28 diciembre 2013

Sexfriend [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Quiero bañarme ;3;!
: School Girl - Hey! Say! JUMP
: Rinconcito del alma♥

Título: Sexfriend
Autor: Satommy
Pareja: Takachii
Género: Angst
Extensión: OneShot
Notas: Tengo un problema serio orz no puedo escribir los fanfics que DEBERÍA asdasddsa estoy con el word forzándome a escribir y viene la idea de un drabble y termina siendo un oneshot ;_; bueno, es mejor eso a tener el blog abandonado u_u asdasd este angst me vino de la nada cuando me puse a pensar en que siempre hago a Takaki del malo...[?] bueno X'D espero que les guste este plot twist que hice u3u y que me den sus opiniones♥ todo es bien recibido :3♥



Takaki se quedó prendado de su mirada desde que era un niño, no es que lo buscara o que se sintiera cómodo porque la sensación de ser un “pedófilo” le atenazaba el cerebro, pero era imposible no admirarlo porque era tierno, porque era dulce.

Porque la vivacidad de su persona iluminaba cada rincón de la estancia.

Chinen siempre había significado más para él de lo que hubiera aceptado, porque eso hubiera significado declararse, por lo mínimo, bisexual porque le gustaba un “chico”. Un “inmoral”, porque era mucho menor que él y un “pervertido”, porque lo deseaba con ese cuerpo hormonal propio de un adolescente.
Pero el pelinegro menudo no era tranquilo y pronto lo entendió. Era de aquellos chiquillos promiscuos y coquetos que entendían el poder de excitación que tenía en cada persona, como sólo un short apretado podía subir los colores a la persona más cuerda.

Aún recordaba el día de la grabación de Hey! Say!, cuando eran aún juniors y la alineación estaba a prueba, aún recordaba cómo se había sentado en él frente a las cámaras y le había pedido un beso. Aún recordaba la presión que había hecho contra su curioso miembro cuando se apretó más contra su regazo.

Aún recordaba esa erección que frotó contra sus nalgas cuando la cámara dejó de grabar.

Y no tardaron en hacerlo, pasó casi exactamente una semana cuando Takaki lo llevó a su casa, cuando con ese cuerpo de niño y él, no tan adulto; se desvistieron desesperados por tocarse y cayeron juntos a la cama. Yuya besando su cuello, sus hombros pequeños, aquellos pezones que apenas eran dos botones pequeños pero que estaban tan duros por sus roces que sólo se excitó más.

Era un niño, por dios, pero su cuerpo era tan sensible, tan delicado, tan lujurioso.

Lamía y besaba cada parte que podía, aquella noche no dejó de probar nada en él. Y fue hermoso, porque Yuri le gemía, gemía su nombre, su apellido, palabras incoherentes que rebotaban con eco en su habitación, su cama destendida era la víctima de sus manos que se apuñaban al sentir su boca cerca de su miembro, lamiendo y forzándolo entrar en él.

Tan pequeño, tan inocente.

Sintió terminar a Chinen de un fuerte grito, tan alto que elevó la mirada apresurado y lo encontró sollozando. Mejillas sonrosadas, sus labios apenas entreabiertos, ¿cómo no poseerlo? Su pureza llamaba a ser tomada y él lo penetró con un dedo, bruscamente porque quería verlo quejarse, quería verlo llorar un poco más.

Y Yuri lo hizo, sus piernas se paralizaron y tembló, separándolas con fuerza para dejarlo embestir así, dejándose hacer sin ninguna queja y pronto, disfrutando de la sensación. Sus caderas se movían y Yuya sólo podía morir de placer con tan sólo verlo.

Ninguna porno, podría igualarse a la magnificencia que era poseerlo.

Agregó dos dedos más, embistiéndolo más fuerte, más necesitado porque quería escucharlo gemir y fue tan fuerte, tan rápido que otra ola de semen salió salpicado del pequeño miembro erecto del menor, manchando su blanca piel de blanco líquido. Inclinó el rostro y lamió su esencia, saboreando con la lengua ese dulce sabor al cual pronto se volvió adicto. Sacó los dedos de aquella tierna entrada y posicionó su propia erección.

Era joven, no tan grande. No le haría daño.

Lo embistió despacio al inicio, Chinen se contorsionaba debajo suyo porque sus paredes aún seguían siendo pequeñas y almacenar entre ellas su falo, aún no tan desarrollado, seguía siendo todo un martirio que le robó un sollozo alto.

Pero lo besó, dulce y despacio para acallarlo.

Era cuidadoso con Yuri, por más que muriera por embestirlo bruscamente pero pronto se volvió tan demandante, tan deseoso de sufrir bajo su cuerpo que Yuya perdió los estribos y lo penetró con todas las fuerzas que sus caderas le daban, abriendo en dos aquel pequeño ano. Haciendo rasgar esas paredes estrechas.

Su intención siempre había sido ser delicado, combinar un poco de sentimientos con los deseos que tenía de poseerlo pero el pelinegro se encargó de convertir todo en sexo y su acto, terminó en la mejor follada de su vida.

Aún recordaba cómo había vaciado toda su semilla en su interior, viéndolo temblar entre su orgasmo combinado porque decía, su semen le quemaba.

Aún lo recordaba, perfectamente.

Pero también recordaba como las cosas habían cambiado, como jamás tuvo la oportunidad de poder cambiar aquel acto de sexo puro a uno de amor.
Chinen nunca lo vio más allá que el follamigo que podía ser, jamás lo vio como aquel chico que se moría por salir con él, como el torpe infantil que deseaba poder tomar su mano y besar sus labios, a lo tonto, bajo un atardecer.

Jamás lo vio más allá, jamás le dio oportunidad.

Takaki tenía presente que sus movimientos no habían sido los mejores, sabía que tal vez sus decisiones de dejarlo libre, de dejarlo experimentar con más personas había sido un desliz en su plan perfecto de enamorarlo, ¿pero cómo amarrarlo? Yuri siempre había sido un alma libre, cálida a su manera, lujurioso en cada rincón.

Pero no malo del todo.

Recordaba, cómo en un intento de llamar su atención se había vuelto el antipático del grupo, como… queriendo aparentar ser cool, había dejado el instituto y había actuado como un déspota, que todo dejaba de interesarle, que poco o nada tenía que ver con su vida.

No había tenido efecto alguno, aún se acostaba con Yuri. Siempre se acostaban. Pero las cosas seguían igual de frías, seguía siendo sólo sexo, pero incluso más frío que antes.
Muchas veces se quedaba en la cama, mirando su pequeña espalda levantarse y buscar su ropa sin importarle nada; muchas tantas, lo jalaba a su cuerpo para volver a poseerlo porque el pensar que se quedaría sin él una noche más, no le hacía bien al corazón.

Si era necesario, pensaba, se acostaría con él quinientas veces en la noche tan sólo para agotarlo y ambos quedar dormidos.

Y lo lograba, lograba mantenerlo a su lado siempre, de alguna manera, de alguna forma. Incluso cuando maduró y volvió a ser él, cuando su personalidad cálida volvió a salir a flote, salvada de la desolación de un amor vacío correspondido sólo con el cuerpo. Chinen nunca se alejó, él jamás lo perdió.

Sólo que ahora estaban en el presente, ya eran 6 años de sufrimiento en silencio, de aguantarse palabras de cariño sólo insinuantes. Jamás con un significado que involucrase un sentimiento de amor. Y se lamentaba, Takaki se culpaba a sí mismo de haberle dado alas para volar hacia otras camas, hacia otros cuerpos, hacia otros labios porque por eso era que ahora debía presenciar como el menor se compartía con alguien más.

Pasando encima de él, de sus sentimientos.

No es que fuera ajeno, ¿cómo iba a serlo? Por mucho que no le dijera a nadie de su dolor, todos sabían de los sentimientos que guardaba por el pelinegro pero lo creían lo suficientemente torpe o tal vez distraído que por eso nunca se molestaba si lo veía coquetear, si dejaba que unas manos que no fueran las suyas lo tocaran. Incluso Yuri, pensaba eso. Pensaba que su amor era tan sólo una obsesión generada por su mente, por su corazón, creía que había confundido en algún momento la cantidad de sexo compartido, que todas las veces que habían tirado le había alterado algo a Takaki y jamás le creyó cuando se confesó.

Ni la primera, ni la segunda… Ni la décima vez.

Y dolía tan malditamente, que en sus pensamientos, deseaba tan sólo ahogarse y jamás recordar. Deseaba con todo su ser jamás haber cedido, jamás haberlo conocido, jamás haberlo amado.

Deseaba tanto y más.

Pero lo que más deseaba era a él, pero él no le pertenecía, jamás lo haría.

Porque Chinen Yuri tenía alas y las usaba para volar, pero al igual que cada paloma que conoce la mano que le da de comer, volvía al mayor a jugar con él.

A darle ilusión, a hacerle creer, que algo significaba para su negro corazón.

-Déjalo ir ya

Su mirada se levantó para encontrarse con Inoo, para variar había estado sumergido en su miseria absoluta en alguno de los tantos backstages de los programas en los que debían presentarse. Sostenía en la mano una copa de vino y rió, ni siquiera se había percatado que estaba tomando.

-¿Cómo se hace eso, eh? No me lo puedes decir tú
-Lo sé – Kei ensombreció la mirada pero se sentó a su lado, dándole una palmada en el hombro – Pero conmigo no es tan doloroso como lo es contigo
-¿Lo dices porque a ti sí te aman? – sorbió de la copa, pensando que era la mejor idea que tenía desde que había pisado el lugar aquel. Maldita sea ese estudio, le hacía recordar muchas cosas del pasado
-Lo digo porque no juegan conmigo, la distancia es sana
-Tu corazón no dice lo mismo… ¿O es que acaso tú te has alejado de él? Que yo lo vea, Daiki y tú siguen tan cercanos como antes
-Daiki no tiene de folla amigos a la mitad del grupo - Takaki rió, con sarcasmo, un dolor agudo quebrantando su corazón – Está bien, lo siento… - soltó un suspiro y el pelinegro echó la cabeza hacia atrás, mirando al techo del lugar – Pero Yuya, ambos sabemos cuándo ya es tiempo de rendirse, cuando no se debe forzar más algo
-Sí, lo sé
-¿Entonces? ¿Qué esperas?
-No espero nada ya – lo miró con ojos vacíos, encogiéndose de hombros – Sólo creí, que con el tiempo suficiente él se daría cuenta que dependía de mi… Que tal vez, yo era especial, que yo era esa persona que él…
-Siempre terminaría buscando – completó la frase el pianista, aún sin verlo – Y te busca, pero no eres el único – negó, soltando un suspiro – Hay cosas que ni el mismo tiempo, puede arreglar
-Lo sé – reiteró, dándole un último sorbo a su vino – Sólo lo pensé, o tal vez ese era mi deseo, que después de tanto tiempo juntos y tanto esfuerzo, de esperarlo, de soportarlo… Yuri se daría cuenta que era yo esa persona de la cual estaba enamorada
-Yuya – Inoo carraspeó, reincorporándose para hablar claro – Chinen es de las personas que no aman a nadie y si lo hacen, lo siento, al que ama no es a ti – le quitó la copa, levantándose de su asiento – Si lo hiciera, jamás te hubiera tratado como te trató, ni aún ahora, te trataría de esa manera tan cínica

Inoo tenía razón, aun cuando era cruel con sus palabras, él entendía el significado de cada una de ellas porque su persona también había mediado en ese momento crucial para que se sobrepusiera al dolor, cuando una relación era lo suficientemente dañina. Porque cuando Inoo estaba con Daiki, sus lágrimas eran más frecuentes que las sonrisas.

Tan sólo le estaban devolviendo el favor.

Bajó la cabeza hasta que casi rozó las rodillas con la frente, sintiendo como cada parte de él era quebrada.

¿Alguna vez, Yuri, amarás de verdad?

7 comentarios:

Ayaa dijo...

¿Necesito volver a decir que me gusto? ¿Volverte a decir que es perfecto?
Es la dosis exacta de dolor y sufrimiento de un amor tan dañino. Tan desgarrador y hermoso.
Pude sentir la tristeza y dolor de Yuya, la compasión y apoyo de Inoo, todo en perfecto orden.
Un final abierto que no necesita continuación, me encanta! :D

Hai☆ne dijo...

Ahora entiendo~ x3
He sentido una especie de dejavu -ejdsroldbsb- muy raro y gracias al fic he abierto las aguas. Definitivamente, la gran equivocación es que Chinen tuviese "permitido" conocer a más personas ._. claro, pudiendo 1313 con, solo por poner un ejemplo(?) Yuto ¿cómo va a estar satisfecho con Yuya? (?) Es un ave que le gusta picotear de todos los nidos...
La mención al InooDai nunca falla XD y hasta cierto punto me gusta que Inoo "apoye" a Takaki pero... no es su asunto, despedido!
Y no sabes cuánto agradezco de que acaben siendo one-shots <3 ;_; malditos drabbles!(?)
En fin, me encanta >_< primero un YJ y luego un TC y ya tenemos una Haine feliz~ XD

Paoo Inoue dijo...

._. Yo no sé que es ese sentimiento por obvias razones , pero, ay, ._. pobre Yuya, realmente veo a Yuri de esa manera, quiero decir, Yuri Chinen en realidad se ve como si se tirara a medio mundo :/ pero, quién soy yo para juzgar? ._. lo que son las cosas del corazón, ahora si que no podemos pedir que sea todo risas y felicidad, verdad?

Anónimo dijo...

Pobre Yuya, realmente sentí tristeza por él. Me choca que Yuri lo haga sufrir y que sea tan egoísta que no piense en sus sentimientos =(

Me gustó que mencionaras cuando grabaron el video de Hey! Say!, es el claro ejemplo del amor Takachii ^^

Yuko "I LOVE JUMP"

Natarashi dijo...

Pobre Takaki pero, pues aveces así son las cosas y no puede cambiar el pasado pero si tu presente, gracias Satommy por este fic, animo mientras las inspiración llegue da igual si es para actualizar los fic pendientes o un Drabble o un Shot, así que tranquila cuando se pueda actualizaras los pendientes

Namida Gabriela dijo...

ASDFASDFG Pues tienes algo que hace que uno mismo sienta el dolor, es un don ewe.
Awww!! Pobre mi Takaki, sabiendo esperar sin recibir nada es algo doloroso, no lo he vivido... pero no sé, me siento fatal ;W;. Chinen!! despierta!! ya te darás cuenta cuando Takaki se vaya, te darás cuenta que todo lo que dijo si fue verdad.
Satommy ><, asdfasdf sin palabras *-*

Nina Segawa dijo...

Aun a riesgo de quedar como una pervertida empedernida, he de confesar que el principio me.. me.. me encantó, por no hablar con palabras feas...me refiero a cuando aun eran chiquitos.. demasiado.. no se, por alguna razon me enamoro ♥
aunque me dio algo de pena takaki, el chinen que va de flor en flor me gusta en cierto modo *A* pero se espera que chii acabe con el, como ha de ser!!