda lo embargó, él no había hecho ninguna maldad en su vida pero… ¿Por qué su vida era tan vacía? A veces creía que así debía ser la vida de alguien huérfano… Alguien que no poseía amor de nadie y que por lo tanto, tampoco podía entregarlo, aunque tal vez en su caso sería un huérfano rico que gozaba de todos los lujos que pudiera desear –o que el dinero pudiera pagar- pero claro, menos unos padres o hermanos con los cuales compartir…

“¿Estás triste por la muerte de tu hermano mayor?”

Aquella pregunta retumbó en su mente y recordó como tuvo que mentir ¿qué más iba a hacer? Tuvo que decir que sí, que estaba triste, que estaba destrozado e incluso actuó el ademán de querer llorar, algo muy lejos de la realidad ¿Cómo podía estar triste por alguien a quien veía tan poco y que prácticamente no conocía? Él y su hermano habían vivido y crecido en internados, siempre distanciados por cinco años, cuando Daiki entraba a primaria, el otro pasaba a secundaria… Así que en sí, las veces que habían cruzado miradas eran contadas, como en las festividades especiales donde, irónicamente, tampoco estaban en familia, sino en lujosas fiestas con gente extraña. Navidad y año nuevo nunca tuvieron un gran significado, tampoco el día del niño o la Golden Week... ¿Cómo extrañar entonces a su hermano? Si es que “hermanos” nunca lo fueron en verdad…

-¿Qué haces ahí?

Miró a Shigeaki que se había asomado por la puerta de la cocina, llevaba un delantal negro y un pañuelo rosa en la cabeza, no pudo evitar reírse al verlo así y a cambio recibió un golpe con el cucharón de comida.

-¡Me ensuciaste el cabello! – se quejó haciendo muecas mientras se tocaba la cabeza y sentía rastros de guiso ahí
-Un motivo más para que te bañes, la comida está casi lista así que apúrate! – le sonrió y limpió más el cucharon en él – Eso te pasa por no levantarte temprano y salir con las justas a tus clases

Daiki huyó pero ya estaba sucio ¡¿Qué le pasaba a ese tipo?! Refunfuñó molesto mientras se metía a su habitación. A veces Shige era como toda una madre, aunque claro también como un padre siempre y cuando se tratara de la universidad… Y no había sido su culpa despertarse tarde, es solo que aún no se acostumbraba al cambio de horario nuevamente ¿Quién culparlo? Vivió los últimos 3 años en América, paseándose de arriba abajo… Como extrañaba esa vida, ser independiente y no ser tomado en cuenta; ya llevaban una semana de convivencia y no se acostumbraba a que alguien se preocupara tanto por él… Por si comía, si dormía o si estudiaba lo suficiente en sus ratos libres; a veces le molestaba esa actitud, al final de cuentas, no era más que otro empleado de su familia, pero otras… Para qué negarlo, estaba agradecido, por fin probaba en carne propia lo que era tener alguien que te quisiera y se preocupara por ti. Suspiró molesto por enésima vez y se metió al baño para darse una ducha, estaba quitándose la polera cuando una imagen vivida se hizo presente en su mente.

“Mucho gusto, Dai-chan”

La mano de aquel castaño se paseó por su cabello e inconscientemente el hizo lo mismo, pasó una mano por su cabeza, no prestando atención a los restos de comida en ella, si no, recordando aquel contacto. Ese chico, el amigo de Chinen lo había descolocado un poco, se había metido en sus pensamientos sin que siquiera se hubiese dado cuenta… Su corazón latió rápido por algunos segundos y se golpeó la frente contra la pared… ¡¿Qué demonios estaba pensando?! No tenía por qué pensar en alguien de esa forma, menos en un chico, por mucho que este fuera apuesto o… Su celular empezó a sonar y lo tomó al reconocer el ringtone que le había puesto, un hermoso solo de piano… El latido rápido y acelerado de su corazón fue distinto, pero a este no le prestó atención, dando por sentado que era la sensación misma que la canción producía en él.

-Inoo-chan!! Pensé que irías a recogerme al salir de clases
-Perdón Daiki, se me cruzó algo – dijo al otro lado de la línea el pelinegro - ¿Estás bien?
-Sí, uno de los guardaespaldas de mi padre me trajo
-Perdón, mañana estaré sin falta…
-No te preocupes - se rió un poco, pensando en la cara que estaría haciendo el mayor – Siempre te obligo a ir conmigo aun sabiendo que tienes clases
-Tienes razón, me sobreexplotas!
-¡Inoo-chan!
-Es broma… Bueno, te llamo más tarde Daiki, tengo que atender otros asuntos
-De acuerdo, cuídate

No escuchó una despedida al otro lado de la línea e hizo un mohín, siempre se despedía, era raro que no lo hiciera.

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-Llegamos

Ohkura miró por el retrovisor al chico que había acabado de colgar el teléfono, teniendo una mirada perspicaz y una sonrisilla en los labios.

-¿Qué?
-Nada…
-¡Dime qué!
-¿Dai-chan? – alzó una ceja y el otro se sonrojó, desviando la mirada - ¿Yuto llevaba razón?
-No, no la lleva ni la llevará…
-Pues pareciera que…
-Salgo en una hora

Inoo no esperó respuesta y se bajó del auto negro blindado cerrando la puerta de un fuerte golpe, entró al edificio sin que nadie le preguntase por su identificación y ya dentro del ascensor presionó el número 11. Se apoyó contra la parte de atrás del elevador y cerró fuertemente los ojos, la sonrisa y el tintineo de su risa se hicieron presentes y un escalofrío le recorrió toda la columna vertebral, pero a pesar de saberlo, a pesar de que sabía que algo se estaba saliendo de control, no se tomó la molestia de pensarlo ni de meditarlo, no tenía caso, el final iba a seguir siendo uno solo su propósito, Arioka Daiki no viviría lo suficiente como para terminar enamorándolo.

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Takaki lo acorraló contra la pared de la cocina, había ido allá para poder buscar algo de comer cuando como para variar, unas manos lo tomaron por la cintura y se colaron por debajo de su ropa, nunca se oponía, no le gustaba hacerlo porque le daba placer y satisfacía sus necesidades, pero como idiotamente el alto había dicho… Era para no quedarse solo en ese mundo… Recordó su rostro y palabras despectivas, aquellos lunares que eran como un camino a seguir por su cuello, uno que llevaba hacia su pecho y otras partes de su cuerpo, nunca se había excitado tan rápido como en aquel mismo momento, ni siquiera Takaki conociendo ya cada parte sensible de él.
Unos labios se posaron en su cuello y lo besaron despacio… Yuto lo hacía igual de delicado pero con mayor intensidad, sus labios eran más suaves, más adictivos y sabían lo que hacían… Le desabrochó el pantalón y coló su mano dentro, aprisionando su miembro en esta, gimió alto, recordando las veces que el otro chico lo había tocado y una risa cargada de lujuria se escuchó, haciéndolo volver a la realidad. Sintió como el mayor se bajaba los pantalones junto con los suyos y cuando sintió el roce de la punta por su entrada, se imaginó, nuevamente con ese chico…

-Yuto…

Fue casi inevitable que suspirara su nombre, todo pensamiento se encontraba embarrado por aquel ser molesto y cínico, cruel y frío… Toda excitación desapareció de su cuerpo cuando recibió un fuerte golpe en el estómago, cayendo arrodillado al piso, tratando de recuperar el aire que había salido de su interior.

-Que… Que te… pasa… - murmuró a duras penas, tratando de respirar
-Eres solo un cualquiera…

Le tiró una patada en el rostro y luego le escupió… No, no es que le hubiera dolido o hubiera estado celoso, pero su orgullo acababa de hacerse mil pedazos, ese estúpido mocoso no había podido encontrar mejor forma de humillarlo. Lo quiso volver a golpear pero le dio lástima verlo en el piso, tratando de controlar la sangre de su labio roto, se dio media vuelta y salió de la cocina, pensando ahora en qué ocupar su mente y cuerpo.

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-¿Cómo has estado Inoo-kun?
-Bien, muy bien…

La psicóloga dejó de escribir y miró al joven con los ojos bien abiertos, nunca le había contestado de forma tan directa y menos con una sonrisa en los labios, no con una sincera por lo menos, la curiosidad la empezó a picar.

-¿La nueva universidad es entretenida?
-No, es como la otra…
-¿Entonces? ¿A qué se debe el buen humor?
-No tengo buen humor – hizo una mueca y giró el rostro, ahora tratando de controlar la sonrisa que se dibujaba al pensar en el menor
-¿Seguro?
-¿Para qué mentiría? – le dijo serio, pero sin poder ocultar su leve rubor
-¿Conociste a alguien? ¿Alguna linda chica tal vez?
-No me interesan las mujeres
-Oh… ¿Entonces es un chico? – la mujer lo decía de broma, pero al ver la cara de pánico y sorpresa se volvió a poner seria, evaluándolo con la mirada - ¿Un amigo?
-Daiki no es mi amigo
-¿Se llama Daiki?
-Sabe, hoy viniendo acá, Ohkura casi atropella un perro… - se levantó del asiento y empezó a caminar por la habitación – Yo le dije que lo hiciera pero no me quiso hacer caso, dijo que el pobre animal no tenía culpa de nada así que no tenía por qué matarlo… - la miró con furia, dándole a entender que cambiara el tema de conversación – La gente débil de corazón no sirve en este mundo ¿entiende? La gente que se compadece es la primera en morir…

La mujer lo miró, entendiendo a medias lo que quería decir, anotó algunas cosas en su cuaderno y lo cerró.

-Terminó la sesión

Inoo suspiró aliviado y se sentó en una silla que estaba en un rincón de la sala, apoyó la cabeza entre sus manos mirando hacia el piso.

-¿Qué me sucede?
-¿Realmente no lo sabes?
-¡No soy idiota!

Cogió la lamparita de mesa que estaba a mano y la estrelló contra la pared al otro lado, miró a la psicóloga con ojos vidriosos, casi al borde del colapso.

-¿Puedo hacer algo?
-No creo que sea algo que tenga solución Inoo-kun… - lo miró con algo de pena, ya ni siquiera el miedo se hacía presente - ¿No has pensado que es algo bueno?
-¡¿POR DONDE ESTO PUEDE SER BUENO?!
-Hace mucho dejaste de creer en los sentimientos, tal vez con este chico…
-Olvídelo, no pienso… No estoy listo para esto

La miró por última vez y salió rápido, esta vez no tiró la puerta, la dejó abierta pero si salió corriendo de su despacho, y al llegar al ascensor presionó desesperado el botón del lobby, tenía que huir de aquella mujer y aquel lugar que habían estado a punto de presenciar de la peor declaración que podría haber dicho nunca.

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-Nishikido-san… No creo que sea necesario…
-Cállate
-Pero…
-Sabes que mi clan siempre cumple con sus trabajos
-Pero pensé que yo era…
-¿Eras qué? ¿Algún protegido? – cargó la escopeta que tenía en las manos y apuntó a su cabeza – Pensé que tú ya sabías que nosotros no le debemos fidelidad a nadie
-¡Pero yo te ayudé con las recomendaciones para la universidad de tus aprendices!
-No es mi problema

Y con una sonrisa en los labios le disparó entre los ojos, un sonido de explosión se escuchó y manchas rojas se podían vislumbrar en la pared.

-Limpia todo Yasu, ordenaré a Murakami que venga a ayudarte – tiró el arma al piso – Ya sabes, has que fundan el cañón y quemen el mango

Se acercó al escritorio de aquella oficina y miró todos los objetos que habían sobre esta, tomó el pisapapeles con forma de estrella y se lo guardó, como recuerdo de uno de sus tantos trabajos.

Ya estaba saliendo del edificio sin que nadie se atreviera a decirle nada cuando su celular empezó a timbrar.

-¿Ahora qué Subaru?
-El trabajo se extendió hacia el hijo mayor del señor Morimoto
-¿Cuántos años tiene?
-16

Hubo un silencio y luego una risa burlona.

-No, yo no haré eso, he matado ya muchos críos en mi vida… - volvió a reír – Que lo haga alguno de los de la casa, me quedaré en Corea haciendo uno que otro trabajo extra

Cortó la llamada y sonrió con malicia, pensando en lo hermoso que se vería aquel niño bañado en sangre, pero su felicidad se arruinó cuando a los minutos recibió un mensaje, también de Subaru, comunicándole que el trabajo de los Arioka aún no estaba terminado. Cogió su celular y marcó, esta vez furioso y con la vena de la sien palpitándole.

-Pásame con Inoo…
-No creo que sea un buen momento Ryo…
-¡NO ME IMPORTA OHKURA, PÁSAME CON INOO!

Espero unos segundos, escuchó como una respiración se regulaba al otro lado de la línea.

-¿Qué te pasó?
-Nada Nishikido-san ¿Por qué deseas hablar conmigo?
-Explícame el por qué el otro heredero de los Arioka no está muerto aún, ya ha pasado una semana, si mal no tengo entendido, tú ya eres amigo suyo ¿verdad? Debería serte más fácil matarlo ¿qué te detiene? – hubo un silencio – No me digas que te encariñaste… ¿Y así piensas vengar a tu familia? Es por eso que nunca podrás hacerme nada, tu solo eres…
-Tiene un guardián personal, no puedo actuar a causa de él
-Solo te aviso, si no lo matas tú, lo hará Yuto, tus oportunidades serán menos cuanto más tiempo pase
-Lo sé
-Entonces, apúrate, estoy en cuenta regresiva Inoo, no pienso esperar más por terminar ese trabajo, ni yo ni la reputación de nuestro grupo

Rompió el celular con la mano cuando escuchó el tono de colgado, el menor le había cortado la llamada. Se quedó quieto, respirando hondo… Solo había una forma de calmarse, volvió a llamar, esta vez en busca de trabajos por completar en ese país.

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-¿Estás solo?
-Si… ¿Para qué querías verme?

Sonrió de medio lado y lo tomó por la delgada cintura, sin ningún dificultad lo cargó y apoyó contra la pared, interpuso una pierna entre las suyas y lo acomodó sobre ella, haciéndolo mover la cintura de adelante a atrás para crear una fricción, sentía como poco a poco se ponía algo duro. Miró el cabello negro del menor, sus ojos fuertemente cerrados y sus mejillas completamente rojas.

-Tenías razón, las apariencias engañan

Takaki estaba a punto de desabrocharle el pantalón cuando unas manos lo pararon, ahora el pequeño sonreía con malicia y, con una fuerza que no supo de donde había sacado, lo hizo retroceder varios pasos hacia atrás.

-Yo no soy un juguete, Takaki-kun – se lo dijo con una voz inocente, pero, de todas formas era amenazante - ¿No que buscabas eso con Dai-chan?
-Es diferente – chaqueó la lengua y lo miró, enfocándose especialmente en su entrepierna, se veían claramente como había un bulto en su pantalón
-Hagamos una apuesta
-¿Qué?
-Una apuesta – Yuri lo rodeó y abrazó por la espalda, colando sus manos dentro del pantalón del mayor, empezando a palpar su miembro, tentándolo a despertarse más de lo que ya estaba – Si Dai-chan se acuesta contigo, pierdo y yo también, como un extra, me vuelvo tu juguete si así lo deseas

Yuya lo tomó por los brazos y apoyó contra la pared con un movimiento brusco, lamió con lascivia su cuello, mordiéndolo a la altura de la yugular, dejando una pequeña marca. Un pequeño gemido combinado con una risita aguda lo volvieron a detener.

-Pero si Dai-chan se niega… Gano yo y… - lo miró directamente a los ojos y cambió su tono de voz, a uno frío y serio – Me dirás que demonios está ocurriendo, no soy idiota y sé que tú, Yamada y Yuto tienen algo entre manos, su comportamiento no es normal

Takaki lo soltó rápidamente y lo miró, evaluando a ese pequeño chico que lo miraba retadoramente.

-Como…
-Ya te dije, no soy idiota… - sonrió dulcemente como solía hacerlo y lo tomó de la mano - ¿Quieres algo de comer? Mamá siempre deja galletas hechas para mí, por si me da hambre

No lograba entenderlo, aquella persona cambiaba de personalidad tan rápido pero sin embargo lograba cautivarlo con la simpleza de sus palabras, se rió un poco y lo siguió, tal vez unas galletas saciaran su hambre y ahora su curiosidad de conocer más a Chinen, alguien tan perspicaz y astuto, podría serle de mucha ayuda.

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Se escuchó el sonido del timbre alrededor de toda la mansión, pero no se levantó el a abrir la puerta, nunca lo hacía, rodó sobre su cama una vez más, odiaba las tardes, era muy temprano para salir a buscar alguna víctima de su insatisfacción sexual y era muy tarde para ir a pasear a su perro… Odiaba las tardes.

-Te buscan
-Te he dicho que siempre toques la puerta al entrar Murakami – ya estaba de pie y con un cuchillo apuntándole al pecho
-No estoy de broma – el mayor lo miró serio y este guardó el arma – Te busca alguien del clan Yamashita
-¿Qué?

Yuto parpadeó varias veces, era posible que el pequeño regordete fuera idiota, pero en tal extremo… Se empezó a reír con algo de sadismo y recién una vez se hubo calmado, dio el permiso de que lo dejaran entrar, que no había ningún problema.

Yamada seguía parado en las rejas exteriores, sabía que su vida estaba en riesgo, que tenía muy pocas probabilidades de salir vivo de ese lugar, pero a su punto de vista, cualquier cosa era mejor que quedarse en aquella mansión, siquiera acá lo matarían unos desconocidos, no alguien que creyó por mucho tiempo que amaba o la familia a la cual una vez creyó pertenecer.

-Nakajima-kun está en su habitación, acaba de despertarse pero puedes pasar
-Eh…
-Escaleras arriba, derecha, izquierda, izquierda, la primera puerta a la derecha

Daba por sentado que no lo iban a acompañar, a fin de cuentas, preferían tenerlo solo vigilado… Los del clan Nakajima eran así, planeaban antes de actuar, solo el líder era el que mataba directo, la diferencia con el clan de Yamashita-kun, si algo como esto hubiera pasado con ellos… Ahora ya estarían incinerando su cuerpo.

-¿No piensas ir?
-¿Qué? Oh si… Perdón – hizo una reverencia y empezó a caminar

Veía las pinturas de las paredes, pudo ver una donde estaba un pequeño Yuto jugando y otra con sus padres, sonrió un poco… En aquellas imágenes parecía humano. Llegó hasta la habitación señalada y miró hacia atrás de reojo.

-Vengo sin armas, no tengo deseos de hacer daño a nadie, necesito ayuda con mi tarea de economía de la universidad

Unos tres resoplidos se escucharon y luego una puerta abrirse, se giró a ver al frente y vio a Yuto recién bañado con una bata blanca tapándolo, tragó la saliva con dificultad y frunció el ceño.

-Pensé que dormías
-Quería despertarme

El alto miró el rostro golpeado del otro y sin pedirle permiso, le alzó la camisa viendo los moretones que tenía.

-¿A Takaki le gusta hacerlo así de brusco? – miró el rostro lloroso del mayor y suspiró – Serás idiota

Lo tomó del cuello de la camisa y lo metió de un jalón dentro, miró a los tres hombres que habían estado siguiendo a Yamada y con una seña los mandó a irse.

-¿Tarea de economía? – sacudió su cabello y fue a buscar el botiquín de primeros auxilios que tenía
-Si
-¿Seguro? – preguntó desde el baño
-¡Sí!

Apareció por la puerta de al lado con una sonrisa forzada, le tiró la caja blanca al pecho y se apoyó en el marco.

-Cúrate, luego te enseño la tarea

Ryosuke miró algo triste los medicamentos, en su casa solo le voltearon la cara al verlo herido, no pudo contenerse y en un momento de tanta debilidad, empezó a llorar. Trataba de no hacerlo, no quería que quien lo veía tan fijamente reafirmara su idea de que era demasiado débil.

-¿No digo? Eres idiota, ni siquiera puedes curarte a ti mismo ¿Qué acaso nunca has visto vendas en tu vida?

Nakajima se acercó con desgano y cierta incertidumbre por verlo llorar, incluso le daba algo de pena, pero solo mínima, cogió el alcohol y lo vertió en algodón, sin ninguna delicadeza lo puso en el labio del chico, quien seguía sollozando.

-¿Seguirás llorando? No sé consolar a las personas y menos me gusta hacerlo
-Perdón…
-¿Ahora piensas disculparte? Ten algo de dignidad
-La perdí hace mucho…

Yuto dejó de moverse y suspiró, dejó el alcohol de lado y tomó ahora una crema, sin decirle nada y de un movimiento que dejaba en claro su conocimiento en ciertas artes, le abrió la camisa fácilmente, le tocó el torso y no pudo evitar sentir aquella ola de placer y deseo recorrerle el cuerpo, haciendo uso de auto control, solo empezó esparcirle la crema por aquellos hematomas que marcaban su cuerpo.

-¿En qué parte de la tarea tienes problemas?
-En… - Ryosuke trató de hablar pero la imagen de Yuto y sus lunares se volvieron a hacer presente en su mente.
-¿Dónde? Son las 4, a las 7 me voy de acá, así que solo tienes 3 horas para…

Unas manos detuvieron las suyas, miró sin entender al otro chico y este solo veía sus labios, sonrió complacido de saber que lo deseaba ahora tanto como el, pero el factor de no tener diversión lo hizo detenerse antes de siquiera hacer su primer movimiento.

-Sabes, afuera deben estar preocupados… Abriré la puerta
-¡No!
-Tienes razón, es doble puerta… Abriré ambas

Se deleitó con el chasquido que salía de los labios del otro, luego se acercó a las cortinas y las corrió lo más que podía, luego volvió a mirar al mayor.

-¿Comenzamos?

Un resoplido de molestia llenó la habitación y unos pasos desganados se acercaron a la mesa de centro que había. Sacó unos papeles de su bolso junto con un libro y lapiceros.

-La parte del flujo de caja que…
-No dije que con la tarea

Yuto tiró todas las cosas al piso y colocó a Ryosuke encima de la mesa, este entró en pánico y trató de gatear para escapar de las manos del menor, pero como siempre lo confirmaba, eran demasiado fuertes.

-¡Déjame Nakajima!
-¿En serio lo quieres así? – se rió con malicia – Lo dudo, ya estás acá ¿crees que te dejaré escapar?
-Maldición… ¡Suéltame! ¡Alguien puede pasar y vernos!
-¿Crees que me importa?

De un jalón mandó a volar su camisa, aunque estuviera golpeado, la vista seguía siendo satisfactoria y mejor de lo había podido imaginar, se rió de verlo tan nervioso, sabía que nadie aparecería, pero le gustaba que peleara y se le resistiera, hacía que se le antojara más.

-Por favor…
-No

Lo miró y dudó, pero no tuvo ni cinco segundos para hacerlo, sintió un suave roce en sus labios que se fue profundizando según fue correspondiendo, quería reírse por lo fácil que había sido pero no pudo, el beso lo envolvió tan rápido a él también que ya no sabía siquiera lo que hacía.
Con un movimiento suave le acarició las caderas a Yamada y lo acomodó mejor sobre aquella mesa, se acomodó de igual forma en su encima, sin cortar el contacto e introdujo su lengua dentro de su boca, rozando los sitios que conocía como erógenos de aquella cavidad, un gemido bajo que había causado solo con su lengua lo hicieron apresurar su movimiento de manos, desabrochándole el pantalón solo con una manos mientras la otra se lo bajaba junto con el bóxer que tenía.
Ryosuke solo se dejaba llevar, la sensación era mejor de lo que había imaginado, no podía estar más duro y al sentir como lo desvestía, no podía más que sentir alivio y libertad para su entrepierna, al sentirse ya desnudo, no demoró nada en desnudar el nudo de la bata y dejarla caer por los hombros del chico alto, sus brazos estaban bien formados y aunque era delgado en extremo, su cuerpo era más que perfecto, recorrió con las yemas de los dedos por aquellos lunares, y siguió acariciando a sus anchas, una risa lo hizo detenerse y cortar con el beso.

-¿Qué?
-¿Tanto lo habías deseado? – Yuto se rió – Desde que te toqué por primera vez ¿verdad?
-¿Ahora quién es el idiota?

Yamada lo empujó por los hombros e iba a escapar en ese momento, pero las delgadas manos de Nakajima lo cogieron de las caderas ahora con fuerza y sin previa preparación, lo penetró de una fuerte estocada, tocando con ese solo movimiento su punto de éxtasis, no pudo evitar gritar por el dolor y placer que sentía su cuerpo.

-No… hemos ni comenzado…

Yuto lo tomó con fuerza pero sin ser completamente rudo, lo comenzó a embestir pausadamente pero profundo, tocando de nuevo aquel punto en su cuerpo, no pudo contener sus gemidos y los dejó salir con total libertad ya sin importarle nada, rodeó su cintura con las piernas, ayudándolo a moverse más rápido y sus manos se abrazaron a su cuello.
Nakajima pausó unos segundos sus estocadas continuando con ferocidad cuando el cuerpo debajo suyo pedía más. Meditó mentalmente cuantas veces lo había hecho y cuantas de aquellas se aferraban a su cuerpo de aquella forma. Ninguna. No había recuerdo alguno de un momento como eso, el sexo que tenía siempre era descontrolado pero… No de esa forma, la estrechez alrededor de su miembro era exquisita, no podía negarlo, el haberlo penetrado sin preparación había sido buena idea, tampoco lo había hecho antes… Lo volvió a mirar y sonrió, se veía tan exquisitamente dispuesto que no evitó alzar una de sus piernas a su hombro y ponerlo de lado, lo cogió con fuerza de la cintura y se movió con mayor velocidad, aumentando así también el nivel de los gemidos que soltaba Ryosuke, dejó una de sus manos libres y con la idea de masturbarlo, pero apenas su mano apretó la punta, este se corrió, salpicando su vientre y su mano, lamió su semen, saboreándolo, los espasmos del cuerpo que el más bajo tenía, lo estaban aprisionando cada vez más en su interior, se movió con fuerza y rapidez aprovechándolo y no demoró nada en llegar a su climax como el mayor.

Tomó las manos que le rodeaban del cuello y las bajó, se quitó de su encima y se acercó a la puerta, Yamada se sentó algo adolorido y miró de reojo al alto, al final Yuto iba a ser igual de frío que Takaki. Se levantó con cuidado y fue en busca de su ropa, escuchó como las puertas se cerraban y cerró él los ojos con fuerza, tratando de no volver a llorar. Ya había cogido su camisa cuando unos brazos lo cargaron y llevaron hasta la cama.

-Aún no hemos hecho tu tarea - Yuto lo dejó caer y lo cubrió con el cobertor – Pero me dio sueño, la haremos más tarde

Se echó a su lado sin verlo en ningún momento, recostándose boca abajo en la cama, Ryosuke se quedó anonado con aquel comportamiento y no soportando la tentación, se abrazó a su cintura y apoyó su mejilla en la espalda del menor, no hubo replica ni lo empujó… La sensación era más extraña de lo alguna vez imaginó, pero seguía siendo relajante.

-Gracias… - susurró, acomodándose con mayor libertad en el
-Idiota

Yuto fingió quedarse dormido después de volver a insultarlo, si hubiera sido como todas las veces que se acostado con alguien, lo hubiera hecho irse, o le hubiera dejado una nota diciéndole que no lo quería volver a ver, pero no, acababa de comprobar que jugar con Yamada Ryosuke era más que satisfactorio, no lo echaría hasta que se aburriera de él.


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This sucks D:! I know u_ú My Yamajima is just... Argh, whatever -3- Please don't be rude with me :3 okay?? Thank you~~ Please :) comment!!!

Sentimientos [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: tengo un problema e.e
: Te mueres por mi - Bacanos
: Mi casa


Título: Sentimientos
Autor: Satommy
Pareja: Inoodai
Género: Slash
Extensión: Drabble
Summary: ... [?]
Notas: No tengo ni idea de cómo demonios salió esta cosa ._. culpen a mi bloqueo con Guns and Roses ;_; pero lo juro, si lo estoy escrbiendo!



Oh, simplemente lo odiaba, odiaba esa sonrisa burlona que se dibujaba en su rostro cada que lo veía… ¡¿Por qué lo miraba con tanta satisfacción?! No tenía ningún derecho a hacerlo… Ellos ya habían terminado, Inoo Kei no tenía por qué mirarlo como si supiera que algún día volvería a sus pies, era simplemente imposible, por algo lo había dejado…

-Ouch…

Miró el corte en su dedo índice y la sangre que empezaba a caer, suspiró pesado y antes de siquiera poder moverse para curarse la herida, unos labios ya se habían posado en su dedo y lo estaban chupando, limpiándole la sangre. Sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso y no alzó la mirada, conocía demasiado bien esos labios y ese movimiento travieso de lengua como para no reconocerlo, inconscientemente dejó salir un casi inaudible gemido y una risa se hizo presente en la habitación, llamando la atención de todos ahí.

-Lárgate – murmuró Daiki, quitando su mano de la boca del mayor
-¿Por qué te afanas tanto en estar lejos de mí?
-¡Porque te odio!
-Dai-chan… - Inoo sonrió y lo abrazó por la cintura – Yo te amo
-¡Déjame!

Sin importarle nada, el mayor lo hizo caer al piso y lo tomó de las muñecas, posicionándolas en la parte de arriba de su cabeza, se escuchó ocho jadeos en la habitación pero eso no le importaba al pianista, el solo atinó a morder el labio inferior del chico debajo suyo y sonrió.

-Dilo…
-¡No!
-Dai-chan… Recuerda que siempre he tenido el fetiche de querer hacerlo contigo frente a todos, no me tientes… Y... Sabes que también sé… - se acercó a su oído y lamió su lóbulo - Que quisieras que te viole… Te excita saberlo…
-Maldición…

Se sonrojó más aún y desvió la mirada, dejó de moverse porque sabía que terminaría cayendo otra vez a los pies de Kei… No corrección, tendría que admitir que nunca dejó de estarlo… Lo miró a los ojos, llenándosele estos de lágrimas y el agarre de sus muñecas aminoró al punto de liberarlas, unas suaves caricias en sus mejillas lo hicieron ponerse a llorar y lo abrazó fuerte por la cintura, atrayéndolo por completo a su cuerpo.

-Perdón…
-No te preocupes
-Te amo…
-Lo sé…
-Idiota…
-Tú fuiste el que me dejaste porque no querías admitirlo

Inoo lo abrazó con fuerza y le dio un pequeño y dulce beso en los labios, Daiki estaba por profundizarlo cuando sintió un tirón y vio a Yabu jalando por el cuello a Inoo y dedicándole a él una hermosa mirada asesina, todos en la habitación los miraban atentos, nadie entendiendo nada de lo que había ocurrido.

FIN

Destino [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Me duele la rodilla~
: Nada ._.
: Entre mis sábanas verdes~~

Título: Destino
Autor: Satommy
Parejas: Inoodai
Género: Fluff [?]
Extensión: Drabble
Notas: Denisse e_e tu culpa por querer hacerme sufrir... Aasddas cosa cursi ;3; y fome u_u perdón si no les gusta, son las 4 a.m. Mi cerebro divaga



Algunos dicen que el amor es todo un proceso, si, al igual que dice la canción y que dice el dicho… Otros dicen que no tarda nada y apenas ambas miradas se cruzan es que se crea aquel sentimiento, porque es amor a primera vista… Pero también están aquellos que están destinados, aquellos que no se amaron desde el primer momento pero que si después de unos días de conocerse, hablarse y pasar tiempo juntos, crearon una dependencia, aquella que poco a poco se revela como algo más, aquella que deja translucir sentimientos más profundos que en un primer instante no se pensó.

-Es el destino Kei

Daiki se acurrucó entre sus brazos, empezando a dejar pequeños besos en su pecho, subiendo a su cuello para luego atrapar dulcemente sus labios en un suave movimiento, el mayor sonrió entre el beso y lo tomó por la cintura acariciando delicadamente sus mejillas, continuando y profundizando con aquel beso que reflejaba todo el amor que se tenían.

-Fue el destino que llegaras a mi vida cuando más te necesitaba…
-El que te necesitaba a ti, fui yo, Daiki…

Se quedaron viendo a los ojos y sonrieron, no, lo de ellos no había nacido a lo largo de los años, tampoco fue un lapsus de tres segundos donde supieron que se pertenecían, no, lo de ellos era diferente, era su destino. Ellos iban a estar juntos aunque así no se lo hubiesen esperado jamás, aunque no lo hubiesen buscado.

-Te amo Daiki… Te amo demasiado…

Lo volvió a abrazar con posesividad, apoyando su cabeza en el hombro del menor mientras dejaba cariñosos besos en su mejilla.

-Gracias por aparecer e iluminarme la vida con tu sonrisa…
-No digas tonterías – el rubor que se hizo presente no lo pudo ocultar, pero lo abrazo con fuerza – Pero también te amo… Más de lo que te puedas imaginar

Tal vez eran cursis, tal vez… Tal vez su historia no había sido una telenovela digna de mencionar, pero ¿a quién le importaba? Inoo Kei no prestaba mayor caso a nadie que no fuera aquella persona que estaba en sus brazos y Arioka Daiki no se interesaba por pensamientos ajenos de personas que no entendían su amor por el mayor, porque al fin y al cabo, lo de ellos había sido el destino y nadie se podía oponer, ni siquiera ellos.

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Lo sé -w- está completamente raro D:!

Baños [Drabble]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Mi cabeza explota~
: Mi gata ronronear
: Mi cama~


Título: Baños
Autor: Satommy
Parejas: Yabutaro
Género: Slash/lime [?]
Extensión: Drabble
Notas: Adri perver :3

Lo pegó contra la pared del cubículo y empezó a embestirlo sin que le importara el sonido del metal forzarse con los tornillos, tampoco los gemidos de placer que ambos soltaban en aquel espacio tan pequeño, sin embargo un sonido proveniente de afuera, una puerta abrir y cerrarse lo hizo dejar de moverse.

-Kota…

La vocesita de Ryutaro lo hizo volver a perderse en la lujuria y sellando sus labios con un beso para no hacer ningún ruido siguió penetrándolo hasta que ambos se hubieran corrido.

Ingresaron en la sala de ensayos justo minutos antes de que el manager entrara, tenía la cara roja y furiosa, cerró fuertemente la puerta y se dirigió hasta la mesa donde Inoodai y Yamajima se encontraban jugando poker.

-¡¿Qué les he dicho de hacer sus intimidades en la empresa?!

Los cuatro se quedaron callados y miraron algo asustados al hombre que ahora golpeaba la mesa con ambas palmas.

-¡¿Qué hubiera pasado si alguien hubiese entrado al baño y se llevaba la sorpresa de que estaban haciéndolo ahí?! – se empezó a frotar el puente de la nariz tratando de relajarse y los volvió a mirar- ¿Quiénes fueron? ¿Otra vez Inoo y Daiki? ¿O ahora Nakajima y Yamada queriendo experimentar? – no hubo respuesta – Suficiente… Los cuatro están castigados, tendrán que venir a ensayar todos los días y sí, eso incluye sus días libres!

Salió tan colérico como entró, pero apenas se quedaron solos, tratando de entender qué demonios había pasado, Ryutaro empezó a reírse con fuerza mientras Yabu trataba de taparle la boca con las manos.

-¡Fueron ustedes! – gritó Yamada - ¡¿Por qué dejaron que nos culparan?!
-Perdón Yama-chan – pidió Yabu tomando a Morimoto por la cintura y llevándolo disimuladamente hacia la salida.
-¿Cómo que perdón Kota? Nos han castigado… ¡Vuelvan!

Pero la voz de Inoo quedó apagada en la distancia mientras Yabutaro salía corriendo con una sonrisa cómplice en los labios.

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