Careta de Porcelana [OneShot]

http://i89.photobucket.com/albums/k220/Satommy14/pensamiento1.jpg: Cabeza, duele~~~
: Try Hard - 5SOS~
: Cama

Título: Careta de Porcelana
Autor: Satommy
Parejas: Inoodai
Género: Lemon[?]
Extensión: Oneshot
Notas: Ya han de saberlo~ hoy es 3 de éste mes y pues, saben que para mi es una fecha más que especial que no tiene algún tipo de descripción. Mi motivo lo saben pocas personas y sólo una en especial, ya creo que debería dejar de hacerlo pero algo simplemente me lo impide. Para hoy, que se hace un año más, había planeado terminar de escribir una historia grande pero mi cabeza, mi tiempo y mi ánimo no han contribuido del todo~ Yo hubiera querido algo más de mi, pero no ha resultado. Espero no decepcionarte~ Chango. Feliz 3 de Junio.
P.D.: En facebook publiqué esto~ LEER AQUÍ! XD que es una historia que pensé de la nada uwu me gustaría saber si quisieran que la siguiera o no~ por favor D: póngalo en la entrada y coméntenla o denle like[?] Gracias... X'DDDDDD♥


La lluvia caía contra la ventana de la habitación pero ambos estaban tan abstraídos en su propio mundo que, aunque hubiera tormenta o se declarara la guerra, ellos seguirían ahí, mirándose, tocándose.

Kei deslizó sus dedos por la espalda del menor, su piel tostada erizándose con cada suave caricia que le proporcionaba y Daiki, en su posición con el rostro apoyada en la cama, sólo podía derretirse.

No es que al mayor le gustara tener así a su castaño, odiaba el simple hecho de hacerle el amor sin ver sus ojos pardos pero había un toque de lujuria que se expandía por cada una de sus venas hasta desatarlo con frenesí cada que lo veía desnudo que esa posición donde lo tenía en cuatro, dejaba de importarle. Llegaba al punto, que lo ponía más duro. Lo tomó de las caderas para erguir más su trasero y acercarlo a su rostro, besando las suaves nalgas de un sonrojado Arioka que apretaba las manos sobre las sábanas, gimiendo un bajo “Kei-chan” que podría pasar desapercibido para cualquiera, menos para él.
Sus labios surcaron un recorrido húmedo que tenía por camino cada vértebra de su esbelto cuerpo, sus dedos marcando con más y más fuerza sobre sus caderas al estar tan excitado que no podía ya con su propia erección pero quería disfrutarlo más. Le gustaba, disfrutarlo hasta hacerlo perder el control.
Sus labios alcanzaron sin darse cuenta aquella entrada que aún se mostraba cerrada, estrecha… Aún a pesar de todas las veces que la había profanado, a pesar de tantas veces que lo había poseído su cuerpo aún seguía siendo como la de un inocente.

-N-no, no lo hagas… Sólo entra… Kei-chan!
-Shhhh

El mayor miró sus ojos pardos medios aguados por el placer contenido, por cómo su cuerpo se estaba doblegando y ardía en necesidad de entregarse pero tan sólo le regaló un guiño coqueto. Malvado. Y sin dejar de observar como sus labios se entreabrían y mordía su lengua para no gemir, introdujo su lengua en la abertura, amarga y dulce a su vez. Besó el contorno y luego le dio una pequeña mordida, sintiendo al cuerpo debajo del suyo retorcerse de placer, gritando su nombre con ese tono agudo que le erizaba los vellos más pequeños de la nuca.
Dejó de tocar sus caderas para tomar acción con las manos, su mano izquierda acariciando esas dos gónadas de la base de su miembro y la diestra, dirigiéndose a su entrada. Separó los labios del pequeño agujero e introdujo con algo de dificultad el índice, escuchando aquel quejido tan bien conocía y empezó a moverlo. Lento, muy lento, de forma circular. Cuando sus músculos se hubieron acostumbrado, sonrió con malicia y clavó la uña contra la pared sensible de su ano, metiendo su lengua de un solo movimiento, disfrutando con aquel gemido que seguro, hasta los vecinos oirían.

Lo amaba, cada parte de él, lo amaba.

Penetraba con ritmo su interior, su lengua lamiendo y saboreando cada centímetro que llegaba a entrar más allá y su dedo jugando y rasgando cada pliegue de su estrechez. Sus dedos libres de la otra mano ya empezaban a sentir aquel líquido lubricante peculiar, tomándolo con libertad para masturbarlo dedicadamente apenas unos segundos y luego pasar a sus pezones. Los apretaba, los jalaba, los pellizcaba y los gritos de placer de su amante, eran lo que más le satisfacía.

Kei no dudaba, que él sólo podría llegar al orgasmo de escuchar a Daiki, gimiendo.

-Kei-chan… por favor…

Su voz de súplica, sus ojos que casi se lo comían con la mirada le hicieron soltarlo, su presa lo veía con amor y pasión, la combinación perfecta y él, ya no deseaba tenerlo de espaldas.
Suavemente lo giró tomándolo por la cintura y acarició sus pantorrillas por la parte de atrás, deslizando sus manos más y más hasta que le tomó las nalgas y las apretó, llevándose un quejido de vergüenza que pasó por alto. Lo observó detenidamente y luego recorrió hacia atrás el camino hecho por su tacto y fue elevando sus piernas hasta que las acomodó en sus hombros, haciendo que la cercanía de sus cuerpos fuera mínima, haciendo que sus respiraciones se volvieran una sola cuando se hubo inclinado a tomar posesión de sus labios húmedos que no dudaron en corresponderle.

La punta de su glande llegó sin problemas a su orificio y lo embistió de un solo golpe, haciendo que sus testículos se apretaran de manera deliciosa contra sus suaves nalgas cada que remetía su pene en él. Siempre lo embestía brusco y fuerte, porque le gustaba llevarlo al cielo mientras el se fundía en las llamas del infierno. Era un placer pecaminoso, sólo que bañado en amor.

Sus manos acariciaban y apretaban su cintura, sus labios lo besaban hasta que el aire se hacía nulo y hasta que la saliva se volvía hilos que los unían. Apretaba más y más sus caderas contra las suyas, sus nalgas rebotando contra su parte baja y el sonido húmedo de dos cuerpos fundiéndose llenó de arriba abajo el lugar, los ecos de gemidos y palabras llenas de emoción salían de sus labios que apenas y se despegaban y lo sujetaba, firme, para que no se atreviera a escapar o cuidando tal vez, que alguien se lo robe.

Daiki bajó las piernas con gracilidad y se abrazó a su cuerpo con ellas, sus manos pronto dejaron la tela bajo ellos y se aferró a su cuello, acercándolo más, dejando que sus pechos compartieran latidos y se hicieran un solo sonido. Un palpitar desbocado, lleno de vida. Su cuerpo temblaba igual que el mayor, los dos perlados de sudor ya no podían contener el climax inminente pero Daiki moría, moría porque lo siguiera embistiendo porque se sentía, porque le encantaba la sensación de desgarre que el mayor provocaba en su intimidad, partiendo en dos su cuerpo una y otra vez cada que se introducía a él.

-Y-ya… Dai-chan…

El castaño tan sólo lo miró con sus ojos pardos y lo besó con pureza, dejando que su interior pronto estallara en luces blancas en su mente y en líquido lechoso entre sus cuerpos. Fue instantáneo cómo sintió la calidez de su semen llenarle hasta lo profundo de sus entrañas y también sintió como al perder el tamaño de su falo, el líquido blanquecino resbalaba por los contornos, llenándolo de sí mismo tanto dentro como fuera.

Se quedaron observando el uno al otro durante unos segundos, dándose un pequeño beso antes de volverse a recostar en la cama del menor, riendo despacio al sentir la dicha de estar juntos y corresponderse como dos locos enamorados.

-Kei-chan… - el castaño le lanzó un beso y se acurrucó en su pecho – Ya va a llegar mi esposa
-Ah… lo sé, lo sé – susurró el mayor – Lamentablemente, no quiero dejarte
-Ni yo, pero ya pronto se cerrará el contrato con su familia y podré firmar el divorcio
-¿No te da miedo que digan algo por escaparte con el chofer de la mansión?

Kei le miró tan serio que por un momento pensó que lo decía de verdad pero luego rió, consciente de que jamás diría algo tan estúpido.

-Bueno, me da igual

Ambos volvieron a mirarse y se volvieron a besar, deslizándose debajo de las sábanas de seda por un instante más hasta volver a la realidad que los consumía. Una careta de porcelana que ya pronto, dejarían atrás para tomar un rumbo, juntos.

Un rumbos que hace mucho, buscaban y querían.

7 comentarios :

Anónimo dijo...

ASDFSDFHGAJSKLSVFDLK
TU LEMMOOOOOOOOON!
Extrañaba como escribes niña n.n
Me gusto mucho el ID, pero Daiki es casado -.-
Siquiera dejará pronto a su esposa tssss

-Kaori-

Nina Segawa dijo...

Awwwwwwwww me encantó de verdad me encantó *A* tampoco me gusta que esté casado, para que se casa? Osea, con lo que disfruta con un hombre.. bien tonto es pobre ahahahahahha pero de verdad me encantaaa *///* me enamoran tus fics :3

Ayaa dijo...

¡Wow! ¡Wooooow!
¿Pero es que tú nunca vas a dejar de sorprenderme? De corazón espero que no *--*
Me ha encantado mushisimo, no tienes ni idea <3 Hace un montón que no leía un lemmon tan bien hecho, he de reconocerte que tu prosa ha mejorado bastante, me ha encantado de pies a cabeza *O*
Espero que si publiques la continuación del pedacito de fic que subiste a FB, sabes que vale la pena ^^

Ryusei Matsuda dijo...

¡Mala mujer del bien! *3*♥♥ Yo siempre amando todo lo que escribes♥♥
Me ha encantado x//3♥ El lemon súper perfecto e//e.
No me esperé de que Daiki fuese casado xDD ASDFGH

Sakura dijo...

kya!!! ame este bello inoodai *~* y mas el lemon adffafagagssffsgfss >0< me encanto!!!! muchisimo!!!!! ^~^ en verdad amo como escribes!!! y sigue el fic de face esta hermoso!! onegaiii <3

Sakura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paoo Inoue dijo...

suprimo el grito de emoción! Por Dios cuando leí lo de la esposa tuve una expresión de total satisfacción, lo imagino como si algún día en sus vidas realmente se verán a escondidas de sus esposas e hijos y harán toda clase de Shaoi c: I love You :) tu amiga Paola


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