
: Debo estudiar -w-
: Beat Line - HSJ
: Mi escritorio aún -3-!Título: Glück
Autor: Satommy
Pareja: Yabutaro
Género: Fluff
Extensión: Drabble
Summary: La felicidad es solo una
Notas: Y este es el fin de los drabble Yabutaro D:! Olvídense de ellos hasta nuevo aviso –w- y… asddassad me vale
Se sentía estúpido y masoquista, aunque hubieran pasado como cuatro meses de haber terminado él no lograba superar al pequeño idiota, mocoso testarudo que aún tenía su corazón. Lo miraba cuando este no se daba cuenta pero luego ponía todo su esfuerzo en ignorarlo. Si se había vuelto serio no era más que por el nivel de concentración que necesitaba para dicha tarea.
Llevaba ya observándolo cerca de diez minutos, con algo de recelo puesto que el menor leía un libro de autoayuda. No, eso no era normal en Ryutaro. Desvió la mirada al ver que se movía pero por el reflejo del espejo pudo ver como se levantaba de golpe y salía corriendo de la sala. No… No debía ir, debía aguantarse ahí sentado pasase lo que pasase.
Pero un grito de varias personas lo hizo asustar.
Junto con varios de los miembros fueron hacia dónde provenía el ruido, llegando a la sala de ensayos de los juniors, fue Takaki el que abrió la puerta con fuerza, dejando ver como el mayor de los Morimoto golpeaba a su hermano menor de lleno en la cara.
-¡EGOÍSTA! ¡HAZ LO QUE DESEES, NO ME IMPORTA! ¡YO VOLVERÉ CON YABU AUNQUE ESO NO TE GUSTE O AUNQUE ESO NO QUIERAN MIS PADRES! ¡NO ME IMPORTA SI ME HACEN RENUNCIAR! ¡YO VUELVO CON ÉL!
Fue más que nada el impulso a hacerlo lo que lo llevó a entrar con pasos rápidos y abrazar por la cintura a Ryutaro. Como había extrañado su pequeño cuerpo entre sus brazos. Lo cargó con suma facilidad en su hombro y lo sacó de ahí. Lo llevó hasta uno de los baños, cerrando la puerta después de entrar. Lo bajó y miró sus ojos negros hinchados de lágrimas.
-¿Te obligaron? – solo asintió - ¿Aún me amas? – otro movimiento de cabeza – Ryu…
Yabu no necesitaba más, eso para él era más que suficiente, sus brazos volvieron a rodearlo y a abrazarlo con fuerza y posesividad, besando sus ojos y sus labios repetidas veces, tratando de controlar aquella felicidad envolvente.
-Lo arreglaremos… verás que si… - le susurró al menor que ahora solo lloraba en su pecho – Yo también te amo, te amo demasiado y esto… Esto no será obstáculo para nuestra felicidad
Morimoto solo se aferró con más fuerza, su amor no había disminuido ni un poco en esos meses y no podía pedir más. Estaba feliz y tranquilo ¿a él que le importaba ya su familia? Jamás podrían sacarlo de la compañía, era parte de Hey! Say! JUMP, no podían sacarlo aunque así lo quisiesen.