My servant [1]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Gomitas mientras me duermo~
: We can't stop - Miley Cyrus
: Camita uwu♥


Notas: Hurra con el Takachii X'D si les soy sincera, creí que me bloquearía :'D

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Chinen estaba nervioso, aún ahí de pie en la puerta principal del área de dormitorios sentía su corazón latir con fuerza y lo odiaba. Oh, ni siquiera había creído en algún momento que él pudiera experimentar algo así, ¿cuándo había sido la única vez que había pasado? Habría tenido unos cuatro años y su maestra de inicial –quien le dio su primer beso- era la mujer de su vida pero pronto aprendió que de ella no podría sacar ningún beneficio y menos de aquel sentimiento que te anonadaba. Sacudió el cabello, volviendo a su realidad.

¿Por qué se sentía tan humillado?

Recordó lo sucedido en su salón de clase y la tensión de aquel momento se le reflejó en cada vellito del brazo que se le erizó, volviendo su tersa piel en una extensión de relieve debido a todas esas malditas glándulas sudoríparas erectas y es que él –en un momento de descontrol- aún a riesgo que su movimiento fuera muy obvio, se giró bruscamente hacia su cuaderno para terminar de escribir esa cronología de guerra universal que nada le importaba. No estaba dispuesto a que nadie le viera ponerse nervioso por un desconocido niño rico, tenía ya mucho con el suyo –su bobo novio- y con el resto del montón que jamás había tenido que dar algo de sí por un pan en la boca. Pero nadie le dio importancia y por un segundo sintió el alivio recorrerle. En un campus donde había un promedio de 300 alumnos sería un poco difícil de no encontrárselo pero la próxima vez que lo hiciera estaría preparado.

O eso creyó.

Las voces poco a poco se dispersaron cuando cada quien volvía a su asiento, la profesora de historia terminando de copiar otra cronología en la pizarra, señalando los puntos clave para el próximo test oral que haría cuando la puerta del pasillo se abrió con suavidad, causando que todos los presentes alzaran la mirada al mismo tiempo como si fuera algo tan natural y normal entre sus compañeros, pero él aprovechó el sonido para nuevamente dirigir la mirada hacia la ventana, añorando a su madre y su compañía pues en verdad, no terminaba de acostumbrarse a aquella vida tan acomodada y el tan sólo pensar que ella ahora tenía que apañárselas sola, tal vez sin comer –porque era él quien cocinaba en casa-, le apretaba el pecho.

-Párate

La voz fue brusca y él giró desinteresado, creyendo que iba dirigido a alguien más pero estaba equivocado, junto a su pupitre estaba el chico zanahoria, con su uniforme impecablemente acomodado salvo el saco que estaba abierto, dejando ver esa camisa ligeramente abierta por el pecho. No pudo evitarlo y lo recorrió con la mirada, desviando pronto los ojos a Ryosuke a verificar que no lo hubiera visto pero su novio estaba atento a él, de hecho, todos en la clase lo estaban. Incluso la maestra que no se atrevió a mover.

-Te dije algo…

Ahora sonó mucho menos brusco y plasmó en su rostro la mirada más dócil y de súplica que pudo utilizar, no es que quisiera dejarse ver como un pobre tonto pero tampoco deseaba ganarse problemas. No quería saber cómo era que trataban a un becado por romperle el labio a un niño rico. Pero el chico lo ignoró y lo tomó del brazo, jalando de él hasta que lo puso de pie delante de él y frente a todos, rompió su camisa.

Cada botón salió volando.

El sonido de la tela rasgarse y el hilo romperse llenó el silencio.

Y ahí, Yuri supo que lo odiaba, lo odiaba demasiado.

Porque ahora sus manos frotaban con ¿desesperación? Su plano pecho.

-¡¿Qué te pasa?!

Gritó con las mejillas ardiéndole, golpeando al mayor en los brazos hasta que logró hacerlo alejar, pero el otro se veía confundido, hasta parecía un niño con aquella expresión desorientada en su rostro, no entendiendo lo que acababa de pasar. Chinen vio cómo se miraba las manos y luego miraba su cuerpo, tan “violado” se sintió con tan sólo eso que tiró de cada extremo de su ropa y se cubrió el cuerpo, al instante llegando Ryosuke con su propio saco para cubrirle, mirando al más alto a los ojos.

-Mi novio te ha preguntado qué te pasa
-Ryo-chan… No…

Aun cuando no le pareciera buen novio, o fuera pésimo en la cama, no podía dejar que le pegaran a aquel cachetón, a fin de cuentas, lo había llegado a querer siquiera un poco –no cualquiera soportaba tantos caprichos- Y ese poco bastaba para salvarlo de una muerte segura pero el alto zanahoria frunció el ceño e hizo un puchero.

¡Un puchero!

Un puchero y luego resopló, como si le acabaran de romper la ilusión de algo que tanto hubiera deseado, Yuri apretó la mano sobre la ropa del castaño de su novio y se sintió lleno de pudor. Por primera vez desde que hubo entrado ahí se sintió cohibido en mostrar su cuerpo frente a alguien, y no era que no quisiera que lo hicieran –sería más fácil así de convencerlos de tener sexo-, pero aquel chico que ahora se balanceaba incómodo de un pie sobre otro, lo tenía con los nervios de punta.

-Lo siento, pensé que eras una niña, de lejos parecías una

Y era por eso que ahí de pie, aún en la puerta de entrada del edificio de habitaciones, respiraba agobiado, tratando de abotonarse la camisa sin botones, tratando de recuperar el aliento que perdió cuando le llamó “niña” y buscó en su cuerpo como si tuviera “senos”. Una parte suya, aún muy por debajo de la humillación y el ego herido que tenía, se sentía decepcionado. Aquella manera de proceder, de actuar casi tan desesperado por alguien del sexo femenino le recordó a Yamada en su primera semana, sufriendo por la abstinencia sexual que concernía al no poder acostarse con alguna de las mucamas y pensó, muy en el fondo, por qué no podía aquel chico ser un maldito homosexual para enamorarlo en la cama.

Aunque el reto, de volverlo diferente no se le hacía del todo imposible. Sonrió de medio lado y con los pies girando suavemente sobre sus talones empezó a caminar, cada paso resonando entre los pasillos vacíos entre las habitaciones, siquiera ahora en el receso que tenían podía aprovechar e ir a cambiarse, nadie salvo él tenía el permiso de poder acercarse a su habitación.

Él y el recién llegado.

Takaki estaba en un pasillo paralelo al suyo, una casualidad de la vida tal vez, pero no dudó en aprovechar aquella oportunidad y se acercó sin arreglarse ni un poco la ropa, a tocar la puerta.
Esperó paciente y tomó aire, aún sus mejillas le peleaban por sonrojarse y su orgullo –el resto que le quedaba- se lo prohibía rotundamente el hacerlo. Tenía que deshacerse cuanto antes de aquella molesta sensación del pecho al recordar sus ojos, era tan tedioso vivir con ello que prefería dejarlo en un momento de sexo fortuito como con los otros.
La puerta se abrió de un chirrido y Takaki se apoyó en el marco con una pose tan malditamente sensual que tuvo que apretar las manos sobre la tela del pantalón, algo que tal vez el mayor malinterpretó con timidez porque prontamente cambió su posición, nuevamente a aquella tan descuidada y torpe, ¿qué acaso era un imbécil? Tenía todo aquel aire de macho galante pero al instante volvía a ser un adolescente tonto.

Le desesperaba.

-¿A qué has venido?
-Sé que debería ser al revés – respondió hosco el menor, mirando hacia dentro de la habitación del otro para inspeccionar unas cuantas cosas. El porno que había entre sus maletas confirmaba su orientación sexual – Pero creo que iniciamos con el pie izquierdo – le tendió la mano, concentrándose en no deslizarla por el brazo para incitarle a algo más – Chinen Yuri, primer puesto del instituto y…
-Bah, ¿la gente viene a estudiar acá? - empezó a reírse, encogiéndose de hombros – No, lo siento, no hablo en serio pero pensé que la mayoría que entraba era porque sus padres se preocupaban de que embarazara a alguna empleada de su mansión
-¿Qué…?
-Oh vamos, ¿nunca te has cogido a la de limpieza? ¿A la cocinera? ¿A tu nana? Apuesto a que por eso te conseguiste novio, por no poder poseer a ninguna señorita

Chinen se sonrojó de rabia, su madre era trabajadora del hogar en una mansión acomodada, que ese energúmeno hablara así sólo le hacía llenarlo de un mal sabor.

-No, soy becado…

Takaki abrió la boca y luego la cerró, su cabeza ladeándose unos centímetros, dejando que el cabello le bailara por encima de la frente y otra vez, otra vez sus malditos ojos le hicieron alterar el corazón, deshaciendo ese fastidio innato que le dio al escucharlo hablar.

-Vale, perdón y también disculpa por lo de hace unos momentos, no fue mi intención en ningún momento el…
-¿Eres gay? – Yuri se fue al grano del asunto, importándole nada sus disculpas
-No - lo vio indignarse, pero él también ya estaba indignado – Me gustan las mujeres, las vaginas
-Hm…

Asintió procesando su vulgarismo, acercándose un poco hasta que con delicadeza se adentró en la habitación, cerrando la puerta detrás de él.

-Sabes, ¿Takaki? Yo , soy gay

5 comentarios :

Haine dijo...

Sí~~~~ soy la primera por primera vez♥ jojojojo
¿Qué decir? Me encantó nuevamente. Que Takaki sea tan random... que haga hasta un puchero y luego hable tan claramente LOL me encanta *__* La personalidad idónea, capaz de intimidar a Chinen sin ni siquiera hacerlo a propósito y eso también es por el atractivo que Takaki tiene, que lo sé yo y y y ya, ya, quiero saber si consigue hacer que le gusten también los penes a Takaki(?) o no ;3;

PD: pobre Yama-chan, lleva más cuernos que el padre de bambi XD

Natarashi dijo...

*o* una actualización muy rapida pero me gusta, kyaaaaaa estan en el mismo salon, Chii se pone nervicio si esta cerca de Yuya kakoi, intentara conquistarlo?, Bakaki como pensaste que era niña? jaja bueno cuando era mas pequeño si parecia niña.


PD: ya quiero saber que pasara, gracias por la actualización

mabelucome dijo...

Awwwwww, te salió bien el primer cap, el Takachii es amor pero no me gusta mucho *igualmente lo lee porque en realidad le gusta* Este fic promete e.e dsadsadsadsadsad <3

dalia801 dijo...

No! no sentí en que momento acabo, estaba tan interesante que cuando leí la ultima linea me altere, ¡ha estado fantástico!.
La llegada de Yuya al salón de chinen y lo que hizo enfrente de todos ¡fue genial!, hasta pensé que lo iba a violar enfrente de todos.
Muero por leer la continuación y saber que es lo que va a pasa en la habitación de Takaki.

Carol~ dijo...

hay personas que inesperadamente descolocan tu mundo en un abrir y cerrar de ojos, a veces inclusive antes... lsdahfjldshfjlksdhfjlkshfldjskahfkashfkjldashfljkdashksfdhfljkahsfkhasd <3


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